7 mitos de la comida mexicana
Fiestas Patrias

7 mitos de la comida mexicana

Por Kiwilimón - Marzo 2014
Nuestra gastronomía es vasta y amplia, pero muchas personas de otros países tienen impresiones erróneas de lo que aquí se consume. Estas son algunas de esas falsas creencia. Te presentamos 7 mitos de la comida mexicana.  

De una encuesta hecha a miles de personas, no mexicanas, se sacaron las respuestas absurdas que más aparecieron. Este es el top 7 de mitos sobre nuestra deliciosa comida nacional.

Toda la comida es picante

Sabemos que esto es mentira, la gastronomía mexicana tiene un abanico de sabores donde sí hay picante pero también dulce, amargo, salado, etc.  

 Sólo hay un tipo de mole (el que tiene chocolate)

Error garrafal, hay cientos de moles y se hacen de punta a punta. En Oaxaca nada más hay 7 tipos reconocidos.  

La chía, los tomates y la vainilla no son mexicanos

Claro que lo son, cada uno de estos ingredientes es una exportación mexicana, o al menos lo fueron al principio.  

Los mexicanos somos muy “postreros”

Puede que en la actualidad nos hayamos convertido en un pueblo que gusta del dulce pero la realidad es que en México se consumía poca azúcar hasta la llegada de los españoles. Aún el cacao se apreciaba más por su frescura y tonos amargos que por su dulzura.  

El guacamole original lleva ajo y limón

En gustos se rompen géneros pero la realidad es que la receta verídica del guacamole sólo lleva aguacate, cebolla, tomate verde, cilantro, chile serrano y sal.  

La gastronomía mexicana usa mucha carne

Falso, si uno ve lo que se come a través del país se puede encontrar que la mayoría de las preparaciones son vegetarianas, de unos humildes tacos con frijol a unos papadzules yucatecos.  

La comida mexicana es grasosa y engorda

Como en todo el mundo hay platillos que engordan, pero todo se trata de preparación. Pero la verdad es que la comida mexicana real, la que se basa en maíz, frijol y chile de hecho es bastante saludable. Nuestras preparaciones tradicionales como el mole, las rajas, el picadillo y demás clásicos son perfectamente nutricionales.  

Recetas Mexicanas

 

 Cazuelitas de Rajas Poblanas

 

 Mole Rojo de Rancho

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Comer no es sinónimo de nutrirnos. Sí, quizá pienses que estás bien alimentado porque comes varias veces al día, pero cabe la posibilidad de que estés malnutrido y no lo sepas.Cuando escuchas la palabra malnutrición, seguramente se te vienen a la mente imágenes de niños en estado de emaciación, donde los huesos son visibles en la piel, es por esto que frecuentemente se nos olvida lo que malnutrición significa.¿Qué es la malnutrición?De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, la malnutrición es tanto las carencias como “los excesos o los desequilibrios de la ingesta de nutrientes de una persona”, y abarca dos tipos de afecciones.La desnutrición, la cual abarca el retraso del crecimiento en cuanto a estatura; la emaciación que es el peso menor al que corresponde a la estatura o la edad, y falta de vitaminas y minerales importantes.El segundo es el sobrepeso y la obesidad. Esto se enfoca en todas las enfermedades no transmisibles relacionadas con la alimentación, como cardiopatías, accidentes cerebrovasculares, diabetes y cáncer. A grandes rasgos, el término malnutrición se refiere a comer muy poco, comer mucho, combinar incorrectamente los alimentos, ingerir alimentos con poco valor nutricional o alimentos contaminados.Otro de los pensamientos errados sobre la malnutrición es que se cree que el hambre es un problema que afecta a países tercermundistas, mientras que la obesidad, a países de primer mundo; sin embargo, debes saber que esto es un problema global, que nos afecta a todos.Y no sólo eso, según datos de la OMS, una de cada tres personas sufre algún tipo de malnutrición. Es más común de lo que crees ver a personas con diferentes formas de malnutrición convivir en el mismo país, en la misma comunidad y, a veces, hasta en la misma familia. El problema es tan grave que los gobiernos, así como la Organización Mundial de la Salud y Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, están realizando acciones en conjunto para erradicar la malnutrición. En casa, podemos prevenir esta afección organizando nuestras comidas y haciendo mejor selección de los alimentos que vamos a consumir. Y a nivel comunidad, puedes aportar al trabajo de fundaciones y asociaciones dedicadas a ayudar a niños de escasos recursos a tener una alimentación balanceada, como Dibujando un mañana o Comer y Crecer, y contribuir a que se desarrollen sanos y tengan un mejor futuro.
Uno de los platillos más representativos y deliciosos de la comida mexicana es, sin duda alguna, el pozole.Con cebollita, chile, orégano, rábanos, lechuga, mucho limón y de pollo, carne, verduras o como lo prefieras, el pozole es el platillo que no puede faltar en la mesa de los mexicanos sobre todo en septiembre, el mes patrio. ¿Pero alguna vez te has preguntado de dónde viene esta tradición?La palabra pozole es una derivación del náhuatl pozolli: potzonalli, apotzontli, que significan espuma o espumoso. En sus orígenes era un plato ritual de los mexicas y se consumía durante las ceremonias nahuas a Xipe Totéc: Nuestro Señor el Desollado. Entre los años 1325 y 152, se preparaba con la carne de los prisioneros sacrificados durante la celebración y se le daba un uso ceremonial, pues era servido sólo a los nobles o sacerdotes.Xipe Totéc era una deidad mexica asociada a la guerra, al maíz y a la renovación vegetal. Para desgranar al maíz había que "desollarlo" y quitarle sus hojas. Así, de la misma forma, para preparar el pozole se tenían que desollar los granos del maíz llamado cacahuacintle. Para lograr esto, ponían los granos a reposar en agua con cal durante algunas horas. Después de la llegada de los españoles, el canibalismo se prohibió y se sustituyó la carne de humano por carne de cerdo y así, el proceso del pozole ha ido cambiado a lo largo de la historia de México. En la actualidad, el pozole es diferente de acuerdo con la región donde se prepara: en el estado de Guerrero se prepara el blanco y el verde, que lleva esa tonalidad por el tomate verde o la pepita molida y en algunos lugares se le agrega chicharrón, mientras que en la Ciudad de México, Sinaloa, Nayarit y Jalisco se consume la variante roja. En algunas otras zonas costeras se le agregan mariscos y pescado. Ya sea que lo prefieras con maciza, de surtida o de pollo; rojo, verde o blanco, estas Fiestas Patrias a la hora de disfrutar un increíble pozole ya sabrás de dónde surgió esta tradición.
¿Cuántas veces no hemos escuchado hablar del metabolismo, de sus maravillas para bajar de peso y de cómo a medida que crecemos, se va alentando y por eso subimos de peso?Sin embargo, realmente sabemos poco de este proceso y si es en verdad el responsable de que sea más difícil o fácil mantenernos en un peso.¿Qué es el metabolismo?Llamamos metabolismo al conjunto de reacciones químicas que se dan dentro de las células del cuerpo. Estas reacciones son las responsables de transformar todos los alimentos en el combustible para realizar actividades que van desde respirar y moverse, hasta regular la temperatura cuando hace frío o calor, además de que hacen lo posible para que las células estén sanas y funcionando correctamente. Cuando hablamos de tener el metabolismo “lento” o “rápido”, nos referimos a la velocidad con la que nuestro cuerpo realiza todas estas funciones. Y esto sí es importante en lo que respecta a nuestra tendencia a ganar o perder peso. Cuando nuestro metabolismo es más rápido, el cuerpo quema más calorías, incluso cuando no está realizando ninguna actividad física: a esto se le conoce como metabolismo basal, o sea, la energía que nuestro cuerpo consume diariamente para funcionar sin ningún tipo de actividad adicional más allá de las funciones esenciales.Aunque contar con un metabolismo rápido o no depende en gran medida de la genética de cada uno y de otras cuestiones difícilmente alterables como el sexo o la edad, a partir de los 40 años, éste se ralentiza.Sin embargo, es posible acelerarlo con determinados hábitos sobre los que sí podemos incidir.Come cada tres horasCuando pasas mucho tiempo sin comer entre comidas, el nivel de azúcar en la sangre disminuye, lo que provoca que te sientas cansado y fatigado, además de que se ralentice tu metabolismo. Si comes un snack entre comidas no pasarás hambre, consumirás menos cantidad en la siguiente comida y mantendrás acelerado tu metabolismo.Come proteínasNuestro cuerpo tarda más tiempo y necesita más energía para descomponer y digerir la proteína que para procesar otro tipo de alimentos, por lo que gasta aproximadamente 20 o 30% de las calorías que aportan las proteínas en digerirlas estas, en comparación al 5 o 15% que necesita para procesar la grasa o los carbohidratos.Toma caféPese a que hay mucha información contradictoria sobre este tema, el café es una de las pocas sustancias que aceleran el metabolismo y ayuda a la quema de grasas. La bebida es, además, un gran aliado si practicas ejercicio, ya que la cafeína aumenta los niveles de adrenalina y prepara al cuerpo para un esfuerzo físico increíble: hace que las células grasas descompongan la grasa corporal, liberándola como ácidos grasos libres, que usamos como combustible cuando hacemos ejercicio.No sólo con ejercicio se pierde peso. Si sigues estos pequeños consejos en tu dieta y en tu rutina diaria, conseguirás activar el metabolismo para quemar más calorías.
Sin duda, que nuestros hijos crezcan sanos y fuertes es algo que todas las mamás desean y para eso es indispensable que cuenten con una buena alimentación, que les aporte los mejores nutrientes para su desarrollo y bienestar.Consulta el Plato del Bien Comer para tener la guía de un alimentación balanceada.La importancia de la alimentación en cuanto a los niños cobra más relevancia, ya que un adulto puede elegir qué productos o alimentos comer, pero la de ellos depende principalmente de nosotros.Pero, además de los alimentos que ya conocemos, como frutas y verduras, ¿qué otros alimentos tienen altos niveles de nutrientes para los niños?Enseñar a nuestros hijos a comer bien desde pequeños es todo un reto al que nos enfrentamos como padres. Sin embargo, si conocemos y logramos discenir los alimentos de valor que podemos elegir para ellos, ellos aprenderán desde corta edad a consumirlos.Estos son algunos de los alimentos con más nutrientes, que puedes incluir en la dieta de tus hijos. Huevo. El huevo es uno de los alimentos más completos que podemos incluir en la alimentación de nuestros hijos, pues contiene vitamina B12 y minerales como fósforo, que son esenciales para su crecimiento. Incorpóralo cuando tu pequeño ya haya cumplido su primer año de vida.Pescado. El pescado es un alimento muy recomendable en la dieta de un niño (a partir de los 10 meses, de acuerdo con algunos pediatras), ya que posee una gran cantidad de nutrientes y es rico en vitaminas del complejo B. Se recomienda que sea pescado blanco y que se consuma cocido.Avena. Este cereal es esencial para el desarrollo del organismo de los más pequeños, pues aporta vitaminas del complejo B, reduce el colesterol, regula el nivel de azúcar en sangre y es una buena fuente de fibra.Cacao. Sí, aunque no lo creas está demostrado que el cacao puro tiene unas excelentes propiedades. Es un excelente aliado para nuestro sistema inmunológico por su contenido en polifenoles. El consumo de cacao mejora el rendimiento cognitivo y las conexiones mentales, de ahí la importancia de ingerirlo en edades de formación para tener la mente activa desde el comienzo del día.Lo más importante es que no te olvides de predicar con el ejemplo. Recuerda que nuestros hijos imitarán todo aquello que hagamos, si cuidas tu alimentación como es debido, tus hijos aprenderán de ti y adoptarán un estilo de vida saludable para toda su vida.Te recomendamos estas recetas con alimentos altos en nutrientes para niños:Avena con puré de manzanaTostadas de tinga de pescado
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