Regalos para una Navidad Saludable

Por Kiwilimón - Diciembre 2014
Una manera diferente y original de demostrar tu cariño y afecto a tus seres queridos es hacerles regalos para navidad enfocados a su salud, más allá de los típicos presentes que se dan en esta temporada decembrina.

Los regalos saludables, como una estancia agradable en un balneario, por ejemplo o una sesión homeopática o de masajes, te pueden dejar como una persona nueva y repercutir en tu propio bienestar. Puedes incluso hacer de ello una rutina y pedir que sea lo único que te regalen.

Para aquellas personas que piensan sólo en ropa o tenis cuando se habla de regalos saludables, te damos algunos ejemplos de aquellos que inciden directamente en la salud de tus seres queridos o la propia:

1. Estancias relajantes. Son regalos ideales para parejas, padres o unos amigos. Existen paquetes que abarcan desde dos días a una semana entera en hoteles especializados en el bienestar y salud. Unos días de relax serán maravillosos y siempre te lo agradecerán.

2. Sesiones de masajes. La variedad de masajes es infinita: desde hidromasajes u homeopáticos, hasta los de cuerpo entero o de zonas específicas. Elige aquél que se adapte mejor a la persona a quien harás el obsequio. Es ideal para quienes sufren de estrés, fatiga y dolor de espalda o de cabeza, entre otros padecimientos.

3. Tratamientos de salud y belleza. Una simple limpieza de cutis o una terapia alternativa que ataque los problemas de salud sin necesidad de intervenciones quirúrgicas, siempre serán bien recibidos para consentirse. Además, constituyen una original manera de regalar, sólo debes asesorarte para que sean con especialistas y en las mejores condiciones.

4. Otra modas son los regalos con alimentación saludable. Desde una comida gourmet en un restaurante que emplea alimentos orgánicos, hasta guías, semillas, utensilios  y asesorías para comenzar un huerto propio.

5. Los cursos para aprender nuevas terapias o técnicas son una buena opción. También puedes considerar la posibilidad de regalar sesiones con un entrenador personal para ponerse en forma o cursos de las últimas tendencias fitness, como los bailes latinos, e incluso algunos de los nuevos gadgets con apps ideadas para la pérdida de peso o ejercicio.

Además de estas alternativas, los expertos recomiendan regalos para navidad que estimulen las funciones cerebrales y aumenten reserva cognitiva; es decir, aquellos que estimulen la actividad cerebral y mantengan a la persona mentalmente activa.

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La hipertensión es una enfermedad que causa una presión arterial elevada, lo que resulta en serios problemas de salud, tales como enfermedades del corazón, derrames cerebrales, enfermedades oculares e insuficiencia renal, entre otros. Sin embargo, es posible llevar una vida sana si le das un giro a tus hábitos, aquí te decimos cómo. 1. Reduce el exceso de peso y cuida la cinturaBajar de peso es uno de los cambios en el estilo de vida más eficaces para controlar la presión arterial. Si eres una persona con sobrepeso u obesidad, bajar incluso una pequeña cantidad de peso puede ayudar a reducir tu presión arterial. Además de perder kilos, en general también debes controlarte el diámetro de la cintura. Tener mucho peso alrededor de la cintura puede hacer que corras un mayor riesgo de padecer presión arterial alta.Los hombres corren riesgo si la medida de la cintura es superior a 40 pulgadas (102 centímetros).Las mujeres corren riesgo si la medida de la cintura es superior a 35 pulgadas (88 centímetros).2. Disminuye el consumo de sodioEn general, se recomienda limitar el sodio a 2300 miligramos (mg) por día o menos, pero un consumo más bajo de sodio (1500 mg por día, o menos) es ideal para la mayoría de los adultos. Para reducir la cantidad de sodio de tu alimentación, considera los siguientes consejos:Lee las etiquetas de los alimentos. De ser posible, elige alternativas con bajo contenido de sodio de los alimentos y las bebidas que normalmente compras.Consume menor cantidad de alimentos procesados. Solo una pequeña cantidad de sodio se encuentra presente de manera natural en los alimentos. La mayoría del sodio se agrega durante el procesamiento.No agregues sal a tus platillos. Una cucharadita rasa de sal contiene 2300 mg de sodio. Usa hierbas o especias para agregar sabor a tus alimentos.Avanza gradualmente. Si consideras que no puedes reducir drástica y súbitamente la cantidad de sodio de tu alimentación, redúcela progresivamente. Tu paladar se adaptará con el tiempo.3. Implementa el ayuno en tu día a díaEsto ayuda a disminuir los triglicéridos, el colesterol, baja niveles de ácido úrico, hígado graso y síndrome metabólico. Por otro lado, promueve la disminución de inflamación, de glucosa, la presión arterial y promueve la pérdida de peso.4. Disminuye el consumo de carbohidratosAumenta el consumo de fibra y la proteína de buen origen o magra, acompaña tus comidas con grasas saludables. Limita tus carbohidratos a 50 gramos, aunque está cantidad depende de cada paciente.5. Limita la cantidad de alcohol que bebesLos expertos señalan que ingerir bebidas alcohólicas aumenta la presión arterial, pero entre más alcohol bebas, tu presión se elevará por más tiempo, lo que puede tener efectos negativos en tu salud a largo plazo.6. Deja de fumarCada cigarrillo que fumas reduce tu presión arterial durante varios minutos después de terminarlo. Dejar de fumar ayuda a que la presión arterial vuelva a la normalidad. Recuerda que dejar este hábito puede reducir el riesgo de una enfermedad cardíaca y mejorar tu salud en general.7. Evita el consumo de cafeínaDebido a que la cafeína causa un súbito aumento en la presión arterial, se recomienda evitar su consumo si padeces de hipertensión.8. Reduce tus niveles de estrésTrata de evitar los factores desencadenantes del estrés cuando te sea posible.Dedica tiempo a relajarte y a realizar actividades que disfrutes. Tómate tiempo todos los días para sentarte con tranquilidad y respirar hondo.Agradece. Expresar gratitud a otras personas, ya que esto puede ayudarte a reducir el estrés.9. Realiza ejercicio y actividad físicaLos expertos indican que hacer algún deporte o actividad física es indispensable para una vida saludable, pues el estilo de vida sedentario causa hipertensión. Si ya padeces de esta enfermedad, hacer ejercicio de manera regular te ayudará a controlar tu presión arterial.10. Aprende a cuidarte con kiwilimónEn kiwilimón nos preocupamos por tu salud, por eso tenemos dos actividades para promover un estilo de vida saludable para aquellas personas que presentan una presión arterial elevada. Si quieres aprender a cocinar platillos nutritivos, deliciosos y aptos para hipertensos, no te puedes perder esta clase con la chef Colibrí, en donde prepararemos pescado empapelado al limón. La clase en vivo se llevará a cabo el lunes 22 de noviembre a las 18 horas, a través de nuestro canal de Instagram. Por otro lado, el lunes 29 de noviembre podrás unirte a un conversatorio sobre cómo cuidarte si tienes hipertensión, de la mano de Shadia Asencio, la Directora Editorial de kiwilimón, y la nutrióloga Jennifer Asencio. La cita es en el Instagram oficial de kiwilimón, a las 18 horas.
Contrario a lo que Mafalda pensaría, no hay corazón que permanezca frío con un buen tazón de caldo caliente. Mientras que el cuerpo se alimenta con el líquido traslúcido y perfumado lleno de nutrientes, el alma se reconforta. Tal vez por eso haya un libro que se llama Caldo de pollo para el alma y que, a decir verdad, no he leído. Lo que sí he hecho es comer caldos de pollo y sentirme bien después de hacerlo. Los he comido enferma de la panza, del corazón; con un nudo en la garganta o con tos; antes y después de las fiestas; en tardes frías y al calor de la casa de mi abuela. Quizás, en el séptimo día, Dios nos dio los caldos para reposar con ellos, pero sin duda los humanos fuimos quienes perfeccionamos esta receta milenaria. Hay infinidad de formas de hacerlo. Están los que se preparan con huesos de res o tuétano para darle sabor. A mí me gusta prepararlo sencillo, con muslos, pechugas y piernas, pero en cocción lenta. A la olla aviento un trozo de cebolla, unos ajos, tres trozos de apio, poro, una zanahoria. Nunca olvido el bouquet garni que te enseñan a hacer en la escuela de cocina –laurel, salvia, mejorana, orégano y romero, amarrados con hilo blanco para que el pollo no se ponga azul, como en Bridget Jones–. El pollo va adentro con piel, con todo, porque otorga textura y profundidad. Luego a quitar la espuma con una espumadera. Cuando no hay padecimientos nada mejor que los caldos de pollo que pican, los que tienen arroz y garbanzos. Al ruedo hay que llegar con tortillas calientes, más calientes que el caldo mismo. A algunos hay que ponerles x gotas de limón por y gotas de salsa, que van en proporción al amor que se le imprimió al cocinarlo (menos sabor, más gotas). Se experimenta gratitud cuando en el caldo hay un chile chipotle al fondo: provoca a partirlo con la cuchara, aunque los labios se pongan floreados. ¿Lo malo? Cuando en el caldo hay pellejos flotantes. ¿Lo bueno? Cuando el brebaje es prístino, casi cristalino, sin burbujas de grasa, pero con aromas que acarician. El romance del caldo va más allá de la vista. Es, además, sus múltiples beneficios. Según lo que me cuenta Gina Rangel, nutrióloga de Te Cuida, el caldo de pollo posee carbohidratos saludables, grasas buenas y proteínas, por lo que es un plato completo y con todos los nutrientes de una comida integral. Tiene aminoácidos con propiedades antiinflamatorias y que ayudan a prevenir el insomnio. Gracias a su gran cantidad de electrolitos, un tazón de sopa rehidrata inmediatamente. ¡Adiós cerveza del día siguiente! Para que el caldo sea súper nutritivo, Gina recomienda que contenga la mayor cantidad de vegetales posibles, que se prepare con ajo, cebolla, sal de mar y con pollo de libre pastoreo o de alimentación orgánica. “De esta manera estamos garantizando que vamos a tener vitaminas, minerales y los tres macronutrientes incluidos en el caldo”. Lo ideal es que se someta a una cocción lenta de ocho horas, pero eso sí: hay que agregar los vegetales que acompañarán la sopa solo media hora antes de la culminación para no sobre cocinarlos. A Yamilette González, coordinadora de chefs de kiwilimón, le gusta agregar huacal, hígado, molleja, alitas y la carne con más sustancia. Adicionalmente, recomienda no lavar el pollo y cocinarlo a fuego medio bajo, de 2 a 3 horas. Si el fuego es alto, las impurezas se rompen y el caldo se contamina. “Las hierbas de olor varían mucho. Hay personas que prefieren el cilantro. Mi abuelita, por ejemplo, le agregaba hierbabuena: le daba un toque súper fresco y rico. Así, si estabas malito de la panza, te caía mejor”, me relató.  Hay que incluir los huesos en la preparación pues en ellos está la magia: su gelatina es efectiva para el crecimiento del pelo y las uñas, así como para la reducción del dolor en las articulaciones.El caldo es un apacho a todas luces. Gina piensa que “a través de un plato de caldo calientito lleno de nutrientes, le das a las personas un momento de paz, de estar en el aquí y en el ahora, reconfortar en cuerpo y alma, es por eso que, cuando una persona enferma lo primero que pensamos es regalarles un caldo de pollo para que se sientan mejor”. En salud o enfermedad, hay que tomarse el tiempo de disfrutar cuando una casa huele a caldo de pollo, cuando la tapa de la olla tintineante devela que algo rico espera en el tiempo. Su vapor y su sabor tienen el súperpoder de cambiar el sustantivo “casa” por el de “hogar”. ¿Lo preparamos?
Las cifras no dejan lugar a dudas. La Organización Mundial de la Salud reporta que las enfermedades cardiovasculares (ECV) son la principal causa de muertes en el mundo y, según sus estimaciones, se cobran alrededor de 17,9 millones de vidas cada año. Quedarnos cruzados de brazos es imperdonable si consideramos que un gran porcentaje de las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir. Basta con que pongamos en práctica una serie de hábitos saludables—hacer ejercicio, bajar de peso y llevar una alimentación sana—para cuidar nuestro corazón.Al consumir sal, azucares y grasas en exceso, los niveles de colesterol aumentan, las arterias se estrechan por el exceso de placa y la probabilidad de sufrir un ataque cardíaco o una enfermedad cerebrovascular incrementa, es por eso que mantener niveles bajos de colesterol malo (LDL o lipoproteínas de baja densidad) es muy importante y debe ser una prioridad al comenzar a cuidar nuestro corazón por medio de una alimentación saludable. Cinco tipos de alimentos que debes evitar si tienes el colesterol altoDe acuerdo con las especialistas de la sección Te Cuida de kiwilimón, podemos cuidar nuestro corazón por medio de una alimentación saludable, pues la base de nuestra salud está en cómo nos alimentamos. Las especialistas nos compartieron algunas recomendaciones generales para que comiences a cuidar de tu corazón desde la alimentación: 1. Reducir el consumo de grasas en la alimentación, especialmente las grasas saturadas El consumo excesivo de grasas saturadas puede resultar en el aumento en los niveles de colesterol por lo que se recomienda evitar los aceites de coco, los aceites de palma, y los parcialmente hidrogenados. 2. Remover la piel de las aves y evitar vísceras El colesterol se encuentra en los productos de origen animal, por tanto, se recomienda remover la piel de las aves y evitar vísceras como menudo, hígado, riñones, etc. Aprende más sobre dieta y tratamiento para el colesterol alto (LDL) aquí. 3. Consumir grasas saludables altas en omega 3 Este tipo de grasas contribuyen al balance de los niveles de colesterol, triglicéridos y la presión arterial. Sin embargo, este tipo de ácidos grasos no son producidos de manera natural por nuestro cuerpo, por lo que se recomienda la ingesta de alimentos ricos en omega 3 tales como granos integrales, frutos del bosque, aguacate, pescados de aguas heladas (salmón, atún, pollo, arenque, trucha) o en su caso, a través de suplementos. 4. Limitar el consumo de sal El consumo excesivo de sodio causa retención de líquidos y aumento en la presión arterial, por lo que se recomienda evitar aquellos alimentos con un alto contenido de sodio (alimentos instantáneos, enlatados, ahumados, curados y embutidos). Por otro lado, se recomienda sustituir la sal por diferentes especias al cocinar. 5. Una buena hidratación El agua supone entre 50% y 70% de nuestra masa corporal, por lo que el buen funcionamiento de nuestros órganos depende de una buena hidratación. La clave está en beber un mínimo de agua al día, incluso aunque no tengamos sed, para asegurarnos de que nuestro organismo funcione correctamente.¿Es una dieta suficiente para tratar el colesterol alto? Aprende más aquí.Cuidar tu corazón a través de una alimentación saludable es mucho más fácil de lo que te imaginas, sólo es una cuestión de hábito. Las especialistas de Kiwi Te Cuida reunieron cuatro recetas bajas en grasas que son prácticas, económicas y muy sencillas para que comiences a alimentarte sanamente. Elige entre un rico arroz poblano de brócoli, unos deliciosos sopes de vegetales parrillados, un suculento salmón en salsa de jamaica y chile serrano o una fresca ensalada de melón con zanahoria. ¿Qué esperas para empezar a comer sano?
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