Menús navideños para toda la familia
Navidad

Menús navideños para toda la familia

Por Kiwilimón - Diciembre 2015
En esta época del año la familia se reúne para cenar juntos y pasar una convivencia agradable, compartiendo buenos momentos y alegres tradiciones. Por supuesto que la persona encargada de cocinar difiere un tanto de estos pensamientos y más cuando se trata de una familia numerosa. Para que no te estreses y te rompas la cabeza pensando cómo resolver este dilema te traemos menús que puedes aplicar para resolver este conflicto interno. Pozole navideño Por los fríos es rico tener en la cena de navidad un caldo o sopa, el pozole siempre es una buena opción para los banquetes y las comidas porque a todos les encanta, además de que alcanzará perfecto y no tienes que complementarlo porque es básicamente un plato completo. Lomo El lomo de Navidad es un plato que se hace en muchos países en vez del pavo relleno, es muy rico y basta en bañarlo con una salsa dulce para agregar un toque gourmet. Además es del gusto de muchos y delicioso para comer en estas fiestas decembrinas. Tortitas de bacalao El bacalao es uno de los ingredientes más demandados en estas fechas, aparte de delicioso es saludable y rendidor. Puedes hacer Tortitas de bacalao para toda la familia, les encantará y alcanzará nadie se quedará con el antojo. Pasta fría Si algo sabemos de la pasta es que se puede comer y comer y nunca se acaba además de que es deliciosa; nadie le dice nunca que no a este alimento por su versatilidad y popularidad. La más común es hacerla con jamón, crema y especias pero hay un mundo de posibilidades. Ensalada de manzana Esta receta clásica de la época navideña es muy sencilla y rendirá para que tus todos tus invitados puedan disfrutar de un rico postre. La preparación es bastante sencilla con ingredientes básicos que no requieren cocción ni mucha preparación. Ponche El ponche nunca pude faltar, es muy rico y al añadirle frutas también puede pasar por postre, es excelente para acompañar tu cena.
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A partir del 20 de noviembre de 2020, sube en www.kiwilimon.com tu mejor receta, ya sea la de tú familia, la que tus amigos te piden en cada fiesta, la más creativa, súbela con el título del platillo, tu nombre y el hashtag: #Larecetadelaño.CONDICIONES GENERALES1. Condiciones para participar: Podrán participar todos aquellos usuarios de la página de Kiwilimón www.kiwilimon.com residentes en los Estados Unidos Mexicanos (México). • Características de la Receta:La receta debe de cumplir con los siguientes lineamientos:La fotografía puede ser tomada con un celular, ya sea en formato vertical u horizontal.Debe estar en formato de recetas de comunidad, con fotografía, receta competa -con ingredientes y procedimiento-, título del platillo, historia del platillo, el nombre del concursante y el hashtag: #Larecetadelaño.La receta debe describir de forma clara y precisa:La descripción del platillo, el por qué consideras que debería ser la mejor receta de Kiwilimón, háblanos de lo importante sobre tu receta, su historia, su sabor. Mencionar los ingredientes y cantidades a utilizar, es decir, la receta debe señalar los ingredientes y las cantidades a utilizar y en su caso, si los ingredientes son sustituibles o si se debe de usar algún utensilio de cocina en particular. Describir paso por paso el procedimiento de elaboración del platillo, es decir, señalar el número de porciones, el tiempo de preparación.2.