Vacaciones, cómo cuidar al bebé en la playa
Cuaresma

Vacaciones, cómo cuidar al bebé en la playa

Por Kiwilimón - Marzo 2015
Las vacaciones en la playa tienen ciertos riesgos para tu bebé, ya que es mucho más sensible a las altas temperaturas, a los rayos del sol, al cloro de las albercas y a los cambios de rutina. Te compartimos los siguientes consejos para proteger a tu bebé en el agua y puedas disfrutar de grandes momentos de diversión con tu familia.
  • Acompaña a tu bebé en todo momento.
No dejes de vigilar a tu bebé ni un segundo cuando esté dentro del agua, ya que es una regla fundamental en su cuidado; una llamada telefónica o cualquier distracción, por mínima que parezca puede ser fatal. No descuides a tu bebé cuando juegue en el borde de la piscina, recuerda que aún no es consciente del peligro que corre; puede tirar cualquier juguete y querer rescatarlo, corriendo el riesgo de caer al agua, es mejor mantener sus juguetes fuera del agua. Si tus vacaciones son en playa busca alguna manera de identificar al pequeño con alguna pulsera o colgante que lleve su nombre y tu número de telefónico por si acaso pudiera extraviarse.
  • Recuerda aplicar protector solar a tu bebé y volvérselo a aplicar con regularidad.
La piel de los bebés es muy delicada, por lo que aplicarle un bloqueador solar con protección UVB y UVA para que lo proteja de los rayos del sol es muy importante, el cual deberás reaplicar cada 40 minutos más o menos, y después de cada baño. Recuerda que solo debes aplicar bloqueador solar a tu bebé si es mayor a 6 meses de edad.
  • Asegúrate de que consuma suficientes líquidos especialmente si está activo bajo el sol.
Los bebés son más vulnerables a la deshidratación que los adultos ya que la proporción de agua en su cuerpo es mayor y su equilibrio más débil; una excesiva pérdida de líquidos puede tener graves consecuencias para su organismo, es por ello que hay que tener especial precaución en lugares cálidos. Es básico que cuentes con un biberón con agua para hidratar a tu pequeño, el agua que le des no debe estar ni muy fría ni muy caliente, mantenla en un lugar fresco. La leche materna también ayuda a hidratar al niño y las frutas naturales, sólidas o en papillas. Si tu bebé aún es lactante ofrece el pecho a demanda y de forma más frecuente, ya que además de proveerle líquido, la leche materna aporta sales minerales y electrolitos que previenen la deshidratación. Si se alimenta de pecho, no es necesario darle agua, pues la leche materna está compuesta por un 90% de agua y es suficiente para conservar su hidratación.
  • Verifica que la temperatura del agua sea agradable.
La temperatura ideal para los pequeños va entre los 28° C y 30° C; procura que su ropa sea liviana, ideal para protegerlo de los rayos del sol, no lo tengas muy abrigado ni tampoco con poca ropa; es importante tenerlo siempre bajo una sombrilla o ponerle calcetines ligeros al caer la tarde. Para refrescarlo es ideal  que pases una toallita húmeda sobre algunas partes de su cuerpo. Puedes meterte con tu bebé a la playa o la alberca a partir de los 5 o 6 meses, si la temperatura es adecuada. El agua debe estar templada, nunca fría, y hay que introducirlo lentamente en ella, humedeciéndole antes los brazos, las piernas y la nuca. Si el agua no está bastante caliente (unos 32ºC), no conviene que esté en ella más de 5 minutos y siempre con vigilancia. No lo metas al agua con pañales absorbentes, utiliza un calzoncito desechable especial para actividades acuáticas. Cuando lo saques del agua es importante retirar el calzoncito desechable especial para el agua, secar bien a tu bebé y cambiarlo de ropa cuanto antes. Porta un tarrito de suero fisiológico para limpiar de cloro sus ojos, lo puedes adquirir en farmacias y le aliviará el escozor.      
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3 remedios caseros para evitar el frizz del cabello
El frizz en el cabello es uno de los males más comunes en las melenas, sin importar que sean lacias o rizadas, ni nada en el medio, pero así como podemos usar muchos remedios caseros para la piel, también podemos elaborar algunos para el pelo.El frizz parece inevitable y cepillar mucho el cabello no suele rendir frutos, pues por lo general es el resultado de un régimen de cuidado del cabello inadecuado; por fortuna, un poco de atención adicional es todo lo que se necesita para solucionar el problema y no requiere de gastar dinero en productos costosos ni en tratamientos de salón.El frizz es causado principalmente por resequedad y daño, es decir, el cabello está deshidratado y por eso la parte externa del tallo del cabello que está formada por células muertas que mantienen tu cabello sano y protegido llamada cutícula se eleva, con el fin de dejar entrar la humedad. La atmósfera hace que tu cabello se hinche y se encrespa y eso es el frizz. Esta deshidratación constante provoca daños y por eso el cabello suele lucir encrespado y sin vida. Así que estas son algunas formas caseras de hidratar tu melena.Cómo quitar el frizz del cabello con remedios caserosEl frizz requiere de nutrición y humedad, y existen muchas formas de controlarlo, desde comer bien y beber suficiente agua, hasta preparar mascarillas para el cabello como remedios naturales para tratar el frizz.Mascarilla de huevo y aceite de almendraEl aceite de almendras actúa como emoliente, mientras que el huevo repara los daños en el tallo del cabello con su alto contenido en proteínas. Este es uno de los mejores remedios para el frizz, lo puedes usar una vez a la semana y para hacerlo necesitas:1/4 de taza de aceite de almendra1 huevoCombina el aceite de almendras y el huevo hasta obtener una mezcla suave. Divide tu cabello y comience a aplicar la mezcla sobre el cuero cabelludo y después a lo largo del cabello. Deja actuar por 40 minutos y luego lava con champú y acondicionador, preferiblemente sin sulfatos.Mascarilla de aguacateEsta mascarilla capilar a base de aguacate es un remedio económico y muy eficaz para controlar el frizz, pues contiene vitaminas B y E que nutren el cabello y reparan los daños, mientras que el yogurt limpia y acondiciona profundamente tu cabello.1 aguacate maduro1 taza de yogurtCorta el aguacate y quítale el hueso, luego tritura la pulpa y mezcla con el yogur para obtener una pasta suave y cremosa. Aplícala en tu cabello y déjala reposar durante 40 a 45 minutos. Después lava bien con champú y usa acondicionador. Puedes usar esta mascarilla de una a dos veces por semana.Mascarilla de plátanoLos plátanos son excelentes para acondicionar el cabello, especialmente cuando se combinan con miel, que es un gran humectante. Esta mascarilla de plátano para el cabello se puede usar una vez a la semana y funciona muy bien para el cabello con frizz extremo.1 plátano maduro2 cucharaditas de miel1/3 de taza de aceite de coco o de almendrasTritura el plátano hasta que no queden grumos y entonces agrega la miel y el aceite para formar una pasta suave. Aplica en todo el cuero cabelludo y el cabello, y dejar actuar durante 20 a 25 minutos. Enjuague y lava con champú y después usa acondicionador.
¿Por qué perdemos el gusto y el olfato con COVID y cómo recuperarlo?
Los aromas son toboganes cuánticos que nos catapultan a otra realidad: a la casa de nuestros padres en la infancia, a nuestro primer beso, a las vacaciones de la adolescencia. “No hay memoria tan precisa, tan vívida y evocadora como la que se recupera a través del olfato, y va tan unida a las sensaciones que se experimentaron junto al olor”, confirma Dolores Redondo, en su Legado en los huesos.Quienes hemos atravesado por COVID nos hacemos conscientes de la fiesta que regalan los sentidos al ánimo y la salud, al cuerpo. Tras algunos días sin aroma y sin gusto me di cuenta de que la nariz está íntimamente conectada a las emociones. Tal vez por eso lo extrañaba quizás más que el gusto. La neuróloga Paola Guraieb me explicó que es porque nuestra capacidad olfatoria incluye unos 3 mil olores, mientras la gustativa es mucho menor. “Si dejas de oler, las alteraciones en el gusto serán predominantes. Lo que sucede es que el virus tiene una alta replicabilidad en el pulmón, en el cerebro, en la sangre y en la nariz. Por eso es común que se merme la olfacción”. Y está claro: sin olfato, perdemos el gusto. La doctora Flor Luna, especialista en urgencias médico-quirúrgicas y consultora sobre Salud Ocupacional en empresas trasnacionales, afirma que existe una constante de 53 por ciento en la alteración del olfato, mientras que en el gusto es de 52 por ciento. “Uno de cada cinco pacientes con coronavirus presenta estas alteraciones como primer síntoma de la enfermedad. Aún no se tiene claro si la prevalencia es distinta con otra cepa”, afirma. Para muchos de nosotros el gusto es literalmente la sal de la vida. En la lengua, el techo de la boca y en la garganta se encuentran las células gustativas, unas pequeñas partículas dentro de las papilas gustativas que se cuentan en 10 mil cuando nacemos y que se van perdiendo a partir de los cincuenta años. Probar un mole, por ejemplo, con ageusia (incapacidad de detectar sabores en los alimentos) es llevar a la boca una salsa sedosa y caliente pero desprovista de alma. Con el tiempo –aunado a una dosis de paciencia y amor a mi proceso de sanación– aprendí a valorar las texturas, las temperaturas, las sensaciones que un alimento dejaba a su paso por la boca. Yo recuperé primero el olfato que el gusto, pero según la doctora Luna, varios estudios elaborados en la Unión Europea han observado una recuperación más rápida del gusto que el olfato. Lo común es que a las tres semanas de un diagnóstico positivo comience la recuperación de ambos sentidos. Si la enfermedad fue severa pueden tardar hasta entre seis y ocho meses. Y sí, existen casos en los que no se recuperan los sentidos o quedan dañados. “Depende de muchos factores, por ejemplo, si la persona es fumadora. Ellos ya per se tienen alteraciones en el gusto y olfato, y posiblemente nunca vuelvan a degustar u oler al 100”, concluye la doctora Luna. ¿Cómo recuperar los sentidos?Las estrategias de tratamiento en las alteraciones del olfato dependen si se trata de una pérdida total (anosmia) o parcial (hiposmia) del sentido. “En el caso de que la pérdida sea permanente, está indicado el entrenamiento olfatorio”, confirma la doctora Luna. No hay que dejar que el tiempo pase. Para la neuróloga Guraieb, recuperar a tiempo la olfacción puede representar la salud de nuestro cerebro en el futuro: “Cuando existe anosmia tienes que recuperarte en menos de seis meses, pues los epitelios respiratorios están conectados con la memoria”. Lo que sucede es que los aromas conectan con las cortezas cerebrales en las que se localizan las emociones, la memoria episódica. “Está demostrado que pacientes con enfermedades degenerativas han padecido o padecieron problemas del olfato, también se ha observado en pacientes con problemas de Parkinson o Alzheimer”. La solución está en poner a trabajar nuestra nariz y nuestra lengua; entrenarlas, pues. “Como sucedería en un entrenamiento físico, esta técnica consiste en exponer a los pacientes a diferentes olores concentrados en recipientes individuales a diario y durante el tiempo indicado por el especialista”, afirma la doctora Luna. Ella nos da el consejo de realizar el olfateo deliberado diariamente por tres meses. Necesitarás limón, una rosa o un caballito con agua de rosas, algún alimento ahumado, un caballito de vinagre, un caballito de anís y aceite de eucalipto. Practica oler durante 20 segundos cada uno de estos aromas dos veces al día. “Existe clara evidencia científica de que esta exposición sistemática a determinados olores mejora el olfato en patologías neurodegenerativas o traumatismos craneales”, concluye la doctora Luna.
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