Pavo de Navidad con vino blanco
Navidad

Pavo de Navidad con vino blanco

Por Kiwilimón - Noviembre 2011
Esta receta de Pavo de Navidad es deliciosa, ya que el pavo queda muy jugoso gracias a que va inyectado con vino blanco y mantequilla con hierbas. ¡Pruébalo e impresiona a tus invitados!
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¿Quieres hacer un huerto casero pero no sabes cómo empezar? No te preocupes, aquí te mostramos 5 hierbas que puedes cultivar fácilmente y que además, te ayudarán a preparar tus alimentos en la cocina. ¡Olvídate de tener que salir al mercado y aprende a cultivar plantas en casa! Cilantro El cilantro es un ingrediente básico en la cocina y lo mejor es que puedes comprar sus semillas y sembrarlas en una maceta sin mayor problema. El cilantro tiene una vida corta de aproximadamente 12 meses, pero una vez que lo coseches, éste no volverá a crecer. Albahaca La albahaca es una hierba que además de servir para cocinar, también es conocida por sus propiedades medicinales. Esta hierba puede llegar a vivir hasta un año y puedes replantarla cada 10 y 11 meses para alargar su vida. Asegúrate de conseguir una maceta mediana pues puede crecer hasta 30 centímetros. Menta La menta es una de las hierbas favoritas de las personas, ya que te puede servir para preparar té, ensaladas y por supuesto, para decorar tus postres. Puedes plantar tu menta en una maceta pequeña que utilices únicamente para ella. Romero El romero es una hierba de olor y una planta con numerosas propiedades medicinales, como antiséptico, antiespasmódico, aromatizante y estimulante estomacal. No olvides regar constantemente esta hierba pues la tierra siempre debe estar húmeda, de lo contrario se secará rápidamente. Perejil El perejil es una hierba de olor que sirve para condimentar y adornar la comida. Además, puedes utilizarlo para favorecer el crecimiento de otras plantas, como espárragos y tomates. ¿Qué hierbas te animarás a plantar en tu huerto casero?
Al escuchar la palabra “ceviche” tal vez comiences a salivar. Es sinónimo de emoción, de colorido y también de variedad. La época de calor los demanda en las mesas y es que no hay nada como comerse uno para una comida exquisita, rápida y ligera. Su universo comienza a explicarse desde indagar en cómo escribirlo, si con “v” o con “b”. Sobre el origen de esta palabra existe una referencia de Javier Pulgar Vidal, historiador peruano, quien asegura que viene de la palabra quechua siwich, la cual significa “pescado fresco” o “pescado tierno”.Otra explicación es la que da el Centro Virtual Cervantes que explica que este vocablo tiene sus orígenes en el árabe sikbāǧ, que es un método de conservación con ácidos como vinagre o jugo de cítricos, y que otras formas de escribirlo (menos comunes, eso sí) son seviche y sebiche. Lo cierto es que ambas son usadas y correctas, depende del lugar y la costumbre.Mauricio Ávila, investigador gastronómico, dice que el ceviche en México, en su opinión y desde el enfoque tradicional, es una técnica y no solo un platillo, para el cual es indispensable que se use un cítrico para curtir lo crudo, que puede ser pescado, camarón, langosta, caracol, almeja, entre otros insumos. Y a esto se le añaden, según la región, hierbas, verduras, chiles y salsas —crudas—, sal, entre otros, eso sí: todo fresco. Respecto a su origen expresa que hay ciertos mitos, y que si bien se ha vuelto famoso y mediático decir que este viene de Perú, aclara que lo correcto es mencionar que existe gracias a la riqueza que surgió con el intercambio a raíz de los viajes de la Nao de China en el siglo XVI, también llamada el Galeón de Manila y el Galeón de Acapulco.Estas rutas navieras comerciales y culturales que abrieron los españoles entre América y Filipinas, son las responsables de un sinfín de técnicas, ingredientes y conocimientos originarios de Asia y África. Este hecho también lo señala el Gran Larousse de la Cocina respecto al ceviche y sus posibles inicios.Además de especias, sedas, marfil, porcelana y más llegaba algo aún más significativo: comerciantes y marineros filipinos chinos, tailandeses, vietnamitas y más, así como esclavos japoneses y africanos, con saberes y sabores que fueron incorporando en las tierras a donde llegaban con los alimentos que traían tales como arroz, limón verde, naranja agria, limas, plátanos, mangos y más. Él ha realizado diferentes entrevistas en trabajo de campo alrededor de diferentes regiones como Costa Grande, Costa Chica, Quintana Roo, entre otros, y la constante es que las cocineras y los pescadores sugieren curtir el pescado durante 10 minutos máximo y en el caso de los crustáceos, de 15 a 20 minutos. También añade que se debe comer al momento, pues la prontitud y la frescura son sus reglas. Incluso, se prepara en pangas, cayucos o lanchas con la pesca recién sacada pues es parte de la cocina de marineros y las tostadas están asociadas a él ya que esta otra técnica de conservar las tortillas antes de que se echen a perder es común en nuestro país por temas de aprovechamiento y cero desperdicio.Alma Cervantes, investigadora y cocinera sinaloense, explica que el ceviche en Sinaloa es un platillo fundamental de diario: ya sea que te pares en una carreta callejera para comerlo, acompañado por un agua de cebada, o que lo prepares en casa y lo acompañes con una cerveza, es identidad alimentaria.El ceviche sinaloense original más consumido lleva limón, pimienta negra molida, a veces ajo, sal de grano, pepino, cebolla morada, jitomate y camarón fresco. Expresa que también se usa mucho el ceviche en salsas negras, que lleva casi lo mismo que el anterior —con excepción de jitomate—, y una mezcla de salsa inglesa, de soya, jugo limón y de naranja, además de chiltepín. Los de jaiba, pulpo, robalo, botete y pargo son otros habituales.Uno que está desapareciendo y que aún se ve en la parte sur de ese estado es el de camarón seco, narra Alma, ya que está relacionado a una técnica de conservación llamada barcina que consta de una bola hecha con hoja de palma sellada con hilo de caña y que envuelve  al camarón. Este se conserva ahí hasta siete años. Se solía vender en las tiendas de pueblo, pero al cambiar el tipo de comercios, se ve cada vez menos. Álvaro Maldonado es un artesano que aún las hace para conservar este conocimiento. Para Rodrigo Estrada de Agua y sal y Yemanyá, el ceviche hoy en día es un platillo emblemático en América Latina que la comunicación y la globalización ha dado a conocer. A él personalmente le entraña el ceviche estilo Acapulco de su infancia —que de acuerdo a Eduardo Palazuelos de Mario Canario y Zibu, lleva salsas Búfalo y cátsup, jitomate, aceite de oliva, pimienta, sal, orégano, aceitunas, cilantro, cebolla, jitomate y limón y puede hacerse con pescado, camarón, pulpo y más—.Ceviche is the new black, expresa Rodrigo pues es un estilo de comida que atrapa los sentidos por sus notas de acidez y picante que dan ganas de querer más y sobre todo, es un plato sumamente saludable, otra tendencia que hoy en día lo hacen atractivo. La creatividad del ceviche en la cocina contemporánea está en sacarle el máximo provecho al sabor de cada pescado y a entender que se pueden incorporar otros elementos no usuales en ellos. Una de sus creaciones es el cebiche a la leña que lleva pesca del día y camarón en salsa de chile rayado, cebolla morada y cilantro acompañado de esquites asados con un toque de sal ahumada de Alderwood.Este cocinero ha sido viajero y nómada: después de vivir ocho años en San Francisco y haber sido parte del equipo de La Mar, cebichería de Gastón Acurio, afirma que hoy en día existen cinco elementos básicos para crear un ceviche: pescado, limón y otros cítricos, sal —fundamental—, cebolla —incorporada al final para que no pierda su textura— y chiles—incluso, incorporando algunos poco usados en estas preparaciones como el chilhuacle o el puya—.La leche de tigre es algo que diferencia al peruano del mexicano, así como algunos elementos que lo conforman como la incorporación de granos frescos de maíz choclo o cancha, así como el uso del camote, que para él es un eslabón para hacerlo redondo, cremoso y con notas dulces que le dan otras sutilezas. Datos sobre el ceviche:En México existen distintos tipos de ceviche.Por ejemplo, en Manzanillo, Colima, se prepara con pescados como sierra, chile, sábalo, robalo y pargo. Su receta lleva jitomate, cebolla morada, pepino, cilantro, zanahoria, limón y sal de Colima. Su peculiaridad es que el pescado se ralla con tenedor y queda molidito muy finamente.El nayarita es similar al colimota: lleva zanahoria, cebolla, jitomate, cilantro, pepino y limón. El secreto de su receta está en lo pequeño de los trozos de los ingredientes y en dejarlos marinar muy bien en limón.En Veracruz, desde Alvarado y sus alrededores, pueden encontrarse desde los que se hacen con palmito (acompañado con una salsa de chile chilpaya), hasta los que tienen caracol. ¿Sabías qué en Perú el cebiche tiene su día? Es el 28 de junio. Esta fecha fue instaurada en el 2008, gracias a una resolución del Ministerio de la Producción (Produce), con un antecedente en el 2004, cuando fue declarado Patrimonio Cultural de la Nación por el Instituto Nacional de Cultura (INC).Rodrigo sugiere que nunca se usen pescados congelados para los ceviches sino que siempre sean frescos y locales, evitando el consumo de tilapias o basas importadas, además de que se respeten las vedas.Alma aconseja que cuando hagan un ceviche antes se meta el pescado o el camarón en un poco de hielo con sal y se meta al refrigerador de media hora a una hora pues esto hace que tengan mejor consistencia.
Tener uñas fuertes no sólo es bueno para traer el mejor manicure, sino que además es un signo de que buena salud. Lo mejor de todo es que también hay remedios naturales para endurecer las uñas que puedes hacer desde casa.Con pequeños cambios en nuestro estilo de vida y hábitos, podemos lograr fortalecer las uñas y tenerlas como siempre habías soñado. Por ejemplo, beber suficiente agua ayuda a retener la humedad y a mantenerlas fuertes, pero también puedes darte masajes con aceites para cuidarlas. Aquí hay algunos consejos que puedes utilizar para ayudar a fortalecer las uñas en poco tiempo.Aceite de oliva con jugo de limónMezcla una cucharadita de aceite de oliva con unas gotas de jugo de limón. Toma pequeñas porciones de la mezcla y aplícala en tus uñas con un masaje, ponte unos guantes suaves y déjalo reposar durante la noche. Puedes hacer esto dos veces por semana para obtener mejores resultados.Masajea con aceite de cocoCalienta un poco unas cucharaditas de aceite de coco y aplícalo en tus uñas y manos con un masaje suave. Además de fortalecer las uñas, el aceite de coco también mejorará la circulación sanguínea mientras las mantiene hidratadas. También puedes mezclar el aceite de coco tibio con unas gotas de jugo de limón, remojar las uñas en esta mezcla y luego masajear suavemente. Sal de marLa sal de mar no sólo ayudará a fortalecer las uñas quebradizas, sino que también puede suavizar las cutículas y agregar brillo a las uñas. Para este remedio natural sólo tienes que mezclar un par de cucharaditas de sal de mar de grano fino en un tazón pequeño con agua tibia y dos gotas de aceite de germen de trigo, aceite de incienso y unas gotas de aceite de limón. Remoja las uñas en la mezcla de 10 a 15 minutos y enjuaga con agua tibia, seca y aplica una crema de manos para hidratar.Recuerda que además de estos remedios naturales para fortalecer la uñas, mantenerlas hidratadas con crema, cuidarlas de detergentes y sobre todo, llevar una dieta apropiada, pues esto tiene mucho que ver con qué tan fuertes o quebradizas son sus uñas. Si no consumes suficientes proteínas, grasas, vitaminas y minerales, es posible que ningún remedio casero te ayude.Una dieta sana y equilibrada que incluya vitaminas A, C, D, E, así como muchas vitaminas del grupo B, ácido fólico, zinc, hierro, calcio y biotina puede reducir el riesgo de uñas quebradizas. Con esto no sólo te crecerán uñas más fuertes, también podrás ver mejoras en la piel, cabello y te sentirás más saludable desde adentro.Foto de portada de Damir Spanic, en Unsplash.
La jericalla es un postre tapatío típico. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando las monjas del Hospicio Cabañas idearon un postre nutritivo y de sabor llamativo para los niños huérfanos que cuidaban. Elaboraron la receta con leche, canela, azúcar, huevo y vainilla, con un sabor similar al de la natilla española pero de consistencia ligera. Actualmente la jericalla es uno de los postres típicos favoritos de los hogares jaliscienses. Sin embargo, muchos podemos llegar a confundir la jericalla con el flan o el crème brûlée, pues comparten los mismos ingredientes y tienen muchas similitudes en su modo de preparación. Por eso te presentamos las diferencias entre estos postres para que puedas identificar la auténtica jericalla jalisciense. Flan y crème brûlée  El flan es un postre muy popular en México y el mundo. Con una rica tradición histórica, el flan llegó a México tras la conquista con una receta que mezclaba leche, huevo, azúcar, vainilla y un baño de caramelo líquido, mientras que el crème brûlée es un clásico de la repostería francesa que consiste en una crema dulce suave, cuya superficie tiene una fina capa de caramelo crujiente. La jericalla Si bien los tres postres se elaboran con una base de huevo, vainilla, azúcar y leche, se diferencian por su preparación y algunos detalles en el uso de ingredientes. Por ejemplo, el flan usa las yemas y las claras de los huevos; mientras que la jericalla sólo utiliza las yemas de huevo; o bien, el crème brûlée tiene una consistencia de la crema parecida a la de la jericalla, pero su técnica es un poco más elaborada para conseguir la capa crujiente del azúcar quemada, que aporta un contraste de textura.Para preparar la jericalla se hierve la leche con la canela y la vainilla. Por otro lado, se baten las yemas con el azúcar y al final se combina con la leche infusionada, para luego colar y hornear a baño María. Al final, en la superficie casi siempre queda una costra dorada y un poco quemada. La textura se parece al flan, pero es mucho más ligera y untuosa. La jericalla se presenta en el mismo recipiente en el que se hornea, para respetar y mostrar su costra, que tiene una consistencia más sólida y añade profundidad al sabor con ese toque de leche quemada.¡Ya sabes qué postre tienes que probar en tu siguiente parada por la Perla Tapatía! Fotografías: Antonio Flores 
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