Top 5: las mejores comidas para cuando estás enfermo
Tips

Top 5: las mejores comidas para cuando estás enfermo

Por Kiwilimón - Abril 2014
Todos tenemos nuestros remedios caseros, pero algunos son realmente efectivos y otros son sólo placebos que comemos por tradición. Aquí te dejamos cinco platillos realmente buenos para deshacerte del malestar cuando estás enfermo.  

 

Caldo de pollo

No es sólo un viejo mito, cualquier caldo a base de concentrado de pollo o res puede ayudar a quitarte ese resfriado. El de pollo, específicamente contiene nutrientes que liberan los pulmones y al mismo tiempo la temperatura de la sopa ayuda a desatascar las cavidades respiratorias.  

 Receta de Caldo de Pollo Clásico

 

Té caliente

Las bebidas calientes ayudan a aliviar la garganta y liberar la nariz. Te recomendamos en específico el té verde, contiene antioxidantes que ayudan específicamente a las vías respiratorias cuando se toma caliente y recién infusionado.

  Receta de Té de Limón con Lemongrass

   

Paletas heladas

Hay mucho debate en cuanto a la comida fría cuando tienes una gripe y la realidad es que el frío no te hace daño siempre y cuando contenga vitaminas que te ayuden. En este caso, paletas heladas de fruta, en especial cítricas, te empacan de nutrientes naturales mientras que te hidratan constantemente, algo muy importante cuando se trata de curar una gripa o tos. Son realmente efectivas.  

 Receta de Paletas Heladas de Kiwi

 

Comida picante

Los alimentos picantes pueden hacer que tu nariz y tus ojos secreten un poco de fluidos, pero también son de los descongestionantes naturales más eficaces. Comer chiles, wasabi, o rábano picante para ayudar a aliviar los síntomas de la congestión realmente ayuda y te da un alivio inmediato que ninguna medicina logra.  

 Receta de Salsa Borracha Picante

 

Cítricos

La realidad es que no hay ninguna prueba contundente de que la vitamina C ayude a deshacerse de los resfriados ni que ayude a evitarlos, es un mito creído por mucha gente que aún no está comprobado. Lo que es verdadero es que esa pequeña capa blanca debajo de la cáscara de los cítricos contiene flavonoides que son de los mayores estimulantes para el sistema inmunológico que existen.  

Receta de Aderezo de Cítricos

   

"Y tú, ¿Qué comes cuando estas enfermo?"

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Si hay algo característico de la comida argentina, eso es el chorizo. Lo conocemos en choripán y no falta en los restaurantes de cortes y aunque su sabor puede tener un ligero parecido, es muy diferente al chorizo mexicano.Estas diferencias van desde el sabor, hasta la forma de prepararlo. Ambos son deliciosos y tienen el mismo origen: la península ibérica. Cuando conozcas las características de cada uno, quizá podrás apreciarlos más cuando los pruebes.Diferencias entre el chorizo argentino y el chorizo mexicanoAmbos embutidos son relevantes en la gastronomía de cada país y en ambos lugares existe una variedad de chorizos. Por ejemplo, en Argentina está el llamado chorizo ahumado, mientras que en México, la longaniza es también muy popular.La principal diferencia entre el chorizo argentino y el mexicano es la forma en que se hacen. El chorizo mexicano se hace con carne molida y por lo general, se le añade grasa de cerdo. Por su parte, el chorizo argentino se elabora con carne de cerdo y res picada y adobada con especias.Algo que tienen en común ambos embutidos es que ninguno de los dos va curado, es decir, son embutidos frescos que requieren de cocinarse antes de comerse.El chorizo argentinoConocido también como chorizo criollo, la base para hacer este chorizo y sus variedades es la carne, las especias, el pimentón (o pimiento) y el vino. La carne puede ser de res, de cerdo o una combinación de ambas y va picada. Luego para embutir, se limpia muy bien la tripa del intestino delgado de cerdo con vinagre, agua fría y agua tibia, y se seca con un paño.El chorizo mexicanoEl chorizo mexicano se hace con carne molida y su color se logra gracias al uso de chiles rojos picantes, y se condimenta con especias y vinagre. Además, a diferencia del argentino, el chorizo mexicano se desenvuelve de la tripa al momento de cocinarse y comerse, como si fuera carne molida, aunque también se asa completo.Los dos son muy sabrosos y se comen de manera diferente, mientras que el chorizo argentino va muy bien acompañado de pan, en México, por supuesto, comemos el chorizo en tortilla. Diferentes, pero con mucha carga culinaria detrás, no dejes de probarlos.
¿Qué es lo que nunca falta en tu alacena? ¿Una lata de atún, unos chilitos en escabeche, un puré de tomate para hacer una pasta? Estos productos son casi con seguridad parte de todas las alacenas mexicanas en la actualidad, pero la historia de los productos envasados tiene alrededor de cuatro siglos.Para la hora del desayuno, la comida o la cena, siempre contamos con una lata de vegetales para preparar un omelette con champiñones, un puré de tomate para hacer una tinga de pollo, o una salsa verde para acompañar nuestras sincronizadas gracias a que, en 1809, Nicolas Appert consiguió conservar alimentos como sopas, verduras, jugos e incluso productos lácteos en botellas o frascos.Estos alimentos envasados fueron aprovechados durante la guerra, tiempo después se patentó el enlatado y años más tarde, los métodos europeos de envasado llegaron a Estados Unidos, donde se estableció una base científica sobre el envasado al describir los requisitos específicos de calentamiento de tiempo y temperatura para esterilizar alimentos.Es así como ahora mismo, en tu alacena tienes productos mexicanos listos para usarse, desde champiñones en todas sus presentaciones, hasta flor de calabaza, garbanzos, salsas listas para servirse, pues empresas como Herdez® se han insertado en la industria del envasado elaborándolos con amor y cuidado, ofreciéndole a las familias mexicanas los más altos estándares de calidad, innovación y confianza que los ha caracterizado desde la fundación de la Comercializadora hace más de 100 años.Con tanta tradición a cuestas, no han dejado de renovarse y su nueva imagen e identidad visual reflejan sus valores en todos sus productos y categorías, como el sabor, cuidado al medio ambiente y campo mexicano. Para Dafne Maya Beristain, Grouper de Mercadotecnia Herdez®, “nuestro país está lleno de sabores que nacen en el corazón del campo y que Herdez® selecciona cuidadosamente para que las familias mexicanas puedan usarlos con toda confianza. Este legado y compromiso, que nos enorgullece, es la fuerza que nutre la nueva imagen”.Es así como cuentas con un pedacito de campo y frescura en tu alacena, y con sólo abrir la puerta puedes ubicar fácilmente la línea de productos Herdez® o cualquiera de sus latas de vegetales que necesitas para preparar ese platillo que tanto te gusta, de la manera más sencilla.
Cada vez crece más la comunidad hispana en Estados Unidos, gracias a lo cual la cultura y tradiciones de los inmigrantes se mantienen más fuertes que nunca, especialmente si hablamos de comida. De hecho, la demanda por la comida hispana se vende como pan caliente, ¡por eso te presentamos los 10 platillos latinos más populares en Estados Unidos! Si bien la lista es mucho más larga y variada, puesto que abarca más allá de la gastronomía mexicana, cubana, salvadoreña, guatemalteca o argentina, seguramente esta corta selección te dará muy buenas ideas. Tacos ¡Los tacos llegaron para quedarse! Este platillo típico mexicano es de los más consumidos en Estados Unidos y es que gracias a su gran versatilidad, cada vez es más fácil encontrar tacos en cualquier rincón del país vecino. Arepas Las arepas, ese plato colombiano y venezolano tan parecido a las gorditas mexicanas, van rellenas de queso, jamón, carne mechada o pollo y los consumidores hispanos y anglos las adoran. Pupusas Para la gastronomía de El Salvador, las pupusas no tienen comparación y parece que lo mismo opinan en Estados Unidos, ya que esta garnachita latina hecha con masa de maíz es todo un éxito. Empanadas Las empanadas son un platillo tradicional en Argentina y el público de Estados Unidos parece amarlas gracias a sus diferentes rellenos deliciosos. Pan de queso El pan de queso, originario de Brasil, es un platillo latino tan rico que incluso ya tiene una cadena de restaurantes dedicados a prepararlo que se ha ido expandiendo en territorio estadounidense rápidamente. ¡Encuéntralos en La Casa do Pao de Queijo! Guacamole El guacamole, esa salsita mexicana hecha a base de aguacate, se ha convertido en la guarnición favorita en Estados Unidos para botanear a gusto. ¡Nunca falta en las mesas! Sancocho Las sopas latinas también han cobrado gran importancia en el menú predilecto americano, por eso es que el sancocho colombiano es un platillo al que pocos se pueden resistir en Norteamérica. Congrí La población cubana ha traído su son y sabor al país americano y con ellos, podemos destacar el congrí, una receta de arroz y frijoles negros que a todos les encanta. Tamales Los tamales son un platillo tradicional que puedes encontrar en muchos países latinos, ya que sus orígenes datan desde la época prehispánica, por eso no pueden faltar entre la comunidad hispana de los Estados Unidos. Ceviche El ceviche peruano es un platillo que ha conquistado tanto a paladares hispanos, como a anglos y poco a poco se ha expandido a nivel mundial porque nadie puede resistirse a esa fresca y deliciosa receta hecha con mariscos. ¿Añadirías otro platillo a esta riquísima lista de comida latina en Estados Unidos?
La diosa del chile era Tlatlauhqui cihuatl ichilzintli o ‘Señora roja del respetable chile’. A nadie le cabía duda: al chile había qué rendirle respeto. El chile, originario de la zona andina o de la selva amazónica, ha sido el alma de muchas cocinas del mundo y sin duda, el fuego artificial de la cocina mexicana. ¿Qué sería de nosotros si faltara este fruto que lastima lo mismo que entretiene la lengua? Los españoles lo llevaron a Europa como souvenir. Allá se declararon sensibles a su picor. En cambio, los paladares árabes, asiáticos y africanos lo recibieron como revelación. Muy pronto lo incorporaron a sus cocinas y comenzaron a producirlo. Ahora el extranjero que se declare intolerante a él, padecerá su influjo en más de un tercio del mundo. En Asia se perdería de cremosos currys de la cocina india, del pad thai de la cocina tailandesa, de las barbacoas de la cocina coreana con kimchi fermentado y guindillas o de las sopas agripicantes de la cocina sichuanesa. Ni qué decir del taco mexicano. El no iniciado se llevará a la boca un sencillo amasijo de carne y maíz sin su bendición de salsa verde. Que momento tan anticlimático tendrá al comer una torta de milanesa sin una mordida intermitente a un chile en escabeche. No hay platillo local donde no se le pueda hacer un huequito. Ya Cristóbal Colón hablaba de él como “una planta tan picante como la pimienta que los nativos consumen en todas las comidas”. Al chile sólo se le deja cuando el estómago lo pide o cuando se emprende ruta a tierras más occidentalizadas. En cada ocasión se le extraña. Todo es culpa de la capsaicina, una sustancia que responde al dolor y que libera opioides y endorfinas que lo neutralizan. Por ella, el chile es motor de placer y adicción.El uso del chile es antiguo. Se cree que las culturas mesoamericanas lo comenzaron a cultivar tan pronto se volvieron sedentarias. La altura y el clima favorecieron su esparcimiento. En las culturas nacionales fue alimento sagrado y leyenda. Aún hoy es signo que aleja el “mal de ojo” a penas se pone un collar vigilante en la puerta. Es sinónimo de fiesta cuando armoniza los alimentos; es suspiro, lágrima y silencio para los que toma desprevenidos.En Perú, la otra gran gastronomía latinoamericana, es una constante. Está presente en la sazón del ceviche, en el rocoto relleno arequipeño. En el sudeste asiático aporta balance a los guisos junto a la lima kafir y el coco. En los restaurantes mexicanos –los finos, los de calle– es cortesía y el centro de mesa más bello junto a un par de bolillos o totopos.Marea porque para mitigar su calor dan ganas de inspirar y con ello se sobre oxigena el cuerpo. Calienta la garganta lo mismo que la mente, por eso es albur y jolgorio del lenguaje –un deambular entre el respeto y la burla–. El o la que aguanta mucho es ‘macho’. El o la que aguanta poco es ‘gallina’. El chile se convierte en dulce cuando se le añade azúcar; en mole, cuando se le añade magia. Hace algunos siglos era correctivo para los niños maleducados y hoy es correctivo cuando se quiere tapar una mala técnica culinaria. El chile es el éxito de muchos negocios, un objeto del deseo en la cultura pop mexicana y erotismo en la poesía urbana. Está presente en rimas leyendas y canciones, como aquella que asegura que es picante pero sabroso. ¡Gracias, chile, por existir!Para terminar de rendirle un homenaje como se debe, te dejamos este compilatorio de salsas que, sin importar del país que seas, le darán alegría a tu comida.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD