¿Qué desayunan las gimnastas el día de la competencia?
Olimpiadas 2016

¿Qué desayunan las gimnastas el día de la competencia?

Por Kiwilimón - Julio 2016
En estos Juegos Olímpicos de 2016 veremos a algunos de los mejores atletas del mundo, pero su desempeño durante la competencia sólo será tan bueno como su alimentación. Lo interesante es que es una cosa lo que comen durante su vida diaria y entrenamiento y una diferente lo que deben consumir el mismo día que compiten. Aquí te contamos qué desayunan las gimnastas el día de la competencia. Los juegos de Río se extienden a través de todo el día por casi un mes y las gimnastas pueden acabar compitiendo a cualquier hora. Por eso es muy importante definir en qué momento se tendrá que hacer el máximo esfuerzo:

Competición por la mañana

¿Qué se debe comer?: Un desayuno ligero que incluya proteína magra y carbohidratos complejos Por ejemplo: Pan integral tostado, yogurt bajo en grasa y un plátano. ¿Qué evitan?: Ingredientes altos en fibra, lactosa o grasa para evitar un malestar digestivo. Muffins de plátano y yogurt

Competición por la tarde

¿Qué se debe comer?: Un desayuno más contundente ya que se tendrá más tiempo de digestión. Este desayuno de gimnastas también debe incluir carbohidratos y proteína. Por ejemplo: Cereal con leche sin grasa, una naranja, dos huevos tibios y un panecillo integral con mantequilla de cacahuate. ¿Qué evitan?: Grasas e irritantes como salsas picantes o ingredientes con demasiada vitamina C (naranjas, limones, toronjas, etc). Huevos tibios en su punto

Desayuno del día siguiente

¿Qué deben comer?: Durante los Juegos Olímpicos es tan importante qué se come después de competir, como antes. Esta comida debe incluir carbohidratos y proteínas, pero también un poco de grasas para ayudar a reparar los músculos. Por ejemplo: Mantequilla de cacahuate con manzana verde o un bagel con queso crema bajo en calorías. También es ideal tomar agua fría para ayudar al cuerpo a rehidratarse más rápido. ¿Qué evitan?: Desayunos pesados que hagan tu cuerpo colapsar después de tanto esfuerzo como carne roja, salsas pesadas con base de mantequilla o leche y alcohol. Bagel de salmón con queso crema  
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Para las mañanas, hay personas que prefieren un jugo fresco para acompañar su desayuno y otras que religiosamente se preparan un licuado o smoothie en la licuadora para empezar el día con todo, pero, ¿será que una u otra técnica proporciona más beneficios?Lo cierto es que incrementar tu consumo de frutas y verduras es bueno para ti y de acuerdo con información de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición de Medio Camino 2016, “menos del 50% de la población estudiada consumió verduras diariamente”, así que aquí te contaremos un poco sobre los beneficios de hacerlo ya sea en forma de jugo o en forma de licuado o smoothie.Beneficios de consumir frutas y verduras a través de jugos y licuadosPrimero hablaremos sobre los jugos. Para hacer jugos, se lleva a cabo un proceso en el que la parte líquida de la fruta o verdura se separa de la pulpa o fibra, de esta forma se obtiene un producto líquido acuoso y concentrado que contiene vitaminas, minerales y otros fitonutrientes, que son compuestos bioactivos derivados de plantas asociados con efectos positivos para la salud. Por su parte, para hacer un licuado se usa la fruta o verdura entera, es decir, lo que pones en la licuadora es lo que consumes. El volumen de la bebida, que actualmente también se conoce como smoothie, será mayor que el de un jugo elaborado con la misma cantidad de frutas o verduras. Como en todo, ambas técnicas para hacer bebidas a base de frutas y verduras tienen ventajas y desventajas. Por ejemplo, los jugos proporcionan una bebida muy rica en nutrientes en una cantidad menor de líquido y para aquellos que necesitan una dieta baja en fibra, los jugos pueden ser una mejor opción. Sin embargo, el tamaño de la porción de jugo debe ser más pequeño que el de una bebida licuada, porque de lo contrario estarías consumiendo muchas calorías de azúcar en esa taza de jugo. Con los licuados conservas la fibra de la fruta o la verdura, lo que puede ayudarte a sentirte más lleno y mejorar tu salud digestiva. Además, puedes agregar otros tipos de alimentos a los batidos como nueces, semillas, cereales, o yogures para aumentar la ingesta de proteínas y grasas saludables. Cualquiera de los dos procesos puede ayudarlo a aumentar su consumo de frutas y verduras y generar menos desechos en la cocina, pues muchas veces compramos frutas que se echan a perder en el frutero, o verduras que se quedan rezagadas en el cajón del refri, porque no tuvimos tiempo de cocinar una comida o preparar la ensalada que estábamos planeando.Ya sea que elijas jugos o licuados, aquí te dejamos varias opciones para que comiences a intentarlo: Jugo verde clásicoJugo antigripalLicuado de fresa, plátano y amarantoLicuado de chocolate, amaranto y plátano
Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
La temporada de Cuaresma inicia este año del 17 de febrero al sábado 3 de abril y se trata de un importante periodo para la iglesia católica, el cual se inaugura con el miércoles de ceniza y termina con el domingo de resurrección. Durante esta temporada la dieta de los feligreses cambia ligeramente y por eso te explicamos qué es lo que no se debe comer en Cuaresma. ¿Qué es la Cuaresma? Tal como explica la Agencia Católica de Informaciones (ACI Prensa), la Cuaresma es una festividad que se originó en el siglo IV y su objetivo es reflexionar acerca de los 40 días que Jesús pasó en el desierto antes del Viacrusis así como también darles una oportunidad a las personas para arrepentirse de sus pecados y modificar sus errores a través de su acercamiento con Jesús al prepararse para recibir la Pascua.¿Qué es lo que no se debe comer en Cuaresma? Durante este proceso, se deben hacer algunos “sacrificios” que representan el apoyo y la empatía a lo que padeció Jesús en el desierto, por eso existe una pequeña lista de alimentos prohibidos que no deben consumirse durante la temporada de Cuaresma, los cuales te mostramos a continuación.Carne rojaChorizoTocinoJamón y otros embutidosMientras existen personas que evitan las carnes rojas únicamente durante los viernes de Cuaresma, también hay quienes no las consumen durante los 40 días de la temporada. Esto se debe a que la carne roja representa los pecados y excesos de la vida mundana, aunque algunos también lo consideran el Cuerpo de Cristo, por lo que sería una falta de respeto tomarlo. ¿Qué alimentos sí se pueden comer en Cuaresma? Si eres un amante de las carnes rojas y esta temporada es complicada para ti, no te preocupes pues hay un montón de alimentos deliciosos y nutritivos que con los que puedes reemplazar tu ingrediente favorito, tal como:PolloPavoPescadoSoyaMariscosVerdurasTambién te dejamos unas cuantas recetas que podrían ayudarte a sobrellevar la falta de carne roja durante esta temporada de Cuaresma.Tacos de pescado rebozados al pastor Salmón al pibil Deliciosos ejotes a la mexicana ¿Ya conocías qué alimentos no se deben comer en Cuaresma?
La jericalla es un postre tapatío típico. Su origen se remonta al siglo XVIII, cuando las monjas del Hospicio Cabañas idearon un postre nutritivo y de sabor llamativo para los niños huérfanos que cuidaban. Elaboraron la receta con leche, canela, azúcar, huevo y vainilla, con un sabor similar al de la natilla española pero de consistencia ligera. Actualmente la jericalla es uno de los postres típicos favoritos de los hogares jaliscienses. Sin embargo, muchos podemos llegar a confundir la jericalla con el flan o el crème brûlée, pues comparten los mismos ingredientes y tienen muchas similitudes en su modo de preparación. Por eso te presentamos las diferencias entre estos postres para que puedas identificar la auténtica jericalla jalisciense. Flan y crème brûlée  El flan es un postre muy popular en México y el mundo. Con una rica tradición histórica, el flan llegó a México tras la conquista con una receta que mezclaba leche, huevo, azúcar, vainilla y un baño de caramelo líquido, mientras que el crème brûlée es un clásico de la repostería francesa que consiste en una crema dulce suave, cuya superficie tiene una fina capa de caramelo crujiente. La jericalla Si bien los tres postres se elaboran con una base de huevo, vainilla, azúcar y leche, se diferencian por su preparación y algunos detalles en el uso de ingredientes. Por ejemplo, el flan usa las yemas y las claras de los huevos; mientras que la jericalla sólo utiliza las yemas de huevo; o bien, el crème brûlée tiene una consistencia de la crema parecida a la de la jericalla, pero su técnica es un poco más elaborada para conseguir la capa crujiente del azúcar quemada, que aporta un contraste de textura.Para preparar la jericalla se hierve la leche con la canela y la vainilla. Por otro lado, se baten las yemas con el azúcar y al final se combina con la leche infusionada, para luego colar y hornear a baño María. Al final, en la superficie casi siempre queda una costra dorada y un poco quemada. La textura se parece al flan, pero es mucho más ligera y untuosa. La jericalla se presenta en el mismo recipiente en el que se hornea, para respetar y mostrar su costra, que tiene una consistencia más sólida y añade profundidad al sabor con ese toque de leche quemada.¡Ya sabes qué postre tienes que probar en tu siguiente parada por la Perla Tapatía! Fotografías: Antonio Flores 
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