5 pasteles sencillos
Navidad

5 pasteles sencillos

Por Kiwilimón - Diciembre 2012
Tenemos para ti 5 recetas diferentes para que puedas preparar pasteles sencillos. Por ejemplo: el pastel de chocolate vienés, lo único que tienes que hacer es meter todos los ingredientes en la licuadora o en un procesador de alimentos y listo! Tendrás la mezcla perfecta para hornear un pastel delicioso. Esperamos que les gusten y prueben estas recetas, son maravillosas y deliciosas.

Pastel de Zanahoria con Betún de Queso Crema 

Delicioso pastel esponjoso de  zanahoria con un betún de queso crema decorado con nuez picada. Es un postre espectacular que te hará lucirte con todos tus invitados.

Ver receta: http://www.kiwilimon.com/receta/pastel-de-zanahoria-con-betun-de-queso-crema

Pastel de Café

Esta receta de pastel de café es conocido como tiramisu es tipico de Italia es una receta que no te puedes perder, queda deliciosa compártela con tus amigos. Ver receta: http://www.kiwilimon.com/receta/pastel-de-cafe

Pastel de Chocolate Vienés

Deliciosa receta de pastel de chocolate con nueces molidas, súper fácil de hacer ya que solo agregas los ingredientes a la licuadora y listo. Ver receta: http://www.kiwilimon.com/receta/pastel-de-chocolate-vienes

Pastel de Queso Light

Esta deliciosa receta tiene tan solo 150 calorías por porción. La receta típica de pastel de queso pero con yogurt natural y queso cottage para que sea bajo en calorías. Ver receta: http://www.kiwilimon.com/receta/pastel-de-queso-light

Clafouti de Peras

El clafouti es un postre clásico francés, fácil de preparar. Consiste en hornear en un recipiente fruta (cerezas, peras, uvas, duraznos, o lo que desee) con una masa liquida. Queda como un pastelito húmedo delicioso. Ver receta: http://www.kiwilimon.com/receta/clafouti-de-peras    
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Explora los mejores tacos de dos de las dos capitales gastronómicas del país: Ciudad de México y Tijuana. Serán lugares que te querrán hacer regresar en cada oportunidad. Taquería Los Picudos, CDMXLa Ciudad de México es sinónimo de taco al pastor y suadero. Para Juan de Dios Garza: “Es difícil encontrar otro taco que represente tanto a la ciudad. Quizás los tacos de guisado en cada esquina. Pero dentro de la diversidad ofrecida en la jungla de concreto, los tacos al carbón merecen su lugar en el Olimpo. Un verdadero espectáculo con parrillas incandescentes alimentadas por carbón, operadas por ojos y manos ágiles. El arte de domar el fuego, cuándo poner y quitar la tortilla, la proteína o el queso. El delicioso olor a humo que lo envuelve todo. Los Picudos, en la colonia Del Valle, es una parada obligada dentro del tour taquero. Aquí se dedican a todo lo que tenga que ver con fuego y humo. Al entrar, a primera vista y en el mero centro: la parrilla, los taqueros y mucho humo. La nariz se saturará con un embriagante olor a carne besado por el fuego. Con asombro verás a los taqueros operar las parrillas que literalmente están descansando sobre las brasas. Uno se parte la cabeza para entender cómo no se les quema algo. Si buscas taqueros platicadores, este no es tu lugar. Los taqueros con mirada estoica practican su oficio con tanta seriedad como los japoneses con el yakitori. ¿Qué pedir? Todo. No es broma ni exageración. Tacos de bistec, cebollitas, volcanes, alambres y más, pero el taco de chuleta y costilla se quedaran impresos en tu cerebro y papilas gustativas. No es una taquería barata (el pago es en efectivo) pero no hay mejor sentimiento que pagar por algo que supera cada una de tus expectativas”. Dirección: Calle Moras 230 y Miguel Laurent, Colonia del Valle, CDMX. Foto: @mexicanfoodpornTacos El Sinaloense, Tijuana Tijuana makes me happy. Es una capital fronteriza cuya identidad se reinventa a diario. En Tijuana siempre hay fiesta en sus cantinas, festivales de música, arte y comida, buena cerveza y lo mejor: una propuesta gastronómica que te permitirá comer excelente los 365 días del año. Desde los lugares clásicos y obligados que son un referente en México y Estados Unidos, hasta los nuevos restaurantes que integran lo mejor de ambos lados de la frontera, en Tijuana tienes garantizado que comerás como un rey. Y si bien, los mariscos, la birria y las tortas de asadas del Wash son un clásico, mi joya de esquina son los Tacos El Sinaloense. Aquí encontrarás los mejores tacos de asada, adobada, tripa y cabeza del norte. Puedes pedirlos en tortilla de maíz o de harina; en vampiros o mulitas, con o sin queso. Cualquier opción te la servirán con una porción abundante de guacamole, cebollitas fritas y más de cinco salsas para acompañar tu antojo de la noche. Es el lugar perfecto para visitar después de la fiesta o simplemente cuando quieras disfrutar un buen taco. Dirección: Calle Alba Roja 12888, TijuanaRecomendación: Fer BalmacedaTacos La Especial, TijuanaUna taquería clásica y favorita de viajeros de todo el mundo son los Tacos La Especial. Arturo Herrera, parrillero tijuanense, nos cuenta que son los mejores tacos de vapor de carne con papa, de chicharrón rojo y de frijoles de Tijuana. “Estos tacos tienen 68 años de haberse instalado en una de las zonas más turísticas de la ciudad. Su principal distintivo son sus guarniciones como zanahoria encurtida y cebollas cambray frescas. Las salsas son una delicia. Para mí el rey es el taco de frijol, pues tiene una receta única en la ciudad. En los años setentas, se acostumbraba ir después de los eventos de la fiesta brava, ¡una faena al paladar!”. Dirección: Avenida Revolución 718, entre la 3a y la 4a, Zona Centro, Tijuana. Horarios: 9 am a 11 pm
Los altares de muertos mexicanos comienzan a aparecer en las casas en los últimos días de octubre, para recibir a nuestros seres queridos con todo aquello que los guiará y dará la bienvenida de regreso a casa por un día.La tradición ya es un sincretismo entre lo prehispánico y las nuevas creencias religiosas traídas con la colonización, pero es tan bella, que en la actualidad sigue siendo una de las celebraciones más arraigadas en los mexicanos, que no dejan de poner su ofrenda de Día de Muertos, aunque sea pequeña.El significado del altar de muertos tiene que ver con los niveles con los cuales se organice: Un altar de 2 niveles representa la división del cielo y la tierra.Un altar de muertos con 3 niveles representa el cielo, la tierra y el inframundo.El altar más tradicional de 7 pisos representa los 7 niveles que el alma debe atravesar para llegar al descanso espiritual.Altar de muertos: elementos que no pueden faltar y su significadoSi este año quieres conmemorar a personas amadas que ya no están en el plano terrenal, considera poner niveles en tu ofrenda y estos elementos que no te pueden faltar.1. Una fotografíaNo importa si es para un familiar o para alguien a quien no conociste en persona, poner una fotografía sirve para honrar a la persona que fue en vida.2. Un elemento de aromaLo tradicional es usar copal o incienso, pero también se usan hierbas de olor, frutos aromáticos o infusiones.3. Papel picadoEl papel picado tiene como significado el viento en los altares de muertos mexicanos. Los colores más usados son el amarillo y el morado, pues representan pureza y duelo.4. FuegoLas velas, veladoras o cirios tienen como finalidad representar el fuego que guía a las almas en su camino a la ofrenda de Día de Muertos. A veces se colocan 4 para representar los cuatro puntos cardinales.5. AguaAdemás de su bebida favorita, el agua no puede faltar en una ofrenda de muertos, pues es el elemento que se deja para calmar la sed de las almas cuando llegan.6. TierraPara representar la tierra se usan semillas, como maíz o cacao, frutos o especias, y de acuerdo con una ideología más moderna, esto tiene que ver con la idea cristiana de “polvo eres y en polvo te convertirás”.7. FloresAunque no tienen un significado concreto, las flores se usan para adornar el altar de muertos y para dar la bienvenida a las almas. Las más usadas son el cempasúchil, la nube y el amaranto.8. ComidaDe acuerdo con la tradición, la comida que se ponga debe ser aquella que el difunto disfrutaba en vida. Por lo general, los altares se llenan de comida típica mexicana, como mole, tamales y, por supuesto, pan de muerto.9. CalaverasLas calaveras de azúcar son la alegoría de la muerte, que puede ser dulce y no amarga. Además de las calaveras de azúcar, también se utilizan calaveras de barro, de chocolate o de yeso.10. Objetos personalesPara recibir a los difuntos, se colocan objetos personales con los que él se identificaba en vida, por ejemplo, algún objeto representativo de su oficio o a los niños se les ponen juguetes.Los altares de muertos mexicanos están cargados de simbolismos y son parte primordial de una tradición que nos permite asimilar la muerte con mejor cara, con la cara más amable que puede tener, aquella que incluye comida y que nos da la esperanza de que algún día, todos seremos un recuerdo.
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
Chileatoles, chamorros y barbacha. En todo el país amamos comer bien y compartir nuestros favoritos. Por eso, en esta entrega de joyas de esquina, recorreremos tres paradas obligadas en Puebla, Querétaro y el Estado de México. Chileatole de El Carmen, Puebla El chileatole es un platillo a base de maíz, con chile y sazonado con epazote y limón. Se prepara por lo general al carbón y lo sirven en piezas de barro. Es un platillo simple y confortable para el clima fresco de Puebla. Para Luis Serdio, cocinero de origen poblano a cargo de Corazón de Pollo, en CDMX, el chileatole es su gran favorito. Al hablar de este platillo típico mexicano, piensa en su infancia y los días lluviosos de verano o fríos de invierno: “Recuerdo esas noches en las que estuve con mi atole picante y el olor a carbón que desprenden los comales de Chileatole El Carmen, esa pequeña vecindad en donde está el mejor chileatole poblano y que visitó desde que tengo uso de razón.” Aquí, además del chileatole, encontrarás molotes y unos sabrosos esquites. Av 16 de Septiembre 1305 colonia del Carmen.Tacos Don Chamorro, QuerétaroPara Mariano Torre, parrillero y cocinero a cargo de Pazcuala House, el imperdible queretano es los tacos Don Chamorro. Están ubicados dentro del mercado Josefa Ortiz de Domínguez "La Cruz", en el área de comida, y es un lugar al que tienes que llegar temprano porque los taquitos vuelan. Su demanda por lo general es alta, pero se distingue por un servicio impecable, rápido y atento. “¡El chamorro se deshace en tu boca y su sabor es impecable! Si los pediste en tacos, te sorprenderá lo bien servidos que te los dan. Acompáñalos con sus chilitos en vinagre y su guacamole, elaborado con aguacate, tomillo, epazote, manteca y sal”. Dirección: Garibaldi 73 Col. Centro Querétaro, Qro.La Plaza del Taco, Estado de MéxicoLa Plaza del taco, en el Estado de México, tiene muchos puestos que presumen tener la mejor barbacoa del condado. Tal vez todos tengan razón. Pero un puesto en especial fue el que le robó el corazón a la directora de contenidos gastronómicos Alina Hernández. “Al principio llamó mi atención que de todos los puestos era el único que tenía guacamole a manos llenas. Los elegí y ahora es mi favorito de los fines de semana. Su barbacoa es suave, recién sacada del hoyo. Los tacos están bien servidos sobre tortilla de maíz azul y acompañarlos con su guacamole -del que no pica mucho- es un lujo, porque con aguacate todo siempre sabe mejor.”Dirección: Avenida Juan Flores y Casas, Juchitepec de Mariano Rivapalacio, Estado de México.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD