El Perdón del Pavo

Por Kiwilimón - Noviembre 2014
Posiblemente has escuchado de la tradición estadounidense en la que el presidente de dicho país perdona la vida de un pavo antes del Día de Acción de Gracias. Puede parecer una tradición muy curiosa, incluso un poco inútil, pero hoy nuestras amigas de ActitudFem nos cuentan cómo comenzó. En 1947 comenzó una parte de la tradición, cuando le regalaron al Presidente Truman un pavo para esa celebración. Sin embargo Truman no “perdonó” la vida de ese animal (y seguramente se lo comió con gusto). El primer presidente en dejar viva una de estas aves fue John F. Kennedy, aunque no lo hizo por amor al pavo sino porque consideró que era demasiado pequeño. El animal llegó con un letrero que decía “Que coma bien, Sr. Presidente”, pero él lo regresó a la granja diciendo “dejaremos que este crezca”. El primer pavo oficialmente perdonado ocurrió durante la presidencia de Ronald Reagan. Durante un conflicto político le preguntaron al presidente si otorgaría el perdón a un Coronel involucrado, y este respondió a las críticas perdonando a un pavo llamado Charlie. Aunque Reagan no perdonó más aves su sucesor, George H. W. Bush, lo implementó de manera anual desde su primer año en la presidencia (1989). Durante muchos años los pavos fueron enviados a un parque en Virginia para que vivieran el resto de sus vidas, pero en 2005 y hasta 2009 los mandaron a Disneyland a formar parte del desfile del Día de Acción de Gracias. En los últimos años los animales han sido enviados a Mount Vernon. Estos pavos no son ordinarios, los entrenan desde pequeños para ser “perdonados”. Aprenden a tolerar grandes grupos de gente y los flashes de las cámaras. Sin embargo, su vida no es muy larga y la mayoría mueren al año de recibir el perdón.   Ver artículo original
Salsa para el PavoGravy para pavo Receta de El Mejor Pavo al HornoPavo al Horno Receta de Pechuga de Pavo al Horno con Salsa de ArándanosPavo con Salsa de Arándano 
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Saber cuáles son las porciones adecuadas de comida para un niño de cierta edad no es tan complicado como parece.Aunque estamos acostumbrados a ver por todos lados porciones enormes de comida y, a veces, cuando llegamos a casa, la hora de comer se puede convertir en una batalla campal, especialmente con niños pequeños, es posible lograrlo. Como papás, es importante incentivar que los niños asocien la comida con momentos placenteros, de compartir y convivir, no con guerras de poder o sentir que tengan que acabar montañas de comida para estar satisfechos. Los niños deben aprender a escuchar su apetito y una gran manera de lograrlo es servir las porciones adecuadas. También hay que tomar en consideración el nivel de actividad y requerimientos especiales de cada pequeño.En casa podemos realizar el ejercicio de medir qué tanto cabe en los platos que usamos siempre y así comprender que el estómago de un chiquito no tiene la misma capacidad que el nuestro. ¿Has medido cuántas tazas de sopa caben en tus soperos? Te sorprenderás al constatarlo.Por ejemplo, en el caso de las frutas, una porción adecuada para un niño es media manzana, o naranja. Si lo vemos en una taza de medir es entre un cuarto a media taza. Te recomendamos estas Ideas de Lunch para NiñosDe la misma manera, hay que cuidar la porción correcta de jugo, que es media taza. Los vasos comunes tienen capacidad de 1 a 1 ½ tazas, a veces más. No es buena idea servirles vasos enormes de jugo, porque pueden quitarles la capacidad para comer alimentos con mayor concentración de proteínas, vitaminas y minerales, los cuales son más necesarios para su desarrollo.Si se trata de granos o cereales, media rebanada de pan es suficiente para niños de hasta 5 años, y la porción adecuada de pasta, arroz o cereal es media taza. Hay que tener cuidado con los tazones enormes de cereales azucarados que no dejan espacio para mucho más. En total, los niños necesitan 4 a 6 porciones al día de granos y cereales. Un sándwich hecho con una rebanada de pan, media taza de pasta en la comida y una tortilla en la cena completarían sus requerimientos de granos y cereales del día. Como ves, no es tanto.En el caso de las proteínas como carnes, pescado o pollo, para chiquitos de hasta 5 años, 60 gramos es más que suficiente por porción, por ejemplo, un huevo durante el desayuno. Al acercarse a los 10 años puede subir hasta 100 gramos, según la actividad.No olvides incluir nueces, almendras o mantequilla de cacahuate, de la cual dos cucharadas equivalen a una porción adecuada. Considera también leguminosas, como lentejas y frijoles, y media taza de ellas es más que suficiente. En total necesitan entre 3 a 4 porciones de ese tamaño al día.Te recomendamos estos Coditos con Chayote, Kale y Quesito Para complementar su dieta, los lácteos son importantes. Calcula unos 100 g de queso en total para todo el día, o tres cuartos de taza de yogurt. Si toman leche, no necesitan más de media taza por porción. Dos porciones al día son suficientes para su desarrollo.Finalmente, las temidas verduras no tienen que ser motivo de pleito. Procura darles varias opciones y piensa que sus porciones no deben ser las mismas que las tuyas. Por ejemplo, en el caso de chícharos, brócoli y otras verduras cocidas, media taza por porción es suficiente. Si es ensalada, calcula una taza. Donde se complica un poco es con las frutas, pues necesitan en total al menos cinco porciones de frutas y verduras por día; lo mejor es si son más verduras que frutas, así que divídelas entre las tres comidas y lunch para que tengan todo lo que necesitan para crecer sanos.
A veces, las sopas pueden quedar un poco más ligeras de lo que nos gusta. Pero aquí tenemos la solución. Después de todo, no hay como una sopa espesita para satisfacer el apetito y llenar el corazón.Déjala hervirMuchas veces, lo único que hace falta para que tu sopa tenga más consistencia es un poco de paciencia. Déjala hervir y así se evaporará el exceso de líquido. Muévela de vez en cuando para cuidar que no se pegue, checa que no se concentre demasiado y que no se pase de sal.Un poco de puréSi la sopa tiene como base caldo con verduras picadas, como la sopa minestrone, añade puré de jitomate, o licúa un poco de las mismas verduras con el mismo caldo.Te recomendamos esat rica Sopa de Pasta con VerdurasOtro gran espesante es el arroz cocido, que puedes licuar con una tercera parte de la sopa; de igual manera sirve el puré de papas o las hojuelas de puré de papa. El arroz cocido licuado con un poco del líquido es una buena forma de espesar sopas de mariscos o de verduras como coliflor o brócoli. No añade sabores adicionales, deja una textura y brillo muy diferentes y si no te gusta añadir lácteos, es una buena solución.Si se trata de sopa de tortilla, licúa algunas tortillas con tu base de jitomate para que tenga más cuerpo, también le añadirás sabor.Crema o yogurUn poquito de crema o yogur estilo griego sin endulzar no sólo aportará textura, sino que dará un sabor delicioso. Prueba primero la marca de crema que usas, hay algunas que al hervirlas, en lugar de espesar, diluyen. Si es una sopa de lentejas con curry o sopa de pollo o mariscos con sabores orientales, la crema o leche de coco es una gran opción.Harina o féculasUna solución muy rápida es un poco de maicena o fécula de maíz. Recuerda combinarla con agua fría en un recipiente pequeño e incorporarla después a la sopa. Déjala hervir varios minutos antes de agregar más. Se espesa muy rápido.Prueba con esta Sopa de Pasta con PolloDe la misma manera, puedes agregar harina disuelta con agua, pero ésta necesita hervir más tiempo para que no tenga sabor a crudo, al menos diez minutos. Una manera de evitarlo es cocinar la harina con la misma cantidad de mantequilla en un sartén pequeño hasta que esté pálida y huela como a galleta horneada. Esto se llama un roux. Incorpora el roux usando un batidor de globo, así te asegurarás de que no se formen grumos. Déjalo hervir unos cinco minutos para asegurarte de que esté cocido a fondo.Si es una sopa rústica, especialmente a base de jitomate, puedes agregar también un poco de pan molido.Y si no tienes mucho tiempo, los croutones siempre absorberán el exceso de líquido y a todo mundo le gustan. Prueba tostarlos con aceite y hierbas de olor para agregar otra capa de sabor.
Si hay algo que todos anhelamos y queremos alcanzar es la felicidad y pese a que es un concepto ambiguo, todos tenemos nuestra idea de lo que significa.Hoy en día vivimos en un estrés constante, las preocupaciones, la carga de trabajo, deudas, cansancio y demás, que nos pueden consumir y evitar que disfrutemos de los pequeños momentos de la vida.Para que los momentos negativos no abarquen una parte importante de tu día a día, es importante celebrar todas las conquistas que hacemos y todos los retos que conseguimos. Festejar los logros, por más pequeños que sean, mejora la capacidad de crear buenos hábitos, te ayudará a mejorar tus relaciones, a aumentar tu seguridad y autoestima, y te impulsará a alcanzar tus objetivos personales. Conocer la importancia de celebrar los logros es lo que diferencia a las personas que disfrutan la vida, que son aventureras, de las personas que se sienten estancadas en la rutina o en resentimientos por decisiones que tomaron en el pasado.Celebrar implica tomarnos un momento, ponerle una pausa a la rutina y realizar actividades en festejo por algo que sucedió. Es dejar a un lado lo que estamos haciendo para organizar algunas actividades especiales para recordar o aplaudir algo que pasó.Además, hacerlo no tiene por qué implicar un gasto, pues se trata de darte un momento para reflexionar en lo que has logrado. Por ejemplo, puedes celebrar simple y sencillamente preparándote tu comida favorita, leyendo un buen libro, escribiéndote una carta, o hasta arreglándote sin motivo particular.La importancia de celebrar los logros es que nos recuerda que tenemos la capacidad de superarnos, y de que si trabajamos duro por nuestros objetivos llegan cosas buenas. A partir de ahora, festeja todos los logros y explota tu felicidad.
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