12 propósitos para el 2017 que sabes que NO vas a cumplir
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12 propósitos para el 2017 que sabes que NO vas a cumplir

Por Kiwilimón - Diciembre 2016
Difícil de creer, pero ¡ya es diciembre otra vez! Sin duda, el tiempo vuela y, con él, muchas de nuestras metas y pensamientos más positivos. Pero antes de entrar en la evaluación al cierre del año, reflexionemos sobre la evolución  natural de nuestros propósitos. Parece que, casi por arte de magia, el 31 de diciembre a las 11:59 de la noche, surgen en nuestra cabeza las ideas más optimistas y la aparente motivación de acero que nos hará cumplir cada uno de nuestros objetivos. (Por supuesto, el próximo año me levantaré a las 5 de la mañana todos los días para hacer ejercicio). via GIPHY Sin embargo, la emoción y el entusiasmo de los primeros meses del año, poco a poco se va diluyendo. Más o menos, por la llegada de la primavera, nuestras expectativas ya son un poco más realistas en cuanto al alcance de los propósitos. (Bueno, tal vez no me levante todos los días a las 5, pero sí me voy a ir a caminar por lo menos tres veces a la semana). via GIPHY Para cuando llegamos al verano, nuestra lista de propósitos pasó a ser ya más una lista de justificaciones y pretextos absurdos. Digamos que es el encuentro con la realidad. (En el último mes, he ido a caminar ocho veces y la verdad no veo ni siento ninguna mejoría. Como que no me sirve de nada. Además, ni tengo tiempo para esto). via GIPHY La etapa más oscura del año se presenta durante el otoño. No sé si sea el clima o el inicio de la cadena de festividades, pero para estas fechas ya nada de lo que nos propusimos nos emociona; al contrario, pensar en la lista de objetivos del año nos agobia. (Sí, lo he intentado, pero la verdad, es muy complicado combinar el ejercicio con mi estilo de vida. No sé cómo le hacen las personas que se la pasan en el gimnasio). via GIPHY Y, finalmente, nos encontramos otra vez a final de año con un replanteamiento de los propósitos y, sobre todo, con una actitud de resignación. (Este año se me complicaron las cosas, pero el siguiente, ahora sí voy a levantarme temprano para hacer ejercicio). via GIPHY ¿Te suena familiar? Si ya has vivido algo similar, temo decirte que seguramente seguirás reproduciendo este círculo vicioso año con año, porque admitámoslo: hay algunos propósitos que nunca vas a cumplir.
  1. Hacer ejercicio. Mejor ahórrate la membresía anual del gimnasio e invierte tu dinero en otra cosa.
  2. Correr un maratón. Si no puedes ni correr para alcanzar el elevador, ¿crees que podrás correr 42 km?
  3. Dejar el trabajo que odias. Sí, es muy triste, pero las deudas no se pagan solas.
  4. Beber menos alcohol. Los fines de semana simplemente dejarían de tener sentido sin un clericot.
  5. Dejar la comida rápida. Esto parece absurdo, incluso en enero. Mejor ni le busques.
  6. Levantarme más temprano. Sin comentarios…
  7. Usar menos el elevador y más las escaleras. Veamos qué te parece esta idea cuando no cumplas con el propósito anterior y tengas que luchar contra el reloj checador.
  8. Gastar menos en cosas que no necesito. El problema aquí es que al momento de la compra, todo parece ser necesario.
  9. Criticar menos a las personas. Aquí, evidentemente, no es culpa tuya, sino la de los otros.
  10. Ser más tolerante. Definitivamente, esto lo superarás el primer día del año que te veas atorada en el tráfico o transporte público en hora pico.
  11. Desvelarme menos. Esto es probable que lo cumplas, por lo menos hasta que estrenen la siguiente temporada de tu serie favorita.
  12. Limpiar un poco la casa todos los días. Aunque la idea de dividir las responsabilidades en pequeñas tareas es atractiva, la realidad es que terminarás acumulando torres de trastes y ropa sucia como siempre.
Este año, no te esperes al 31 de diciembre para plantearte nuevos propósitos. Piensa cuáles son las áreas de oportunidad en tu vida y cómo te gustaría mejorarlas. Si vienes arrastrando una lista de propósitos no cumplidos desde hace tiempo, reflexiona sobre cuál puede ser la razón por la que no puedas realizarlos. Recuerda que es importante fijarte metas realistas y acordes con tu estilo de vida. via GIPHY Para que el propósito de comer más saludablemente sí lo cumplas, aquí te dejamos unas recetas que te ayudarán todo el año:  
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El Hummus es una preparación de Medio Oriente que hoy en día se consume mucho. Se usa como dip para triángulos de pan pita, o verduras, y también como base para algunos guisos.Nutricionalmente, es muy bueno porque tiene alto contenido en grasas sanas y minerales. Es bajo en carbohidratos y alto en proteínas y fibra de origen vegetal. Además, es delicioso y te hace sentir satisfecho.Básicamente, el hummus está hecho a base de garbanzos. De hecho, la palabra hummus quiere decir garbanzo. Tiene también tahini o pasta de ajonjolí molido, y otros complementos como ajo, aceite de oliva y jugo de limón.Prueba estas Botanas Saludables con HummusExisten versiones muy diferentes de este alimento por todo el mediterráneo, norte de áfrica y medio oriente. Algunas tienen berenjena, jitomate, alubias o huevos cocidos o mezclas de especias. Después de todo, es una base bastante neutra abierta a muchos sabores.Para prepararlo en casa, necesitas empezar por los garbanzos. Los puedes conseguir enlatados y ya cocidos, lo cual es muy práctico. Si deseas cocerlos, hay que remojarlos toda una noche, descartar el agua del remojo y cocerlos en suficiente agua con sal. Puedes agregarles cebolla, zanahoria y hierbas de olor para lograr un mejor sabor. Déjalos a fuego bajo o en olla de presión hasta que estén muy suaves.Una vez cocidos, hay que molerlos en un procesador de alimentos o licuadora con tahini, la cual es una pasta de ajonjolí molido que se consigue en casi todos los supermercados y también en tiendas de comida árabe. El tahini tiene un sabor fuerte, por lo que un par de cucharadas son suficientes para agregar mucha personalidad. Su sabor se balancea muy bien con jugo de limón, sal y aceite de oliva, pero si no deseas agregar tahini, un poco de yogurt griego o jocoque seco aportarán acidez y cremosidad.Ajusta la consistencia de tu hummus casero con el agua que te haya quedado de la cocción. Algunas personas prefieren molerlo hasta que esté completamente terso, pero también puedes dejarlo con un poco de textura.Finalmente, para darle sabor, lo tradicional es un poco de ajo crudo, aunque también puede ser rostizado. Si usas ajo crudo, muélelo con el jugo de limón para domar un poco su sabor. Es delicioso con una pizca de comino y está de moda agregar otros ingredientes que le den colores interesantes, como betabel rostizado, aguacate, pimientos asados, calabacitas asadas o berenjena tatemada.Para servirlo, es tradicional ponerlo en un plato y marcar un canal con la parte de atrás de la cuchara, agregar más aceite de oliva y espolvorea un poco de pimentón, zaa’tar o chile en polvo.Te recomendamos estas 6 nuevas maneras de comer hummusPor otro lado, el hummus no solamente funciona como dip. Es una gran opción para la lonchera con verduras. Es delicioso también en lugar de mayonesa para tu sándwich. Además, lo puedes usar para rellenar portobellos, o combinado con arroz, para rellenar pimientos al horno. Es riquísimo encima de pollo asado, en tu avocado toast o con pimientos y cebollas sobre tu hamburguesa o en pita con carne asada.Visita la historia antigua en un plato que está muy de moda y agrégale toques interesantes a tu gusto. Después de todo, así es como se crean los grandes platillos.
¿Acaso hay algo más vergonzoso que darte cuenta de que tienes mal aliento justo cuando estás a mitad de una conversación? A todos nos ha pasado (sobre todo después de comer unos deliciosos tacos con su respectiva cebollita). Por supuesto que la higiene bucal es fundamental para evitar este tipo de problemas, pero eso no es todo. Hay otras maneras que pueden contribuir a tener un aliento fresco siempre. ¿Por qué tengo mal aliento?Existen diferentes razones por las cuales puedes tener mal aliento. En general, estas son las tres principales:Falta de higiene bucalConsumo de alimentos con sabores u olores fuertesProblemas de digestión ¿Qué puedo comer para quitar el mal aliento?Procura incluir estos alimentos en tu dieta para combatir el mal aliento. ManzanaLas frutas “crujientes”, como la manzana, ayudan a combatir el mal aliento de dos formas. Por un lado, su textura hace que produzcas más saliva, lo cual ayuda a deshacerte de las bacterias que producen el mal aliento. Y por otro, la dureza y lo crujiente de la manzana facilitan la limpieza de los dientes, removiendo restos de comida.Té verdeSabemos que muchas veces parece imposible arrancar el día sin una dosis de cafeína, pero si decides tomarla en forma de café, probablemente estarás batallando a lo largo del día con tu aliento. En su lugar mejor bebe una taza de té verde: te dará la misma energía que el café y, además, la catequina (un antioxidante natural) combatirá las bacterias que provocan el mal aliento. CítricosDespués de comer trata de incluir siempre una naranja, toronja o cualquier otro cítrico. Esto no solo te mantendrá alejado de antojos poco saludables, sino que también será una manera sencilla y muy efectiva de mantener tu aliento fresco a lo largo del día. La vitamina C presente en estos alimentos ayuda a eliminar las bacterias que afectan tu aliento.JengibreYa lo hemos dicho antes, el jengibre es un ingrediente con múltiples usos. No sólo es bueno para curar las molestas náuseas y tratar ciertos problemas gastrointestinales, también puede ayudar a tener un aliento fresco por más tiempo. Prepara un té con unas rodajas de limón y un pedacito de jengibre, y olvídate de taparte la boca cuando estás hablando. MentaExisten alimentos, como la menta o la hierbabuena, que dan un aliento fresco por sí mismos. Su sabor intenso y aromático proporciona instantáneamente frescura, ya sea en forma de bebida o simplemente masticado. En caso de que tu problema de aliento se debe a una mala digestión, estas hierbas también pueden ayudar a combatirlo desde la raíz.
Terminaron las dietas donde las grasas estaban prohibidas. Para que tu cuerpo funcione correctamente, es necesario incluir grasas saludables en las comidas. Sin embargo, hay que entender que no todas las grasas son iguales. Sigue leyendo para que sepas qué grasas saludables necesitas incluir en tu dieta. La coagulación sanguínea, el buen funcionamiento del sistema nervioso y la construcción de membranas celulares, son sólo algunos ejemplos de los procesos en los que intervienen las grasas dentro de cada cuerpo. Las grasas están divididas en dos bloques, que pueden ser saturadas o insaturadas, dependiendo de su composición química. Dentro de esta clasificación, hay que poner especial atención en las grasas monoinsaturadas. Estas son grasas que se encuentran en frutas, verduras, granos, frutos secos, semillas y pescado. Las grasas saludables son líquidas a temperatura ambiente, aunque hay algunas excepciones. Puedes obtenerlas de deliciosas comidas como los Aguacates de México. Seguramente te preguntarás, ¿por qué es necesario comerlas? Estas sustancias ayudan a absorber las vitaminas A, D, K y E, lo cual se traduce en tener una mejor nutrición. Esto significa que al comer Aguacates de México tu cuerpo aprovechará más los beneficios de los otros alimentos, ya que las grasas buenas del aguacate te permitirán absorber mejor sus nutrientes. Lo fascinante del aguacate es que es prácticamente la única fruta que contiene grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas. Más del 75% de sus grasas son consideradas buenas, por lo que su consumo regular puede impactar positivamente el estado de salud de quien lo come. Su alto contenido en grasas buenas y bajos niveles de grasas saturadas, además de la ausencia de colesterol y sodio, hacen del aguacate una fruta ideal para cuidar la salud del corazón. Por otro lado, las grasas saturadas pueden considerarse grasas neutras y son sólidas a temperatura ambiente. Una dieta alta en este tipo de grasa puede aumentar los niveles de colesterol e incluso, en algunos casos, se ha relacionado con enfermedades del corazón. Los nutriólogos sugieren limitar la ingesta de grasas saturadas a no más de 10% de su ingesta calórica total diaria. Finalmente, las menos recomendadas son las grasas trans, también conocidas como grasas hidrogenadas. Estas grasas están relacionadas con enfermedades cardiovasculares y otros padecimientos. Lo mejor es que las evites o reduzcas al mínimo su consumo. Independientemente de los tipos de grasas que consumas o hayas consumido, es importante concentrarse en incluir grasas monoinsaturadas en tu dieta, como las que se encuentran en los Aguacates de México. Más del 75% de las grasas en los aguacates son grasas insaturadas, así que son un buen sustituto para alimentos altos en grasas saturadas. Estas grasas buenas pueden ayudar en la reducción de la presión arterial e incluso el colesterol.
Tú, ¿tomas tu café con azúcar, o jarabe de agave, sucralosa, sacarina, hojas de estevia, etc.? Hoy en día, más allá de los tradicionales cubitos de azúcar o el delicioso piloncillo, existen muchas opciones en el mercado para endulzar los alimentos y las bebidas. Si aún no conoces las alternativas para el azúcar, aquí te contamos todo lo que debes saber sobre los edulcorantes. ¿Qué son los edulcorantes?Los edulcorantes son sustancias que dan sabor dulce a los alimentos, pero que tienen menos calorías. Existen endulzantes o edulcorantes no calóricos (ENC) naturales, como las hojas de estevia, y artificiales, que se obtienen a través de procesos químicos, como la sucralosa. La principal función de estos aditivos es añadir dulzor a las preparaciones de alimentos o bebidas sin aportar tantas calorías, como lo haría una cucharadita de azúcar tradicional. La concentración de algunos endulzantes artificiales, como el aspartamo, es tan alta que solo se requiere una pequeña cantidad para endulzar. ¿Cuáles son los edulcorantes más conocidos?Los edulcorantes se pueden dividir en naturales y artificiales. Los primeros son básicamente alimentos que por su composición natural son dulces, y los segundos se generan de manera sintética. Edulcorantes naturales:Jugos y néctares de frutasMiel de abejaMelazaJarabe de arce o de agave  Edulcorantes artificiales: Sacarina: suele emplearse en bebidas instantáneas, refrescos, dulces, repostería, gelatinas, etc. Aspartamo: es 200 veces más dulce que el azúcar y resalta los sabores de los cítricos y algunas frutas. Ciclamato: por lo general se usa junto con la sacarina para potenciar el sabor de ambos aditivos. ¿Qué beneficios tiene el consumir edulcorantes?Mucho se ha hablado sobre el consumo de edulcorantes. Algunas personas consideran que sustituir el azúcar de caña por endulzantes sintéticos es una manera de perder peso, mientras que otros consideran que estos pueden ser nocivos para la salud. La realidad es que el uso de estos aditivos depende de las necesidades de cada persona.De acuerdo con la FDA (Food and Drug Administration), la oficina encargada de supervisar todo lo relacionado con alimentos y medicinas en Estados Unidos, el uso de sustitutos de azúcar es seguro para la población en general, siempre y cuando se haga con moderación. De cualquier manera, es importante que un médico supervise tu alimentación si cuentas con alguna condición médica, como diabetes. ¿Cómo puedo integrar los edulcorantes en mi dieta diaria? Disminuir el consumo de calorías es posible si se sustituye el azúcar normal por algún endulzante no calórico. La manera más sencilla de incluirlos en tu alimentación es dejar de añadir azúcar al café o las bebidas, y endulzarlos con sucralosa o estevia, por ejemplo. En cuanto a la preparación de alimentos, se recomienda usar la sucralosa para cocinar recetas horneadas o calientes, y la estevia para platillos fríos o bebidas. Sustituir el azúcar es muy fácil. En esta infografía te compartimos las equivalencias para que sepas cuánto edulcorante necesitas según las cantidades de azúcar que indica una receta.
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