Receta de Cuaresma: Pescado Empapelado con Tomates y Aceitunas
Cuaresma

Receta de Cuaresma: Pescado Empapelado con Tomates y Aceitunas

Por Kiwilimón - Febrero 2013
Para esta Cuaresma queremos darte algunos consejos de recetas que podrán servirte para preparar platillos deliciosos para tu familia. En esta ocasión tenemos para ti la receta de cuaresma de Pescado Empapelado con Tomates y Aceitunas, la cual podrás ver cómo se prepara en el siguiente video, además de que para conocer los detalles de ingredientes, método de preparación, así como comprar los productos que se requieren podrás hacer click en la siguiente liga y tener más detalles. Click aquí para más detalles  

Haz click aquí para ver más recetas de cocina para cuaresma y pascua.

Califica esta receta
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
La cena de Navidad es toda una experiencia de sabores y olores, los cuales impregnarán tu casa con risas y alegría. El toque mágico y dulce de esta velada sin duda se encuentra al final de la cena y no nos referimos al intercambio, sino al bendito postre, que al igual que los platillos de las fechas, sólemos comer sólo en diciembre.Luego de comer las delicias que se acostumbran en la velada navideña como el pavo, romeritos, bacalao, ensaladas y guarniciones, aunque seguramente no nos quedará un hueco, siempre podemos hacer espacio para una rebanada de pastel, pay o gelatina para poner el toque final de la cena y seguir con el ambiente que se vive dentro de nuestros hogares.Pero entre los postres postres más tradicionales para estas celebraciones, los buñuelos de piloncillo no pueden faltar, acompañados de un buen ponche o atole. Estos buñuelos se preparan con huevo, azúcar, aceite, harina blanca, sal, canela. Ya que la masa está lista, se deberán freír con aceite. Una vez que salgan del caso se espolvorean con azúcar y canela y se bañan con miel de piloncillo.Por otra parte, aunque no es precisamente navideño, el pastel es uno de los postres más comunes y puede ser de diferentes sabores. El que más se acostumbra a comer en Navidad es el tronco navideño, un bizcocho con relleno cremoso y una deliciosa cubierta de chocolate, el cual se decora con cerezas rojas.Para los que prefieran algo más sencillo, la gelatina mosaico (mezcla de fresa, limón, mango) bañanada con una mezcla de leche y leche condensada, con cerezas es infalible. Un postre sencillo, cumplidor y muy rendidor. Esta versión de Gelatina Mosaico de Ponche de Frutas funcionará bien en tu mesa navideña.Si hablamos de postres sencillos, unas fresas con crema se pueden preparar en menos de cinco minutos; sólo necesitas un kilo de fresas, dos tazas de crema, una lata de leche condensada y una cucharada de vainilla. Además de fresas, puedes preparar este platillo dulce con cualquier otra fruta, como uvas o duraznos.Intenta con estas Fresas Navideñas como postre para tu reunión o cena.Un toque lindo y un dulce detalle suelen ser las galletas de mantequilla, las cuales puedes decorar con betún de colores navideños (verde, rojo y dorado) o con alguna figura representativa de la época como Santa Claus, renos, arbolitos, bastoncillos...Lo más importante de una cena es con quién la compartes, aunque también lo es el postre, así que esperamos que estas ideas te hayan inspirado y que puedas hacer tus propias y dulces creaciones.
La pasta es uno de los alimentos más ricos, versátiles y variados: espagueti, macarrones, tallarines, fusilli y otras formas de pasta son parte de la dieta cotidiana de muchos hogares alrededor del mundo. Este producto básico de la dieta mediterránea se puede combinar con una gran cantidad de salsas, así como también suele ser gran acompañante de ensaladas y carnes. Se trata de un alimento que se ha incorporado a la dieta de la mayoría de países del mundo.Debido a sus numerosas variables, existen varios trucos, así como también varios mitos para prepararla, y aunque no existe una manera incorrecta de cocinar la pasta, aquí te vamos a dar unos excelentes tips para que te quede perfecta. Cantidad de aguaLa pasta se debe cocer en abundante agua, la relación debe ser el peso de la pasta multiplicado por 10. Por ejemplo: si vas a cocer 100 g de pasta, entonces lo ideal será usar un litro de agua como mínimo. El agua es primordil porque durante su cocción, la pasta pierde almidón y el que esté bien hidratada evitará que se se pegue. Aceite, ¿sí o no?Uno de los errores más comunes es echarle aceite o mantequilla, sin embargo hacerlo es algo que debes evitar, pues no añade sabor y el aceite provocará que la pasta adquiera una capa que la hará escurridiza. Si no quieres que se pegue, lo único que hay que hacer es calcular bien la cantidad de agua a utilizar para la cocción.Sal, ¿en qué momento se le añade?La sal la debes echar después que el agua haya empezado a hervir, porque si lo haces antes retrasarías la ebullición. Para saber cuánta sal es la correcta, ten en cuenta esta regla: la proporción de sal y agua debe ser de aproximadamente una cucharada sopera de sal por litro de agua, puede sonar demasiado pero la mayoría de la sal se quedará en el agua cuando la escurras. Otro de los consejos que te podemos dar es que uses sal de grano en lugar de sal fina, ya que la sal de grano es más fácil de dosificar. PastaLa pasta se debe agregar al agua una vez que haya hervido y después de la sal; manten el fuego lo suficientemente alto como para garantizar que el agua no deje de hervir en ningún momento. No es necesario tapar la olla ni tampoco remover más de una vez la pasta, pues si pusiste agua abundante, el movimiento de las burbujas será suficiente para mantener la pasta en movimiento sin necesidad de remover.Tiempo de cocciónEl tiempo de cocción depende del tipo de pasta, la temperatura del agua, el tipo de pasta, pero de manera general se recomienda de 5 a 7 minutos. Si vas a mezclarla con salsa y cocinarla un poco más, basta con 5 minutos. Si en el paquete de la pasta se recomienda cocer por 10 minutos, de 5 a 7 ya estará al dente. En caso de usar la pasta para una ensalada, lo recomendable es cocerla de 6 a 7 minutos y enfriarla para cortar la cocción. SalsaUn par de minutos antes que finalice la cocción, calienta la salsa en una olla o sartén. Si tú preparaste la salsa, puede ser en el mismo recipiente de la preparación, en caso de salsas calientes.Pasos finalesEscurre la pasta en un colador y viértela en la sartén o la olla con la salsa previamente calentada. Saltea la pasta a fuego vivo durante unos 30 segundos, removiendo continuamente para garantizar una distribución uniforme de salsa. Si notas que la pasta está un poco seca, puedes agregar unas cucharadas de agua. Quita del fuego la sartén pasados los 30 segundos para evitar que la pasta se pase.Si sigues estos consejos, te garantizamos que tendrás una pasta perfecta, aunque a la hora de cocinar en gustos se rompen géneros y la creatividad será tu mejor aliada.
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
La mayoría de mexicanos relacionábamos el camote con el chiflido del carrito que recorría las calles, pero de un tiempo para acá lo hemos visto en todo tipo de platillos y formas de preparalo, ya que es uno de los tubérculos más deliciosos que podemos encontrar en el mercado, además de que es muy rico en vitaminas, minerales y antioxidantes.La forma más popular de disfrutar del camote es horneado a la leña, bañado con miel, leche evaporada, canela y piloncillo, pero no es la única forma de comerlos, motivo por el cual aquí diremos cuáles son sus beneficios y propiedades; además te mostraremos algunas formas de preparar este tubérculo.AntidiabéticoLa ingesta de este tubérculo le ayuda a algunas personas a estabilizar los niveles de azúcar en la sangre, asimismo aumenta la sensibilidad a la insulina, por lo que es un buen antidiabético.Cuida tu pielComer camote en tu dieta regular retrasa el envejecimiento en la piel, debido a que este alimento contiene compuesto fenólicos, betacaroteno y algunas otras sustancias antioxidantes.Ayuda en el deterioro visualEn algunas personas este tubérculo ayuda a prevenir un tipo de ceguera llamada xeroftalmina, la cual es asociada en la vitamina A. No es un alimento milagroso, pero por el betacaroteno previene el deterioro visual y cataratas.Puré de camoteNecesitarás dos camotes grandes, un cuarto de leche, dos cucharadas de mantequilla, sal y pimienta al gusto y una cucharadita de curry amarillo.Cuece los tubérculos en una olla con sal. Una vez que estén tiernos colócalos en un refractario y comienza a aplastarlos con un tenedor. Poco a poco le agregas la leche, la mantequilla, el curry, sal y pimienta para que se mezclen a la perfección. Este puré podrás servirlo con pollo o carneCrema de camoteEsta sopa es muy fácil de preparar y si deseas darle un mejor sabor podrías agregarle zanahoria. Mientras pones a hervir el camote, en un sartén sofríe cebolla picada, posteriormente le agregas jengibre, curry, comino, nuez y ajo, esto deberá estar sobre el fuego por un minuto. Luego esta mezcla agrégala al caldo donde se cocina el tubérculo y déjalo al fuego por 15 minutos, recuerda estar revolviendo constantemente. Una vez que el camote esté blandito agrega la leche únicamente para que se caliente (no dejar hervir). Licua la mezcla y déjala reposar un par de horas antes de servirla.Como ves, este alimento es versátil, delicioso y muy saludable, vale la pena que lo incorpores a tu dieta y disfrutes de su sabor y sus beneficios. Ensalada de camote con frutos secos
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD