¿Cuáles son las frutas de temporada que debes comer en primavera?
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¿Cuáles son las frutas de temporada que debes comer en primavera?

Por Kiwilimón - May 2019

Aprovecha las bondades de la naturaleza y consume frutas de temporada. Descubre cuáles son las frutas que debes comer en primavera:

Piña: esta delicia aromática suele crecer naturalmente en climas cálidos húmedos, sin embargo, también puede sembrarse todo el año si se usan sistemas de riego. Además de tener muchos nutrientes, las piñas ayudan a mejorar la digestión y pueden reducir el riesgo de cáncer.

Cheesecake sin horno de piña colada

Kiwi: el kiwi debe ser plantado en regiones con climas templados y subtropicales. La temperatura óptima para este cultivo es entre 25
y 30° C. Las maravillas del kiwi no se limitan a su alto contenido de vitamina C, sino que además es un aliado natural en el tratamiento de la presión sanguínea y ciertos tipos de enfermedades del corazón.

Mango: este fruto dulce requiere clima cálidos y secos para crecer. Los lugares en los que se cultiva naturalmente el mango se registra una precipitación promedio de 1000 a 1500 mm. Esta fruta se caracteriza por tener altos niveles de vitamina A y C, las cuales ayudan a mantener en buen estado la piel y el cabello.

Camarones en salsa de mango y chipotle

Melón: aunque el melón es en realidad una hortaliza, se le considera como fruta por su consumo. El cultivo de melón se desarrolla mejor en climas cálidos y no muy húmedos. Uno de los grandes beneficios de comer melón es la conservación de la salud de los huesos, gracias a sus aportes de vitamina K y magnesio.

Papaya: la papaya tiene que sembrarse en lugares húmedos y cálidos. No se aconseja plantar el árbol del papayo en zonas propensas a las heladas porque se puede morir la planta. El consumo frecuente de betacaroteno (nutriente presente en la papaya) está relacionado con un menor riesgo de desarrollar asma, así como ciertos tipos de cáncer.

Sandía: la sandía, al igual que el melón, es una hortaliza, pero es considerada como fruta. Al ser una fruta tropical crece mejor en zonas
con temperaturas que oscilan entre los 23 y los 28° C. Los electrolitos y la gran cantidad de agua que contiene la sandía ayudan a mantener la hidratación y prevenir golpes de calor.

Sandía loca

Fresa: el desarrollo de la planta de la fresa requiere un equilibrio entre altas y bajas temperaturas, así como entre días largos y cortos. Las fresas son una fuente natural rica en ácido fólico, por lo que su consumo es muy recomendable durante el embarazo.

Mojito de fresa bajo en calorías

Tamarindo: si bien se conoce comúnmente como una fruta, el tamarindo es una leguminosa carnosa con un sabor agridulce. Se produce generalmente en climas cálidos semisecos. El tamarindo tiene propiedades laxantes y ayuda a acelerar la digestión. De igual manera, al contener altos niveles de hierro combate la anemia.

¿Qué fruta usarás hoy en la cocina?

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He estado en Nayarit dos veces. Antes de ir, el ansia pasaba por presenciar parajes de película, atardeceres aflojadores de lágrimas, el color luminiscente del mar. Ya ahí, con el sombrero de exploradora puesto, mi foco cambiaba: cada vez que un plato con masa, con mariscos, con adobo, era puesto sobre mi mesa, signos de admiración y de interrogación emanaban de ellos como el humo. Esta semana, en el viaje de votantes de la guía México Gastronómico de Culinaria Mexicana, reviví la sensación. Entre sobremesas tuve la oportunidad de platicar con la chef de El Delfín, Betty Vázquez, para que me ayudara a ponerle adjetivos y comas a las interrogantes que la comida de su estado genera en mí. A primera vista, Nayarit comparte platillos con Jalisco, pues ambos fueron parte de la misma región –el Séptimo Cantón de Jalisco– hasta que en 1917 el estado se independizó. Pero su historia comienza mucho atrás: hay vestigios de caza, pesca y agricultura de 5000 a. de C. en esa inmensa fuente de ecosistemas y microclimas. Su oferta de productos fue poblándose por la Conquista, por el comercio con Oriente. La Nao de China –el Galeón de Manila– tocaba base en el puerto de San Blas trayendo especias, frutas, arroz, seda y madera desde la lejana Filipinas. Directa o indirectamente Nayarit tuvo influencia de todos los puntos del planeta: “Trajeron ingredientes, técnicas culinarias, tradiciones y formas de comer”, según me cuenta Betty. “La cocina nayarita entonces es una fusión, pero una fusión con identidad”.Imposible dejar en vista la costa que bordea el estado por el lado oeste, con ese Pacífico efectivamente aflojador de lágrimas. Pero él no es la única fuente de riqueza natural –ni de lágrimas de felicidad–. Según lo que me cuenta Betty, Nayarit tiene cuarenta y cuatro ecosistemas de los que se cosecha coco, maíz, trigo, frijol, arroz y tabaco de excelente calidad; el plátano y la caña del azúcar se dan con gracia y facilidad por su clima mayormente cálido. Hay una gran cantidad de quelites, leche de muy buena calidad y quesos que se producen con ella. Pero, un buen producto no es nada sin una buena preparación. La cosa se hace compleja –rica, pues– cuando a la olla cultural se suman cuatro tradiciones endémicas: la cora, la huichol, la tepehuana y la mexicanera, que han creado formas únicas de consumir el producto regional. “Tenemos veinte municipios, o sea que hay veinte formas diferente de cocinar. Son veinte municipios que generan una riqueza extraordinaria”, asegura Betty. El reto que lleva por delante esta gran embajadora de la culinaria mexicana es el de generar un acervo de recetas locales con la ayuda de las universidades.A nivel general, la cocina de humo tiene un lugar especial en la culinaria: es con esta técnica y la madera del mangle que el pescado zarandeado adquiere sabores que nos hacen querer roer los huesos del pargo. También está la cocina cruda que se da el lujo de la desnudez para exhibir su frescura. “La cocina cruda viene de Oriente, de este mestizaje con Occidente. Fue de allá que llegaron los limones, así que se puede decir que el ceviche no es peruano ni mexicano, sino una fusión de técnica asiática con productos locales”. Hablando de los platos regionales, según Betty Vázquez, de San Blas no hay que perderse el pescado ahumado, el pescado tatemado, las empanadas de camarón, las chimichangas de ostión, el pozole de camarón y el pozole de pescado. Hay que probar la nieve de garrafa de Ixtlán del Río; de Jala, sus maíces endémicos, las tostadas raspadas y de postre, los roscones. De Santiago está el paté de camarón y de la Isla de Mexcaltitán, el pescado zarandeado a la leña. Hacia el norte, el guiso es el puerquito echado de Acaponeta; el agua, de cebada.En la zona sur está la exquisita sopa de boda, preparada con una base de tortillas de maíz, pan frito y pan tostado que se acomoda alternadamente sobre un refractario. Lleva pollo, plátano, huevo cocido, almendras, garbanzos. De Tepic, la marisquiza y los cocteles cura-crudas. De ahí también es el ante, un postre de la época virreinal que no es como colimote. Este va cubierto con pasas, ajonjolí y canela en polvo y generalmente se sirve en un cuenquito de barro decorado con papel de china picado.Las bebidas no son pocas. Como en Jalisco y en Colima, se produce y consume el tejuino, que refresca y el tesguino, que traiciona. La última novedad es que el estado ingresa a la lista de productores de vino con nueve variedades de uvas. “La misma empresa que está haciendo este gran esfuerzo vinícola ya está trabajando con un chamán huichol y cora para rescatar una bebida ancestral de maguey llamada tuchi”. El café es una de las maravillas del clima y de la cercanía con el Trópico de Cáncer. “Tenemos un café maravilloso desde Compostela hasta el municipio de San Blas, pasando por el municipio de Tepic, con unos estándares de calidad importantísimos”. De hecho, según lo que me confirma Betty, de esta zona se exportaba un café que ni Obama, o más bien, incluso que Obama. De aquí era originario el café de la Casa Blanca durante su reinado.Cuando la confianza y el bolsillo nos permita viajar, Nayarit es un destino para desmenuzarse y comerse doblado en una tortilla, crudo o asado a la leña. Hay que probar los restaurantes de lujo de la zona de Punta Mita o de la Rivera Nayarit; detenerse en Bucerías o Tepic para probar platillos típicos; pueblear, como antes de la nueva normalidad, para probar los mangos chilosos de la esquina, los antojitos elaborados con ese maíz que sabe a la mineralidad de la tierra. “Hay que venir a ver los lujos de la Riviera Nayarit, y cuando digo lujos no hablo de hotelería de cinco o más estrellas. Hablo de lujo de la gente que es cálida, y de los lujos de la naturaleza, de los lujos de la gastronomía, de las costumbres y de las tradiciones”. Lujo es descubrir que el mundo sigue siendo bueno, con o sin nosotros. Mejor con nosotros.
Waje es un proyecto del talentoso y joven chef oaxaqueño José Daniel López Delgado, el comenzó como un pop up, utilizando diferentes escenarios dentro del estado de Oaxaca para servir increíbles experiencias gastronómicas. Actualmente ya tiene un espacio físico dentro de la capital de Oaxaca: un salón de degustación donde se busca estimular los sentidos a través de los alimentos y saciar todos los aspectos que representan la complejidad del ser humano.Dicho con palabras del chef, mi cocina respeta lo esencial de nuestros orígenes, pero experimenta con nuevas rutas técnicas de sabores y de productos para seguir aportando a la gastronomía de mi estado.Yo puedo describir su cocina como creativa, atrevida, loca, pensada y bien sustentada; local, deliciosa, sensorial, elegante y casual al mismo tiempo. Es una cocina que lo representa como profesional y como persona; siempre pensando en mejorar a México y a Oaxaca desde su trinchera, utilizando el gran talento que lo caracteriza para lograrlo.Este proyecto tiene una visión sostenible, ya que trabaja con artesanos, cocineros, productores e ingredientes de la zona; se adapta a la temporalidad y a las condiciones que surgen durante el día a día.Waje nace de la inquietud del chef Pepe, como le decimos de cariño, por compartir la cocina oaxaqueña desde su loca y creativa mente, donde cuestiona, investiga, reta, rompe sus propios límites y donde coexiste al mismo tiempo con el arraigo de las tradiciones oaxaqueñas.Se puede hacer reservación en Waje para los días jueves, viernes y sábados de 6 a 10 pm, así que si vives o estás paseando en la ciudad de Oaxaca, ¡no te puedes perder este maravilloso destino!Apoya e incentiva proyectos como Waje, con gente que se atreve y se lanza a hacer cosas increíbles, como el chef José Daniel que con tan sólo 28 años, ha logrado materializar parte de sus sueños.
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