La Cuaresma, qué es y qué recetas se pueden preparar para estas fechas
Cuaresma

La Cuaresma, qué es y qué recetas se pueden preparar para estas fechas

Por Kiwilimón - Febrero 2012
La Cuaresma (latín: quadragésima, «Cuadragésimo día (antes de la pascua)»), es el periodo del tiempo litúrgico (calendario cristiano) destinado por la iglesia Católica Apostólica y Romana y la Iglesia ortodoxa, además de ciertas iglesias evangélicas, aunque con inicios y duraciones distintas, para la preparación de la fiesta de Pascua. Oficialmente, la Cuaresma comienza el Miércoles de Ceniza y termina justo antes de la Misa de la Cena del Señor del Jueves Santo. La duración de cuarenta días proviene de varias referencias bíblicas y simboliza la prueba de Jesús al vivir durante 40 días en el desierto previos a su misión pública. También simbolizan los 40 días que duró el diluvio, además de los 40 años de la marcha del pueblo Judío por el desierto y los 40 años que duró la estancia de los judíos en Egipto. A lo largo de este tiempo, los fieles católicos son llamados a reforzar su fe mediante diversos actos de penitencia y reflexión. La Cuaresma tiene cinco domingos más el Domingo de Ramos (seis en total), en cuyas lecturas los temas de la conversión, el pecado, la penitencia y el perdón, son dominantes. No es un tiempo triste, sino más bien meditativo y recogido. Es, por excelencia, el tiempo de conversión y penitencia del año litúrgico. Por eso, en la misa católica no se canta el “Gloria” al final del acto penitencial (excepto el jueves santo, en la misa de la cena del Señor), ni el “Aleluya” antes del evangelio. El color litúrgico asociado a este período es el morado, asociado al duelo, la penitencia y el sacrificio a excepción del cuarto domingo que se usa el color rosa y el Domingo de Ramos en el que se usa el color rojo referido a la Pasión del Señor. (Fuente : Wikipedia) Una vez que hemos conocido algunos datos importantes acerca de la Cuaresma, aquí les dejamos algunas sugerencias de recetas que servirán de guía para saber qué alimentos podemos ingerir en estas fechas. Tomen nota. Ensalada de Papa con Hierbas Una rica y sencilla ensalada de papas que se puede preparar con un día de anticipación. Pescado Empapelado con Tomates y Aceitunas Pescados cocinados en papel de cera con tomates, tomillo y aceitunas. Margarita de Tamarindo Una deliciosa combinazación de tamarindo y tequila. Mousse de Limon Un postre frío de limón, delicioso para temporada de verano y calor. Es ideal si se prepara con un día de anticipación. Huachinango a la Veracruzana Deliciosa receta de pescado a la veracruzana preparado con jitomates, chiles, cebolla y aceitunas. Ensalada de Nopal La ensalada de nopal es una ensalada muy rica y nutritiva. El nopal es una fuente importante de fibra, vitaminas A, B, B2, clorofila y minerales. Caldo de Camarón Seco Se dice que un buen caldo de camarón es un remedio efectivo para combatir la resaca después de una noche de fiestas. Pruébalo por ti mismo. Mousse de Cilantro Deliciosa botana de mousse de cilantro preparado con queso crema, leche, consome y chile.
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¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
Puede que una ensalada sea la definición de comida saludable, pero no por ello tiene que ser aburrida ni mucho menos. Hay formas en las que puedes convertir una simple ensalada en una comida deliciosa y muy completa.Además de ser una comida saludable, puede resultar en un platillo económico, muy práctico y accesible, pues basta con mezclar algunos ingredientes y listo, ¡tienes una comida completa!Para hacer una buena ensalada necesitaras algunas ingredientes básicos:Un vegetal verde como base: lechuga, espinacas, kale.Una proteína, ya sea carne o pescado: pavo, pollo, salmón ahumado, huevo cocido, atún.Un carbohidrato: pasta integral, avena, quinoa, arroz.Además, se le pueden agregar otros complementos para hacerla más completa y deliciosa.Legumbres. El garbanzo, la lenteja y los frijoles son reconocidos como fuentes de proteínas, almidón, fibra, vitaminas y minerales. Eso significa que añadirlos a nuestra ensalada nos dará un aporte extra. Frutas. Si te gustan los contrastes puedes agregarle algún tipo de fruta para darle un toque dulce. Piña, durazno, mango, fresa, manzana, o aguacate son las que mejor quedan en las ensaladas. Frutos secos. Añade a tus ensaladas un puñito de nueces, almendras, pistaches o piñones que le darán el toque crujiente y delicioso. La ensalada ya está prácticamente preparada y sólo nos queda el toque final: el aderezo. Ten mucho cuidado ,porque lo nutritivo de una ensalada puede estropearse con el abuso de aderezos.Lo que te recomendamos es preparar un aderezo casero para que puedas controlar los ingredientes y las porciones. Por ejemplo, el aceite de oliva virgen extra con un toque de vinagre blanco o rojo y una pizca de sal será un buen aporte de grasas saludables.La mostaza Dijon, una salsa de yogur natural con cilantro o hierbabuena, jugo de limón o de otras frutas o con una cucharadita de miel, combinará perfectamente con un puñado de frutos secos.Como ves, lo saludable no es sinónimo ni de aburrido ni de insípido y las posibilidad para hacer una ensalada deliciosa y nutritiva son infinitas, lo que necesitas sólo son algunos ingredientes y mucha creatividad.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
Seguramente entre tu colección de sartenes y ollas que tienes en la cocina, se encuentran varios refractarios de vidrio, los cuales utilizas muy de vez en cuando única y exclusivamente para hacer postres o hacer uno que otro platillo que se introduzca en el horno.Sin embargo, existen algunos que soportan el fuego directo de la estufa y con ellos podrías cocinar tus alimentos y darles un mejor sabor.Las ventajas que ofrece cocinar en un refractario de vidrio es que este material no contiene metales pesados como el níquel, cromo o teflón, que a la larga perjudican nuestra salud; además ahorra tiempo y dinero, pues los alimentos se cuecen con mayor rapidez y no gastas tanta energía (eléctrica o gas), asimismo, no se rayan y se limpian muy fácil, no absorben olores ni sabores.Gratín de berenjenas en refractarioLas desventajas que nosotros encontramos al cocinar con este tipo de refractarios es que el calor con el que se cuecen los alimentos se pierde muy rápido, por lo que la comida se enfría antes de servirla. De igual forma, hay comestibles que no quedan igual, como el arroz o alimentos para freír.Con esta información te dejamos algunos tips para que saques tus refractarios de vidrio y te aventures a cocinar de una forma más rápida, económica y saludable.En caso de cocinar verduras, deberás añadirle agua o algún caldo al refractario, para que cuando se estén cociendo no se peguen en el fondo del recipiente. El líquido deberás agregarlo antes de ponerlo al fuego, pues si lo añades una vez que está caliente podría romperse debido al choque de temperaturas.Para cocinar carne, pollo, pescado o mariscos, añade una capa de mantequilla en todos los rincones de la base del refractario, esto le dará un gran sabor a tus alimentos; además servirá para que no se peguen a la hora de cocerse.Muchos de los refractarios vienen con tapas de plástico, los cuales no utilizarás mientras se cocina, pues el calor las derretiría. Estas tapas únicamente se utilizan para guardar alimentos o cuando calientes un platillo en el horno de microondas.Para cocinar a fuego directo o en el horno con la necesidad de cubrir los alimentos deberás usar papel aluminio.Espagueti tricolor en refractarioPara manipular el refractario mientras cocinas, deberás hacerlo con mucho cuidado utilizando guantes para evitar una quemadura, pues estos utensilios alcanzan una temperatura muy alta de forma rápida.Al momento de quitarlo del fuego pon tu refractario sobre una superficie de una toalla, de prioridad húmeda, pues el contacto con otro material podría hacer que se rompa. No olvides verificar que pueden usarse dentro del horno o en la estufa, y pon en práctica estos consejos para darle otro sabor a tus comidas.
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