#KiwiTeCuida comparte los beneficios de una dieta baja en grasa
Te Cuida

#KiwiTeCuida comparte los beneficios de una dieta baja en grasa

Por Kiwilimón - Abril 2021
Como parte de las actividades de #KiwiTeCuida, quincenalmente se desarrollarán conversatorios sobre los beneficios de seguir distintos retos alimenticios, ejemplificados en la cocina de Colibrí Jiménez. Las pláticas son dirigidas por Shadia Asencio, directora editorial de Kiwilimón, y el equipo de nutriólogas profesionales que avalan la nueva sección, en la que encontrarás todas las recetas -con conteos calóricos y nutricionales avalados por la USDA-, tips y consejos para que puedas llevar un estilo de vida balanceado, en armonía y saludable, sin sacrificar el sabor o restringir tu alimentación.

Para el primer reto presentamos dieta baja en grasa, que es una de las categorías de Te Cuida. En la plática se resaltó la importancia de seguir este tipo de alimentación, debido a que “un balance de grasa correcto en nuestra alimentación nos ayuda a estar en un peso saludable, evitar enfermedades cardiovasculares y mantener el correcto funcionamiento de vitaminas liposolubles como la A, E y K”, aseguró la nutrióloga Mayte Martín del Campo.

Una alimentación sin grasa es imposible y no es recomendable. La recomendación de una alimentación equilibrada implica consumir de 25 a 30% de grasa. Sin embargo, esta grasa debe provenir de grasas mono y poliinsaturada, como las contenidas en las almendras o las nueces, o en pescados como el atún, el huachinango o el salmón. En este sentido, Mayte recomienda consumir pocas grasas no saturadas como las contenidas en la crema, el tocino, los embutidos y los quesos fuertes. Recuerda que la grasa es el nutrimento que mayor energía nos aporta, con una conversión en la que 1 g de grasa tiene 9 calorías aproximadamente. 

¡Encuentra aquí la plática completa: #KiwiTeCuida, dieta baja en grasa, y sigue nuestras transmisiones en el Instagram oficial de Kiwilimón, todos los lunes a las 18 horas!
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Yolanda López Bravo
03/05/2021 18:53:37
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Difícilmente olvidaré ese día. A lo largo y ancho de la hacienda de la familia Maza, los tambores y los acordeones marcaban el paso de los danzantes tradicionales. Alrededor, cocineras de toda la región mostraban su oficio a través de moles de todos los colores, adobos espesos y caldos picantes. El mezcal se abría paso entre las mesas. Tal escenario sólo podría significar una cosa: celebración. Unos minutos antes se había realizado el sacrificio de chivos en La Tradicional Matanza, Huajuapan de León, en el marco del festival Cofradía Mixteca. Con esta primera verbena se dio también por inaugurada la temporada de mole de caderas, tradición de las regiones mixtecas de Oaxaca, Puebla y Guerrero. Los organizadores –Alejandro Ruiz (chef de Casa Oaxaca y presidente de la CANIRAC en Oaxaca), Rodolfo Castellanos (chef de Origen), José Manuel Baños (chef de Pitiona) e Israel Loyola (chef de Restaurante Sin Nombre)–, por segundo año consecutivo, dieron cita en Oaxaca a cocineras tradicionales y a chefs de los restaurantes más emblemáticos de México. Durante los cuatro días que duró el festival fuimos invitados a un desfile de saberes y cultura volcada al plato con el fin de probar una de las siete gastronomías oaxaqueñas más relevantes: la mixteca. En el restaurante de Doña Chonita recibimos el sol con una taza de atole blanco en la mano y su desayuno mixteco. En el restaurante Obispo nos paseamos por un menú degustación con paradas de barbacoa, maíz quebrado y menudencias. Una de las noches brindamos con los mezcales de trazabilidad de Archivo Maguey y comimos tetelas rellenas de amarillito en Maguey y Maíz. Pero quizás la cumbre sucedió en el cierre, el domingo. Los treinta y cinco cocineros invitados hicieron uso de los ingredientes, las técnicas y los guisos de la región para inspirar sus propias sazones. Comimos toda suerte de delicias oaxaqueñas y otras más con toques del mundo: mole con curry (de Oscar Torres), estofado de chivo no nato (de Chuy Villarreal), el mole de luto (de Celia Florián), jocoque con setas (de Alfredo Villanueva), pepián de hoja Santa y coliflor (de Daniel Nates).Y es que se necesitan muchos días y decenas de manos para exhibir la gastronomía mixteca como se merece. La región resalta por la pobreza de sus suelos sobre las que crecen pocos ingredientes; en cambio, la creatividad de las comunidades es la que ha dado múltiples frutos. (Si cada familia tiene una forma de cocinar cierto guiso, la variable de platillos es infinita.) En la lista de tradiciones gastronómicas locales se encuentra la crianza del chivo –actividad relevante desde la llegada de los españoles–, el uso del guaje y el chile costeño, así como el cultivo de diversas especies de maíz.El mole de caderasLa chef Olga Cabrera Oropeza es mixteca. Ella aprendió todo lo que sabe de cocina de su abuela –Doña Chonita–, de su madre y su suegra. En el restaurante Tierra del Sol, instalado en la capital oaxaqueña, recupera los sabores de su comunidad en un contexto idílico.Para ella, “el mole de caderas es uno de los platillos con más identidad puesto que está preparado con ingredientes locales, como el chile costeño, que le da picor a toda nuestra cocina mixteca. Y luego también tiene guaje. Es tan importante que, de hecho, Huajuapan significa ‘guajes junto al río’”. Las cabras además son cebadas de manera natural con hierbas, como la pepicha, que crecen únicamente en la región. Esto le otorga un sabor único y penetrante al mole de caderas. Cuando la temporada termina, la fiesta continúa. Los locales preparan un mole de barbacoa, de sabor similiar, que se realiza a partir de los huesos del chivo.Los otros guisos mixtecosOlga me explicó que la cocina mixteca tiene cinco estandartes culinarios: el chileajo, el pozole mixteco, el huachimole, el mole de fiesta y los otros moles hechos con semilla de guaje. De chileajos los más comunes son el rojo y el amarillo. Y como su nombre lo indica, se prepara con ajos asados, clavos de olor, chiles costeños amarillos y ajonjolí.Confieso que nunca había probado el pozole mixteco. Bajo el cuidado de Doña Chonita y de Olga, difícilmente lo olvidaré. A diferencia de otros, se prepara con un maíz nativo, más duro que el pozolero, por lo que hay que estar atizando el fuego de la leña durante toda la noche. El caldo, hecho con hoja Santa, tiene un color neutro. Cuando se le añade un mole especiado, con fuerte sabor a clavos, es que adquiere ese color rojizo particular. Además del mixteco, en la temporada de pozole en el mes de septiembre se prepara un pozole verde y el pozole de la costa.El mole de fiesta mixteco es considerado negro, aunque su color apunta más hacia el colorado. Es ligeramente dulce. Picante, sólo lo suficiente. “El mole de fiesta mixteco es un mole espesado con muchas semillas: mucha almendra, ajonjolí; las semillas del chile no las quemamos. Solamente pasan por un tostado. Los chiles deben de quedar crujientes, pero no deben de quemarse porque este no es un mole amargo”, confirma Olga.En la cocina mixteca se pueden encontrar panes con fermentación de pulque que generalmente se cuecen a nivel de piso en hornos de piedra. “Tenemos dulces de calabaza, panes rellenos de calabaza, encaladas o regañadas”. Las encaladas son unas tortillas dulces, elaboradas a partir de harina de trigo, y cubiertas por una capa blanquecina que se asemeja al betún. Lo adornan salpicones de color rosa. Por su parte las regañadas son una suerte de galletas con el sabor de la manteca de cerdo y revolcadas con azúcar y canela.Hay mucho más. En cinco días probé todo cuanto pude pero las recetas se me escapaban entre los dedos. Faltaría sentarse a la mesa de cada casa y descubrir preparaciones únicas como la que la cocinera tradicional y dueña de Obispo, Uveira Cruz me dio a probar el primer día: un estofado hecho con aceitunas y pollo que me aseguró, no probaría en otro lugar. No se me va de la cabeza. Así es la mixteca. Cada familia es un libro de historias y herencias y, cada guiso, un lenguaje tan único como la propia sazón. 
La comida típica de Chile es un reflejo de su identidad mestiza, ya que mezcla la tradición indígena y con el aporte de los sabores coloniales españoles. La gastronomía chilena también causa sensación gracias a su vasta geografía, de donde surgen los ingredientes más diversos y exquisitos de la nación. Si aún no sabes lo que te estás perdiendo, te invitamos a conocer los platillos más emblemáticos de Chile. Humitas Si bien las humitas no son exclusivamente de Chile, sí son consideradas uno de los platillos típicos chilenos más populares. Similares a los tamales mexicanos, las humitas están hechas con masa de maíz tierno, conocido como choclo, que se envuelven en hojas de mazorca y se cocinan al vapor. Porotos Los porotos son un guisado de Chile que se sirve caliente y tiene diversas variantes, pero los más tradicionales son, sin duda, los porotos con riendas. Se trata de un guiso preparado con frijoles, una mezcla de granos de elote, cebolla, zapallo, tomate y ajo. ¡Es un platillo ideal para el invierno! Cazuela Se cree que la cazuela es un platillo introducido por los españoles en Chile, el cual consta de una sopa de verduras con carne de pollo, ternera o cordero, acompañada con arroz. Algunos lo comparan con el sanchocho colombiano. Caldillo El caldillo, platillo que provocó la inspiración del mismísimo Pablo Neruda, es una receta tradicional chilena hecha a base de pescado congrio con cebollas, papas, zanahoria, limones y cilantro, entre otros. Si te gusta la comida del mar, no dudes en probarlo. Curanto de hoyo Lo que bien podría compararse con una barbacoa hidalguense, lo encontramos en este delicioso platillo tradicional de Chile conocido como curanto de hoyo. El curanto se prepara con piedras calientes dentro de un hoyo, en donde posteriormente se agregan en capas diferentes tipos de carnes, pescados, mariscos y papas que se cubren con grandes hojas de nalca y sellan la cocción con más piedras calientes. ¿No se te hizo agua la boca? Carbonada La carbonada chilena es una sopa tradicional que se cocina con papa, zapallo, carne molida, cebolla, zanahoria cortada en trozos y caldo con arroz. La carbonada surge de la región minera de Lota y es uno de los mejores platillos tradicionales de Chile.
Sin lugar a dudas, uno de los encantos de Latinoamérica es su inmensa riqueza gastronómica, pues la región se destaca por tener una gran variedad de preparaciones ancestrales, múltiples recetas memorables y un sinfín de platillos tradicionales que son motivo de orgullo para todos los latinoamericanos. Hoy en día, existen más de una docena de platillos latinoamericanos que se encuentran firmemente arraigados en la culinaria internacional, pero hoy nos limitaremos a explorar aquellos platillos que han conquistado los Estados Unidos.TacosLos tacos son uno de los platillos más famosos de México y actualmente es uno de los platillos latinoamericanos más consumidos en los Estados Unidos, ya sean como hardshell tacos, su versión Tex-Mex, o los soft tacos, que son los tacos por excelencia. Respecto a variedades de tacos, los tacos al pastor se llevan la corona, seguidos de los tacos de birria, los tacos de camarón y los tacos de pescado.ArepasLas arepas son para los colombianos lo que las tortillas son para los mexicanos y también es una especialidad latinoamericana muy popular en el país norteamericano. La arepa de huevo es la reina de las arepas, seguida de la arepa de queso y la arepa paisa de acuerdo con las preferencias de nuestros vecinos del norte.CevicheNo es de sorprender que el ceviche sea una preparación clásica de mariscos a lo largo y ancho de América Latina, pero en Perú, la cuna del ceviche, es orgullosamente considerado el platillo nacional. El ceviche mixto, el ceviche de pulpo y el ceviche de conchas negras son las variantes más populares de este delicioso platillo en los Estados Unidos.PupusasLas pupusas son un favorito de la cocina salvadoreña que ha conquistado Estados Unidos. Las variedades más populares en el país norteamericano son las pupusas revuletas, seguidas de las pupusas de frijoles y las pupusas de queso.Flan Ligero, cremoso y muy delicioso, el flan es uno de los postres más populares en los Estados Unidos, siendo el flan napolitano, el flan de queso y el flan de dulce de leche las variedades de flan más ovacionadas entre los estadounidenses. Pastel de tres lechesHúmedo, esponjoso y muy delicioso, el pastel de tres leches es uno de los pasteles más populares en México y su inigualable textura y rico sabor no tardó en traspasar fronteras para convertirse en un favorito en los Estados Unidos. Sin duda alguna el pastel de tres leches se lleva la corona, pero el pastel cuatro leches y el pastel cinco leches también son variantes sumamente aplaudidas.
Una alimentación equilibrada es la piedra angular de la salud y las mujeres en sus 30 pueden incluir mejoras para cumplir con necesidades especiales de nutrientes, pues durante cada etapa de la vida de una mujer, estas necesidades cambian.En general, disfrutar de una variedad de alimentos saludables de todos los grupos de alimentos, incluidos los cereales integrales, las frutas, las verduras, las grasas saludables, los productos lácteos bajos en grasa o sin grasa y las proteínas magras es una buena guía, pero aquí te dejamos algunos consejos para que le saques provecho a tu comida.Incrementa tu consumo de proteína De acuerdo con especialistas en nutrición, el metabolismo cambia en esta época y hay mujeres que aumentan de peso, aunque lleven una dieta controlada desde sus veinte años. Los tres nutrientes principales incluyen carbohidratos, proteínas y grasas, y en la treintena necesitas aumentar la ingesta de proteínas para mejorar la tasa metabólica y el potencial de quema de calorías. Incluye fibra Cuando llegas a los treinta, los alimentos ricos en fibra se vuelven esenciales para regular los niveles de azúcar en la sangre y el metabolismo. Además, una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras y baja en alimentos procesados y grasas saturadas es imprescindible para las mujeres de 30 años para controlar el peso.Cuida tu ingesta de calcio A medida que envejecemos, el nivel de estrógeno disminuye, lo cual afecta negativamente a la densidad ósea, por lo tanto, una mayor ingesta de calcio junto con vitamina D se vuelve esencial en esta etapa de la vida. Las mujeres necesitan alrededor de 1000 mg de calcio al día y algunas buenas fuentes para conseguirlo incluyen leche, semillas de chía, queso, brócoli y almendras, entre otros.Por último, si estás planeando formar una familia, presta especial atención a tu consumo de hierro y folato. El folato es una vitamina que las mujeres necesitan en abundancia para prevenir defectos de nacimiento y las mujeres que planean un embarazo deben conocer su estado de yodo, hierro y folato para evitar complicaciones y proteger a su hijo durante el embarazo.Las madres lactantes necesitan nutrición adicional para satisfacer las demandas de este estado fisiológico y para cumplirlas puedes comer frijoles para aumentar los niveles de folato. Una taza de frijoles contiene de 200 a 300 microgramos de ácido fólico. El folato ayuda a producir ADN y a formar nuevas células sanas, por lo que es fundamental para las mujeres embarazadas. Otras formas de aumentar la ingesta de folato son las verduras de hoja verde como las espinacas y los cítricos.Equilibrar la vida laboral y las tareas de casa y la vida social es una tarea difícil, pero las mujeres lo hemos estado haciendo muy bien, incluso hemos logrado ser multifacética y multitask o multitareas, pero recuerda no dejar tu salud en un segundo plano. Puede que no desayunar o no prestar atención a tu consumo de carbohidratos, proteínas y grasas a la hora de la comida no haya marcado una gran diferencia en tus 20, pero definitivamente son nuevos temas a tratar en los 30.
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