Tips para organizar una fiesta mexicana

Por Kiwilimón - August 2014
El mes de Septiembre está a la vuelta de la esquina y con él llegan las Fiestas Patrias, esas en dónde celebramos nuestra Independencia y el orgullo que nos da ser mexicanos. Así que no hay mejor pretexto para festejar y organizar tu propia fiesta mexicana. Pero, ¡¿cómo organizas la fiesta?! No te preocupes, aquí te dejamos unos tips para que seas la envidia de todos y pasen una noche divertidísima.
  • Primero que nada, las invitaciones, las puedes hacer tú en casa, con motivos patrios, papel de los colores de la bandera.
  • La decoración de tu casa también es importante, puedes conseguir papel tricolor para adornar, banderas, sombreros, matracas, huevos de confeti, serpentinas, silbatos, globos verdes, blancos y rojos.
  • Con respecto a la música, por supuesto, debe ser representativa mexicana como el mariachi o la música de banda, aunque también se vale poner variedad al gusto de tus invitados, recuerda que la finalidad es que todo mundo pase una velada agradable.
  • Puedes conseguir juegos de mesa muy mexicanos como La Lotería, Serpientes y Escaleras, trompos, baleros; también puedes tener juegos como La Ruleta, los dardos y muchos juegos más que harán la noche más divertida.
  • Y por supuesto, lo más importante, ¡la comida! En México tenemos una inmensa variedad de platicos típicos y muy representativos: las tostadas, el pozole, los chiles en nogada, los tacos. Postres como los buñuelos, los churros y los dulces típicos. De bebidas las aguas frescas de jamaica, limón con chía, horchata y para los mayores, el tequila o el mezcal.
La ocasión se presta para celebrar acompañado de tus amigos y familia, y por supuesto, celebrar el orgullo de ser mexicano. recetas de antojitos mexicanos
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Los caldos son un platillo muy común en las cocinas mexicanas, no importa si hace frío o calor, un caldito no sólo nos alimenta y nos apapacha el alma, también le brinda beneficios increíbles a nuestro organismo.A pesar de su popularidad, los pros de comer caldos no son muy conocidos, por eso te los vamos a explicar:No es casualidad que nuestras abuelas y mamás nos preparaban un caldito cuando teníamos un mal día o estábamos enfermas, ya que tomarlo caliente proporciona bienestar y confort, le dará calor a nuestro cuerpo y también a nuestra mente, proporcionándonos una inmensa sensación reparadora.Los caldos, por lo general tienen muy pocas calorías y son ricos en proteínas, además por tener una base de agua, mantiene la hidratación en el cuerpo para el correcto funcionamiento de todos tus órganos. Además, dependiendo de los ingredientes que se hagan para prepararlos, otorgan diferentes nutrientes. Estos son algunos de los caldos más populares:Verduras: Este caldo además de saludable y delicioso, es una manera muy práctica de aprovechar los restos de los vegetales que usas normalmente en tu cocina y así no desperdiciar nada. El caldo de verduras lo puedes preparar con cualquier cáscara y restos de vegetales que tengas, usualmente se usan cáscaras de zanahorias, de papa, de chayote, los extremos de la calabaza, los tallos del brócoli y hasta las capas externas de la cebolla. Los que no son tan recomendables son los que puedan cambiar cambiar el color del caldo como el betabel o los que lo puedan fermentarlo como el jitomate o los tomates. Los ingredientes del caldo de verduras son ricos en fibra y agua; aportan vitamina A , en el caso de la zanahoria y, de acuerdo con la Fundación Española de la Nutrición, carotenoides que ayudan a la visión y al cuidado de la piel. Si le pones papa y brócoli del caldo, se puede fortalecer el sistema nervioso y el muscular; ya que aporta al cuerpo potasio.Pollo: Este tipo de caldo es uno de los más comunes y más deliciosos. Puedes servirlo solo con la pieza de pollo o también le puedes agregar verduras, arroz o hasta garbanzos.Con el pollo, el caldo adquiere vitamina B que ayuda al sistema nervioso. Además de aportar fósforo que ayuda a la formación de huesos y dientes.Res: Las carnes rojas son una rica fuente de proteínas, vitaminas y minerales. Comer carne aporta hierro, zinc y selenio, así como vitaminas del grupo B, que en combinación con otras verduras aumentará el valor nutrimental del caldo, pues se le añadirá fibra que ayude a mejorar la digestión.Pescado: El pescado es uno de los alimentos que más nutrientes aportan, de acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación FAO este alimento contiene proteínas, vitaminas y minerales. Algunas de las vitaminas que contiene son la A y la D; además de minerales como fósforo magnesio, selenio y yodo.Algunas regiones de México tienen sus propios caldos característicos.Caldo de papa y queso: Este platillo es una receta tradicional hecha con Queso Chiapas, que le da un toque ácido y el sabor picante del chile chilaca.Caldo de haba: Su textura espesa y su particular sabor lo hacen un plato delicioso y lleno de nutrientes. Caldo de hongos con epazote: muy tradicional mexicana de hongos y setas, aromatizada con epazote fresco. Es ideal para empezar una buena comida, servida con queso panela y cubitos de aguacateOtros usos del caldoNo sólo como platillo los caldos son nuestra salvación, también son un gran auxiliar en la cocina. Puedes usarlos como base de arroz para que quede con más sabor, también puedes usarlo para poner a cocer carne o diluir una salsa que ha quedado muy espesa.Como ves, los caldos son todo menos básicos, están llenos de beneficios, son prácticos, siempre caen bien y son tus aliados en la cocina. Prepara el que mejor se adapte a lo que necesitas y disfruta.
Lo que comenzó como un nuevo tipo de coronavirus en la ciudad de Wuhan, China, en diciembre del 2019, actualmente se ha convertido en una de las pandemias más peligrosas a nivel mundial. Hasta la tercera semana de marzo del 2020, el coronavirus COVID19 ha infectado a más de 340,000 personas en 178 países del mundo. Aunque en México apenas se han confirmado 475 casos y 6 decesos hasta el 26 de marzo, los contagios siguen a la alza, razón por la cual, los gobernantes de cada estado han dado indicaciones específicas para guardar cuarentena en casa y evitar salir a la calle en medida de lo posible. Incluso en la Ciudad de México ya se ha emitido un comunicado para mantener cerrados hasta el 20 de abril cines, gimnasios, museos, iglesias y otros lugares donde se aglomeraba la gente. Gracias a estas acciones, miles de personas se encuentran trabajando desde casa o cuidando a sus hijos, quienes también se encuentran en cuarentena debido a las indicaciones de la Secretaría de Educación Pública (SEP), la cual mandó suspender las actividades de todos los centros educativos en todos los niveles. Ahora estando todos en casa es importante no confiarse y mantener las medidas de prevención activas. Esto significa que la higiene debe de ser un eje primordial en todo el hogar, principalmente en la cocina, el espacio común que todos habitan y en el que cualquier virus podría transmitirse con facilidad a través de los utensilios o alimentos. Por ello, a continuación, te presentamos una serie de consejos para cuidar la higiene de tu cocina y alimentos y así proteger a toda tu familia. Medidas de higiene para la persona que cocina Lávate las manos antes de comenzar a cocinar.Evita toser o estornudar sobre los alimentos.Si saliste a la calle, cámbiate y utiliza una muda de ropa limpia antes de ingresar a la cocina.Si tienes heridas en las manos o brazos, cúbrelas adecuadamente.Al terminar de cocinar, lava los trastes con guantes de goma que utilizarás únicamente para el área de cocina.Orden en las áreas de cocina Procura mantener tu despensa en un lugar fresco y ventilado, donde los alimentos se mantengan alejados de la luz y de las fuentes de calor, idealmente a 17ºC.Lava tu refrigerador con agua y con jabón antes de meter nuevos alimentos, preferentemente cada semana. Tira aquellos que ya se encuentren en mal estado y no olvides limpiar a profundidad cada fin de mes.Destina un área especial para la basura donde puedas guardar más de un bote que te permita separar los desechos, este lugar debe estar lejos de los alimentos y del refrigerador. Idealmente debes sacar la basura cada 3 días o menos, dependiendo del llenado de tus botes. No olvides lavar tus manos después de hacerlo.Limpia la estufa y fregadero cada que termines de cocinar. Independientemente si quedaron manchas o residuos de comida, es importante lavar dichas áreas para evitar la proliferación de microorganismos.Aseo en los utensilios Utiliza un trapo para cada uso, por ejemplo, uno para limpiar las superficies, otro para secar los trastes y uno más para secarse las manos. Recuerda que debes lavarlos con jabón, un poco de vinagre y bicarbonato de sodio y de preferencia secarlos al sol después de utilizarlos.La esponja con la que se tallan los trastes debe permanecer en un lugar seco después de haberla usado.Los utensilios como cuchillos, pala, ralladores o peladores deben ser de acero inoxidable o de otros materiales lisos e impermeables. Si son de otros materiales, remójalos en agua 10 minutos antes de lavarlos con jabón.Es preferible que las tablas para cortar los alimentos crudos sean de poliuretano, ya que las de madera contienen poros que propician la acumulación de gérmenes. Lávalas con agua, jabón y un cepillo de cerdas gruesas.Limpieza de los alimentos Lava y desinfecta con jabón o microbicida hierbas, frutas y verduras antes de cocinarlas.Utiliza ingredientes frescos, especialmente si se trata de carne roja, mariscos y pescado.Cocina la carne cruda en seguida, de lo contrario, congélala para evitar que se eche a perder.Evita ingerir comida recalentada, puesto que además de arriesgarte a comerla en mal estado, también pierde sus nutrientes.¿Le sumarías alguna otra acción a esta lista?
Como consecuencia de la pandemia que desató el coronavirus COVID19 desde su propagación a finales de diciembre del 2019 en China, diversos países a lo largo del mundo han decidido tomar estrictas medidas de prevención y cuarentena para evitar el contagio. Hasta la tercera semana de marzo, en México se habían detectado más de 100 casos de coronavirus, pero las cifras son pocas a comparación de otros países como China, que ya alcanzó los 80,928; Italia con 35,713 y España, donde van 17,395 contagiados. Es de esta manera que la Secretaría de Educación Pública de México informó que las clases se suspenderán hasta finales de abril y del mismo modo, diversas empresas a nivel nacional también le han indicado a su personal que deben permanecer en cuarentena, guardando aislamiento social y haciendo home office (trabajo desde casa). ¿Qué es el home office? Home office es una actividad relativamente nueva y en muchos casos desconocida para la sociedad mexicana. Esta consiste en trabajar remotamente desde casa, conectándose a través de la computadora y compartiendo las actividades de manera digital, solución ideal frente a la cuarentena del COVID19. A pesar de que trabajar desde casa puede tener muchas ventajas como organizar mejor la jornada de trabajo, tener más tiempo libre por la tarde y vestir de una forma mucho más cómoda, también trae consigo algunos inconvenientes, como el hecho de que, al estar inmersos en nuestras actividades laborales, la ansiedad o la concentración excesiva pueden hacernos olvidar nuestras necesidades básicas como la alimentación. Cabe recordar que dentro de las prevenciones contra el coronavirus, está también la de conservar una dieta balanceada y abundante en vitamina C para mantener nuestras defensas altas, por lo que es importante ingerir alimentos saludables aún sin salir de casa. Tips para comer saludablemente haciendo home office A continuación te presentamos algunos consejos para comer saludable si estás trabajando desde casa: Fija horarios para desayunar, comer y cenar, así como para ingerir colaciones entre las comidas principales y apégate a ellos.Consume licuados o smoothies saludables para tener un boost de energía por las mañanas.Si tienes hijos, organiza y prepara la comida desde un día antes para economizar el tiempo y asegurarte de que todos coman bien. Es importante enseñarles a conservar una rutina para iniciar y terminar el día correctamente.Cocina platillos bajos en grasa y con muchas verduras, proteínas, tal como este pollo relleno de kale y queso cabra o estas calabacitas rellenas de atún.Evita la comida chatarra cuando sientas la necesidad de cumplir algún antojo.Prepara snacks saludables con semillas y frutos rojos para suplir los postres, como este vasito de yogurt crujiente con almendras.Procura cenar ligero para que puedas dormir tranquilamente y comenzar tu día lleno de energía.Alimentarse adecuadamente siempre resulta ser un gran reto pero con la disciplina necesaria, hacer home office y cuidar de tu salud no representará ningún problema, ¿estás de acuerdo?
