Los mejores pasteles de navidad
Navidad

Los mejores pasteles de navidad

Por Kiwilimón - Noviembre 2012

Esta navidad no pueden faltar los tradicionales postres. Después de una rica cena familiar, no hay nada mejor que poder probar los mejores pasteles de navidad que te presentamos a continuación. ¡Verás que después de hacerlos, no te arrepentirás!   Recetas (Es importante que hagas click en el título de la receta para ver más detalles de preparación de la misma)   Panqué navideño de café. Esta receta de panqué navideño de café es una opción ideal para un postre sencillo y económico. Pastel red velvet navidad. Este rico pastel Red Velvet tiene una masa que contiene vanilla y chocolate y colorante rojo lo cual hace que lusca tanto. Esta versión esta decorada para navidad pero la receta puede ser utilizada para todas ocasiones. El betún es de queso crema. Pastel de navidad. Delicioso Pastel para la época Navideña, te encantará una vez que lo pruebes. Pastel de frutas con chocolate y mazapan. Un rico pastel de especies, frutas deshidratadas y chocolate con una cubierta de mazapan. Panqué de arándano con glaseado de gran marnier. Estos ricos panques de arándanos y naranja están glaseados con azúcar glass y licor de naranja. Pastel de jengibre. Este pastel de jengibre es delicioso con crema batida. Rollo de chocolate con betún de castañas. Este pastel de chocolate va enrollado y relleno de un betún de castañas cremoso. Es exquisito y lo puedes usar para preparar el famoso postre de Navidad, buche de Noel o tronco de Navidad. Tronco de navidad. Un típico postre navideño, el tronco de chocolate. Pastel de manzana y especies. Este rico pastel de especies y manzana es ideal para navidad o las fiestas de otoño. El pastel está infusionado con canela, clavo, nuez moscada y jengibre.  

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Todos lo sabemos: de norte a sur, de este a oeste, en México amamos los tacos. Por algo Netflix lanzó su serie: Las Crónicas del taco, que estrenará su segunda temporada el próximo 15 de septiembre. La primera emisión, de 6 capítulos, abordó la importancia del taco en la cultura mexicana a través de protagonistas que todos conocemos: Pastor, Carnitas, Canasta, Asada, Barbacoa y Guisado.Un sabroso viaje por la Ciudad de México, Michoacán, Sonora, Hidalgo y otras geografías de México que fueron abordadas y saboreadas entre tortillas y salsas en esta serie documental, que reunió no sólo a los mejores exponentes de cada tipo de taco, sino también a investigadores, cocineros, periodistas y, por supuesto, el público que disfruta un buen taco. Y en esto último nos pintamos solos. ¡Aquí lo importante es taquear! Pedro Reyes, periodista gastronómico, a quien entrevistaron y, además, planeó y apoyó en la curaduría de algunos tacos y taquerías para la primera temporada, declara que sus recomendaciones fueron las taquerías emblemáticas y de calidad probada. “Las elegí por alguna historia en específico, por algún gran personaje detrás o por su relevancia y trayectoria. Esto no necesariamente tiene que ver con que sean las más conocidas. Más bien hay que hablar de las taquerías que, por alguna de estas razones, son dignas representantes del taco que da título a cada episodio”. Para Pedro (@piterpunk): “un taco memorable lo hace la experiencia que resulta del equilibrio entre una buena tortilla, un relleno con producto de calidad y bien ejecutado, y una salsa con personalidad. Si alguna de estas falta, es difícil que haya un taco memorable… a menos que alguno de los tres elementos –casi siempre la salsa– de verdad sea legendario. La salsa puede ser una experiencia memorable por sí sola”. Esperamos con mucho antojo y expectativa esta segunda temporada, que auguramos estará llena de tacos memorables y en la que Pedro Reyes estará presente. Él, en exclusiva para Kiwilimón, nos adelanta que veremos un taco superchilango y otro que es endémico de una región, pero amado por todo el país.¡Te invitamos a conocinar nuestro top de tacos de Kiwilimón!
Una de las formas más prácticas de hacer un cheesecake sin horno es usar la olla de presión. Puedes prepararlo de la forma original o al estilo New York y además, con varias ventajas como estas cinco que te mostramos.Por ejemplo, el tiempo de cocción de tu cheesecake se reduciría 10 minutos y obtendrás la misma consistencia que si lo hubieras horneado a baño María. Descubre lo fácil que es hacer esta Delicia de la Cocina con una olla Magefesa que puedes encontrar en Liverpool.1. Tu cheesecake tendrá más sabor El diseño hermético de la olla a presión permite que los sabores se desarrollen más rápido y con mayor profundidad. Además, cuando se reduce el tiempo de cocción, también disminuye el tiempo que los alimentos permanecen en la estufa hirviendo, perdiendo el sabor natural o evaporando los nutrientes principales.2. Ahorrarás gasLa cocción a presión es mucho más eficiente que encender un horno de gas y puede reducir por mucho el tiempo de cocción y el uso de energía. Además, la cámara de cocción (la olla interior) está completamente aislada, por lo que la olla no necesita ejercer tanta energía para calentarse.3. Reducirás el tiempo de cocciónEn comparación con otros métodos de cocción, como hornear, la olla a presión puede reducir el tiempo de cocción y el uso de energía hasta un 70 por ciento.4. Tu cheesecake tendrá mejor aparienciaCocinar en recipientes abiertos, sin importar si tienen tapa, expone los alimentos al oxígeno y al calor, lo que puede resultar en una comida con colores apagados. Sin embargo, la cocción a presión satura los alimentos con vapor, lo que permite la retención de colores brillantes y fitoquímicos, o sea, los compuestos químicos que le dan el color a las frutas y verduras.5. Tu cheesecake estará libre de microorganismos dañinosUna olla de presión crea un entorno que permite que el agua hierva a más de 100 °C, por lo que es una forma excepcional para destruir eficazmente las bacterias dañinas. Pero no sólo eso, si usas una olla de presión hecha con acero inoxidable 18/10 (el mismo que se usa en los instrumentos quirúrgicos), como esta de Magefesa, entonces también evitarás la acumulación de moho, gérmenes y bacterias gracias a su estructura poco porosa.Las ollas de presión son segurasLas ollas de presión de acero inoxidable son utensilios de cocina muy confiables, pues cuentan con varios sistemas de seguridad que evitan la acumulación de exceso de presión, como las válvulas y los sensores que tienen las de Magefesa.Ahora que sabes que puedes hacer cheesecake y cocinar muchos otros platillos, además de acortar el tiempo para hacer deliciosos frijolitos, aprovecha que Delicias de la cocina llegó a Liverpool para perderles el miedo y tener una olla de presión o renovar la tuya. Consulta los ingredientes que necesitas para tu cheesecake, prepara la mezcla y ponlo a cocerse de la manera más rápida, práctica y sencilla en tu olla de presión Magefesa disponible ya en Liverpool.
El don de mi abuela era cocinar. Cada domingo religiosamente, casi un centenar de comensales se formaba alrededor de su restaurante en Tlalnepantla para probar la barbacoa. No sé si es cosa del amor, pero no he probado una de mejor sabor que la que preparaba apenas amanecía el sábado y cobijaba entre pencas en el hoyo de piedra hasta el día siguiente. Pero hoy no toca hablar de los secretos de su barbacoa sino de su plato más célebre: el mole verde. Mi abuelo subió a mi abuela a un caballo flaco cuando ella no pasaba de los catorce años. A Celia no le quedó de otra que dejar las muñecas y tomar, en cambio, los sartenes y las ollas. De la bisabuela María heredó talentos como los de percibir el sabor de los guisos usando la nariz y el de usar las cocciones como sazonador. El mole verde vino años después, en su época de oro. Doña Celia, mujer empoderada de seis hijos, hizo prolíficos negocios alrededor de la cocina. Cuando llegaba el día de su cumpleaños, el patio de su rancho se convertía en el lugar más festivo de San Andrés Timilpan. Aún recuerdo la tambora, las mesas con manteles que ella había bordado en punto de cruz, las salsas al centro y las señoras palmeando tortillas ante el inmenso comal. En medio del jolgorio y de nietos jugando a las “traís” salía la gran olla de mole verde. Como en una suerte de milagro, de esa vasija de barro, Doña Celia saciaba a sus seis hijos y a sus familias, a todos sus amigos, a todos sus compadres, a todo el pueblo. El desfile de platos cubiertos por su guiso color verde aceituna comenzaba desde un rincón del patio y corría, a veces, más allá del portón. El mole verde de ella era especial. Nadie lo dudaba. No le ponía pepitas como generalmente se usa en el Estado de México o Hidalgo. El de ella llevaba almendras. Ya saben: moles hay tantos como sazones y a mi abuelita no le gustaban las reglas; su receta es tan única como ella. Eso sí, advierto que le hace falta algo que no se contabiliza en un ingrediente o en un paso del procedimiento. Yo misma la he preparado al pie de la letra junto con mi mamá y mis tías y aunque el resultado es muy bueno, no sabe al “Mole verde de Doña Celia”. Quizá deba esperar otro rato y otra dimensión para probarlo junto a ella como me sabe en el recuerdo.Hoy que escribo esto se me antoja poner una canción de José Alfredo y hacer mis propias combinaciones frente a la olla de barro. Que desde lo lejos mi abuela sepa que la recuerdo y que por el olfato cuántico detecte si mi mole quedó rico. Lo de ella era agasajar a otros aunque no pertenecieran a su familia. Estoy segura de que la pondría feliz que ustedes prepararan su receta o cualquier otra para festejar a sus abuelos. Brindar juntos por el regalo que es su presencia. Poner la tambora, aunque sea en la grabadora, o los boleros o las de Luismi para celebrarles que, sea cual sea su don, el de los abuelos es amar incondicionalmente a sus nietos. Sí, así como Doña Celia.Mole verde estilo fiesta de Doña Celia250 g de ajonjolí100 g de almendras6 pimientas gordas +-10 clavos de olor2 pizcas de comino1 bolillo frito en aceite1 tortilla frita en aceite2 kg de tomate verde manzano, peladoChile verde jalapeño (al gusto, depende del picor que se aguante)1 pollo entero, verduras, hierbas de olor y aguaSalaceiteDesde muy temprano se pone a cocer el pollo junto con unas hojitas aromáticas, un trozo de cebolla y algunas verduras. Una vez listo, se reserva lejos de la ventana. En una olla con poca agua y algo de sal se agregan los tomates. Basta que se pongan ligeramente suaves para sacarlos de la lumbre. En otra olla, hay que poner a calentar bastante aceite y dorar el ajonjolí con las almendras peladas. Una vez listos se retiran y se ponen a freír los chiles. Hay que poner todos los ingredientes a moler junto con las especias y con un poco del caldo de pollo. Los tomates, no. Esos se dejan reservar pacientemente. En seguida, se pone a calentar una gran olla de barro, que de preferencia tenga varios años de uso. Hay que vaciar el mole y no dejar de moverlo ni un segundo para que no se pegue o se queme –de preferencia que sea la misma persona la que lo mueve y que los movimientos vayan en dirección a las manecillas del reloj para que “no se corte”–. Ahora sí se le agrega el tomate ya molido y al final, un poco de caldo, dependiendo de la consistencia que le guste a la familia. Lo último, y haciendo uso de la nariz y del buen gusto, hay que ajustar lo más importante de la receta: la sazón.