- Principios Editoriales: A través del presente concurso, en Kiwilimón buscamos fomentar: a) La Honestidad: La fotografía que compartas de tu receta debe ser propia. Buscamos que la receta tenga un toque original y creativo.b) El Respeto y compañerismo: Kiwilimón a través de este y todos sus concursos, busca comunicar a los usuarios entre sí, la búsqueda de un espacio que logre conectar las ideas y creatividad de los usuarios, por lo que agradeceremos, evites dar comentarios negativos a las otras personas que están compitiendo. Por lo anterior, para resguardar dichos principios, Kiwilimón se reserva el derecho de descalificar del concurso a cualquier usuario que presente conductas contrarias a los principios señalados en los incisos a) y b) de este punto, a su sola discreción y sin previo aviso. Asimismo, Kiwilimón se reserva el derecho de descalificar del concurso a todos aquellos participantes que alteren o pretendan alterar o manipular el concurso. 3.- Mecánica del concurso: Para participar en el presente concurso:a) A partir del 20 de noviembre de 2020, sube a la página de Kiwilimón www.kiwilimon.com una fotografía de tu platillo con tu mejor receta ya sea la de tú familia, la que tus amigos te piden en cada fiesta, la más creativa. - Súbela con el título del platillo, tu nombre y el hashtag: #Larecetadelaño.- Describe tu platillo y por qué crees que debería ser la mejor receta de Kiwilimón. Háblanos de lo que consideres importante sobre él: su historia, el por qué es tan especial para ti o para otros, su sabor.- Describe los ingredientes con medidas y el procedimiento paso por paso.b) Podrás compartirnos tu fotografía subiéndola a la página de Kiwilimón www.kiwilimon.com a partir del 20 de noviembre y hasta el 10 de diciembre del 2020. Si tienes alguna dificultad subiendo la Receta a la página web, no dudes en escribirnos tus preguntas a info@kiwilimon.comc) Concluido el periodo para subir las fotografías con las recetas participantes, nuestro grupo de expertos elegirá a las 12 (doce) mejores recetas y finalmente una receta ganadora, quienes serán contactados para recibir los premios asignados más adelante.4.- Criterios de Selección: El finalista será elegido por el equipo Editorial de Kiwilimón, conforme a los siguientes criterios:La descripción y la historia del por qué esa receta es importante o significativa para ti.Tu receta debe ser propia y no copiada: debe ser una receta personal o de familia.¡Debe ser deliciosa!El chef Mau Eggleton, el equipo de cocineros, expertos en gastronomía y editores de Kiwilimón decidirán las 12 recetas del recetario y la Receta Del Año.5.- Vigencia*: • Envío de fotografía con la receta: del 20 de noviembre al 10 de diciembre del 2020. • Anuncio del(os) ganador(es): 22 de diciembre del 2020. *La vigencia del concurso podrá extenderse, a discreción de Kiwilimón. 6.- Premios de los ganadores: Las 12 mejores recetas estarán incluidas en el recetario del año de Kiwilimón, se grabará el video de su receta y se publicará a lo largo de 2021 y recibirán los recetarios de Kiwilimón y una vajilla de la marca Anfora.La Mejor Receta del Año ganará la Vajilla del año de Kiwilimón, elaborada y pintada a mano por Anfora. Además de que su receta será cocinada en clase en vivo con nuestro chef de casa Mau Eggleton el 22 de diciembre y se grabará en nuestros estudios con tu nombre y se publicará a lo largo de 2021.7.- Lugar y fecha de la Transmisión en vivo: La clase en vivo con nuestro chef de casa Mau Eggleton, se emitirá en la cocina de Kiwilimón, el día 22 de diciembre de 2020, en la siguiente dirección: General Mariano Escobedo 555, Piso, 1, Rincón del Bosque, Miguel Hidalgo, CP. 11580.8.- Excluyentes de responsabilidad: Kiwilimón no se hace responsable por fallas o errores que se presenten en cualquier etapa del concurso de videos por caso fortuito o fuerza mayor, incluyendo cualquier falla en el sistema que no le sea imputable ni previsible. 9.- Contacto y Legales: Si tienes dudas o comentarios respecto de este concurso, por favor envía un correo a la siguiente dirección: info@kiwilimon.com o si lo deseas, marca al número (55)21676264, de lunes a viernes en un horario de 8:00 am a 5:30 pm. La participación en este concurso implica la aceptación de las presentes condiciones. El usuario(a) que participe en el presente concurso, reconoce expresamente que la Receta con el cual concursa, no ha sido tomada de otra fuente y/o alterada, sino que es original, por lo que reconoce y garantiza que no viola ningún derecho de propiedad intelectual de terceros; asimismo, se compromete a sacar en paz y a salvo a Kiwilimón de cualquier reclamación, demanda o acción legal de tercero que pudiera generarse, así como indemnizarlo de cualquier gasto erogado por Kiwilimón para el caso de cualquier controversia. Asimismo, se entiende que, al participar en el concurso: (i) el usuario cede expresa e irrevocablemente de manera gratuita a Kiwilimón la totalidad de los derechos patrimoniales derivados de las imágenes que los usuarios envíen a Kiwilimón para participar, así como de la Receta que el ganador del presente concurso realice, no reservándose el usuario ningún derecho. Para tales efectos, se entiende por “derechos patrimoniales” los señalados en los artículos 24 a 29 y demás relativos y aplicables de la Ley Federal del Derecho de Autor; y (ii) el usuario autoriza expresamente a Kiwilimón a reproducir las imágenes de su persona o personas que participen en la Receta, entendidas dichas imágenes como “derechos morales” en términos de los artículos 18 a 23 y demás relativos y aplicables de la Ley Federal del Derecho de Autor, no reservándose el usuario ningún derecho. En virtud de lo anterior, Kiwilimón estará facultada para explotar cualquiera de las imágenes que el usuario comparta para participar en el concurso, quedando incluidos en dicha explotación en forma enunciativa mas no limitativa: la divulgación, difusión, publicación, producción, transmisión, impresión, grabación, edición, exhibición, modificación, instrumentación, comunicación pública, distribución al público (con o sin fines publicitarios), traslación, reproducción, adaptación, compilación, paráfrasis, arreglo, o cualquier otra forma de explotación permitida por la Ley Federal del Derecho de Autor y los artículos 16, 21, 24, 30, 31, 83 bis y demás relativos y aplicables del mismo ordenamiento, así como la legislación de la materia. Dicha explotación podrá realizarse en los Estados Unidos Mexicanos o en el extranjero. En virtud de lo anterior, Kiwilimón será la única titular de los derechos patrimoniales de autor derivados de las imágenes y/o videos; como consecuencia de ello, Kiwilimón podrá a su vez ceder, licenciar, gravar o enajenar en cualquier forma estos derechos, ya sea total o parcialmente cuando lo estime conveniente, sin que la suscrita tenga algún derecho de pago posterior.
Los retiros de silencio son una experiencia curiosa. A la hora de la comida no hay lugar para los “qué rica sopa”, los “me pasas la sal” o los “ay, esa salsa pica mucho”. Aunque parezca una obviedad no queda otra que ponerle atención al alimento. Recuerdo que mi primera vez tenía al frente una sopa de espinacas con trocitos de papa y una diminuta brunoise de zanahorias. Las instrucciones de mi guía de meditación eran claras, había que observarlo todo: la forma de cada verdura, la caprichosa distribución en la que los ingredientes se acomodaban en el plato. Los olores no se salvaban. Había que concentrarse en las notas de la espinaca cocinada, el aroma del tiempo. Y por supuesto, ya en la boca, sentir cada ingrediente, cada combinación lograda en el asar de una cucharada. La experiencia fue iniciática. Hace unos días pude repetir la emoción. Esta vez fue en un centro de medicina ancestral en el que había que comer en conciencia. Ana, la chef, lleva años confeccionando combinaciones de recetas que luego prepara de forma consciente y sirve para placer de los visitantes. Eva Solís, la Abuela, es la fundadora de este espacio y la creadora del libro ‘Comida que cura’. Y es que ya lo dice una cita bíblica en Proverbios, “las palabras amables son como la miel: dulces al alma, saludables para el cuerpo”. Para la Abuela, las plantas, las frutas, y todo lo que procede del reino vegetal tiene el poder de reaccionar frente a las energías que les ponemos a través de la intención.Quizás parezca la formulación de un pase mágico –es más, probablemente lo sea– pero hay un arte en eso de convertir los ingredientes más sencillos en manjares para el alma. Explicado de otra forma, el ritual es similar al que hacemos cuando le cantamos o le hablamos bonito a una planta: crece más y crece mejor. La Abuela explica que las palabras y la intención transforman un platillo en una medicina poderosa. ¿Salsa para estimular la felicidad? ¿Sopa de chícharo para lograr la quietud? Así, tal cual. El rezo comienza al cocinar: se agradece a cada integrante de la receta, así como a las personas que tuvieron que ver con ellos –agricultores, distribuidores, vendedores– desde el campo hasta el momento de cocinarlos. Al final, “la importancia de ofrecer una comida que cura es que podemos elevar la vibración energética y el estado de ánimo de nuestras familias”. Eso sí. Hay que ser sabios ante nuestro marchante de confianza. “La selección de los ingredientes en un platillo que lleva la intención de sanar comienza con la compra de alimentos vivos y productos no procesados como materias primas”. Luego es importante lograr las combinaciones correctas. Aquí no aplica eso de que todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar. Para la Abuela –tal como también lo dicta la tradición Ayurvédica– hay que aprender sobre la química que se despierta en los alimentos al unirlos. “Combinar los alimentos de manera adecuada permite una mejor digestión, una adecuada evacuación y una desintoxicación continua. Lo contrario produce enfermedad”, afirma la Abuela en su libro.Laura Esquivel en ‘Como agua para chocolate’ hace uso de hipérboles para explicar cómo los sentimientos de la cocinera –de la entrañable Tita– se trasladan al platillo y a los comensales: desde a unas codornices con pétalos de rosas hasta a una rosca de reyes. Para la Abuela no es una exageración: “Quienes cocinamos debemos tomar consciencia de cómo estamos al momento de estar frente al fogón. Si estoy triste, enojada o con prisa, eso mismo daré de comer a mi familia”. Para ella, la vibración que tenemos le confiere al plato una emoción, así que más vale estar conscientes al momento de cocinar. Luego viene la degustación consciente. La Abuela recomienda estar en silencio y con los ojos vendados. Retomar el uso de las manos para ponernos en contacto directo con los ingredientes; percibir sus texturas, formas, tamaños y temperaturas. Así, en total atención investigar con la nariz y la boca los insumos que tenemos frente a nosotros. Probar, disfrutar, detenerse en ese dulce momento. El ejercicio meditativo tendrá una ventaja adicional: “Al degustar conscientemente, la orden de saciedad llega más pronto al cerebro y, por tanto, requeriremos comer menos. Lo contrario sucede cuando comemos leyendo, chateando o pensando en lo que tengo que hacer”. Por último, para que tu comida se convierta en un medio para curarte, purificarte y renovarte, la Abuela recomienda bendecir y agradecer por eso que terminó en un plato precisamente para ti. Esas acciones que parecen insignificantes “son los pilares que sustentan la abundancia, el flujo equilibrado entre el dar y el recibir”. Comer así, en total conexión, nutrirá más que solo tu cuerpo físico.
Que me perdonen los oaxaqueños y los yucatecos pero la CDMX es el caldero de la comida popular del país. Nadie puede negar que los chilaquiles, las quesadillas con y sin queso, los tlacoyos y las tortas tienen su templo sagrado en Chilangolandia. Y aún así, a diferencia de otros estados con comida típica de alta estima, la capital no brilla por su cocina regional tanto como por la popular. O si no, ¿cuántas veces se han cruzado con unas míticas enchiladas defeñas, un tradicional mole tepitense o un adobo cuauhtemense? De ahí que el caldo tlalpeño sea de esos estandartes a los cuales haya que aferrarse como niño héroe. El caldo tlalpeño –de Tlalpan– es insignia estatal. En ese entonces, cuando se originó el caldo, Tlalpan no era parte del DF; formaba parte de los pueblos aledaños que orbitaban la gran capital como planetas heliocéntricos. Los fines de semana era común visitar aquellos rumbos para echarse una o dos copitas en una cantina o, si ya se venía de la fiesta y lo que se quería era salir de ella, había de todo para curarla. Una de las teorías del origen de este caldo tiene como nombre propio a Doña Pachita. Ella tenía su puesto de comida junto al tranvía que llegaba hasta el poblado. De entre los platillos que vendía para los usuarios del tren, ninguno como su caldo. Cucharada a cucharada el caldo de Tlalpan se fue haciendo famoso por su sabor y por sus efectos revigorizantes. El resto es historia. Esa infusión picosita y abundante resulta mejor que cualquier entramado de electrolitos: es un elixir para recuperar las fuerzas del alma y las del cuerpo deshidratado. De recetas de caldos tlalpeños no paramos. Ya saben: todo mundo le mete su cuchara y sus reglas. Titita, la queridísima chef detrás del restaurante El Bajío, recomienda prepararlo sin atajos para que quede mejor: “Hay que hacerlo todo el tiempo con el pollo, abundante agua, buenas verduras y mucha paciencia”. Zahie Téllez, la chef experta en los platos de cuchara mexicanos, revela que “el secreto es licuarle las hojas de hierbabuena y de cilantro una vez que rompe el hervor para aportarle una nota herbal al caldo”. Para Pepe Salinas, el chef a cargo del Balcón del Zócalo, “el caldo debe quedar con una claridad súper rica, potente en sabor y en picante, pero siempre claro. Para lograrlo hay que hidratar bien los chiles en vinagre y pasarlos por un ligero tostado”. Él los muele con suficiente agua; fríe en manteca esa base de chiles con especias, ajo y cebolla y los retira de la lumbre hasta que haga ojitos la grasa. Al final lo cuela todo. Al lado de él mi consejo carece de gran ciencia. Me gusta saltear la verdura cortada en trozos medianos en suficiente mantequilla infusionada con laurel –o ghee–. Sólo hasta que el pollo está casi listo las incorporo al caldo. Esto hace que las verduras no se sobrecuezan, se vean bonitas en el emplatado y conserven todas sus propiedades. Si les quedaron dudas, la chef Zahie Téllez nos comparte su receta de caldo tlalpeño. No sé ustedes, pero estos días de suéteres tejidos y calcetines de lana se antoja atravesarlos con un tazón de barro en la mano. Caldo Tlalpeño de Zahie2 pechugas de pollo cocidas y deshebradas1½ litros de caldo de pollo en el que se cocieron las pechugas1 taza de garbanzos cocidos250 g de zanahorias en cubos pequeños y cocidos½ cebolla picada para freír ½ cebolla picada para servir encima del caldo350 g de jitomate asado2 dientes de ajoAceite para freír1 rama de epazote¼ de taza de hojas de cilantro¼ de taza de hojas de hierbabuena2 chiles chipotles adobadosaguacate al gustoSal y pimientaEn una olla calienta un poquito del aceite e incorpora el ajo, la cebolla y el jitomate. Déjalo ahí unos 5 minutos. Cuando queden sofritos, licúalos con un poco del caldo y reserva. El caldo restante agrégalo a una olla y calienta a fuego medio. Una vez que rompa el hervor, agrega la rama de epazote. Toma un poquito de este caldo y licúa en él la hierbabuena y el cilantro y vuelve a agregarlo al caldo. Incorpora los garbanzos cocidos para que se empiecen a sazonar, y también los chiles chipotles. Incorpora las verduras ya cocidas, sólo unos minutos, para tomen el saborcito del chile. Para servir agrega el pollo deshebrado, la cebollita picada y el aguacate al gusto –que siempre nos gusta mucho–.
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