¿Alguna vez te has puesto a pensar por qué comemos? ¿Cómo es el mecanismo de nuestro cuerpo que nos avisa cuando necesita comer? ¿Conoces la diferencia entre hambre y apetito? Para saber por qué comemos, es importante que tengas claro qué son el hambre y el apetito, dos conceptos diferentes y que muchas veces no sabemos diferenciar, incluso pensamos que son sinónimo y no lo son.El hambre es el instinto de supervivencia que impulsa a alimentarnos cuando el organismo lo requiere. El apetito es la sensación de comer, influenciada por aspectos psicológicos de la persona como el deseo de comer por placer, felicidad, aburrimiento, tristeza, ansiedad.Como todo en nuestro organismo, el apetito va cambiando conforme vamos creciendo y es preciso conocer sus etapas, para así aprender a comer mejor. Primer decenio, de los 0 a los 10 añosEn esta etapa es cuando se experimenta un mayor y rápido crecimiento. Es cuando los niños pueden adquirir los hábitos que, posiblemente, los acompañen toda su vida, es por eso que es muy importante que los pequeños aprendan a distinguir la comida que verdaderamente los nutre, pues lo que aprendan durante los primeros años de su vida determinará qué tan saludable será de adulto. Segundo decenio, de los 10 a los 20 añosYa en la adolescencia, con los cambios fisiológicos viene un aumento de apetito. Durante esta etapa, la relación con la comida suele ser más vulnerable, pues es cuando llega la pubertad, los jóvenes suelen estar más influenciados y son propensos a caer con comida que pueda provocar desnutrición u obesidad. Durante esta edad del apetito, las mujeres son más propensas a padecer deficiencias nutricionales por su biología reproductiva. Tercer decenio, de los 20 a los 30 añosEn la edad adulta joven, se producen cambios importantes que pueden causar un aumento de peso, por ejemplo, la vida universitaria, vivir en pareja o tener hijos; es cuando nos relajamos y no somos tan estrictos en la alimentación. También es la edad en la que podemos caer en excesos. Cuarto decenio, de los 30 a los 40 añosLa vida laboral en la edad adulta trae consigo los efectos del estrés, que según se ha demostrado, ocasiona cambios en el apetito y los hábitos alimentarios en 80% de la población. Esos efectos pueden consistir tanto en despertar un apetito voraz, como en ocasionar una pérdida de este. Quinto decenio, de los 40 a los 50 añosLa Organización Mundial de la Salud destaca que el tabaquismo, la dieta poco saludable, la falta de actividad física y el problema de la bebida son los factores del estilo de vida que más repercuten en la salud y la mortalidad. Es en estos años cuando los adultos deben cambiar su comportamiento en función de las necesidades de salud, pero con frecuencia los síntomas de la enfermedad son invisibles.Sexto decenio, de los 50 a los 60 añosEn este periodo comienza la pérdida progresiva de masa muscular y continúa de manera constante a medida que avanzamos en edad. Este fenómeno se denomina sarcopenia.Mantener una dieta saludable y variada, y practicar actividad física es fundamental para reducir los efectos del envejecimiento.Séptimo decenio, de los 60 a los 70 años y másLa vejez conlleva la falta de apetito y de hambre, lo que da lugar a una pérdida de peso involuntaria y una mayor fragilidad. La disminución del apetito también puede ser consecuencia de una afección concreta, como, por ejemplo, la enfermedad de Alzheimer.La alimentación es una experiencia social, por lo que factores como la pobreza, la pérdida de la pareja o un familiar, y el hecho de comer sin compañía, afectan la sensación de placer que se obtiene al comer.Otros efectos de la vejez, como las dificultades para tragar, los problemas dentales y la pérdida de gusto y olfato también interfieren en el deseo de comer y en los beneficios que obtenemos de esa práctica.Se dice que lo que no se conoce, no se puede mejorar, así que una vez que conoces las etapas del apetito y cómo van cambiando las situaciones y requerimientos de cada edad, puedes saber cómo llevar una vida más saludable y comer mejor.
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