10 datos que no conocías sobre el día de los muertos
Halloween y Día de Muertos

10 datos que no conocías sobre el día de los muertos

Por Kiwilimón - Octubre 2015
El 2 de noviembre es una fecha muy importante en el calendario mexicano. Es el día en el que recordamos a nuestros queridos difuntos, levantamos altares y prendemos veladoras para aquellos que se han ido. Pero, ¿qué tanto conoces del origen y la mitología de este día? Hoy te platicamos de algunos datos que tal vez no conocías sobre el Día de Muertos y su folklore. 1.- Hay significados diferentes según el día.  El 1 de noviembre, es el día en que regresan las almas de los niños y el 2,  la fecha en que las almas de los adultos vuelven con sus familiares. Receta recomendada: Pan de muertos 2.-  En Nicaragua, los familiares duermen en las tumbas  del cementerio para acompañar a sus difuntos el Día de Muertos. Receta recomendada: Calaveritas de azúcar 3.- En Austria e Inglaterra también se celebra un día similar el mismo 2 de noviembre, pero para ellos se conoce como el día de Las Almas. Receta recomendada: Cómo hacer un altar de muertos 4.- El arco que se pone tradicionalmente sobre las ofrendas no sólo es un adorno, se trata de una representación del portal entre la vida y la muerte. Receta recomendada: Tradicional chocolate caliente 5.-   La UNESCO dio el titulo de Patrimonio de la Humanidad al Día de Muertos, en el 2003. Receta recomendada: Pollo con mole 6.- La representación más conocida de la muerte en estas festividades eS la Catrina, creada por el grabador mexicano José Guadalupe Posada y bautizada por el pintor Diego Rivera. Receta recomendada: Calaveritas de chocolate 7.- Según un estudio de la UNESCO más delo 86% de la población mexicana celebra el día de muertos de una manera u otra. Receta recomendada: Galletas de calaverita 8.- Una ofrenda ideal debe tener 3 niveles o pisos, representando así el infierno, la tierra y el cielo. Receta recomendada: Pan de muerto de yema 9.- Muchas de las películas del famoso director Tim Burton así como El Cadáver de la Novia, están basadas o inspiradas en el Día de Muertos mexicano. Receta recomendada: Café de olla 10.- Aunque pensamos que Halloween es muy diferente al Día de Muertos la realidad es que es de origen celta y que Halloween significa: “All Hollow's eve”, proviene del inglés antiguo y quiere decir, de forma literal "víspera de todos los santos". Receta recomendada: Pan de muerto de naranja
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Comer carnes rojas no sólo es sinónimo de vitaminas, minerales y nutrientes, también es gran ejemplo de una mezcla de sabores y texturas. Seguramente, mientras masticamos, a veces pensamos: ¿la carne estará en su punto?, ¿cómo sé si la carne es de buena calidad? Y un sinfín de cosas más. A lo largo de los años, hablar de comer carnes rojas ha traído a la mesa un cúmulo de puntos de vista y posturas. Por lo tanto, empecemos por algo simple, ¿cuáles son los beneficios de comer carnes rojas?El consumo de carne roja aporta, entre otras cosas, hierro y vitaminas del complejo B, los cuales ayudan a evitar la anemia, construir músculos fuertes y mantienen la piel en buen estado. Seguramente has escuchado muchas veces que, cuando cambias de dieta, lo que no retiran es la carne, y es que aporta importantes cantidades de proteínas y de minerales, como el zinc, además de ser esencial para el crecimiento y reparación de los músculos. Así que, ya lo sabes, si estás en una dieta en la que quieras lograr crecimiento muscular, comer carne será tan importante como hacer ejercicio. También la vista es una de las grandes beneficiadas por comer carne roja, gracias a sus altos niveles de ácidos grasos, como el Omega 3; contienen niacina, que cuida al cerebro humano y hasta nos protege de trastornos del sueño.Comer carnes rojas como parte de una dieta balanceada puede prevenir el riesgo de padecer osteoporosis, gracias a que contiene lisina, un aminoácido que absorbe el calcio y promueve la formación de colágeno.Por todo lo anterior, podemos afirmar que en una dieta balanceada, en la que se incluyan todos los grupos de alimentos, las carnes rojas son recomendables.Hoy por hoy, puedes encontrar una gran variedad de productos cárnicos que provienen de Estados Unidos, los cuales te aseguran su inocuidad, calidad, suavidad y sabor. Busca el sello de U.S. Meat Export Federation en las tiendas de autoservicio y restaurantes, el cual es sinónimo de una labor conjunta entre la industria estadounidense y mexicana para que los productos cárnicos de alta calidad, lleguen a tu mesa.
El pollo rostizado es una comida popular de domingo, que en cualquier casa mexicana reúne a la familia y se complementa con arroz, frijoles, tortillas.Es muy probable que al menos una vez en la vida, tú también hayas comido pollo rostizado, porque no sólo es muy común en México, de hecho, en Estados Unidos, Costco vendió alrededor de 60 millones de pollos rostizados en 2018, de acuerdo con la revista Fortune.Siendo un alimento tan consumido, quizá es un buen momento para preguntarnos qué tan beneficioso es para nosotros.¿Será que no es la mejor forma de comer pollo? Para nuestra sorpresa, el pollo rostizado no es tan malo como podría parecer.De acuerdo con Abby Sauer, dietista especialista en nutrición adulta, el pollo rostizado es una buena fuente de proteína, el nutriente esencial que sirve para “construir células, tejidos, músculos, huesos y órganos, y es un factor clave cuando se trata de desarrollar hábitos alimenticios saludables”. Te puede interesar El truco más fácil para quitarle los tendones al polloY no sólo eso, entre los beneficios de comer pollo rostizado, también se encuentra el hecho de que posee hierro, calcio y vitamina A.Por ejemplo, un muslo SIN piel posee todos estos nutrientes:183 calorías10 g de grasas3 g de grasas saturadas0 g de carbohidratos0 g de azúcar23 g de proteína318 mg de sodioAhora, lo que debes cuidar cuando comas pollo rostizado es la forma en la que está sazonado, pues puede tener demasiado sodio. Este nutriente ayuda a llevar agua a las células, pero en exceso, como todo, no es saludable.El segundo tip para comer pollo rostizado y disfrutar de sus beneficios es quitarle la piel de vez en cuando. Sí, sabemos que esa es la parte más deliciosa y no tienes que dejar de comerla, pero la piel del pollo rostizado contiene grasas saturadas, las cuales pueden aumentar los niveles de colesterol, cuando son consumidas en exceso.¿Te sorprendió que el pollo rostizado contara con tantos beneficios? Recuerda disfrutar de tus comidas conscientemente, informarte de sus nutrientes y quizá incluso la próxima vez que tengas antojo de pollo rostizado puedas preparar tu propia versión casera.Aquí te dejamos algunas ideas.Pollo Rostizado al ChipotlePollo Rostizado al GuajilloPollo Rostizado al Limón
¿Existe un postre más perfecto que las galletas? No lo creo. Y aun así recuerdo con más cariño el olor a galletas haciéndose en el horno que el momento de hincarles el diente junto a un vaso con leche. No le digan a mi mamá, pero casi siempre sus galletas quedaban más duras que una palanqueta vieja. Y cuando eres pequeña, que a tu mamá le haya tomado horas hornearlas, que se haya gastado pesos de más y que haya añadido ingredientes secretos como «amorcito», puede pasar desapercibido. Tras uno o dos intentos de morder sin éxito un trozo de galleta, la dejaba olvidada sobre el mantel floreado, a reserva de que otra cosa –un objeto azucarado con la textura ideal– entretuviera mi antojo. De verdad no le digan, pero a pesar de que mi mamá es una gran cocinera, no lograba hornear las galletas perfectas. Por años guardé el recuerdo de sus galletas duras o secas en el cajón de las sensaciones truncas y cuando en el diplomado de gastronomía tuve que hacer mi primer lote, inmediatamente se reabrió ese cajón. Las mías, unas redondísimas galletas de mantequilla eran terribles. ¿Qué tanto? Si las hubiera lanzado contra una ventana hubieran dejado un hoyo de bala. Sí, en aquel entonces no había superado la prueba, ni tampoco en las ocasiones siguientes. Tomé varios cursos bajo el ojo inquisidor de distintos profesores. En todo experimento sólo había variaciones de dureza: de galletas con textura de piedra pómez a galletas con textura de mármol. Se imaginarán que el tema me frustró de más, y es que las amo sobre los demás postres. Pero hace poco el milagro sucedió. Quiero compartirles lo que he aprendido sobre las galletas para lograr que queden –por fin– perfectas.Es mucho lo que puede salir mal en su confección. Sólo un correcto uso de los ingredientes, las formas, los tiempos y las temperaturas pueden conseguir unas galletas de consistencia suave pero crocante –no hay que olvidar que ese es su don, su bien, su encanto–. Lo primero es la elección de los ingredientes, mejor que sean de calidad, que la mantequilla sea de leche y no de grasa vegetal. Una buena harina hará la diferencia, el tema con ellas es el gluten. Entre menos gluten, más suaves quedarán. Antes de ponerse el mandil favorito, apenas las ganas de hornear invadan al cuerpo, hay que sacar la mantequilla del refrigerador para que se vaya aclimatando a la temperatura del ambiente. Algo a no dar por sentado es la taza medidora. Mejor que no sea la taza del café (en cada taza de café hay un mundo y las del recuerdo de Acapulco no tienen la misma proporción que la taza heredada de porcelana). Los ingredientes hay que medirlos como científico, en especial la harina. Nada de copetear. Ese poquito de más podría ser el culpable de que todos los esfuerzos se estropeen. La mantequilla: que también sea exacta. A mí alguna vez se me ocurrió quitarle un cuartito de taza y en otra ocasión usé una reducida en grasa para restarle calorías al pecado. En ambos casos me enfrenté a un triste y duro final. ¿Valió la pena? No. Ahorré calorías porque resultaron incomibles.¿Los ingredientes ya están medidos, peinados y listos para ir al baile? Ahora hay que asegurarse de ponerlos en el orden correcto dentro de la batidora. (Si no se cuenta con batidora, no pasa nada, sólo no hay que sustituirla con el poder sónico del brazo. Si la masa se manipula demasiado, se despertará a la bestia del gluten y con él, las rocas del horno). Tan sólo hay que mezclar (no batir) para obtener unas galletas perfectas. El orden es así: mantequilla a temperatura ambiente, azúcar (una mezcla de 60% blanca, 40% mascabado será genial), harina y royal cernidos como manda la tradición, la pizca de sal –que es como el alma: nadie puede vivir sin ella– y sólo hasta el final, cada uno de los huevos. Una vez integrada la masa hay que convertirla en una bola y envolverla en papel film. Lo mejor es refrigerarla toda la noche o al menos un par de horas.En el momento de la verdad el horno debe estar precalentado a 180 ºC –aunque por la altura, esta medida puede variar–. Con 10 a 12 minutos bastará. No hay que dejarse engañar por su apariencia: aunque parezca que les falta, si sus orillas están doradas, hay que sacarlas; las galletas adquieren ese look de galletas sólo hasta que se enfrían. Para ello hay que colocarlas sobre una rejilla y ser positivo mientras tanto. Seguramente los dioses de la alquimia, el amor y el horno ya se encuentran en nuestra cocina. Y para que no queden dudas sobre cómo lograr la galleta perfecta, las chefs de Kiwilimón también te comparten sus mejores tips. Tómalos en cuenta siempre que hagas cualquiera de tus recetas favoritas de galletas. La galletoterapia no se va a ir a ningún lado. Esta tendencia para hacer en familia llegó para quedarse.“Enfría las galletas unos minutos antes de hornear. Además, recuerda que la masa de galletas no se debe de manipular demasiado.”Brenda Villagómez“No sobrebatas la masa ni hornees demasiado tiempo. Sácalas cuando aún estén un poco suaves, sobre todo si las quieres tipo chunkies.”Marielle Henanine“La clave está en cómo las hornees, tanto la forma como el tiempo. Si se hacen ‘bolitas’ de 1 cucharada y media (1 scoop pequeño de helado) y le das horneado sólo hasta que dore la orilla, te quedarán suaves. Si las aplanas un poco más –aunque sea la misma cantidad– y las dejas a dorar un poco más, te quedarán crispy.”Mayte Rueda“Al momento de estirar la masa ejerce la presión suficiente para no pasar muchas veces el rodillo. Esto evitará que se caliente. Para mayor suavidad, utiliza más mantequilla que azúcar. Si ocupas una harina con menor cantidad de proteína, quedarán más suaves.”Yamilette González
La gastronomía de Colombia es tan vasta y abundante como las riquezas del propio país, cuyo suelo es tan fértil que todo lo que se consume es cultivado en su mismo territorio, tal como la yuca (tubérculo similar al camote), el ñame (planta muy parecida a la papa), el maíz y los plátanos verdes. Si aún no estás familiarizado con los alimentos de la región, es hora de que conozcas la comida típica de Colombia más deliciosa. Los platillos típicos de Colombia son de los más populares en la región latinoamericana gracias a las increíbles combinaciones que se pueden hacer con sus ingredientes, además de que son platillos tan abundantes que no sólo te llenan de sabor, como podrás ver a continuación. Arepa de huevo Las arepas son una herencia de Venezuela de la época precolombina, pero se convirtieron en un plato típico de Colombia, que puedes encontrar en distintas variaciones, frita o en comal, dulces o saladas. Una de las favoritas es la arepa de huevo, la cual consiste en una especie de tortilla de masa de maíz frita, que lleva un huevo crudo en su interior, se sella y se vuelve a freír. Sancocho El sancocho es comida tradicional de Colombia de la región costera del país y se trata de una rica sopa con distintos tipos de carnes como res, pollo, gallina y verduras, condimentos y algunas especias para darle más sabor. ¡Es como un caldo de pollo pero revolucionado! Bandeja Paisa Como lo mencionamos anteriormente, la bandeja paisa es uno de los platos más completos de la comida típica de Colombia y es que trae consigo hasta 10 platillos distintos. En una bandeja paisa podemos encontrar chicharrón frito, frijoles rojos, arroz blanco, tajadas fritas de plátano, huevos fritos, cebolla, tomate, una arepa, aguacate, chorizo, morcillas (embutido de vísceras de cerdo), patacones (rodajas de plátano verde frito), carne molida y costillas. ¿Te atreverías a comer una bandeja tú solo? Tamales colombianos Al igual que México, Colombia cuenta con sus propios tamales que incluso las personas utilizan para desayunar en familia. Los tamales van envueltos en hoja de plátano y se preparan a base de maíz, rellenos de diversas legumbres y carnes. ¿Probarías este plato típico de Colombia o te quedas con la versión mexicana? Mondongo El mondongo es un caldo bastante controversial ya que, al estar hecho con vísceras, papas colombianas y una inmensa cantidad de verduras, muchos lo consideran como un alimento un tanto pesado para comer de una sola sentada, sin embargo, nunca falta en cualquier menú colombiano. Plátano maduro relleno El plátano maduro relleno es uno de los platillos colombianos más comunes para la hora del almuerzo y es que ese toque dulce es irresistible para rellenar con queso crema, arequipe (parecido al dulce de leche) y mantequilla. Aguapanela con queso Por último, te presentamos una de las bebidas más famosas en Colombia: el aguapanela con queso, una bebida que se puede servir helada o como té. El aguapanela es un producto que se obtiene de procesar la caña de azúcar y generalmente se toma caliente, acompañada de queso para mejorar su sabor. Como puedes ver, la comida típica de Colombia es vasta y llena de sabores deliciosos, por eso nos encantaría saber cuál es el platillo que se te antojó más.
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