Frutas y verduras ideales para tu cuerpo en el otoño
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Frutas y verduras ideales para tu cuerpo en el otoño

Por Kiwilimón - Noviembre 2019
Las frutas y verduras son alimentos que necesitamos incorporar a nuestra vida diaria, por su alto contenido en nutrientes, agua y fibra.

Gracias a la gran variedad de frutas y verduras que la naturaleza nos proporciona en cada momento del año, tenemos una multitud de posibilidades y sabores, según las preferencias de cada persona.

Así, con la llegada de los últimos meses del año despedimos las frutas del verano, que tienen mucha agua, como sandía, melón, ciruelas, duraznos, y sirven para tener el cuerpo hidratado en esta época de calor.

Para el otoño, necesitamos otro tipo de frutas y verduras, pues nuestro cuerpo necesita reforzarse en época de frío. Estas son algunas de las frutas y verduras que son ideales para nosotros en el otoño.

Frutas

Granada. Es una fruta rica en fibra, potasio, vitamina C y antioxidantes. Es ideal para comer sola, como postre, con chilito y limón como snack o para usarlo en ensaladas y en platillos.
Su temporada es septiembre-noviembre.

Kiwi. Son ricos en agua, potasio, y vitamina C, ideal para protegernos de los resfriados típicos de la época de frío y cambios de temperatura. Además, sus semillitas ayudan al tránsito intestinal.
Su temporada es octubre-marzo.

Mandarinas. Al igual que otros cítricos, son ricas en vitamina C y una de sus ventajas es su bajo índice calórico. Deben consumirse preferiblemente frescas y recién exprimidos.
Su temporada es noviembre-marzo.

Uvas. Tienen un gran contenido de potasio, pero también de azúcares; es rica en taninos y polifenoles,  potentes antioxidantes que ayudarán a retrasar el envejecimiento.
Temporada: septiembre-diciembre.

Verduras

Alcachofa. Rica en minerales y oligoelementos como potasio, fósforo y zinc. Es rica en carbohidratos pero también en proteína.
Temporada: noviembre-marzo. Si no sabes cómo incluirlas en tus comidas, aquí te dejamos 4 recetas de alcachofas fáciles.

Berenjena. Es una de las frutas más ricas en agua, además, contiene mucho potasio. Su alto contenido de fibra ayuda al tránsito intestinal. Prepáralas en una lasaña vegetariana, o al gratín con un poco de carne molida
Temporada: octubre-abril.

Coliflor. Una verdura muy rica en vitamina C y  buena fuente de vitamina K, proteína, tiamina, riboflavina, niacina, magnesio y fósforo; también es una muy buena fuente de fibra. Con coliflor puedes hacer mucho más que verduras cocidas, por ejemplo, un arroz de coliflor, unas tortitas en caldillo de jitomate, o para el desayuno, con huevo y aguacate.

Lechuga escarola o romana. Quizá no lo sabías, pero la lechuga sí tiene una temporada y es de noviembre a febrero. Sus hojas son ricas en vitamina A, ácido fólico y potasio, tienen niveles muy altos de agua, bajo contenido de calorías y mucha fibra.


Pimientos. Muy ricos en vitamina C y carotenos, sin embargo, te recomendamos comerlos crudos, ya que pierden muchas de sus propiedades cuando se cocinan.
Temporada: octubre-junio.

Con el capitalismo, es probable que veas todo el año todo tipo de frutas y verduras, pero intenta consumir los alimentos de temporada para aprovechar sus nutrientes, que le harán bien al organismo.
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¿Término medio o bien cocida? ¿Con o sin cátsup? Todos tenemos una hamburguesa favorita diferente y es que son muchísimos los elementos que pueden acompañar a una hamburguesa el tipo de carne, el pan que la envuelve, las guarniciones y hasta los aderezos que preferimos para acompañarlas. En este universo todo se vale y depende enteramente de lo que más te guste, porque las hamburguesas son un platillo que simplemente se creó para hacernos felices en cada bocado. Este KiwiFav se lo dedico a mi hamburguesería favorita: Kitchen 6. Es el gastropub del chef Rodrigo Carrasco, donde expresa su pasión por la carne, las cocciones largas, la cerveza y los buenos momentos con amigos. Inició en la Colonia Condesa, Ciudad de México, y ahora tienen una nueva sucursal en Pedregal, donde también elaboran pizzas al horno con masa madre en colaboración con el chocolatero Mau Montiel. La Pibe, una hamburguesa de sirloin con chimichurri, queso manchego y chorizo argentino fue la primera que pobre en Kitchen 6 y a lo largo de estos diez años no ha dejado de sorprenderme con nuevas combinaciones y estilos, siempre garantizando la calidad de todos sus ingredientes. Prueba La Taquera, elaborada con cordero al pastor, La Gabacha, con mac & cheese y tocino, o la que preparan con un toque de cerveza. Algunos de los clásicos de la casa son las papas K6 con 6 aderezos (mi favorito: el de cuatro quesos), las malteadas y su variada carta de cervezas artesanales. ¡Sigue el proyecto a través de kitche6mx!
Tlaxcala se ubica en un lugar estratégico, justo al centro de la megalópolis mexicana. Su geolocalización, cercana a la capital y a otros estados, históricamente le ha valido bendiciones y una serie de vuelcos a su destino que se tradujeron en el enriquecimiento de la cultura y un sinfín de delicias culinarias que no pasan desapercibidas.El origen de la cocina tlaxcalteca data de más de setecientos años, con el asentamiento de los primeros grupos que conformaron esta gran civilización. “Al estar cerca del eje neo volcánico Tlaxcala recibe muchas aguas de los deshielos que luego se van al subsuelo y que hacen rica y bondadosa a la tierra”, comenta Irad Santacruz, catedrático de la cocina de su entidad por la Culinary Art School. De ahí que la gastronomía emerge entre insumos inmejorables donde la tortilla es reina. No por nada, Tlaxcala significa lugar de tortillas. Para Francisco Molina, uno de los cocineros más emblemáticos del estado y cuyo restaurante Evoka es una parada imperdible en la visita, los ingredientes primordiales de la región son el maíz y el maguey. Este último es el ingrediente que más orgullo le genera: “De él se ocupa todo. Trato de utilizar la filosofía del maguey en mi restaurante”. Del agave se extrae el agua miel y la miel de agave con sus sabores herbáceos; al fermentarlo se produce el pulque; sus pencas se utilizan para cocciones como la barbacoa; hasta con la plaga del maguey, que es el gusano, se elaboran platillos de buena complejidad. Las milpas crecen por las planicies y ofrecen un puñado de ingredientes que terminarán en una buena sopa. Adicionalmente existe el llamado metepantle, un concepto proveniente de la agricultura prehispánica en el que el ecosistema se crea en torno al maguey. “Cada árbol le otorga ciertas características y ciertos nutrientes al piso, dándole una especie de equilibrio a la tierra. Para mí este es básicamente el origen de la cocina tlaxcalteca”, comenta el chef Francisco. No es un secreto que antes de la llegada de los españoles los tlaxcaltecas estaban sometidos a los aztecas. A forma de castigo por querer deslindarse de pagar impuestos a los habitantes de la región se les prohibió la compra de sal y otros insumos. De ahí que los guisos regionales ocupen pocos ingredientes, pero que aunados a la creatividad y las técnicas han hecho posible una buena variedad.“Aproximadamente se obtienen treinta y cinco ingredientes que forman parte de la culinaria tlaxcalteca, de la cocina tradicional” afirma Irad, en los que los más emblemáticos son el mole de ladrillo, el mole prieto y el atole agrio. “El mole prieto es un mole más ceremonial, un mole más líquido que espeso y que se hace con puerco. El mole de ladrillo es un mole también ceremonial de origen otomí”. Por su parte el atole agrio se elabora a partir de especies de maíz rojo y se sirve con un frijol o ayocote en el fondo.El mole que puede encontrarlo a uno en casi todo el estado es el mole de fiesta, pero claro, con ciertas sazones que van mutando en cada comunidad. Junto al estado de México e Hidalgo, comparte la tradición de la mejor barbacoa del país y la técnica del mixiote. De sopas están las tlatlapas, una sopa espesa que se preparara con frijol amarillo, el chileatole verde y la sopa de milpa común en temporada. El insumo predilecto de la época de lluvias es el hongo comestible que es proteína vegetal en guisos y moles típicos. Pero nada de eso terminaría de amalgamar sin el rey de las bebidas milenarias: el pulque. El pulque es cultura, es ingrediente en copiosos platillos, es la predilección de Quetzalcóatl y por lo que tuvo que redimirse en el exilio. En el lado dulce, Tlaxcala es un paraíso por descubrir. “Están los muéganos tradicionales de Humantla, de Santa Ana, de Santa Cruz y de la capital”; pero también están los tlaxcales –tortitas elaboradas con masa de maíz y azúcar–, los dulces de pepita, las conservas de guayaba, de camote, o de cualquier fruta de temporada. No hay que perderse tampoco los burritos –y olvida el gran envoltorio hecho con tortilla de harina–. En Tlaxcala están hechos de maíz a punto de reventar y van cubiertos por aguamiel, piloncillo o azúcar. Otros postres tradicionales son el chacualole, un postre elaborado a partir de calabaza u otras frutas y aromatizado con canela, piel de naranja y clavo, o los buñelos de rodilla y de viento. Por supuesto, en las fiestas patronales, hay que dejarse conducir hasta el aroma de unos panes de feria. Si de gastronomía callejera hay que hablar, el chef Francisco recomienda las tortas de la 2 de abril. “Son unas tortas que vienen con milanesa de cerdo, chalupa, quesadilla de huitlacoche o de queso, todo va frito. Viene con su ensalada, su jitomate y su pan”. Si se prefiere la tortilla por sobre el bolillo, hay que detenerse en una esquina por tacos de canasta, supuestamente originarios de la entidad. Irad recomienda asistir los viernes el mercado alternativo de productores agroecológicos que se instala en el parque de San Nicolás, el tianguis sabatino de Tlaxcala y el de los miércoles de la Loma: “Ahí no solamente encuentras el producto y a las personas, sino que también seguramente vas a comer delicioso en alguno de sus múltiples puestos”. Y es que sí, dar un paseo por este pequeño estado es probar tradiciones bien conservadas en un contexto de haciendas, de leyendas vivas y cruces de camino.
Los limpiadores caseros nos hacen sentir como adultos exitosos porque muchas veces podemos hacerlos con productos que ya tenemos en la alacena y así ahorrarnos unos pesos, al mismo tiempo que usamos opciones más sustentables con el medio ambiente.Además, existen sitios como Craftología.com donde podemos encontrar desde tips para hacer rendir más el jabón para trastes o un desengrasante natural, hasta formas caseras de eliminar hongos y bacterias del baño. Los limpiadores caseros fáciles de hacer existen y por eso aquí te dejamos 5, con ingredientes como vinagre, cáscaras y jugo de limón o bicarbonato de sodio.Limpiador natural para manchas difíciles1/2 limón1/2 taza de bórax en polvoEste limpiador es excelente para quitar las manchas de óxido en lavabos o baños de porcelana o esmaltados, pero evita usarlo en mármol o granito. Para hacerlo sólo tienes que sumergir el limón en el bórax y después con eso frotar la superficie, para luego enjuagarla.Limpiador de latón caseroVinagre blanco o jugo de limónSal de mesaPara limpiar manijas sin esmalte, el baño y más, puedes humedecer una esponja con vinagre o jugo de limón, espolvorear con sal y luego frotar ligeramente la superficie. Enjuaga bien con agua y seca inmediatamente con un paño suave y limpio.Limpiavidrios casero2 tazas de agua1/2 taza de vinagre blanco1/4 taza de alcohol isopropílico concentrado al 70%1 a 2 gotas de aceite esencial de naranja para oler (opcional)Combina estos ingredientes y viértelos en un atomizador para hacer un limpiavidrios casero con vinagre. Como tip eficaz, no limpies las ventanas en un día caluroso y soleado, porque esta solución se secará muy rápido y dejará muchas rayas. Para espejos, rocíea la solución en una toalla de papel o un paño suave, frota ligeramente y listo.Limpiador y desodorante de cocina4 cucharadas de bicarbonato de sodio1 litro de agua tibiaPara limpiar las superficies de la cocina, electrodomésticos e incluso el interior del refrigerador, la mejor opción es el bicarbonato de sodio, porque no sólo se encarga de los olores, sino que además se puede usar para dar brillo a fregaderos y electrodomésticos de acero inoxidable. Para desodorizar superficies, usa el limpiador casero con la solución de bicarbonato de sodio directamente. Para dar brillo y quitar manchas del acero inoxidable, haz una pasta con el bicarbonato de sodio y el agua, aplícala con un paño húmedo y frota suavemente en la dirección de la veta del metal, para finalmente enjuagar y secar.Limpiador multiuso Una parte de vinagre blancoUna parte de aguaCáscara de limónramitas de romeroCombina los ingredientes anteriores, vierte en un atomizador, agita y luego deja reposar para infusionar durante una semana antes de usar. Este limpiador multiusos casero sirve para eliminar las manchas de agua dura, limpiar botes de basura, quitar manchas de las paredes y mucho más, sólo evita usarlo en el granito.
La gastronomía mexicana, mundialmente reconocida por sus preparaciones ancestrales, cientos de recetas memorables y un sinfín de platillos tradicionales, es motivo de orgullo para todos los mexicanos. Hoy en día, existen más de una docena de platillos y bebidas mexicanas que se encuentran firmemente arraigados en la culinaria internacional y que orgullosamente fueron creados en nuestro país, pero hoy nos limitaremos a explorar la historia de aquellos que surgieron específicamente en la frontera norte. La ensalada césar y su icónico aderezoSin lugar a dudas, la ensalada césar es uno de los platillos más populares en restaurantes y hogares alrededor del mundo, pero no todos saben que esta famosa ensalada fue inventada en Tijuana, Baja California, en el restaurante del Caesar’s Hotel en 1924. El 4 de julio, multitudes de estadounidenses cruzaron la frontera para festejar el día de la independencia de su país y abarrotaron restaurantes y bares del centro de Tijuana. El alojamiento de los hermanos italianos Caesar y Alessandro Cardini no fue la excepción y conforme fueron pasando las horas en la alacena del Caesar’s Hotel sólo quedaron algunos huevos, anchoas, pan viejo, lechuga orejona, queso Parmesano, ajo, salsa inglesa, aceite de oliva, limón y pimienta. Ante la desesperación de servir a los hambrientos comensales, Alessandro Cardini improvisó con esos pocos ingredientes una ensalada y un inigualable aderezo para aliñarla. Alessandro, quién había sido piloto del ejército italiano, le dio el nombre de ensalada aviador, pero años más tarde sería conocida como ensalada césar en honor al hotel de los hermanos Cardini. Hoy en día, el mítico Caesar’s Hotel continúa sirviendo la ensalada césar de la misma manera en que fue servida aquel día, en largas y firmes hojas de lechuga orejona aliñadas con el icónico aderezo y que transportan crujientes crotones a cada mordida. La margarita, cóctel mexicano hecho con tequilaExisten al menos siete versiones en torno al origen de este refrescante cóctel hecho a base de tequila, pero la más convincente se remonta a los años cuarenta en la Cantina Hussong ubicada en Ensenada, Baja California. Una noche, un camarero llamado Carlos Orozco quedó embelesado por la belleza de una mujer que se encontraba en la cantina, por lo que le ofreció servirle un cóctel de su autoría. La mujer accedió, así que el creativo camarero preparó un cóctel sencillo con tequila, hielo, limón y sal. Fascinada por el sabor de la bebida, la mujer le preguntó al camarero el nombre del novedoso cóctel. Éste, a su vez, le preguntó su nombre a la bella mujer, quién se presentó como Margarita Henkel, hija del embajador alemán. En ese momento, Carlos Orozco anunció que la singular bebida llevaría por nombre margarita. Actualmente, existen un sinnúmero de variantes del singular cóctel mexicano hecho a base de tequila. Los nachos, crujientes totopos, queso derretido y jalapeñoAh, los nachos, crujientes totopos bañados con queso derretido y rebanadas de jalapeño. La historia de este delicioso platillo nos lleva al famoso Club Victoria, en Piedras Negras, Coahuila. En 1943, un grupo de mujeres estadounidenses, esposas de soldados comisionados de la base aérea del ejército Eagle Pass, decidieron comer en el famoso club. Al no encontrar al chef, el Maître d' Ignacio García decidió improvisar un platillo compuesto de totopos bañados con queso Wisconsin derretido y algunas rebanadas de jalapeño para el deleite de las mujeres extranjeras. En tan sólo un par de días se había corrido la voz acerca de este delicioso platillo bautizado como Nachos especiales—Nacho, en honor al popular apodo que se les da a las personas que se llaman Ignacio—, mismos que eventualmente formaron parte del menú del Club Victoria. En la actualidad, existen un sinnúmero de variedades de nachos con distintos quesos y diversos acompañamientos para deleite de mexicanos y extranjeros. El clamato, el famoso “curacrudas” mexicanoLa historia nos sitúa en el Bar Acueducto del Hotel Lucerna Mexicali ubicado en Baja California, en el año de 1966, cuando un cliente asiduo pidió un jugo de tomate para tratar de aliviar su resaca. En esa ocasión, el jugo de tomate no fue suficiente, por lo que el cliente pidió que le agregaran algo para potencializar el ya conocido remedio. Los baristas mezclaron el jugo de tomate con jugo de abulón, limón, sal y diferentes salsas resultando en un trago picante, salado y muy refrescante que curaría la insoportable resaca del cliente en cuestión de minutos. Con el paso del tiempo, el jugo del abulón se comenzó a sustituir por la salmuera de una lata de almejas, haciendo el trago mucho más accesible a los comensales y popularizándolo como clamato—anglicismo proveniente de clam por almeja y tomato por jitomate. Actualmente, el clamato se prepara con jugo de tomate, salmuera de almejas, limón, sal, una mezcla de salsas y se adorna con bastones de apio. La peculiar pizza mexicana¿Quién diría que una pizza con salsa de frijoles, tocino, chorizo, chiles jalapeños y pimiento rojo sería un rotundo éxito en México y en los Estados Unidos? La historia de la peculiar pizza mexicana nos sitúa en un pequeño negocio llamado Pizzas Giuseppis ubicado en Agua Caliente, Tijuana, Baja California. En 1970 y a tan sólo un año de su inauguración, Juan José Plascencia creó una pizza con sabores muy mexicanos que se popularizaría a lo largo y ancho del país y que incluso se volvería un sabor de pizza icónico del otro lado de la frontera. Hoy en día, la pizza mexicana es tan popular que las grandes cadenas de comida incluyen a esta peculiar pizza en su carta.La popular chabela, clamato con cervezaLa popular fusión del clamato con cerveza no pudo haber surgido en otro lugar que no fuera Mexicali, Baja California. Esta historia nos traslada a La Conga Bar en el año de 1972, cuando a José Angulo, dueño del conocido bar, se le ocurrió combinar el popular clamato con una cerveza bien fría, limón y sal con chile seco en polvo escarchado y que eventualmente comenzó a ofrecer el nuevo trago en una pesada copa coloquialmente conocida como copa Chabela. Con el tiempo, el clamato con cerveza se popularizó como otro efectivo remedio para la cruda y actualmente se consume en todo el país con distintos nombres como chabela en Baja California; ojo rojo en Yucatán; clamacheve en Coahuila; cielo rojo en Guanajuato; gringa en Aguascalientes y michelada con clamato en Colima y Jalisco.No cabe duda de que tanto ingredientes como platillos y bebidas mexicanas han enriquecido la gastronomía de distintas culturas a nivel mundial, a tal grado de que hoy en día es posible encontrar sabores y referentes culinarios mexicanos sin importar en dónde estés.
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