Top 5: las mejores comidas para cuando estás enfermo
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Top 5: las mejores comidas para cuando estás enfermo

Por Kiwilimón - Abril 2014
Todos tenemos nuestros remedios caseros, pero algunos son realmente efectivos y otros son sólo placebos que comemos por tradición. Aquí te dejamos cinco platillos realmente buenos para deshacerte del malestar cuando estás enfermo.  

 

Caldo de pollo

No es sólo un viejo mito, cualquier caldo a base de concentrado de pollo o res puede ayudar a quitarte ese resfriado. El de pollo, específicamente contiene nutrientes que liberan los pulmones y al mismo tiempo la temperatura de la sopa ayuda a desatascar las cavidades respiratorias.  

 Receta de Caldo de Pollo Clásico

 

Té caliente

Las bebidas calientes ayudan a aliviar la garganta y liberar la nariz. Te recomendamos en específico el té verde, contiene antioxidantes que ayudan específicamente a las vías respiratorias cuando se toma caliente y recién infusionado.

  Receta de Té de Limón con Lemongrass

   

Paletas heladas

Hay mucho debate en cuanto a la comida fría cuando tienes una gripe y la realidad es que el frío no te hace daño siempre y cuando contenga vitaminas que te ayuden. En este caso, paletas heladas de fruta, en especial cítricas, te empacan de nutrientes naturales mientras que te hidratan constantemente, algo muy importante cuando se trata de curar una gripa o tos. Son realmente efectivas.  

 Receta de Paletas Heladas de Kiwi

 

Comida picante

Los alimentos picantes pueden hacer que tu nariz y tus ojos secreten un poco de fluidos, pero también son de los descongestionantes naturales más eficaces. Comer chiles, wasabi, o rábano picante para ayudar a aliviar los síntomas de la congestión realmente ayuda y te da un alivio inmediato que ninguna medicina logra.  

 Receta de Salsa Borracha Picante

 

Cítricos

La realidad es que no hay ninguna prueba contundente de que la vitamina C ayude a deshacerse de los resfriados ni que ayude a evitarlos, es un mito creído por mucha gente que aún no está comprobado. Lo que es verdadero es que esa pequeña capa blanca debajo de la cáscara de los cítricos contiene flavonoides que son de los mayores estimulantes para el sistema inmunológico que existen.  

Receta de Aderezo de Cítricos

   

"Y tú, ¿Qué comes cuando estas enfermo?"

