Decora tu casa de Halloween con estos consejos
Halloween y Día de Muertos

Decora tu casa de Halloween con estos consejos

Por Kiwilimón - Octubre 2015
A finales de octubre las casas se empiezan a convertir y aunque hay quienes se lo toman más en serio que otros, la tradición de decorar para Halloween es una muy divertida en la que pueden participar los niños. Hoy te tenemos tips para convertir en tu hogar en una mini casa del terror para este 31 de octubre, y recuerda hacer toda una actividad familiar de ello, se la pasarán increíble. Cómo hacer fantasmas flotantes ¿Cómo va a haber un Halloween sin fantasmas? Esta decoración para toda la casa es una manualidad extremadamente fácil que puedes hacer con tus hijos. Puedes hacer tantos como quieras y colgarlos en la sala, el comedor y los pasillos para que todos tus invitados entren a la atmósfera de día de brujas. La buena noticia es que todo el material que necesitas probablemente ya lo tengas en casa. Cómo mantener fresca una calabaza tallada Esta es una tradición 100% estadounidense, vaciar una calabaza, tallarle una cara e iluminarla desde adentro con una vela. Con este tip no sólo te darás una idea de cómo hacer las calabazas, sino también de cómo mantenerlas en buen estado para que puedan decorar tu casa durante el mes sin que se echen a perder o sin que empiecen a desprender olores. Cómo hacer telarañas de bolsas de basura Otra decoración súper fácil y para la cuál no necesitas si quiera salir de casa a comprar nada. Un poco de imaginación, bolsas de basura, tijeras y listo, podrás colgar telarañas negras de tus ventanas y paredes para darle un toque más escalofriante a tu hogar. Sólo sigue los siete pasos del tutorial y tendrás en tus manos telarañas que incluso puedes reciclar para los siguientes años. Cómo hacer calabazas de Halloween No hay Halloween sin calabazas y pocas veces verás alguna tan única como ésta. Se trata de una calabaza sí, pero también es un recipiente de dulces y para terminar, es comestible. Se hace a partir de palomitas de maíz, chocolate, galletas, nueces y algunos otros ingredientes. Confía en nosotros, también es un centro de mesa extraordinario para esta época otoñal. Dip de queso crema para Halloween Estarás diciendo que esto es una botana y no una decoración, pero créenos, es ambas. Apenas veas la fotografía de cómo debe quedar tu botana sabrás que tus invitados se paralizarán un poco antes de siquiera probar. Se trata de una terrorífica hecha con queso crema, jamón serrano y pimientos, una decoración increíble y también una botana más adulta para los papás de los amigos de tus hijos.  
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En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
La gastronomía de Perú tiene un sinfín de comida deliciosa que pocos pueden resistir, sin embargo, también cuenta con diversos platillos un tanto más extravagante que sólo los más valientes se atreverían a probar. Déjate sorprender y cuéntanos si se te antojan estos 6 platillos extraños de la comida peruana. Cuy chactado Seguramente has escuchado hablar del cuy chactado, un platillo peruano bastante famoso porque su principal protagonista es un roedor frito. Para sorpresa de muchos, este plato originario de la sierra andina está lleno de nutrientes y mucho sabor. Brochetas de suri Como los chinicuiles en México, el suri de Perú son unos gusanos de la Amazonia altos en proteína que generalmente se fríen y se consumen en brocheta. Este platillo exótico peruano es muy popular para los extranjeros. Estofado de lengua El estofado de lengua es una sopa, que como bien dice su nombre, se prepara con lengua de vaca y se puede encontrar en cualquier restaurante peruano. Se rumora que es un platillo andino lleno de proteínas, ¿te atreverías a probarlo? Sangrecita La sangrecita es un platillo peruano elaborado con sangre de pollo, maíz y algunas verduras como papa, principalmente. En México se podría equiparar a la moronga, así que si lo pensamos, realmente no es tan extraño. Sopa de tortuga Aunque muchos podrían considerarlo inimaginable, muchas culturas consideran la carne de este animal como un verdadero lujo. Si tuvieras la oportunidad de probar este extravagante platillo peruano hecho con carne de tortuga, ¿lo harías? Ceviche de cañan Perú es famoso por sus deliciosos ceviches, pero ninguno como el ceviche de cañan, un reptil pequeño originario de la localidad de Virú, al norte del país. Se rumora que es un verdadero manjar. ¿Qué opinas de los platillos más extraños de Perú?
Porque nos encanta el pan de muerto relleno, con estas deliciosas opciones podrás comprar tu pan o prepararlo con estas recetas, cortarlo a la mitad y añadirle tus ingredientes favoritos. ¡Así que no te pierdas estas 10 maravillosas ideas para rellenar tu pan de muerto en casa! Crema pastelera La crema pastelera es uno de los ingredientes favoritos a la hora de rellenar cualquier pan, pero la combinación de esta rica crema con la esencia de naranja y mantequilla del tradicional pan de muerto no tiene comparación. Nata Otro popular ingrediente para el pan de muerto relleno es la nata, la cual puedes conseguir en cualquier súper fácilmente. ¡Prueba tu pan de muerto relleno de nata y cuéntanos qué te parece! Crema batida con frutos rojos Si quieres una opción un poco más ligera, no te pierdas el pan de muerto relleno con crema batida y frutos rojos. Te recomendamos agregar frambuesas y moras azules, ya que son más pequeñas, pero también puedes cortar trozos de fresas y zarzamoras.Nutella ¿Has probado el pan de muerto relleno de Nutella? Si todavía no lo has hecho, te estás perdiendo de un gran manjar. Lo mejor es que de esta manera, tú decides cuánto relleno ponerle. Chocolate Escoge tu chocolate favorito, derrítelo a baño María y rellena tu pan de muerto con el dulce más especial en el mundo. También puedes probar este pan de muerto relleno de chocolate con mole. ¡No podrás creer lo delicioso que sabe!Dulce de leche Otra opción muy sabrosa es el pan de muerto relleno de dulce de leche, una combinación que seguramente no habías pensado pero que te encantará. Helado ¿Cómo que no has probado el pan de muerto relleno de helado? Atrévete a mezclar esta deliciosa combinación con tu sabor de helado favorito y cuéntanos qué te parece. Crema de rompope Prepara tu relleno con un poco de crema para batir, un toque de rompope y prueba un pan de muerto relleno tan innovador y rico como nunca imaginaste. Cajeta Porque la cajeta se lleva bien con todo, no te pierdas este maravilloso relleno para un pan de muerto extra delicioso. ¡Te encantará! Mermelada Quizás ya habías pensado en este ingrediente, pero aceptémoslo, un pan de muerto relleno de mermelada es un catálogo con opciones infinitas, además de que lo puedes mezclar con queso crema o alguno de los ingredientes que hemos mencionado previamente. Si necesitas más inspiración, esta receta te puede servir para preparar pan de muerto relleno de guayaba y queso.Lo mejor de esta increíble lista es que seguramente podrás encontrar todos esos ingredientes fácilmente en tu cocina, así que cuéntanos, ¿qué pan de muerto relleno probarás primero?
La diosa del chile era Tlatlauhqui cihuatl ichilzintli o ‘Señora roja del respetable chile’. A nadie le cabía duda: al chile había qué rendirle respeto. El chile, originario de la zona andina o de la selva amazónica, ha sido el alma de muchas cocinas del mundo y sin duda, el fuego artificial de la cocina mexicana. ¿Qué sería de nosotros si faltara este fruto que lastima lo mismo que entretiene la lengua? Los españoles lo llevaron a Europa como souvenir. Allá se declararon sensibles a su picor. En cambio, los paladares árabes, asiáticos y africanos lo recibieron como revelación. Muy pronto lo incorporaron a sus cocinas y comenzaron a producirlo. Ahora el extranjero que se declare intolerante a él, padecerá su influjo en más de un tercio del mundo. En Asia se perdería de cremosos currys de la cocina india, del pad thai de la cocina tailandesa, de las barbacoas de la cocina coreana con kimchi fermentado y guindillas o de las sopas agripicantes de la cocina sichuanesa. Ni qué decir del taco mexicano. El no iniciado se llevará a la boca un sencillo amasijo de carne y maíz sin su bendición de salsa verde. Que momento tan anticlimático tendrá al comer una torta de milanesa sin una mordida intermitente a un chile en escabeche. No hay platillo local donde no se le pueda hacer un huequito. Ya Cristóbal Colón hablaba de él como “una planta tan picante como la pimienta que los nativos consumen en todas las comidas”. Al chile sólo se le deja cuando el estómago lo pide o cuando se emprende ruta a tierras más occidentalizadas. En cada ocasión se le extraña. Todo es culpa de la capsaicina, una sustancia que responde al dolor y que libera opioides y endorfinas que lo neutralizan. Por ella, el chile es motor de placer y adicción.El uso del chile es antiguo. Se cree que las culturas mesoamericanas lo comenzaron a cultivar tan pronto se volvieron sedentarias. La altura y el clima favorecieron su esparcimiento. En las culturas nacionales fue alimento sagrado y leyenda. Aún hoy es signo que aleja el “mal de ojo” a penas se pone un collar vigilante en la puerta. Es sinónimo de fiesta cuando armoniza los alimentos; es suspiro, lágrima y silencio para los que toma desprevenidos.En Perú, la otra gran gastronomía latinoamericana, es una constante. Está presente en la sazón del ceviche, en el rocoto relleno arequipeño. En el sudeste asiático aporta balance a los guisos junto a la lima kafir y el coco. En los restaurantes mexicanos –los finos, los de calle– es cortesía y el centro de mesa más bello junto a un par de bolillos o totopos.Marea porque para mitigar su calor dan ganas de inspirar y con ello se sobre oxigena el cuerpo. Calienta la garganta lo mismo que la mente, por eso es albur y jolgorio del lenguaje –un deambular entre el respeto y la burla–. El o la que aguanta mucho es ‘macho’. El o la que aguanta poco es ‘gallina’. El chile se convierte en dulce cuando se le añade azúcar; en mole, cuando se le añade magia. Hace algunos siglos era correctivo para los niños maleducados y hoy es correctivo cuando se quiere tapar una mala técnica culinaria. El chile es el éxito de muchos negocios, un objeto del deseo en la cultura pop mexicana y erotismo en la poesía urbana. Está presente en rimas leyendas y canciones, como aquella que asegura que es picante pero sabroso. ¡Gracias, chile, por existir!Para terminar de rendirle un homenaje como se debe, te dejamos este compilatorio de salsas que, sin importar del país que seas, le darán alegría a tu comida.
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