Cocina Mexicana: Preparar unos deliciosos Buñuelos

Por Kiwilimón - Julio 2012
Para las fiestas, las ferias, en las reuniones, en los festejos patrios, en cualquier ocasión unos deliciosos buñuelos podrán ser siempre una opción. Su preparación no es difícil y siempre estará en el gusto de todos. Además, los puedes acompañar con un delicioso café o chocolate. Toma nota de esta receta para hacer buñuelos en casa y comparte con tu familia y amigos.

Ingredientes

  • 455 Gramos de Harina de trigo
  • 2 Piezas de Huevo
  • 1/2 Taza de Leche
  • 1 Pizca de Canela
  • 1 Pizca de Nuez moscada
  • 1 Cucharadita de Polvo para hornear
  • Miel de piloncillo para acompañar
  • Azúcar al gusto
  • Aceite vegetal para freir
Para conocer el método de preparación de los buñuelos, haz click aquí
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Más allá de preguntarnos para qué sirve la avena y si funciona para bajar de peso, este cereal tiene un beneficio mucho mejor relacionado con tu estado de ánimo.La avena sativa, comúnmente conocida como avena, es un cereal integral sin gluten y una gran fuente de vitaminas y minerales importantes, además de fibra y antioxidantes.Aunque la avena hervida en agua o en leche suele ser un gran desayuno y no sólo se come, también funciona como mascarilla, por ejemplo. También se usa para hacer leche vegetal, harina y se usa con frecuencia en muffins, barras de granola, galletas y otros productos horneados.¿Cuántas calorías tiene la avena?La composición de nutrientes de la avena es equilibrada y son una buena fuente de carbohidratos y fibra, contiene más proteínas y grasas que la mayoría de los cereales, e importantes vitaminas, minerales y compuestos vegetales antioxidantes.Si te preocupa la cantidad de calorías que tiene la avena, media taza (78 gramos) de avena seca contiene: 51 gramos de carbohidratos, 13 gramos de proteína, 5 gramos de grasa y 8 gramos de fibra, pero solo 303 calorías, por lo que la avena es uno de los alimentos más ricos en nutrientes que puedes comer.Además de tener sólo 303 calorías, se dice que la avena puede ayudarte a bajar de peso porque contienen grandes cantidades de beta-glucano, un tipo de fibra soluble que se forma una solución espesa similar a un gel en el intestino y que retrasa el tiempo que le toma al estómago vaciar los alimentos. Esto da como resultado una sensación aumentada de estar satisfecho, lo cual puede ayudarte a comer menos calorías y perder peso.Por otra parte, el betaglucano también puede promover la liberación del péptido YY (PYY), una hormona de saciedad producida en el intestino en respuesta a la alimentación, de la cual se ha demostrado que reduce la ingesta de calorías y puede disminuir el riesgo de obesidad.Por más increíbles que suenen estas características de la avena, estas no son el mejor beneficio del cereal, pues también está relacionada con ayudarte con el estrés.La avena es una triple amenaza para la ansiedad gracias a su contenido de vitaminas B, magnesio y fibra, todos nutrientes primordiales para reducir el estrés. La avena también es una de las mejores fuentes alimenticias para la producción de serotonina, la hormona antidepresiva. Cuando la serotonina es baja, aumenta la ansiedad, por lo que es esencial comer alimentos que ayuden en la producción de esta hormona. Estos son conocidos como alimentos reconfortantes (comfort foods) y a veces incluso pensar en una avena calientita reconforta.Pero calientita y con leche no es la única forma de incluir avena en tus comidas diarias, puedes hacerlo en un bowl de yogurt con fruta, puedes hacer panqué de avena, hot cakes de avena y galletas de avena. Prueba nuestras recetas y combate el estrés con ellas.
Decidir qué comer toma tiempo, pero además de eso, luego tenemos que invertir unos minutos más en la cocina, así que saber qué el betabel se come crudo, por ejemplo, resulta muy útil.Y no sólo el betabel, existen muchas verduras que se pueden comer crudas, tienen gran sabor y otros muchos beneficios de comerlas sin cocinarlas.De hecho, comer alimentos crudos es algo conocido y existe una dieta en la que la gente intenta sólo consumir comida de esta forma y la mayoría de las personas que siguen la dieta de alimentos crudos comen solo alimentos de origen vegetal.Pero si tú sólo quieres descubrir cuáles podrías añadir a tu ensalada cualquier día en el que no quieres cocinar.BetabelSí, el betabel se puede comer crudo, ya sea que lo hagas en jugos o lo comas en tu ensalada, este vegetal sabe muy bien crudo, debido a su alto contenido de azúcar. Además, son una excelente fuente de ácido fólico de fibra, manganeso y potasio.Champiñones No a todos les gustan los champiñones cocidos y mucho menos crudos, pero son muy buenos si se comen así. Se les puede echar aceite de oliva y un poco de sal y saben delicioso. Hay alrededor de diez tipos de hongos que se pueden comer crudos, incluidos shiitake, champiñones, portobello y botón.Brócoli Comer brócoli crudo puede ser una adición nutritiva a tu dieta, pues el brócoli es una buena fuente de vitamina C y algunos métodos de cocción a veces disminuyen su contenido. Sin embargo, es importante limpiarlo con agua fría y tallar con los dedos para limpiar cualquier lugar sucio y luego secarlo.Coliflor La coliflor, como el brócoli, es una verdura de la familia crucífera, por lo que también puede comerse cruda sin ningún problema, siempre y cuando la limpies antes de consumirla. Puedes disfrutar de los ramilletes de coliflor crudos como un aperitivo bañado en hummus u otros dips.Coles de Bruselas No a todos les gustan, pero las coles de Bruselas no tienen que comerse cocidas. Se pueden comer crudas, ralladas, por ejemplo. Como es de esperarse, tendrán un sabor muy similar al de las coles.CalabacitaAunque la calabacita suele confundirse con un vegetal, botánicamente está clasificado como una fruta y es seguro comerla cruda con pocos o ningún efecto secundario. Sin embargo, ocasionalmente te puede tocar una extremadamente amarga. Esta amargura proviene de las cucurbitacinas, una clase de compuestos que se ha relacionado con envenenamiento y muerte en ovejas y vacas. En humanos, se han relacionado con náuseas, vómitos, diarrea o pérdida de cabello, pero esto ocurre principalmente aquellas que contienen grandes cantidades de cucurbitacinas, no variedades cultivadas comercialmente.PimientosComer pimientos crudos es definitivamente mejor que cocinarlos, pues un pimiento mediano tiene alrededor de 32 calorías y contiene muchísima vitamina C, (aproximadamente 150% del valor diario recomendado), la cual se descompone si se cocina por encima de 190 °C. Comerlo crudo también ayuda a prevenir la aterosclerosis, que puede provocar enfermedades cardíacas.Con estas verduras que puedes comer crudas, podrás hacerte una gran ensalada ligera y nutritiva en poco tiempo, sin necesidad de encender la estufa.
Son las doce del día y para el chef de casa podría ser un momento de angustia. ¿Qué voy a cocinar hoy? El dilema no se resuelve lanzando una moneda al aire, sobre todo si la familia pide renovar y, si a la par, hay un reporte qué entregar en el trabajo o una junta a la cual asistir. Las ideas se nos secan. El tiempo nos vigila. El refri espera. No te preocupes y sigue leyendo.Abre tu mente.Inspírate, inspírate, inspírate. Para saber qué cocinar hoy sobrevuela la página de tu súper favorito y entérate cuáles son los ingredientes de la temporada. Ellos te darán ideas sobre lo más fresco disponible. La otra –la infalible– es adentrarse en plataformas de cocina como Kiwilimón para explorar entre recetas y antojos. Nosotros renovamos nuestras sugerencias continuamente para que tu foco culinario permanezca prendido. Ya sabes, lo que no se te ocurre a ti, se le pudo ocurrir a alguien más. Checa tu guarida. Comienza por explorar tu congelador. ¿Todavía guardas el mole de tu tía desde su cumpleaños? ¿Tienes el chicharrón en salsa que te quedó de una comida familiar? Sácalos. Eso sí, no los presentes igual. Compleméntalos o dales una nueva forma para que nadie sospeche su procedencia bajo cero. Procura descongelar en la mañanita, a penas salga el sol. El tema es que si descongelas de golpe algunos alimentos –como el salmón o el pollo– podrían tomar olor a refrigerador y hacerse fibrosos. Si en el congelador no hubo material de inspiración, continúa con el refri. Siempre hay algo al límite de caducar: esa será la señal divina que te hará saber qué cocinarás hoy. ¿Sólo tienes huevos? Todo cuenta. Una tortilla de patatas o una frittata de verduras son una comida entera si las complementas con una ensalada y rebanadas de pan a la parrilla.Lo último para explorar es la alacena. Una proteína –vegetal o animal, enlatada o en conserva– será suficiente. No la prepares desprovista de diversión. ¿Qué tal en un atún a la vizcaína o en unas tostadas de salpicón de atún? No olvides a las leguminosas como los frijoles, las lentejas y los garbanzos: ellas constituyen una fuente ideal de proteínas. Hay mil formas de convertirlas de guarnición a plato fuerte. ¿Nos comemos una hamburguesa de lentejas?Planea tu menú con anticipación. Mi recomendación: no te llenes de pensamientos logísticos el domingo por la noche. El sábado a medio día, con toda calma, planea qué cocinarás. Una buena forma de hacerlo es seguir un modelo de alimentación por días de la semana. Por ejemplo, lunes, platillos sin carne (usando proteínas vegetales); martes, comida tradicional; miércoles, proteína asada y ensaladas; jueves; cocina del mundo; y viernes, comida divertida. Así comenzarás el proceso creativo desde un punto de partida y con un buen balance nutricional. Un producto, mil formasUn ingrediente es un lienzo infinito. Él puede ser tu salvador en los capítulos diarios de “¿Y qué cocino hoy?”. Si tienes pollo y debes descongelar toda la pieza, piensa en las posibilidades de la misma cocción. Por ejemplo, el caldo del pollo te servirá de base para sopas, cremas y salsas. El pollo se puede dividir en tres partes. La primera, picado en cubos para preparar una ensalada cremosa; la segunda, desmenuzado y como relleno de unas enchiladas de chile cascabel; la tercera, como relleno de un chile poblano junto a un caldillo de tomate. A las verduras del caldo, drénalas y añádeles queso manchego y un poco de requesón para gratinarlas o bien, córtalas en cubos para preparar una ensalada con tocino. Si cociste calabacitas, una opción es rellenarlas con rajas y queso, hacerlas lasaña o bien, cortarlas a lo largo y grillearlas para sustituir un huarache de masa.ImprovisaNo te dio tiempo de inspirarte. No te dio tiempo de pasar al súper. No te sientas mal. A todos nos pasa. Aquí viene el tip: saltea todo lo que tengas de verduras en una olla, agrega una proteína y termina con una salsa para pasta. No tienes proteínas, pero tienes huevo. Unas tortitas de vegetales serán tus salvadoras. ¿Tienes pechugas de pollo y verduras? Júntalo todo y haz una nueva versión de discada para taquear. Recuerda que todo –sí, todo– cabe en una olla o en un taquito.
La sal realza sabores, es casi con seguridad el condimento que nunca falta en la cocina y podría ir en todo lo que cocinas, desde ensaladas hasta helados y bebidas como micheladas o margaritas. La sal es maravillosa, pero la química de los alimentos es tan basta, que provee de otras formas de condimentar sin usarla.Por ejemplo, podrías usar salsa de soya al cocinar carnes o pescados y esta también destacaría el sabor de tu comida y aportaría otros toques, porque puedes sazonar la comida con ella. Esto puede que te vuele la mente (a mí sí me pasó, luego de descubrirlo en el documental de Netflix ‘Sal, grasa, ácido, calor’), porque piénsalo, la sal es básica al preparar comidas y ¿realmente alguna vez te habías planteado condimentar con algo más que no fuera sal?Hay muchos ingredientes y condimentos cercanos a la sal que no sólo sacarán lo mejor de los alimentos, sino que también aportan sus propios sabores únicos. Ya sea que los usemos además o directamente en lugar de sal, estos potenciadores de sabor se pueden convertir en una parte indispensable de tu cocina una vez que aprenda a usarlos.Salsa de soya La salsa de soya, hecha de soya fermentada, está llena de sal y un profundo y oscuro sabor a umami, por lo que le da un sabor profundo e inconfundible a todo lo que toca, desde arroz frito hasta brochetas de pollo marinado. Con ella, por ejemplo, podrías sazonar un pollo asado antes de meterlo en el horno, unas verduras asadas, o incluso usar un poco para sazonar el líquido para estofar costillas.Pescados curados en salSi te gustan las sardinas o las anchoas enlatadas, puedes triturarlas para hacerlas una pasta e integrarlas en un aderezo para ensaladas, de igual forma puedes incluirlo en salsas caseras para pastas. Lo mejor de los pescados curados en sal es que puedes hacerlos menos salados si por ejemplo, los enjuagas bajo el chorro de agua o los remojas en agua fría unas cuantas veces.MisoEl miso es una mezcla fermentada de frijoles de soya y koji (un tipo de moho totalmente seguro que crece en el arroz) que puede diluirse y extenderse a las carnes, mezclarse en adobos y salsas, o en aderezos. Puedes usarlo en casi todas las sopas o estofados que te imagines, desde uan clásica sopa de fideos con pollo hasta un chili de carne de res. Lo mejor es que hay varios tipos diferentes para elegir, con perfiles de sabor que van desde suaves y dulces hasta oscuros y amargos, así que puedes buscar uno que se adapte mejor a lo que sea que quieras condimentar.Salsa de pescadoEsta salsa es como una mezcla entre la salsa de soya y el pescado curado, pero con un sabor más grande y audaz. La salsa de pescado está hecha de pescado salado y fermentado, y aporta a la mesa una salinidad como de mar, junto con muchos sabores a pescado y caramelo. Es común encontrarla en platillos al estilo tailandés, pero puedes usarla en aderezos para ensalada César, platos simples de pasta e incluso en salsa de pizza. Vegetales fermentados o en salmueraLa mayoría de las verduras fermentadas se envasan en una mezcla de sal, agua y especias mientras se someten a su transformación, lo que significa que tanto las verduras como el líquido en el que están pasando son muy saladas. Cortar las partes sólidas y echarlas en una ensalada de granos o revolverlas en una sopa es una excelente manera de agregar condimento y un toque de escabeche. Y una vez que has usado o comido los encurtidos puedes usar la salmuera como cualquiera de los condimentos líquidos anteriores, en un adobo, en un aderezo para ensaladas o en un estofado.Ten en consideración que todas estas opciones son alternativas para condimentar que contienen sal, así que a excepción de la salsa de soya elaborada naturalmente, no serán una forma de reducir tu ingesta de sal, si eso es lo que buscabas, pero sí una manera diferente de darle sabor a tu comida.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD