Cómo ahorrar cuando vas al súper
Tips

Cómo ahorrar cuando vas al súper

Por Kiwilimón - Febrero 2019

Deja de batallar para llegar a la quincena. Aprende a ahorrar cuando vas al súper con estos tips súper sencillos.

Diseña el menú de la semana.

No solo se trata de tener orden al momento de alimentarte. Haciendo un menú semanal es más sencillo que planees tus comidas, elijas los ingredientes y calcules las cantidades para evitar desperdicios. Por ejemplo, si el lunes preparas pastel de papa con queso y jamón, puedes aprovechar para cocinar otros días gratín de papas con queso poblano o papas Alfredo.

Aprovecha los productos de la temporada.

Una manera muy efectiva de ahorrar y siempre comer fresco es cocinar con las frutas y verduras de la temporada. Investiga cuáles son los productos que están disponibles y diseña el menú semanal en torno a ellos. Preparar la comida de acuerdo a la temporada también es una buena idea para renovarte constantemente y no estancarte al momento de cocinar.

Aprende a sustituir ingredientes.

Otro tip que puede ayudarte a ahorrar en la cocina es sustituir ingredientes. Esto te ayudará a mantener un presupuesto más bajo (al no tener que comprar tantas cosas), pero también es una manera de llevar una alimentación más saludable. Por ejemplo, en lugar de comprar una cartera de huevos, puedes tener en tu alacena chía y solo remojarla en agua cuando hagas alguna receta que incluya huevo.

Haz una lista del mandado.

Si lo que quieres es bajarle a tus gastos de comida, antes de ir al súper checa tu menú, revisa lo que tienes en tu cocina y, con base en eso, haz una lista de los alimentos que te hacen falta. La idea es que compres solo lo que hayas previsto para tus comidas de la semana y dejes de lado todos los gastos innecesarios: botanas, dulces, antojos, etc.

Elige bien lo que compras.

Mientras estás en el súper puedes ahorrar de muchas maneras. La más común es comprar productos que no tienen marca. En muchas ocasiones la calidad es similar a otros productos, pero el precio es mucho más bajo. Otra opción es adquirir artículos que sean rellenables. Esto además es ecológico, ya que te permite reutilizar botellas y contenedores.

¿Tú cómo ahorras cuando vas al súper? Compártenos tus tips en los comentarios.

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
¿Cuántas veces has pensado en hacer un postre bajo en calorías? Preparar un pastel que podrás comer sin sentir tanta culpa o sentir que excedes tu consumo diario de azúcar, es y fue posible en The House of Splenda ®.Para comprobar que esto sí se puede lograr, Splenda ® reunió a diecinueve mujeres que aman la cocina y quieren encontrar el perfecto balance entre un estilo de vida saludable pero sin dejar a un lado un antojo dulce.En una divertida mañana, algunas fans de kiwilimón se reunieron en un taller de cocina organizado por Splenda ® , en el cual pudieron preparar un Pastel Frío de Matcha hecho con la mitad de azúcar que se utilizaría regularmente. Al hacer este postre, aprendieron cómo reducir las cantidades de azúcar con un producto ideal que mantiene la textura de un postre rico y especial que se crea al combinar un ingrediente japonés con otros sabores.DA CLIC PARA VER LA RECETA COMPLETAPara aprender a hacer este postre para el que no se necesita horno, el chef Mauricio Eggleton explicó el paso a paso a las invitadas. Cada equipo, conformado por cinco expertas en cocina, se encargó de mezclar a la perfección cada ingrediente. Además, aprendieron cómo reducir el consumo de azúcar y sustituirla por ingredientes como Splenda ® Mascabado y Splenda ® Azúcar, con los que utilizas la mitad de azúcar y gracias a esto reduces a la mitad las calorías por porción.Actualmente, la Según la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda que el consumo de azúcar de una persona con una masa corporal normal no debe superar el 5% de la ingesta calórica diaria, es decir unos 25 gramos aproximadamente.Por eso, una de las mejores opciones para comer algún postre con la cantidad de dulce más regulado, es optar por las opciones que ofrece Splenda ® , que actualmente es la única marca con la que puedes endulzar con la mitad de azúcar sin perder sabor. Si quieres conocer más a detalle sus productos, visita su página de Facebook y su perfil de Instagram.Estas son recetas que te pueden interesar: Hotcakes de Plátano con ChíaStrudel de Manzana y Nuez
No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
Al día de hoy, existen montones de fotografías en Instagram que muestran el hashtag #AvocadoToast. Y es que, admitámoslo, esta receta fascina a cualquiera por ser indulgente y nutritivo. Prepararla es sumamente sencillo, únicamente se necesita pan tostado, Aguacates de México y sal. Lo fascinante de este platillo es que no existe una sola manera de prepararlo y disfrutarlo. Básicamente todo depende de nuestra creatividad (o de las ideas que encontremos en Instagram). Es justo en esta red social donde podemos hallar combinaciones osadas, ya sea con langosta, queso, rábano, Sriracha, fresas o hasta chapulines. ¿Por qué sigue en boca de todos?Que un platillo como este siga de moda, no solo se debe a su sencillez y antojable apariencia, sino también a lo nutritivo que son los aguacates para nosotros, con casi 20 vitaminas y minerales. Es por eso que la gran ventaja de los avocado toasts es que, sin importar cómo decidas prepararlos, puedes estar seguro de que incorporarlos a tu dieta será un cambio saludable.Los aguacates pueden actuar como un “elevador de nutrientes” porque contienen grasas buenas, las insaturadas, y pueden ayudar a aumentar la absorción de nutrientes solubles en grasa de otros alimentos consumidos con la fruta, tales como las vitaminas A, D, K y E. Por un lado, el aguacate contiene 8 g de grasa por cada porción de 50 g, de los cuales más del 75% son grasas buenas. De hecho, el aguacate es prácticamente la única fruta con grasas buenas. Por eso, el consumo de platillos hechos a base de aguacate, como los avocado toasts, puede ser una decisión saludable y muy nutritiva. Es muy probable que las cifras en Instagram que tienen que ver con avocado toast sigan creciendo; es un platillo que llegó para quedarse en los corazones de gastrónomos y nutriólogos. ¿Quién podría decirle que no? Consigue algunos Aguacates de México y anímate a inventar tus propias versiones. Quién sabe, tal vez algún día tu invención marcará una nueva tendencia.
Entrar a la alberca después de comer siempre conlleva varias dudas, pues desde que éramos pequeños, hemos escuchado que debemos esperar después de comer para poder nadar. Durante muchísimos años, madres preocupadas por el bienestar de sus pequeños han tenido que lidiar con la impaciencia y la ansiedad de sus hijos para divertirse en el agua. Pero, ¿en realidad es necesario esperar? ¿Qué tan cierto es eso de que te puede dar un calambre después de comer? ¿Es solo un mito o debemos seguir siempre esta recomendación?Te invitamos a seguir leyendo para descubrir si efectivamente hay que dejar pasar tiempo después de comer para poder nadar o si simplemente se trata de una leyenda urbana.La explicación La razón que dan la mayoría de los padres a sus hijos para tener que esperar antes de regresar a la alberca es la digestión. Básicamente, la creencia general es que después de comer, la sangre de todo el cuerpo (incluyendo la de las extremidades) se concentra en el aparato digestivo, lo que hace que los brazos y piernas sean un poco menos ágiles. De igual manera, los calambres y las punzadas son mencionados como motivos para evitar entrar al agua justo después de comer. La explicación es que si una persona comienza a nadar cuando su estómago aún está haciendo digestión, esto le puede provocar un calambre o una punzada severa en las costillas, lo que podría imposibilitarla de nadar, y entonces correr el riesgo de ahogarse. La realidadSi bien es cierto que durante el proceso de digestión la sangre se dirige al estómago para procesar los alimentos, esto no significa que el resto del cuerpo se quede sin sangre o que sea incapaz de funcionar adecuadamente. Pensar que una persona puede sufrir un accidente por entrar a nadar después de comer es, en este caso, simplemente absurdo. Tus piernas y brazos van a funcionar como siempre, aunque tu estómago esté trabajando.En cuanto a los calambres y punzadas hay varias explicaciones. Los calambres son movimientos espasmódicos involuntarios que surgen durante el ejercicio. La mayoría de los casos se deben a la falta de hidratación y electrólitos, o simplemente a la fatiga. En cuanto a las punzadas, que son dolores muy intensos debajo de las costillas, aún no se sabe con exactitud qué puede provocarlas. Sin embargo, algunos estudios han demostrado que los nadadores son más propensos a sufrir estas molestias que los corredores. Pero ojo, esto solo se ha registrado entre atletas profesionales de alto impacto. La conclusiónNo existe información científica ni estudios que relacionen directamente el consumo de alimentos con el riesgo de sufrir un accidente mientras se nada. Los niños en realidad no tienen que esperar 30 minutos o una hora después de comer para regresar al agua. Solamente hay que tomar en cuenta algunas consideraciones:El ingerir alimentos grasosos puede provocar una sensación de pesadez. Si vas a ir a la alberca con tus hijos, mejor lleva comida ligera, como ensalada o frutas.Es poco recomendable hacer alguna actividad física después de comer demasiado, ya que se pueden experimentar nauseas. Esto aplica tanto para nadar como para correr.Ni la Cruz Roja ni otras asociaciones de salvavidas o pediatras han registrado la pérdida de vidas en niños por nadar después de comer. Así que relájate y disfruta de la alberca con tus pequeños.Estos platillos son ideales para llevarlos a la piscina:Croquetas de papa con jamónRollitos de ensalada de polloMini hamburguesas rellenas de queso Banderillas espirales de salchicha
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD