Remedios caseros para sentirte más ligero
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Remedios caseros para sentirte más ligero

Por Kiwilimón - Enero 2019

Después de comer ciertos platillos es normal que sintamos un poco de indigestión o malestar estomacal. Para disminuir estas molestias existen remedios sencillos y muy económicos. Estos son algunos tónicos caseros que te ayudarán a sentirte más ligero.

Jengibre + miel + limón

Prepara un té de jengibre poniendo a hervir una taza de agua con un pedacito de jengibre fresco. Quítalo del fuego y añade una
cucharadita de miel y el jugo de un limón. El jengibre te quitará las náuseas provocadas por la indigestión, la miel hará que te desinflames y el limón combatirá el exceso de acidez en tu estómago.

Canela + miel

Pon a hervir una taza de agua y coloca una raja de canela dentro. Deja que entre en ebullición por unos minutos y después deja reposar. Agrega una cucharadita de miel y bebe lentamente el té. La canela es un ingrediente muy bueno para aliviar los síntomas de la indigestión, por lo que te sentirás más ligero después de tomar esta bebida.

Anís estrella + manzanilla

Combina un poco de anís estrella con manzanilla y haz un té. Bébelo como agua de uso durante todo un día y después tómalo por la mañana y la noche. El anís aliviará la inflamación provocada por los gases, y la manzanilla quitará el dolor estomacal gracias a sus efectos antiespasmódicos.


Hierbabuena + miel

En una olla pon medio litro de agua y un manojo de hierbabuena (las hojas con todo y los tallos). Deja que hierva unos minutos y después agrega una cucharadita de miel. La hierbabuena es un remedio natural para mejorar el proceso digestivo. Si padeces de acidez, no tomes hierbabuena, ya que puede empeorar los síntomas.

Agua + bicarbonato de sodio

Agrega una cucharada de bicarbonato de sodio a un vaso con agua. Disuelve bien y después bébelo. Fíjate que no se quede todo el bicarbonato en el fondo del vaso. Este tónico funciona muy bien en las personas que suelen tener digestiones pesadas o que padecen de indigestión debido a la acidez.

Estos remedios caseros pueden sacarte de un apuro cuando te sientes pesado después de una comida, pero no pueden sustituir un tratamiento médico. Si presentas síntomas de indigestión en repetidas ocasiones, te recomendamos visitar a tu doctor.

Puedes probar estas Recetas Ligeras y darle un giro a tus platillos diarios:

Pan fácil de avena

Enfrijoladas de claras rellenas de nopaless

Aguacate relleno de ensalada de nopales

Vasitos de yogurt con crujientes de almendras

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Guadalupe López Trejo
01/02/2019 10:00:12
Muy buenas recomendaciones
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El Hummus es una preparación de Medio Oriente que hoy en día se consume mucho. Se usa como dip para triángulos de pan pita, o verduras, y también como base para algunos guisos.Nutricionalmente, es muy bueno porque tiene alto contenido en grasas sanas y minerales. Es bajo en carbohidratos y alto en proteínas y fibra de origen vegetal. Además, es delicioso y te hace sentir satisfecho.Básicamente, el hummus está hecho a base de garbanzos. De hecho, la palabra hummus quiere decir garbanzo. Tiene también tahini o pasta de ajonjolí molido, y otros complementos como ajo, aceite de oliva y jugo de limón.Prueba estas Botanas Saludables con HummusExisten versiones muy diferentes de este alimento por todo el mediterráneo, norte de áfrica y medio oriente. Algunas tienen berenjena, jitomate, alubias o huevos cocidos o mezclas de especias. Después de todo, es una base bastante neutra abierta a muchos sabores.Para prepararlo en casa, necesitas empezar por los garbanzos. Los puedes conseguir enlatados y ya cocidos, lo cual es muy práctico. Si deseas cocerlos, hay que remojarlos toda una noche, descartar el agua del remojo y cocerlos en suficiente agua con sal. Puedes agregarles cebolla, zanahoria y hierbas de olor para lograr un mejor sabor. Déjalos a fuego bajo o en olla de presión hasta que estén muy suaves.Una vez cocidos, hay que molerlos en un procesador de alimentos o licuadora con tahini, la cual es una pasta de ajonjolí molido que se consigue en casi todos los supermercados y también en tiendas de comida árabe. El tahini tiene un sabor fuerte, por lo que un par de cucharadas son suficientes para agregar mucha personalidad. Su sabor se balancea muy bien con jugo de limón, sal y aceite de oliva, pero si no deseas agregar tahini, un poco de yogurt griego o jocoque seco aportarán acidez y cremosidad.Ajusta la consistencia de tu hummus casero con el agua que te haya quedado de la cocción. Algunas personas prefieren molerlo hasta que esté completamente terso, pero también puedes dejarlo con un poco de textura.Finalmente, para darle sabor, lo tradicional es un poco de ajo crudo, aunque también puede ser rostizado. Si usas ajo crudo, muélelo con el jugo de limón para domar un poco su sabor. Es delicioso con una pizca de comino y está de moda agregar otros ingredientes que le den colores interesantes, como betabel rostizado, aguacate, pimientos asados, calabacitas asadas o berenjena tatemada.Para servirlo, es tradicional ponerlo en un plato y marcar un canal con la parte de atrás de la cuchara, agregar más aceite de oliva y espolvorea un poco de pimentón, zaa’tar o chile en polvo.Te recomendamos estas 6 nuevas maneras de comer hummusPor otro lado, el hummus no solamente funciona como dip. Es una gran opción para la lonchera con verduras. Es delicioso también en lugar de mayonesa para tu sándwich. Además, lo puedes usar para rellenar portobellos, o combinado con arroz, para rellenar pimientos al horno. Es riquísimo encima de pollo asado, en tu avocado toast o con pimientos y cebollas sobre tu hamburguesa o en pita con carne asada.Visita la historia antigua en un plato que está muy de moda y agrégale toques interesantes a tu gusto. Después de todo, así es como se crean los grandes platillos.
Los mariscos son deliciosos, pero también pueden ser peligrosos si no se refrigeran apropiadamente. Evita problemas de salud conociendo cómo debes almacenar los mariscos y los días que pueden durar refrigerados.Primero que nada, ¿en qué debes fijarte para elegir mariscos en buen estado?Si un marisco se encuentra ya en estado de descomposición, no importa si lo guardas en el refrigerador o en el congelador, simplemente ya no sirve y no debes usarlo para cocinar. Estos son los principales aspectos que debes revisar al momento de comprar mariscos:Los caparazones de los mariscos, como las ostras o las almejas, deben estar enteros, es decir, sin grietas. Si te encuentras con un caparazón quebrado, no compres ese marisco.Para comprobar la frescura de los mejillones, ostras y almejas hay un truco muy sencillo. Golpea suavemente el caparazón. Si este se cierra, esto significa que el marisco aún está vivo, en caso contrario, mejor no lo compres.Los cangrejos y las langostas deben comprarse vivos, ya que se echan a perder muy rápidamente. Así que cuando los vayas a comprar asegúrate de que las patas se mueven, el caparazón está firme y la cola se encuentra recogida (no extendida).¿Cuántos días duran los mariscos refrigerados?Es muy importante que prestes atención a la manera en que guardas los mariscos. A diferencia de la carne de res que puede estar en el refrigerador sin problemas por varios días, los mariscos tienen una caducidad mucho menor. Recuerda que el consumir mariscos pasados o en mal estado puede provocar alguna infección o problema de salud, así que mejor ahórrate esos inconvenientes almacenando los mariscos de acuerdo con estas indicaciones.Los camarones, ostiones, langosta y calamares frescos solo pueden refrigerarse dos días (no más). En el congelador tienen un mayor tiempo de caducidad, ya que aguantan entre tres y seis meses.En el caso de los mariscos cocidos, si se cocina el mismo día que se consume, pueden refrigerarse hasta tres días. Si no preparaste tú la comida, checa directamente con el fabricante las indicaciones de consumo para saber cuánto tiempo más puede almacenarse el platillo en el refrigerador.De cualquier manera, es muy importante que antes de consumir mariscos (cocidos o frescos) que han estado refrigerados o congelados, revises su estado general. El olor de estos nunca debe ser agrio o parecido al amoniaco.Aunque no son mariscos, los pescados también deben almacenarse con cuidado para evitar que se descompongan. La recomendación es que los pescados (magros y grasos) pueden estar en el refrigerador como máximo dos días, y en el congelador desde seis hasta ocho meses.Recuerda revisar periódicamente la temperatura de tu refrigerador, la cual debe estar en 4° C, y la del congelador en -18° C.¿Te encantan los mariscos? Entonces no puedes perderte estas recetas fáciles: Tostadas de pulpo adobadoAros de Calamar en caldo de mostaza picositaEsquites de camarón y chile guajillo
El colágeno es una proteína presente en articulaciones, piel, músculos, y tendones. Su consumo es importante ya que no solo ayuda a combatir la flacidez del rostro y a mejorar el estado del cabello y las uñas, sino que también mejora la masa muscular y fortalece las fibras alrededor de las articulaciones. Si quieres asegurarte de estar consumiendo la dosis diaria recomendada de colágeno (10 g), te recomendamos incluir estos alimentos en tu dieta.Caldo de hueso: Este es uno de los pocos alimentos que contiene colágeno listo para que tu cuerpo pueda usarlo. La mayoría de los ingredientes ayudan a sintetizar el colágeno, mientras que el caldo de hueso en sí mismo ya es rico en colágeno. Salmón :El zinc presente en el salmón ayuda a activar las proteínas que se necesitan para sintetizar el colágeno. Solo recuerda que es mejor consumir salmón salvaje y no el que es criado en piscifactorías.  Alga espirulina: Esta alga es una fuente rica en amino ácidos, como la glicina. Se ha descubierto que la glicina es un componente esencial para la producción de colágeno, así que consumir alga espirulina regularmente puede aumentar el nivel de esta proteína.Cítricos: Como todos sabemos, las naranjas, limones, toronjas y mandarinas son alimentos ricos en vitamina C. Este componente es esencial en la producción de colágeno, ya que ayuda a que los amino ácidos se unan para formar la proteína. Huevos: Los altos niveles de amino ácidos presentes en los huevos, principalmente en las claras, hacen que este alimento sea uno de los más importantes en la producción de colágeno. Semillas de calabaza: Esta es una de las fuentes más ricas en zinc. Su consumo es muy importante debido a que favorece la producción de colágeno sin la necesidad de ingerir alimentos de origen animal.Gelatina: La mayor concentración de colágeno se encuentra en los tendones, ligamentos, cartílago, piel y huesos de un animal. Considerando que la gelatina está hecha a base de estas partes, su consumo asegura una buena dosis de colágeno.Vegetales de hoja verde: Estos alimentos tienen mucha vitamina C, la cual es necesaria para producir colágeno tipo 1, la variedad más abundante de colágeno en el cuerpo. ¿Te gustaría mejorar la apariencia de tu piel o recuperar la salud de tus articulaciones? Puedes comenzar por comer mejor y preparar estas deliciosas recetas y llena tu cuerpo de colágeno de manera natural:Gelatina Mosaico de Carlota de LimónTacos de Salmón enchiladoEnsalada de Papa con Huevo
Una de las principales preocupaciones de una mujer embarazada es, sin duda, el bienestar de su pequeño. En los nueve meses de gestación la futura madre está constantemente preguntándose si lo que come, bebe o hace puede afectar de alguna manera la salud del bebé.Si bien es cierto que la mujer debe vigilar lo que come para evitar futuros problemas de salud, como diabetes gestacional o preclamsia, hay ciertas recomendaciones que son simplemente erróneas. Descubre los mitos y verdades más comunes en torno a la alimentación en el embarazo.No puedes comer pescado.Mucho se ha hablado sobre la presencia de mercurio en el pescado y sus efectos negativos durante el embarazo y la lactancia. Precisamente este prejuicio ha llevado a que muchas embarazadas eviten del todo cualquier tipo de platillo que incluya pescado, sin embargo, hay que recordar que no todas las variedades de pescado tienen los mismos niveles de mercurio.  Incluir pescado en tu dieta ayuda a aumentar los niveles de omega 3 y vitamina D en tu organismo. El consumo de alcohol está prohibido.Algunos estudios han demostrado que el consumo moderado de alcohol no es dañino para el bebé. Incluso puede llegar a ser benéfico. Beber un vasito de vino a la semana puede mejorar la circulación sanguínea, tanto de la mamá como del bebé. Sin embargo, es muy importante recalcar que no es una obligación beber alcohol y, que, si decides hacerlo, debes limitarte a unos cuantos mililitros a la semana. De lo contrario, puedes poner en riesgo la salud del bebé.Debes dejar de beber té y café.La cafeína es un estimulante y un diurético. Por un lado, su consumo hace que presión sanguínea y el ritmo cardiaco aumenten, lo cual no es muy recomendable durante el embarazo. Por otro lado, el efecto diurético puede empeorar las ganas de orinar que ya de por sí son bastantes. En cuanto a los tés debes fijarte muy bien qué contienen antes de beberlos. Aunque sean bebidas de origen natural y parezcan inofensivas, existen algunos tés que tienen efectos abortivos. Consulta con tu médico antes de incluir tés en tu dieta.Los quesos pueden hacerle daño al bebé.Aunque los lácteos elaborados con leche pasteurizada con considerados seguros, hay que tener mucho cuidado con aquellos productos que están hechos a base de leche fresca. Ciertos quesos, como el de cabra, generalmente no son sometidos a procesos de pasteurización, por lo que pueden contener bacterias que son muy peligrosas para el feto. No te arriesgues y mejor limítate a consumir solo lácteos pasteurizados.No debes comer huevo durante el embarazo.Ciertos alimentos incluyen huevo crudo en su preparación. La mayonesa, ciertas salsas, algunos postres y helados suelen estar hechos a base de claras y yemas crudas. Para evitar el desarrollo de algún tipo de infección que pueda afectar a tu bebé lo mejor es evitar estos alimentos y consumir únicamente huevo bien cocido. Así reducirás el riesgo de contraer salmonela. Las fresas son peligrosas en el periodo de gestación.  En realidad, las fresas por sí mismas no son peligrosas, el problema surge cuando no se lavan y desinfectan bien. A reserva de lo que te indique tu médico, puedes comer cualquier fruta durante el embarazo siempre y cuando la hayas lavado y desinfectado bien.Recuerda que antes de que hagas algún cambio en tu alimentación es muy importante que lo consultes con tu médico. Existen afecciones muy específicas y cada caso es diferente, por lo que es necesario que cuentes con la supervisión y aprobación de tu médico cuando decidas incluir algún tipo de alimento durante el embarazo.
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