10 Tips para no subir de peso en navidad
Navidad

10 Tips para no subir de peso en navidad

Por Kiwilimón - Diciembre 2015
Vaya que a muchas se nos da por comer de más en estas fechas, y cuando llega el mes de enero la báscula y nuestros jeans nos hacen sentir culpables. Por ello, te traemos estos sencillos tips para disfrutar de las fiestas decembrinas sin remordimientos.
  1. No castigues a tu estómago
 Creemos que no comer en todo el día y esperar hasta la noche para compensar nuestra hambre es una buena manera de no ganar peso. Eso es un gran error, pues así es más fácil que tu cuerpo acumule grasa para que tu estómago cumpla con sus funciones.
  1. Mantente activa
 No porque sea época de vacaciones significa que vas a desertar de ir al gimnasio o salir a correr por las mañanas. Si tu familia está en casa, es un buen pretexto para ejercitarse juntos. Baja de peso con la dieta de la manzana

  1. Compra solo lo necesario
Aunque vayas a tener invitados para la cena de navidad, no quiere decir que tienes que llenar tu despensa con cajas de dulces, chocolates y papas fritas.
  1. No te excedas en el alcohol
Generalmente mezclamos las bebidas alcohólicas con jugos artificiales y refrescos de sabores, eso podría contribuir a que subamos de peso más rápido por la cantidad de calorías que estos contienen. Prepara este rico ponche de frutas
  1. Ojo con las porciones
     No estamos diciendo que te prives de ricos platillos o uno que otro postre, solo trata de comer pequeñas porciones y aprende a decir “no” cuando te ofrezcan otra ración.
  1. Prepara ensaladas
     Sí, sabemos que el puré de papa es de lo más delicioso para acompañar el pavo, solo trata de combinarlo con una buena ración de verduras o ensalada verde. Verás que los vegetales te harán sentir satisfecha. Elige entre las variadas y saludables ensaladas navideñas que tenemos para ti
  1. Mastica bien
 Un tip para que no arrases con todos los platillos que hay en la mesa, es tomarte tu tiempo para masticar cada alimento, pues el estómago tarda de 15 a 20 minutos en indicarle al cerebro que ya se siente lleno.
  1. No solo se trata de comer
 Tal vez lo primero que pensamos cuando escuchamos ‘cena de navidad’ es en comida, pero ¿qué no este momento se trata de convivir con los seres queridos? Platicar con los demás o mejor aún levantarte a bailar, te distraerá de la tentación de seguir comiendo. Mira los originales tips para decorar tus regalos de navidad
  1. Come antes un snack
Algo pasa que cuando llegamos a esa reunión de fin de año comemos todo lo que tenemos en frente. Antes de salir de casa, consume algo ligero como una manzana, galletas de avena o un puñado de frutos secos.
  1. Reparte lo que sobró
Es una gran manera de no tener tanta comida en casa y pensar que debes acabártela, y por supuesto es un buen gesto el de compartir con tus invitados. Prepara estas deliciosas galletas de blueberry con yogur Haz click aquí y prepárate para la temporada navideña con estos tips y recetas que traemos para ti  

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Todos nos hemos tomado una tacita de té de manzanilla para cuando estamos indigestos o incluso cuando queremos calmarnos un poco, pues estos dos son los beneficios de la manzanilla más conocidos.La manzanilla es conocida por su efecto calmante sobre el sistema nervioso y también para ayudar a aliviar el malestar digestivo, porque el componente activo de la manzanilla, llamado bisabolol, tiene propiedades antiinflamatorias y relaja el revestimiento del músculo liso del tracto digestivo. Sin embargo, la manzanilla tiene diversos usos que quizá aún desconoces y que puedes aprovechar como remedios caseros para la piel, el cabello o incluso los dientes.Tratamiento refrescante para los ojos¿Sabías que la manzanilla contiene estimuladores de la circulación naturales que pueden ayudar a reducir las ojeras? También puede ayudar con los ojos hinchados, cansados o irritados. Simplemente coloca bolsas de té de manzanilla previamente preparadas y ya frías como compresas en los ojos cuando lo necesites.Enjuague bucalLa manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y puede ayudar a aliviar las úlceras bucales, las aftas o las encías irritadas. Para usarlo como enjuague, prepara una taza de té de manzanilla, deja enfriar y simplemente úsalo como cualquier otro enjuague bucal.Tratamiento para la piel ásperaLa manzanilla es un humectante natural y aporta antioxidantes que llegan a lo más profundo de la piel, donde pueden ayudar a reparar y prevenir el daño de los radicales libres. Para este tratamiento tienes que usar flores de manzanilla fresca, cogollos de lavanda y aceite de coco, entre otros.Aclarador natural de cabelloLa manzanilla es uno de los ingredientes principales utilizados en el cuidado del cabello para iluminar las melenas rubias. De hecho, puedes disfrutar de los beneficios de la manzanilla sin necesidad de comprar productos específicos simplemente guardando la bolsita de té de manzanilla la próxima vez que te prepares una taza. Para usarla en tu cabello, después de lavarte el cabello, moja la bolsita de té y escúrrela por el cabello, déjala actuar unos minutos y luego enjuaga y acondiciona tu cabello como de costumbre. Tratamiento de cicatrices de acnéLa manzanilla se ha utilizado durante siglos para reducir la inflamación de la piel y mejorar la cicatrización de heridas. Para ayudar a reducir la apariencia de las cicatrices del acné puedes usar una compresa de té de manzanilla, pero lo mejor es usar flores de manzanilla secas en lugar de bolsitas de té de manzanilla para esta aplicación, sólo tienes que verter 8 oz de agua hirviendo sobre 1 cucharada de flores de manzanilla secas y dejarlas reposar tapadas durante 5 minutos. Una vez que se enfríen un poco, remoja un paño en el té y colócalo sobre las cicatrices del acné en la cara recién lavada. Deja actuar durante 10-15 minutos y listo.¿Qué otros usos de la manzanilla conoces?
El tuétano es considerado un irresistible platillo tradicional dentro de la cocina mexicana, sin embargo, muchos tienen la creencia de que se trata de un alimento poco saludable debido a las grandes cantidades de grasa que posee. Para romper con este mito, a continuación te explicamos las propiedades y beneficios del tuétano. ¿Qué es el tuétano? El tuétano es la médula ósea que se encuentra en el interior de los huesitos de los animales, es decir, el tejido esponjosito y blanquecino formado por osteoblastos, fibroblastos, osteoclastos y adipocitos que se encargan de la formación y desarrollo de células óseas. ¿Cuáles son las propiedades del tuétano? Contrario a lo que muchos piensan, las propiedades del tuétano van más allá de las grasas buenas. De hecho, tiene alto grado en vitaminas y minerales como hierro, fósforo, zinc, magnesio, calcio, vitaminas A, E, D y K, omega 3 y hasta ácidos grasos esenciales (DHA y EPA). Beneficios del tuétano Ahora que conoces las propiedades del tuétano, te sorprenderás con todos los beneficios que puede traer para tu salud. Recuerda que éstos dependerán del animal del que provenga el tuétano.Gracias a sus principales propiedades, el tuétano puede ayudar al desarrollo cerebral y formación cognitiva, ayudando a prevenir demencia, depresión y hasta problemas de la vista.Debido a su alto contenido en omega 3, previene el riesgo de contraer enfermedades cardiovasculares e inflamatorias, además de problemas en la piel.Consumir tuétano podría ayudar a producir glóbulos blancos y así fortalecer el sistema inmunológico.Cada 100 gramos de tuétano, poseen 7 gramos de proteína.Ahora podrás comer tuétano sin culpa, aunque recuerda que nada en exceso es bueno. ¿Conocías ya los beneficios del tuétano?
Las sopas en lata son perfectas para cuando quieres ahorrarte un poco de tiempo en la cocina, pero si buscas darles un poco de sazón personal, estos trucos te pueden servir mucho.Aunque el valor nutritivo de las sopas envasada varía según el tipo de sopa y la forma en que se prepara, este tipo de alimentos sí contienen algunas vitaminas y algo de fibra. De hecho, si bien el procesamiento puede eliminar algunos de los nutrientes, como las vitaminas solubles en agua, otros nutrientes, como la fibra, pueden volverse más fáciles de digerir y absorber. Así que aprovecha estos trucos y prepara tu sopa así:Sopa de fideos con polloEstas sopas son deliciosas y sencillas, perfectas para los días de frío o de lluvia, y les puedes dar un toque como de ramen o de comida china si le añades un huevo cocido.Sólo calienta la sopa en la estufa hasta que hierva y mientras tanto, bate un par de huevos. Una vez que esté en ebullición, baja el fuego y revuelve la sopa con una cuchara de madera. Sigue revolviendo mientras viertes lentamente los huevos batidos en la olla. Después de echar el huevo, sólo deja que se cuajen con la sopa caliente sin moverlos; si no te gusta la idea del huevo también puedes agregarle champiñones en rodajas y cuando la sirvas, echarle un poco de ajonjolí tostado.Sopa de vegetalesUna sopita de vegetales es reconfortante y además, una forma de cenar ligero cualquier día de la semana. Para darle un sabor diferente y más delicioso, sólo tienes que añadirle un poco de queso rallado encima, pero también puedes añadirle unos cuantos crutones.LentejasPara llevar tu sopa de lentejas de lata al siguiente nivel, lo único que tienes que hacer es dorar un poco de salchicha y añadírsela o también puedes hacerlo con chorizo (puede ser de soya).Pon en práctica estos trucos y cuéntanos cómo le das más sabor a las sopas enlatadas en casa. 
Hasta mi casa se colaba el aroma de unos bollos cociéndose en el horno. Inexorablemente, mi olfato se encendía como radar náutico e identificaba el origen del estímulo tan placentero. El hilo de fragancia, además de pan, susurraba especias –zaatar, para ser precisos– lo suficientemente remojadas en aceite de oliva como para que la receta completa se dibujara en mi cabeza. En menos de cinco minutos ya estaba escalando la pequeña reja verde que dividía la terraza de mis papás de la de los vecinos. Había que llegar a tiempo a la repartición de los talami zaatar mientras estaban humeantes. Desconozco las causas, pero mi calle era el hogar de una pequeña comunidad árabe que me acercó a temprana edad a la gloria de la gastronomía de Medio Oriente. Mis padrinos –además de vecinos– eran libaneses y, como la mitad de mi infancia la pasé imaginando que las escaleras de su casa eran el Monte Everest y su sala, el jardín de mis aventuras paleontológicas, la comida árabe me sabe a infancia. Entender esta cultura es más fácil si se parte de dos de sus pilares: la hospitalidad y la comunidad. Ya saben, no hay hospitalidad sin una letanía gastronómica y, sin embargo, los libaneses nos dicen hold my beer cuando hay que desvivirse por los invitados. “Visitas” para la comunidad es el sinónimo de “vacía tu alacena, compra todo el súper y cocina cuanto puedas”. ¿Quién es capaz de negarse a tal muestra de amor? Yo tampoco.De pequeña pensé que el hábito de súper alimentar a las visitas era propiedad de mis padrinos –a quienes llamaba tíos– y de sus hijos –a quienes llamo hermanos–. Cuando pisé algunos países de Medio Oriente y cuando la añoranza me llevó a restaurantes como Al Andalús o al Adonis, me di cuenta de que esa práctica es regla y que el mezze –variedad de aperitivos de la cocina árabe– define la hora de comer. El mezze es el resumen máximo de la cultura: al centro se estila poner hasta treinta platillos pequeños para la comunidad. Compartir lo que está dispuesto en la mesa es ley. Acá hay un platito con jocoque, el hummus está servido por allá. El kofte (carne picada y especiada) se pasa de mano a mano en una bandeja decorada con lechugas y rábano por si alguien quiere hacerse un taquito. Al extremo de la mesa alguien intenta pescar una bolita de kibbeh (carne molida especiada y frita) con el tenedor, y si no lo logra no importa: al centro gravita un refractario con kibbeh charola. Todos nos servimos tabbouleh (abajo la receta) o fattoush (ensalada verde con trozos de pan) y un par hojas de parra para ponerle verde al plato y para que la casualidad lo embarre con los restos del baba ganush (puré de berenjenas). Uno se podría perder en la bienvenida –de hecho, requiere mucha voluntad no hacerlo– pero, hay que esquivar esta trampa para primerizos. El plato fuerte, que casi siempre tiene que ver con cordero o alguna otra proteína cocinada en especias, aguarda. Habrá arroz o lentejas. Y sí o sí, hay que llegar al postre. Detengámonos un poco en este punto. Son pocas las culturas –como la francesa o la americana– fértiles en la elaboración de buenos postres. La árabe, influida por la cocina francesa y la del mediterráneo, hace maravillas con el dulce. Generalmente sus postres vienen en porciones pequeñas para que el acto de escoger no sea un problema. La reina es la miel, el azahar, la esencia de jazmín y los pistaches, como en una noche que huele a Sherezade. La pasta filo es el ángel que lo custodia todo. Los kanafeh (pastel de semolina con queso), los dedos de novia, los baklava (pastel con pasta de pistaches) completan el sueño. Como era de esperarse, mi hermano del alma heredó la sazón de mi madrina. Cuando lo visito, la tradición de sus ancestros continúa: saca todo su refri para atendernos. Su tabbouleh en especial tiene el poder de agasajar al más incrédulo. Mejor cuando se combina con un hummus recién hecho y lentejas como de relato bíblico. No los dejo con el antojo. Le pude sacar la receta y aquí la comparto. Aunque no les sepa a recuerdo, espero la disfruten con esa intensidad.Tabbouleh de Amir Balut (Kitchen Noob):4 jitomates bola, grandes1 cebolla blanca, grande3 manojos de perejil½ manojo de hierbabuena¾ de taza de trigo quebrado fino (bulgur)8 limones jugosos (yo le pongo dos limones menos, pero a Amir le gusta más cítrico)½ taza de aceite de oliva extra virgen1 ½ cucharadas de sal1 cucharada de pimientaEn una olla mediana pon suficiente agua y remoja el trigo bulgur durante 20 minutos hasta que se ablande. Luego, pica finamente todos los ingredientes. Aquí no hay atajos, todo debe quedar muy pequeño. Mezcla en un bowl lo suficientemente grande. Agrega la pimienta y la sal. Añade el jugo de limón y el aceite de oliva. Revuelve todo y rectifica sazón si requiere. Tapa con plástico y deja refrigerar durante media hora. ¡Disfruta!
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