Disfraces de Halloween para hacer en casa
Halloween y Día de Muertos

Disfraces de Halloween para hacer en casa

Por Kiwilimón - Octubre 2012
La fiesta de Halloween cada vez está más cerca y con ello debemos preparar el atuendo, pero qué hacer si no se cuenta con el dinero suficiente para comprar uno. Aquí te decimos cómo hacer disfraces de halloween y no gastar más de lo necesario.  
  • - Fantasma. Deberás buscar una sábana blanca vieja; después córtala de acuerdo a la tu estatura o la de tu hijo o hija para que no se tropiece al caminar y recórta dos agujeros para los ojos.
  • - Vampiro. Podrás vestirte o vestir a tu hijo con alguna ropa negra. Después podrás hacer una capa con alguna bolsa negra que se usa para la basura (por supuesto limpia o nueva) y córtala por la mitad. Además, puedes aprovechar la cinta de las bolsas auto-cierre para atarla al cuello (ten mucho cuidado). Podrás hacer uso de un poco de maquillaje para pintar la cara; puedes colocar un poco de delineador en los ojos, lápiz de labios rojo para simular sangre, una esponja para poner un color blanco que denote mucha palidez, y listo. Sólo faltaría comprar unos colmillos de plástico, mismos que puedes encontrar en estas fechas en muchas partes a precios accesibles.
  • - Bruja. Viste a tu hija con un vestido negro que ya no uses, zapatos negros, y con una cartulina negra cortada en forma de cono y enrollada sobre sí misma puedes fabricar un gorro de bruja. Puedes pintarle con cera blanca unas estrellas o la típica cinta de gorro de bruja. La peluca se hace con trozos de lana negra abrochados en una cinta de papel del tamaño del contorno de la cabeza de la niña. Para pintarle la cara, puedes hacer uso de tu maquillaje. No te olvides del lunar. Si tienes una escoba de bruja, es el complemento ideal.
  • - Disfraz de momia. Es muy sencillo. También con una sábana blanca vieja, la cortas en tiras y envuelves a tu hijo o podrás hacerlo para ti también.

Recetas de cocina

Si tu eres quien organiza la fiesta de Halloween o te ha tocado llevar algún platillo, aquí te dejamos recetas de cocina muy recomendadas para que prepares una muy especial. (deberás hacer click en el título de la receta para ver más detalles de preparación) Galletas de Halloween. Estas ricas galletas de azúcar tienen un glaseado para decorarlas para halloween. Estan muy ricas y no son muy difíciles de hacer. Brownies para Halloween. La clásica receta de brownies para festejar halloween con los niños. Galletas de Chispas de Chocolate Halloween. Estas galletas con chispas de chocolate cafes y naranjas son un rico postre para Halloween. Paletas de Chocolate Halloween. Estas ricas paletas de chocolate son muy fáciles de hacer solo es necesario comprar los moldes para las figuras. Pay de Calabaza. Esta rica receta es un pay con un relleno de calabaza y queso crema. Esta receta se come típicamente en octubre y noviembre en los estados unidos cuando la calabaza se encuentra en temporada. Manzanas Cubiertas de Chocolate y Malvaviscos. Estas manzanas estas cubiertas con chocolate, malvaviscos y nueces; son un buen postre para fiestas de halloween o fiesta de niños.
Galletas de Dedos de Bruja. Ricas galletas de mantequilla y azúcar hechas en forma de dedos y decoradas con uñas postisas para Halloween o una fiesta de disfraces.  

Para conocer más recetas de Halloween, haz click aquí.

   
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Está más que comprobado que cuando buscas bajar de peso o trabajar la masa muscular, no hay nada como la alimentación balanceada, pero para este segundo propósito, sí hay algunos alimentos y guías que puedes seguir para lograrlo.Desarrollar músculo requiere un balance energético positivo, esto significa que debes ingerir más calorías de las que quemas. Por ejemplo, para desarrollar 500 gramos de músculo necesitas aproximadamente 2 mil 800 calorías, en gran parte para apoyar la renovación de proteínas, que puede elevarse con el entrenamiento.Recuerda que para cualquier cambio en tu alimentación, debes consultar a un experto y si estos consejos son buenos para ti, seguro podrás desarrollar masa muscular de manera más eficiente y rápida.Omelettes y queso cottage para el desayunoNo saltarte el desayuno te dará una explosión inmediata de energía, además de que te ayuda a sentirte lleno o satisfecho hasta tu próxima comida. Hacerlo también promoverá a llevar una alimentación de manera más saludable si comienzas el día con un desayuno fuerte y saludable. Para ganar masa muscular, las mejores opciones de desayuno son los omelettess, los smoothies y el queso cottage o el requesón.Proteínas en cada comida para aumentar tu masa muscularLas proteínas son primordiales para desarrollar y mantener los músculos. La mejor forma de obtener la cantidad necesaria es consumir una fuente de proteína completa con cada comida. Estas son algunas opciones:Carne roja: ternera, cerdo, cordero.Aves: pollo, pavo, pato.Pescados: atún, salmón, sardinas, caballa.Huevo.Lácteos: leche, queso, requesón, yogur.Opciones veganas, como lentejas, tofu, semillas y nueces.Incluir frutas y vegetales en cada comidaLa mayoría de frutas y verduras son bajas en calorías, por lo que puedes comerlas y lograr sentirte satisfecho sin ganar grasa ni peso. Además, también están llenas de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra que ayudan a la digestión, como recomendación, elige aquellas que tengan bajo contenido de azúcares, por ejemplo.FresasToronjasAguacatesMorasMelónApioBerenjenaBrócoliAcelgasToma aguaEl entrenamiento de fuerza provoca la pérdida de agua a través de la sudoración y esto puede afectar la recuperación muscular, por lo tanto, no te ayudará a aumentar tu masa muscular. Tomar agua evitará que te deshidrates, pero también que te dé hambre.Elije alimentos no procesados ni refinadosLos alimentos integrales son aquellos sin procesar y sin refinar (o poco refinados) que se acercan lo más posible a su estado natural. Ejemplos de ellos son la carne fresca, el pescado, las aves, el huevo, las verduras, las legumbres, las frutas, el arroz integral o la avena en hojuela.Para obtener realmente los resultados que deseas y aumentar significativamente la masa muscular, procura que 90% de tu ingesta de alimentos sean alimentos integrales.
República Dominicana es un país que destaca como destino turístico gracias a sus playas, clima y montañas, sin embargo, cada vez más personas se acercan a esta isla del caribe gracias a su irresistible comida. Así que si quieres darte un paseo por la gastronomía dominicana, no te pierdas estos 5 deliciosos platillos tradicionales. Sancocho De ascendencia indígena y española, con algunos toques africanos, la gastronomía de República Dominicana nos obsequia uno de sus platillos más emblemáticos: el sancocho. El sancocho es un rico caldo cocinado con diferentes carnes como pollo y cerdo, acompañado con verduras y tubérculos.Mangú Ideal para la hora de desayunar, el mangú es un platillo dominicano hecho de puré de plátano verde, que va acompañado con huevo, salami, queso y un toque de cebolla roja cocinada en una salsa de vinagre. Su nombre proviene de la expresión “Man, good”, que dijeron 2 soldados estadounidenses cuando fueron invitados a casa de un campesino dominicano a desayunar. Bandera dominicana La bandera dominicana es un guiso tradicional que incluye varios platos. Está compuesta por arroz blanco, habichuelas guisadas (también conocidas como frijoles), ensalada verde, pollo guisado dominicano, res o cerdo, y los típicos tostones, unas tortitas hechas de plátano verde. Pasteles en hoja Otro platillo típico de República Dominicana que se prepara especialmente a fin de año es el pastel en hoja. Este se elabora con una masa hecha a partifrutas con plátanos verdes o maduros, yautía blanca y amarilla, ñame y auyama; va envuelto en hoja de plátano y papel parafinado. Habichuelas con dulce Un postre típico de República Dominicana que no te puedes perder son las habichuelas con dulce. Este se consume más comúnmente durante la época de Cuaresma y se trata de un tipo de puré dulce hecho con habichuelas, camote, leche de coco y diferentes especias como canela, clavo, nuez moscada, jengibre, anís estrellado y hasta cardamomo. ¿Qué platillo típico de República Dominicana se te antoja más?
Las aguas frescas son muy populares en México, las hay de todas las frutas que te imaginas, e incluso de las que no, como el agua de aguacate; algunas sirven para defendernos de la gripa, otras, para sentirnos ligeros y algunas más, simplemente para disfrutarlas.Las combinaciones son infinitas y lo más probable es que ya hayas probado muchas, como la de limón con hierbabuena, pero ¿sabes para qué sirve?Beneficios del agua de limón con hierbabuenaLa hierbabuena y el jugo de limón son conocidos por su efecto de ayuda digestiva , por lo que es una buena manera de aliviar el malestar estomacal y esta agua fresca también sirve como una excelente opción para sustituir los refrescos azucarados.Por su parte, el limón es rico en vitamina C, fibra y varios nutrientes responsables de beneficios para la salud, como la del corazón, el control de peso y la salud digestiva. Una de sus propiedades más provechosas es puede ayudar a prevenir las piedras en los riñones, llamadas cálculos renales, los cuales son pequeños bultos que se forman cuando los productos de desecho se cristalizan y se acumulan en los riñones.La forma en la que el limón ayuda es que su contenido de ácido cítrico aumenta el volumen de orina y el pH de la orina, por lo que se crea un ambiente menos favorable para la formación de cálculos renales.En cuanto a la hierbabuena, esta también es buena para la digestión y se usa comúnmente para ayudar a aliviar los síntomas de indigestión, náuseas, vómitos y gases.De hecho, se ha demostrado que el compuesto carvona, que se encuentra naturalmente en la hierbabuena, inhibe fuertemente las contracciones musculares en el tracto digestivo, lo que puede explicar cómo esta hierba ayuda a aliviar los trastornos digestivos.Así que añadirla a tu agua con limón será una gran forma de cuidar de tu digestión, al tiempo que te refrescas y aprovechas otros beneficios, como su contenido de antioxidantes, además de que dos cucharadas (alrededor de 11 gramos) de hierbabuena también proporcionan 2% de la ingesta diaria de recomendada de vitamina C, otro potente antioxidante.
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
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