¿Por qué escondemos huevos de chocolate en Pascua?
Cuaresma

¿Por qué escondemos huevos de chocolate en Pascua?

Por Kiwilimón - Marzo 2017
Los huevitos de chocolate son uno de los postres consentidos en esta época del año. Cada año, en torno a la Pascua, podemos empezar a ver figuritas de chocolate en forma de huevitos decorados. Seguramente ya los has probado, pero ¿te has puesto a pensar de dónde surgió esta tradición?

Existen diferentes explicaciones del origen de los huevos de chocolate:

La Pascua se celebra cada año en torno a los inicios de la primavera. Para muchas culturas, esta época se relaciona con la fertilidad y la prosperidad. Poco a poco, la tradición pagana de celebrar la primavera con su símbolo de fertilidad, los huevos, se mezcló con la tradición cristiana de la Pascua, dando origen a los huevos de Pascua. Otra explicación es que la tradición de los huevos de Pascua comenzó cuando, en la abstinencia de Cuaresma, se prohibía comer huevos o productos lácteos. Para conservarlos frescos y poder  comerlos una vez terminada la Cuaresma, las personas bañaban los huevos con una fina capa de cera líquida. Con el paso del tiempo, la tradición religiosa cambió y, en la actualidad, solamente se sugiere la abstinencia de carne los viernes de la Semana Santa. De igual manera, la tradición en torno a los huevos se modificó. En un principio se pintaban y decoraban huevos de gallina o pavo, pero a partir del siglo XIX se comenzaron a regalar huevos de chocolate. via GIPHY Francia fue el pionero de los huevos de chocolate y poco a poco se fue expandiendo la técnica del modelaje de chocolate a otros países, añadiendo cada uno sus variantes al diseño. No solamente la presentación cambia, sino también la manera en que se consume. En algunos países, como Inglaterra o Alemania, se organizan “cazas del huevo”, donde los niños deben buscar los huevos que el conejo escondió durante la noche del domingo de Pascua. Mientras que en otros lugares, como en España, los padrinos regalan directamente a sus ahijados figuritas de chocolate. via GIPHY No importa cuál sea el origen de la tradición de los huevos de Pascua, siempre encontraremos una buena razón para comerlos. ¿Conoces alguna otra explicación de los huevos de Pascua? Déjanos tus comentarios.

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Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
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