Usos de la Mostaza en la Cocina y Recetas
Cuaresma

Usos de la Mostaza en la Cocina y Recetas

Por Kiwilimón - Marzo 2012
La mostaza se emplea mucho en la cocina, además de como hierba medicinal. Para las carnes, por ejemplo la podemos usar en asados de jamón y carne de cerdo. No se recomienda su uso en los pescados en general. En cambio, se complementa perfectamente con los huevos, especialmente si se hacen picantes o revueltos para untar en el pan. Además una pizca de mostaza da un sabor excelente a todos los platos en los que empleemos el queso. Tanto la mostaza blanca como la negra son medicinales, aunque de ambas, la segunda es la más apreciada. La mostaza blanca es empleada en casos de estreñimiento crónico, así como utilizado como diurético y en inflamaciones generales de la garganta. La mostaza negra se emplea también en los mismos casos que la anterior, además de ser antiescorbútica, estimulante y revulsiva. Ambas curan los dolores reumáticos y neurálgicos y se emplea para descongestionar los pulmones y el cerebro. Su uso se ha extendido a los dolores dentales e incluso menstruales. Si no la has empleado antes en cocina hazlo ahora y descubrirás un nuevo sabor. Toma nota de las siguientes recetas que te recomendamos. (Te recomendamos hacer click en el título de la receta para accesar a más detalles) Alcachofas con Vinagreta de Mostaza Alcachofas hervidas con una salsa de mostaza, servidas completas. Codorniz a la mostaza Una rica receta de codorniz a la mostaza para dos personas.. Pescado con Salsa Cremosa de Mostaza Este pescado se sirve con una salsa francesa en base a mantequilla, vino y crema con sabor a mostaza ligero. Fácil y perfecto para una impresionar a tus invitados. Lomo con Hierbas en Salsa de Mostaza Prueba este delicioso Lomo con perejil, albahaca, tomillo, vino blanco y mostaza Dijon. Salmón con Mostaza y Alcaparras Este salmón a la parilla está acompañado de una salsa de vino blanco, echalots, crema, alcaparras y mostaza. Salmón con Mayonesa de Mostaza y Miel Una de las recetas mas sencillas pero deliciosas para hacer el salmón. Se barniza en una salsa de mayonesa con miel y mostaza y se hornea. Vinagreta de Miel y Mostaza La vinagreta de miel y mostaza combina bien con todas las lechugas.
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Los pepinos son una fruta que, por su sabor —que no es dulce— suele ser clasificada como una verdura, pero que debido a que posee semillas y crece en árboles, es botánicamente una fruta, con muchos beneficios para ti.Alto en nutrientes, así como en ciertos compuestos vegetales y antioxidantes que pueden ayudar a tratar e incluso prevenir algunas afecciones, los pepinos son bajos en calorías y contienen una buena cantidad de agua y fibra soluble, lo que los hace ideales para promover la hidratación y ayudar a perder peso.Propiedades del pepinoLos pepinos son bajos en calorías, pues un pepino crudo de 300 gramos contiene alrededor de 45 calorías, pero ricos en muchas vitaminas y minerales importantes.Entre las propiedades del pepino, se encuentran los siguientes nutrientes:Carbohidratos (11 gramos)Proteína (2 gramos)Fibra (2 gramos)Vitamina C (14% de la IDR)Vitamina K (62% de la IDR)Magnesio (10% de la IDR)Potasio (13% de la IDR)Manganeso (12% de la IDR)(Todos ellos respecto de un pepino completo de 300 gramos, del cual usualmente comemos un tercio, así que obtienes un tercio de estos nutrientes al comer una porción así, más o menos.)Además, los pepinos tienen un alto contenido de agua, de hecho, los pepinos se componen aproximadamente en 96% de agua y si los comes sin quitarles la cáscara, maximizas su contenido de nutrientes, pues en ella hay una cantidad de fibra, así como ciertas vitaminas y minerales.Recetas con pepinoLos pepinos por lo general se comen crudos, frescos, tienen un sabor suave y una consistencia crujiente y refrescante, y se pueden disfrutar en ensaladas, hasta en sándwiches.Los pepinos son un excelente refrigerio (snack o colación) bajo en calorías y se pueden combinar con hummus, aceite de oliva, sal o aderezo para ensaladas para agregarles un poco más de sabor.Con solo un poco de creatividad, los pepinos se pueden disfrutar de muchas maneras, y aquí te dejamos algunas recetas con pepino para que los incluyas en tus comidas sin ningún problema.Sopa de pepino y aguacate. Esta receta de pepino es refrescante y tiene una deliciosa textura cremosa. Es perfecta para los que estan intentando consumir pocos carbohidratos ya que solo tiene 8 gramos de carbohidrato por porción.Pepinos con aguacate y camarón. Esta es una rica botana de rodajas de pepino con aguacate y camarón, que se prepara en sólo 15 minutos y consiste en un delicioso guacamole acompañado con camarones con paprika que hacen una explosión de sabor.Rollitos de pepino rellenos de ensalada de atún. Estos rollitos son perfectos para cenar, porque son ligeros, deliciosos e inclusos perfectos para quienes siguen la dieta keto.Pepinos rellenos de ensalada de pollo. Prepara estos deliciosos pepinos rellenos de ensalada cremosita de pollo con apio, cebolla morada, queso feta, elotitos amarillos, un toque acidito de limón, mostaza y curry en polvo. Un delicioso platillo frío que se prepara en 20 minutos.
Las decisiones, o las cargamos o las arrastramos. En el caso de la comida, las decisiones que tomamos sobre qué, cómo y cuándo alimentarnos nos habitan bajo la piel. Le dan forma a nuestro cuerpo físico, aunque al cuerpo mental y al espiritual tampoco pasan desapercibidos. Una comida pesada aletarga las ideas lo mismo que una buena combinación de alimentos da agilidad, claridad y lucidez. Según la sabiduría oriental, el alimento incluso moldea las emociones y determina la forma de procesar lo de fuera y lo de dentro. Al final todo acaba en aquel callejón sin salida que anuncia que sí somos lo que comemos.Si ustedes son como yo y todo el tiempo piensan en comida, a cada instante estarán tomando una decisión. No será ingenua. Mucho menos arbitraria. Algunas veces –la mayor parte– surgirá de una programación añeja: de un juego pavloviano brevísimo entre el estímulo y la reacción. Otras veces, la decisión estará dictada por la necesidad, por la autonomía o la rebeldía hacia el vínculo familiar. La autora Melanie Mühl habla de que hemos aprendido a comer desde el útero materno. La elección será proporcional al tamaño de los lazos que guardamos con mamá, con los ancestros.De ahí que cada dieta sea una biografía con anexos, epílogos, iconografía y tiempo. Las dietas –en el sentido literal– atesoran los ingredientes cotidianos, las recetas y las preparaciones que se convierten en el acervo de las papilas gustativas. Esa biblioteca sápida que guardamos en el cerebro y el corazón es la voz que pide sin chistar “unas enchiladas rojas” –no unas verdes, no una carne en su jugo, no una hamburguesa vegana– en un restaurante. Determina cuál es nuestro pasillo favorito en el súper, el antojo que nos despierta por las noches, lo que ponemos al plato frente a nuestros hijos. Ante tales condicionamientos parecería imposible cambiar de hábitos alimenticios. Sin embargo, la solución es tan simple como anclarse al presente. Esa es la verdadera decisión. Con ella pasamos de ser esclavos de la comida a ser libertarios en conciencia. Sólo basta un diálogo, un aterrizaje sobre las plantas de los pies para saber lo que realmente quiere, necesita y anhela el cuerpo. “Este soy yo. Esto es lo que quiere comer mi cuerpo”. Comer en conciencia nos hace tomar mejores decisiones sobre lo que termina en el plato y la boca. Y como en cualquier otra relación de amor, lo vital es la comunicación: ¿Realmente necesito este pedazo extra de pastel? ¿Ya quedé satisfecho? ¿Se me antoja esa cerveza? Puede que la respuesta sea sí y está bien.A partir de habitar el organismo y escuchar sus necesidades auténticas, la dieta puede ser tan holgada y liviana como queramos, sobre todo si tenemos salud. Y aunque una enfermedad parezca menguar el recorrido, la conciencia sobre el cuerpo nos reconciliará con ese sabio interno que no pide más que apoyo en las buenas y en las malas. Sea cual sea tu caso, en Kiwilimón nos hemos tomado en serio el tema de la salud. Nuestra decisión es comprometernos contigo. Queremos darte las herramientas que te lleven a tomar decisiones de alimentación más conscientes. Queremos acompañarte en los momentos de antojo y en los de conexión con tu organismo; ser parte de tus cenas memorables y de tus mañanas de ayuno; celebrar la saciedad tanto como la dieta; brindar por los platos llenos y por los vacíos. Al final son la misma moneda.La nueva cara de la moneda se llama Kiwi Te cuida. Para esta, nuestra nueva sección en kiwilimon.com, creamos un montón de nuevas recetas y contratamos a un grupo de expertas en diferentes ramas de la nutrición –especialistas en familia, en deporte, en enfermedades crónicas, en dietas restrictivas– que curaron cada dieta, cada porción y cada ingrediente. Le metimos horas hombre y horas corazón al escribir tips y consejos, al confeccionar retos semanales, al programar recetas en las que ahora es posible ver cuántas calorías y valor nutrimental te proporcionan. Nuestro objetivo es que te sientas respaldado; ayudarte en la comunicación con ese ser perfecto que es tu cuerpo y cuidarlo junto a ti cuando así lo decidas. Queremos ayudar a cuidarte, ¿nos dejas?
La feijoada, que en español tiene una traducción literal de “frijolada”, es uno de los platillos emblemáticos de la gastronomía brasileña, el cual obviamente es un platillo con frijoles, complementado con carne de cerdo generalmente seca.Como muchos otros platillos nacionales del mundo, la feijoada tenía como fin sacarle provecho a los restos de cerdo; en la actualidad, es una comida tan famosa y reconocida, que ya es más bien un platillo gourmet.Su origen viene de Europa, en específico de Portugal, y la fusión de culturas que se produjo. Entre sus primeras apariciones en textos gastronómicos, se puede mencionar el libro de Luís da Câmara Cascudo titulado História da Alimentação no Brasil (Historia de la alimentación en Brasil), donde se habla sobre los orígenes de la feijoada.Así, el origen de la feijoada está también ligado a la esclavitud y se dice que estos esclavos africanos que los portugueses llevaron a Brasil, obligados a servirlos, recogían lo que sobraba de los festines y lo mezclaban con frijoles negros. Esto dio como resultado algo así como la primera versión de la feijoada.Ya que sus ingredientes son pocos, comunes en Brasil y su preparación es sencilla, la feijoada es además un platillo económico, que hoy en día sigue siendo muy consumido por los brasileños, pero para ellos, los días tradicionales para comerlo suelen ser los miércoles y los sábados, pues esos días no faltan en los menús de los restaurantes o en las reuniones familiares.¿Has probado la feijoada? Puedes prepararla en casa con nuestra receta si te ha despertado la curiosidad y contarnos qué tal te pareció o si conoces más de su origen en los comentarios.
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