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No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
Tener plantas naturales en tu casa tiene muchos beneficios: funcionan como purificador de aire, nos regalan un agradable aroma, ayudan a mejorar el estado de ánimo, reducen la estática… Además, son bonitas, accesibles y sirven también para sazonar y para realizar remedios naturales.Hay todo tipo de plantas, de sol, de sombra, pequeñas, frondosas, que necesitan mucha agua y otras que requieren muy poca. Lo importante es que a la hora de adquirir alguna, preguntes por sus necesidades y sus especificaciones para que tengan una larga y saludable vida. En la cocina, además de llenar de vida y dar un hermoso toque, las plantas pueden ser nuestras aliadas a la hora de cocinar, si se trata de plantas aromáticas. Las plantas aromáticas son muy económicas y fáciles de conseguir, crecen bien en interiores y no requieren de mucha luz ni cuidados excesivos para sobrevivir; además, si las incluyes en tus platillos agregarán vitaminas y minerales, ayudarán a la digestión y contribuirán a la desinflamación. Estas son algunas de las plantas que te recomendamos tener a la mano en tu cocina:Perejil. El perejil es una planta muy versátil que siempre le dará un toque especial a tus platilos, es ideal para todo tipo de salsas y también como acompañante en tus jugos verdes. Entre sus propiedades está la de desinfectante intestinal.Albahaca. La albaca hará tu comida italiana deliciosa, pues excelente para las salsas de tomate y sopas de verduras. Es un excelente tónico para la digestión y ayuda con la inflamación.Orégano. No sólo es bueno para darle sabor al pozole, el orégano es uno de los condimentos que más se usa sobre todo en carnes y ensaladas. Y si hablamos de sus propiedades medicinales, es excelente para tratar tos y problemas bronquiales.Menta. ¿A quién no se le antoja un delicioso té después de comer? Además del té, la menta es excelente en postres como helados y ensaladas de frutas. La menta refresca el aliento, controla las náuseas y es un gran digestivo. Laurel. Es muy buena para sazonar carnes y pescados, y darle sabor a los escabeches, salsas y adobos. Además, entre sus cualidades medicinales está la de facilitar la digestión, reducción de gases, diurética y es muy buena también para abrir el apetito. Con estas recomendaciones podrás no sólo decorar tu cocina, sino que hasta tener tu propio huerto.
Pareciera imposible dejar de usar bolsas de plástico, porque nos las ofrecen en todos lados. Sin embargo, también vemos muchísimas imágenes devastadoras de montañas de bolsas de plástico que están contaminando a la tierra y a los océanos. Por lo que hacer conciencia y aplicar pequeños cambios en nuestros hábitos es necesario y pueden tener buenos resultados.De hecho, en muchos países, las bolsas de plástico están prohibidas. También existen algunas iniciativas que proponen usar materiales que se degraden más pronto que los plásticos tradicionales, o incluso se cobra algún impuesto si quieres usar bolsas. Aun así, no es suficiente y no sucede en todo el mundo.Te recomendamos Cómo desperdiciar menos comida cuando tienes niños pequeñosAdemás, existen otros plásticos de un solo uso como popotes, cubiertos y platos, a los cuales también se ha extendido la prohibición. Pero lo que complica la situación es que a pesar de que el polietileno con el que están hechas las bolsas es fácilmente reciclable, no se hace porque es difícil separarlo del resto de la basura.Considerando todo esto, la mejor solución es evitarlo. Primero hay que empezar por las compras. Hay muchas bolsas de tela muy atractivas que puedes llevar al supermercado o mercado para empacar tus productos.Si no las llevas, solicita que te den cajas, siempre les sobran en las tiendas grandes. Piensa también que no sólo en los supermercados nos dan bolsas, y mejor carga bolsas de tela siempre a la mano para todo lo que compres, o inclusive si compras comida para llevar en un restaurante.Para las frutas y verduras, puedes conseguir bolsas pequeñas de tela abierta, como malla o velo. Recuerda lavarlas de vez en cuando para evitar contaminaciones. Una bolsa de plástico tradicional puede tardar cientos de años en degradarse completamente. Y si además compras jugos en botellas de plástico, imagínate cuánto de este material consumes en una sola semana.Te recomendamos: ¿Cómo calcular las porciones para hacer el súper?Poco a poco, tiendas donde venden productos a granel tanto de limpieza como alimentos están abriendo. Lleva tus propios contenedores y reúsalos.Usa bolsas de papel o recipientes para los sándwiches del lunch. No es necesario empacarlos en bolsas. Procura usar recipientes de vidrio o acero inoxidable ya que duran mucho más tiempo y cuando ya no te sirvan, contaminan menos.Y si ya tienes las bolsas, reúsalas la mayor cantidad de veces posible, ya sea para las compras, o para forrar basureros. Convierte el tema en un proyecto familiar: organiza un reto de quién puede pasar más tiempo sin usar una bolsa de plástico, involucra a tus hijos e invítalos a sugerir ideas para reducir su uso. Recuerda que la mejor enseñanza es el ejemplo.
Después de hacer unas papas fritas o empanizar un pescado, ¿qué se puede hacer con el aceite? ¿Tirarlo al drenaje, ponerlo en una botella de plástico y echarlo a la basura, o usarlo un par de veces más? Aunque te parezca raro, la opción más recomendable es, irónicamente, la última. Pero cuando ya finalmente el aceite deba desecharse, tienes que tener mucho cuidado en la manera en que lo haces para no perjudicar el medio ambiente. Aquí te contamos cómo puedes desechar correctamente el aceite de cocina. ¿Por qué no puedo tirar el aceite por el desagüe?Esta es probablemente la solución más sencilla y “lógica”, ya que se trata de un alimento líquido. Sin embargo, el vaciar el aceite de cocina por la tubería acarrea varios problemas. Por un lado, la grasa puede acumularse en las paredes de la tubería, provocando atascos o, peor aún, la diseminación de bacterias. Otra de las razones por las cuales no debes tirar el aceite por el drenaje es que ese aceite puede perjudicar el agua residual. Tan solo un litro de aceite puede contaminar miles de litros de agua. ¿Por qué no puedo tirar el aceite a la basura?Algunas personas, con tal de evitar la contaminación del agua, almacenan el aceite en bolsas o recipientes de plástico para tirarlo a la basura. En un principio esta podría ser una solución efectiva, ya que de alguna manera se evita el contacto inmediato del aceite con el agua. No obstante, a la larga, el aceite puede derramarse y contaminar el agua o permanecer intacto, lo cual contribuye a la acumulación de basura y residuos. ¿Qué puedo hacer con los residuos de aceite de cocina?Una vez que tienes claro por qué no debes tirar el aceite al drenaje o a la basura, es más fácil que optes por soluciones ecológicas y efectivas. A continuación, te presentamos algunas para desechar el aceite de cocina. Reutilización del aceite. Lo primero que debes saber es que el aceite se puede reutilizar un par de veces antes de desecharlo. Espera a que se enfríe y con ayuda de un colador o filtro de café, elimina los residuos de comida. Úsalo un par de ocasiones más, cuidando de no combinar el aceite que usaste para freír pescado con carne o postres, por ejemplo. Reciclaje en casa. Cuando ya el aceite haya pasado por varios procesos de calentamiento, puedes usar los residuos para hacer velas caseras. Lo único que necesitas es el aceite usado, cera, aceite esencial y mecha para velas. Recuerda que también debes filtrar el aceite antes de hacerlas. Recolección especializada. Finalmente, la opción más profesional para deshacerse del aceite de cocina usado es recurrir al servicio de empresas que se dedican a su recolección. De igual manera, algunas ciudades cuentan con contenedores especiales. Investiga si en tu municipio tienen este servicio. Podrías tener un contenedor de aceite de cocina usado justo a la vuelta de tu casa.Recetas que te recomendamos:Dedos de pollo con cheetosAlitas adobadas Nopales capeados rellenos de queso Enmoladas de chorizo de soya
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