Postres de la infancia que seguro ya olvidaste
Día del Niño

Postres de la infancia que seguro ya olvidaste

Por Kiwilimón - April 2020
No hay nada que te transporte más al pasado que un sabor o un olor que te lleve de vuelta a los momentos más felices de tu vida y, seguramente, tu infancia es uno de ellos.

Una de las cosas fundamentales en la niñez de cualquier persona son los postres que consumimos casi siempre en casa, preparados por nuestra mamá o abuelita, de los cuales solemos tener muy bellos y deliciosos recuerdos.

Justo para hacer memoria y regresar a tu niñez, aquí te compartimos 10 postres de tu infancia que serán un viaje al pasado:

-Flan. Su simpleza, que no está peleado con su sabor, es un recuerdo de cuando eras niño y no había algo que te entusiasmara más que la hora del postre. El flan casero es un recordatorio de aquellos días felices.

-Bizcocho de chocolate. Seguramente tienes muy arraigado el recuerdo de algún pastel de chocolate de algún familiar tuyo y que disfrituaban en ocasiones muy especiales. Un bocado de ese bizcocho es un viaje al pasado, seguro.

-Helado. Casero, de carrito o comprado en la tienda, pocas cosas nos entusiasmaban más que comer un helado con sus infinitos sabores.



-Churros. El postre más típico de los mexicanos que aunque conocimos en la infancia seguimos disfrutando a todas las edades, por que ¿Quién se puede resistir a su textura crujiente, con el azúcar espolvoreada? rellenos, con chocolate o solos, los churros siempre han sido una gran idea.

-Panqué. Un acierto seguro, seguramente tu abuela tenía la receta para que quedara muy esponjoso y con un sabor muy familiar que seguramente al comerlo ahora tienes un viaje al pasado espectacular.

-Cubilete de queso. Por más que la receta variaba, casi siempre el resultado era igual, esa mezca de sabores, con la textura del pan y lo suave del queso, era una experiencia dulce sin igual.

-Galletas caseras. Nada más tradicional que las galletas de mantequilla que preparábamos con mamá. A veces las decoramos o a veces las disfrutamos recién salidas del horno, con un gran vaso de leche.

-Mousse de chocolate. Su textura nos intrigaba, pero también nos encantaba por su ligereza cargada de sabor que nos hacía disfrutar con cada bocado al terminar de comer.

-Buñuelos. Un postre muy típico en las calles de nuestro país, muy crujiente, azucarado y con miel era como lo disfrutábamos de niños.



-Arroz con leche. Un postre muy común en las casas mexicanas, seguramente la receta de tu familia ha pasado de generación en generación y su sabor te recuerda a tu madre o a tu abuela, quienes preparaban el mejor, más cremosito y dulce arroz con leche.

Ahora que lo recuerdas, puedes aprender a preparar estos postres en casa y enseñárselos a las nuevas generaciones para que construyan sus propios recuerdos y que su niñez esté acompañada de dulces sabores.
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Calificaciones (3)
Nohemi Olloqui
02/05/2020 09:01:09
Gratis recuerdos de mi madre
dilia salazar
30/04/2020 00:39:12
Me gustan las recetas
Mary Rojas
29/04/2020 21:26:19
Gracias por compartir
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Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
En México, las flores de cempasúchil llenan el ojo de todos con su característico color en cuanto se acerca el Día de Muertos. En macetas o ya cortadas y puestas en la ofrenda, estas flores no son sólo un adorno.Su nombre científico es tagetes erecta, pero comúnmente se conoce como cempasúchil, cempoalxóchitl, cempaxóchitl, cempoal o también zempoal en México, y como African Marigold en Estados Unidos. Su significado en náhuatl es flor de veinte pétalos (cempohualxochit: veinte flores o varias flores) y dentro de la ofrenda, marca el sendero que guía a las almas hasta los altares.Nuestros antepasados ya la usaban para aminorar malestares estomacales, como vómito, indigestión y diarrea, y en la actualidad se utiliza para dar color a textiles, elaborar insecticidas y también como medicamento.Los beneficios de la flor de cempasúchilToda la hierba es antihelmíntica (es decir, que actúa contra los gusanos parásitos), aromática, digestiva, diurética, sedante y beneficiosa para el estómago. Los principales usos medicinales del cempasúchil son para la digestión, pero también para enfermedades respiratorias como la tos. Se usa también para tratar afecciones en la piel, como el salpullido, además de estos otros usos:Útil para tratar la conjuntivitis y los ojos adoloridos de manera externaLa raíz sirve como laxanteLas flores sirven para ayudar a expulsar gases y para eliminar las lombrices intestinalesComo infusión, se usa para tratar resfriados y paperasSi la plantas en tu jardín funciona como insecticida, gracias a las secreciones de las raíces de las plantas en crecimientoLa flor de cempasúchil tiene muchos usos, ya sea en fomentos, en baños calientes, untada o inhalada, pero además de los beneficios medicinales, el tinte amarillo obtenido de las flores se puede utilizar como sustituto del azafrán para dar color y sabor a los alimentos.Si la usas en tus ofrendas este año, ahora ya conoces sus demás beneficios y usos, así que podrías darles un segundo uso a tus flores de cempasúchil.
¿Conoces ya el ajo negro, para qué sirve o cómo se toma o tan siquiera qué es? En realidad, el ajo negro no es más que un ajo común (allium sativum), pero que ha pasado por un proceso de fermentación, con mucha humedad y calor, lo cual cambia el color del ajo y le da una textura gelatinosa.El ajo negro es un condimento muy usado en la comida asiática, en especial en Corea, pero se ha vuelto muy popular en Estados Unidos de América desde el 2005, cuando un famoso restaurante de San Francisco comenzó a venderlo. Su sabor es ligeramente dulce, un poco ácido y comparado con el ajo fresco, el ajo negro no tiene un sabor tan fuerte porque en el proceso, se reduce el contenido de alicina.A pesar de que se dice que las propiedades del ajo negro se encuentran más concentradas o potenciadas, aún no hay suficiente investigación científica para poder afirmarlo, sin embargo, sí conserva varias ventajas del ajo fresco. Propiedades del ajo negroEl ajo negro posee una gran cantidad de compuestos antioxidantes, como polifenoles, flavonoides, derivados de tetrahidro-β-carbolina y compuestos orgánicos de azufre, que incluyen S-alil-cisteína y S-alil-mercaptocisteína, en comparación con el ajo fresco. Durante el proceso de calor y humedad que se lleva a cabo para obtener el ajo negro, no solo se alteran los componentes nutricionales y los atributos sensoriales, sino que también mejora la bioactividad del ajo negro. Algunas de las investigaciones han obtenido evidencias que demuestran los efectos terapéuticos del ajo negro, como que ayuda contra la obesidad, con inmunomoduladores, hipolipidémicos, antioxidantes, hepatoprotectores y neuroprotectores, sin embargo, aún no hay suficientes pruebas.Lo cierto es que el proceso tipo fermentación del ajo negro restaura los nutrientes y reduce el fuerte sabor y olor de cuando está crudo, por lo que el ajo negro es más fácil de consumir y así puedes aprovecharte de los beneficios del ajo, que está cargado de antioxidantes.El ajo negro es excelente para la salud, ya que ayuda a combatir los radicales libres y previene el daño oxidativo, que conduce a varias enfermedades, e incluye vitaminas y minerales como:Manganeso: ideal para ayudar a construir una estructura ósea saludable y la creación de enzimas clave para la formación de huesos.Vitamina B6: ayuda a proteger el sistema inmunológico. La vitamina también beneficia el metabolismo del cuerpo, el control hormonal y previene las afecciones de la piel y los trastornos renales, por nombrar algunos.Vitamina C: La vitamina C ayuda a proteger contra deficiencias del sistema inmunológico, enfermedades cardiovasculares y oculares, problemas de salud prenatales e incluso arrugas de la piel.Selenio: este mineral es clave para el funcionamiento cognitivo y la fertilidad.Fósforo: una de sus tareas clave es el mantenimiento de huesos y dientes sanos.Cobre: ayuda a desarrollar colágeno dentro del cuerpo, refuerza la absorción de hierro y la producción de energía.Vitamina B1: también conocida como tiamina, esta vitamina juega un papel importante en la salud del sistema nervioso y cardiovascular.Calcio: el calcio es ampliamente conocido por formar y mantener huesos fuertes. Pero el calcio también es esencial para mantener saludables el corazón, los músculos y el sistema nervioso del cuerpo.Aunque tenga una apariencia extraña para ti, el ajo negro tiene muchas propiedades buenas, potenciadas, pero con un sabor mucho más amable que el del ajo crudo, así que no dudes en probarlo cuando tengas oportunidad.
El altar de muertos es un ritual muy importante para celebrar el Día de Muertos en México, ya que es el homenaje ideal para demostrar el cariño y respeto a nuestros fieles difuntos. Para poder hacer una ofrenda sin igual, además de añadir papel picado, velas, copal y flores de cempasúchil, a continuación te mostramos los x alimentos que no pueden faltar en tu altar. Pan de muerto El pan de muerto es un elemento esencial en las ofrendas, ya que su forma circular representa el ciclo de la vida, las tiras en forma de huesitos son las lágrimas de los difuntos y así mismo, la bolita en la parte superior, representa el cráneo de los mismo. Mole con arroz Este guisado típico mexicano comúnmente se ofrece en los estados de Michoacán y Puebla, ya que la tradición dicta que los espíritus llegan con hambre y qué mejor alimento para comenzar el festín que un ícono de la cocina mexicana que a todos nos encanta. Alcohol ¡Mezcal, tequila, rompope y hasta pulque! Estas bebidas alcohólicas son las más populares entre los altares, aunque también se pueden agregar otras; lo ideal es colocar las favoritas de nuestros muertitos. Fruta de temporada Es imprescindible colocar fruta de temporada en el altar de muertos; las mandarinas no pueden faltar, así como las jícamas, naranjas, manzanas y hasta peras. Todas estas frutas, además de alegrar la visita de los fieles difuntos, ayudarán a darle más colores y contrastes a la ofrenda. Agua No olvides colocar suficientes vasos de agua en tu altar, ya que éstos calmarán la sed de los espíritus y les ayudarán a continuar su camino una vez que se hayan saciado. Calaveritas de azúcar Tal como en la época prehispánica, el Tzompantli estaba cubierto con cráneos para ofrecer a los dioses, no olvides colocar en tu altar las típicas calaveras de azúcar, amaranto o chocolate para brindar honor a tus difuntos. Dulces típicos Si entre tus fieles difuntos existen niños, no olvides dejarles una sorpresa dulce como tamarindos, palanquetas, alegrías y cocadas para alegrar su camino. Tamales Los tamales son un alimento clásico en los altares de muertos, así que no olvides dejar al menos un tamal verde, uno dulce y otro de salsa roja para satisfacer a tus fieles difuntos. Históricamente se han encontrado ofrendas con tamales desde la época prehispánica hasta la época colonial y moderna. Atole y chocolate caliente Tanto el atole como el chocolate caliente son importantes representantes de la gastronomía mexicana y ambos tienen raíces prehispánicas, ya que el atole viene del maíz y el chocolate del cacao, por lo que es común verlos en las ofrendas, además de que son las bebidas ideales para darles un gustito a nuestros fieles difuntos. Sin duda, los alimentos y las bebidas son un elemento indispensable en el altar de muertos, pero recuerda que su principal función en honrar a quienes ya no están con nosotros, por lo que, si ellos tenían un platillo favorito, no olvides agregarlo a la ofrenda. ¿Tú conoces o sueles agregar algún otro alimento a tu altar de muertos?
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