¿Cuáles son los bocados perfectos que siempre recuerdas? Ese sabor que al viajar empiezas a extrañar. En México, por ejemplo, es común extrañar la tortilla. En lo personal, mi primera parada, al regresar de un largo viaje, es por unos ricos tacos. La comida es parte de nuestra identidad. Nos enorgullece, nos reconforta y sobre todo nos vuelca a una memoria colectiva llena de antojos típicos de nuestra cultura. Latinoamérica es reconocida por su forma de compartir la mesa, por diferentes platillos que han conquistado al mundo entero y que hoy ya pueden encontrarse en otras geografías pero nada será como el sabor de casa y de nuestra tierra. Por ello, platicamos con diferentes personas de Latinoamérica para que nos compartieran las garnachas o antojitos típicos de su país que son sus consentidos, ¡descúbrelos!Tortas fritas de UruguayMaría del Rosario Canale Ramírez, originaria de Montevideo, Uruguay, declara que sus favoritos son las tortas fritas. Estas pelotitas típicas de los mercados y las ferias que se elaboran con harina de trigo, grasa y sal, algunas veces coronadas con azúcar. Las tortas fritas se suelen consumir en Uruguay a cualquier hora, pero algo distintivo para María es que se disfrutan más en los días de lluvia. “Tenemos el dicho de que si llueve, el día es para tortas fritas y las preparamos en casa como por obligación”. Además, son muy populares en las playas, donde puedes encontrar carritos que te las fríen al momento y en las canchas de fútbol. Se dice que llegaron a Uruguay en el siglo XIX, cuando los alemanes las introdujeron y los gauchos uruguayos preparaban la masa con agua de lluvia. También hay historias de que llegaron con los españoles. Lo importante, más allá de su origen, es que si estás en Uruguay y llueve, una tortita frita y un maté has de probar.Arepas de Venezuela Adriana Olivero y Leysi Rodríguez nacieron en Caracas, Venezuela. Hoy radican en la Ciudad de México, pero no pasa un día sin que recuerden con cariño las arepas. Éstas se desayunan, comen y cenan. Se comen con las manos y son populares las 24 horas en Caracas, pues hay restaurantes de arepas que se mantienen abiertos toda la noche. Estas tortas están hechas a base de harina y se rellenan con múltiples sabores. Las más populares son la Reina Pepiada (rellena de ensalada de pollo, aguacate, cilantro y mayonesa); la Pelua (con carne deshebrada y queso amarillo rallado), la Tatira (con queso gouda) y la Sifrina (que va con pollo aunque su nombre significa fresa). Una de sus favoritas es la Rueda de Camarón, que es una arepa gigante. Se acompañan con guasaca, salsa venezolana similar al guacamole sólo que más salsoso, con perejil, cebolla y aceite. Sea cual sea la arepa que pruebes, la recomendación es disfrutarla con jugo fresco de maracuyá, que en Venezuela conocen como parchita. Yuquitas de Perú Álvaro Vásquez, cocinero de origen limeño, es un aventurero gastronómico por naturaleza. Él recomienda probar los ceviches (plato insignia del Perú), los anticuchos (brochetas de corazón de res que venden en algunos restaurantes y afuera de los mercados o en las paradas de los autobuses por las noches), el choclo (maíz) con queso y las papas con quesos de la Sierra. Una de sus consentidas es la yuquita rellena, muy popular en Lima y en las ciudades de la serranía, que también son una masa pero con yuca, que encuentras en puestos y ante tus ojos avientan a freír y te dan en una bolsita de papel.En Latinoamérica amamos comer bien y la masa nos representa. ¡Compártenos cuáles son tus antojitos favoritos!
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