Así puedes evitar que tu hijo sea un
Tips

Así puedes evitar que tu hijo sea un "picky eater"

Por Kiwilimón - March 2019

¿La hora de la comida se convierte en una batalla campal en tu casa? ¡Aguas! Lo que podría parecer un simple berrinche puede convertirse en un mal hábito. Se considera a un niño o niña como “picky eater” cuando se niega a probar nuevos alimentos, no
come la cantidad que le corresponde, rechaza la comida saludable o simplemente no quiere sentarse a comer. Si bien para muchos niños solo es una etapa, la edad en que dejan de ponerle “peros” a la comida puede variar.

¿Por qué los niños se hacen quisquillosos con la comida?

Normalmente se asocia este tipo de comportamientos a la etapa en la que el niño trata de demostrar su autoridad, alrededor de los 2 años; sin embargo, también puede tratarse del rechazo a ciertas situaciones (falta de una rutina para comer, peleas en la mesa, mal ambiente familiar), algún problema de salud que le impida comer apropiadamente, como el reflujo, o simplemente fue acostumbrado a ciertos alimentos o sabores desde temprana edad.

Consejos para hacer que tu hijo coma saludablemente:

Haz que la comida sea toda una experiencia: crea un ambiente atractivo con cosas que le interesen, como hablar de su caricatura o actividad favorita. Trata de mantener un ambiente relajado, sin peleas ni distracciones como la televisión.

Dale nuevos alimentos poco a poco: procura darle alimentos que le gusten junto con alimentos nuevos, con sabores que combinen, que no sean tan fuertes para su paladar y en porciones pequeñas. Por ejemplo, puedes preparar unos macarrones con queso con unos trozos de champiñones.

Preséntale su plato de maneras divertidas: ya sea en forma de caritas, en platos atractivos o en presentaciones novedosas. Da clic AQUÍ para descubrir recetas deliciosas diseñadas especialmente para los pequeños del hogar.


Debes poner el ejemplo: no solo le pidas que él coma saludablemente, tú también hazlo. Coman juntos algún plato fuerte o alguna colación durante el almuerzo u ofrécele tu colación de fruta por la tarde. Compartan el hábito de comer cosas saludables.

Cambia los menús: puedes incluir un día con su comida favorita, mientras que los días restantes puedes cambiar el menú cada semana, de manera que siempre esté esperando la sorpresa de lo que comerá ese día.

Tener un picky eater en casa complica la planeación de los menús de la semana, pero con un poco de imaginación, juntos tu pequeño y tú descubrirán que la hora de la comida es de los mejores momentos para compartir en familia.

Si ya no tienes ideas para el menú de la semana, estas recetas te sacarán del apuro:

Tacos de hot cakes con fruta

Nuggets de pollo con quinoa

Sándwich de huevo caracol

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
A su regreso de la guerra de Troya, Ulises (también llamado Odiseo) navegó durante 20 años por varias islas y mares. En su trayecto vivió aventuras con cíclopes, dioses y seres con poderes sobrenaturales, hasta que pudo volver a su reino, Ítaca, donde lo esperaban su esposa Penélope y su hijo Telémaco. Su viaje lleno de dificultades, retos y peripecias (conocido como La Odisea) se volvió uno de los relatos más famosos de la literatura de todos los tiempos.Llegar a Ítaca es volver a casa, al hogar, al refugio; pero también reencontrarse con seres queridos en un espacio para recuperar la memoria, descansar y relajarse de las ocupaciones del día, extender el conocimiento y la comunicación con los otros, además de compartir las historias que nos importan con la palabra y los libros. Eso es Cafebrería Ítaca, en Cerritos, San Luis Potosí, un rinconcito con cafetería, librería, biblioteca y talleres donde todos son bienvenidos.Cafebrería Ítaca es la primera cafetería-librería con una oferta de actividades culturales, literarias y talleres en Cerritos, San Luis Potosí, que promueve los vínculos con escritores y artistas de otras partes de la República. Sus fundadores, Lorena Rojas y Adán Medellín, tienen la visión de consolidar este espacio en una residencia temporal de creadores culturales y artísticos, organizar el primer festival literario de Cerritos con invitados locales, regionales y nacionales. Además de promover la lectura de todos los que los visiten, pues cuentan con una nutrida colección personal literaria. Lorena Rojas, originaria de Cerritos, San Luis Potosí, estudió Lengua y Literatura Hispanoamericanas en la UASLP y escribe cuentos y monólogos teatrales. Sus relatos se han publicado en revistas digitales como Punto en Línea y Neotraba, donde escribe la columna "Letras y Enigmas". Adán Medellín, originario de la Ciudad de México, es Licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM. Ha publicado cuatro libros de cuentos: Vértigos, Tiempos de Furia, El canto circular y Blues vagabundo (Premio Bellas Artes de Cuento San Luis Potosí 2017). Obtuvo su segundo Premio Bellas Artes, ahora en Ensayo Literario, con El cielo trepanado en 2019. Ha obtenido, entre otros galardones destacados, el Premio Nacional de Relato Sergio Pitol en 2007, el Premio Nacional de Cuento Beatriz Espejo 2019 y el Iberoamericano de Cuento Ventosa Arrufat-Fundación Elena Poniatowska 2020. Lorena y Adán son fundadores de este proyecto hecho con puro corazón y pasión. Cuando visites Cafebrería Ítaca ellos te recibirán y te deleitarán con literatura y exquisitos platillos como su espagueti Ítaca, una pasta de la casa con toque marino de camarones y mejillones en una deliciosa crema especiada de tres quesos; su Clerinfusión, que es el twist sin alcohol de un cóctel clásico con una base de jugo de uva e infusión de frutos rojos y su pay de garambullo, que es un postre frío con el alma de un fruto de temporada del desierto. ¡No esperes más y emprende tu viaje a Cafebrería Ítaca!¿Dónde visitarlos? Jardín Hidalgo 15 Altos, Col. Centro, CP 79440, Cerritos, San Luis Potosí. (Frente a la plaza principal, a un costado de la Iglesia de San Juan Bautista).Síguelos en: Facebook @Itaca.cafebreria y en Instagram @cafebreria.itaca.
Tortilla, relleno, salsa. Tres posibilidades que, con cierta dosis de creatividad, se vuelven infinitas. Una trilogía sencilla, justa en cada una de sus partes. Un número ecuménico sin aristas en el que nada sobra, en el que todo huele y sabe a armonía. Este gran portador del número tres –según la numerología, sinónimo de paz y estabilidad–, las enchiladas mexicanas, es uno de los platillos que han sabido colarse al día a día de los hogares. Las “enchiladas mexicanas” son cultura: son desde el antojito de puesto, la comida formal cuando se hornean, o el desayuno de los trasnochados. Las enchiladas son sustantivo, son adjetivo, porque ya saben, los mexicanos cuando nos enojamos, nos enchilamos. En el caso del alimento, la enchilada mexicana debe su nombre a la tortilla, ya sea que se remojó en salsa y se frío, o se le aplicó el sistema a la inversa. Si la tortilla va primeramente frita en aceite, hay que cuidar que la temperatura y la cantidad de la grasa sea suficiente para no entiesarla. Si va revolcada en salsa y luego frita, hay que tener buen tino para no convertirla en chilaquiles. Y es que la enchilada debe ir doblada. Es su promesa de marca, su sine qua non. No puede ir enrollada como unas flautas ni simplemente doblada; es símbolo de egoísmo si sólo lleva unas gotas de salsa; de tacos, si lleva la salsa por dentro; de chilaquiles, si va fragmentada. La enchilada debe ser suave, blandita; no sólo cocida al comal, para que penetre la salsa en su crispida superficie. El origen se remonta al calendario precolombino. El Códice Florentino hablaba de las chillapitzalli, unas tortillas enrolladas que se condimentaban con chile. De hecho, existía un oficio, el de la tlailacatzoa, en el que la cocinera se convertía en experta de doblar tortillas. Tras la Conquista se incorporaron a la receta decenas de ingredientes como el caldo de pollo en las salsas o las proteínas como el pollo y el cerdo. Como tal, “la tortilla enchilada” apareció por primera vez en el gran recetario de 1831, El cocinero mexicano.Las recetas fueron variando regionalmente. Ahora los dedos de las manos nos faltan para enumerarlas. Las variaciones tienen que ver con los chiles que se incorporan a la salsa. Aunque claro, en los rellenos y los ingredientes que las coronan están las acepciones; el diablo, dirían algunos. En algunos mercados como en Veracruz, el relleno va por fuera. En otros casos, la variedad está en la masa a la que se le incluye chile cascabel, como en el caso de las potosinas. Hay una enchilada mexicana para cada ocasión, para cada presupuesto. No faltan las de mole y guajolote para las ocasiones especiales, ni las frugales que se dejan ver cuando en el refrigerador hay más cervezas que ingredientes; tortilla, huevo y salsa de chipotle bastan para prepararlas. La versatilidad y capacidad de adaptación a lo que hay es un homenaje al saber hacer de cada estado, al de cada pueblo, al de cada familia. Estas son algunas de nuestras favoritas.Enchiladas mineras de GuanajuatoUn platillo de época virreinal. Se les llama mineras por ser la labor primordial del estado; las enchiladas van rellenas con queso ranchero y van coronadas por una mezcla de verduras –papa, zanahoria y lechuga–. Que a nadie se le escape el detalle mágico del tocado: chile y cebollitas encurtidas.Enchiladas queretanasSon bastante similares a las mineras, sin embargo, estas no llevan encurtidos. La tortilla va igualmente frita en la salsa para lograr esa sensación adobada y pueden ir rellenas de pollo o de huevo. Enchiladas suizas Más mexicanas que el mole, las enchiladas suizas toman su nombre por el gratín de queso que las cubre al exterior. Generalmente van rellenas con pollo y en la composición de la salsa se incorpora un agente lácteo como la crema. Esto las hace ligeramente dulces, suficientemente perfectas.Enchiladas suizas rojasSe elaboran de forma similar a las verdes, pero con la adición de jitomate al hervido de salsa. En las suizas, se vale hacerse de la vista gorda con lo de “deben ir dobladas” pues, para que se amolden orgánicamente y consigan esa corteza doradita en el horno, se enrollan y se ponen al refractario.Enchiladas de mole verde¿Dos best sellers nacionales en un mismo plato? El buen karma se hace realidad cuando un mole verde es lo enchiloso de unas sencillas tortillas de maíz. Digno de cualquier celebración –boda, quinceaños, semáforo amarillo, promoción 2X1 en tu súper favorito– estas enchiladas son una fiesta de pepita con final picosito.Enchiladas enacahuatadasEn México incluimos los cacahuates también en las salsas como la macha o en algunos moles oaxaqueños. Esta salsa espesa, balanceada en acidez y tersa es la cobija que toda tortilla quisiera llevar. Enchiladas de chile poblanoEn el mundo de las enchiladas verdes, tenemos unas de pantones más claros que no proceden del tomatillo, sino de una crema elaborada a partir de chile poblano y queso, queso doble crema, crema o bien, todas las anteriores. Pueden ir rellenas de pollo o de un salteado de setas para completar la experiencia vegetal. 
La gastronomía cubana, al igual que esta pequeña isla del Caribe, es una verdadera fiesta repleta de sabores, colores, aromas y texturas que todos deberían probar. Por eso te invitamos a viajar a ese exótico país a través de lo mejor de su comida. ¡Descubre los platillos más emblemáticos de Cuba! La comida tradicional de Cuba ha sido influenciada por indígenas de África, árabes, chinos, portugueses y hasta españoles. Es por eso que en ella podemos reconocer los sabores de especias como el ajo, el comino, el orégano, el laurel, mezcladas exquisitamente con otros ingredientes como carne, verduras frescas y frutas. Ropa vieja Uno de los platillos más emblemáticos de Cuba es sin duda la ropa vieja, un guisado hecho con carne de res deshebrada en una salsa de tomate que generalmente se acompaña con arroz y otros vegetales al gusto. Moros y cristianos Los tradicionales moros y cristianos hacen referencia a los suculentos frijoles negros acompañados de un arroz blanco bien esponjoso. Algunos cubanos sirven arroz con frijoles separados y otros lo mezclan, ¿a ti cómo se te antojan más? Vaca frita Muy similar a la ropa vieja, la vaca frita es un guisado con carne deshebrada, pero sin tomates. Ésta se prepara con un poco de cebolla, ajo, limón, sal y res. Puede acompañarse de arroz y unos platanitos fritos bien crujientes. Tostones Al igual que otros países latinos como Colombia, Puerto Rico y Venezuela, los tostones o patacones, son tortitas fritas de plátano macho que pueden combinarse con otros ingredientes como pescado o carne. Sándwich cubano Aunque este platillo se originó dentro de las comunidades cubanas en Estados Unidos, es un platillo cubano muy popular que consiste de un emparedado con jamón, cerdo asado, queso suizo, encurtidos, mostaza y, a veces, salami en pan cubano. Se puede prensar y calentar en una plancha. Ajíaco El ajiaco es un platillo originario del siglo XVI que se trata de un caldo con carne seca, arrachera, carne de cerdo, espigas de maíz, malanga, plátanos verde, yuca, calabaza, limas, sal y pimienta. Muchos lo aman a pesar de que podría parecer un poco fuerte para quien tenga estómago sensible. Caldosa La caldosa es un platillo tradicional cubano muy parecido al sancocho colombiano, pero éste se prepara con carne de pollo, con viandas como calabaza, plátano verde, yuca, malanga, papa, especias; además de vinagre, o limón, ajo, puré de tomate. ¿Qué platillo de Cuba se te antoja más?
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD