4 opciones para empanizar saludablemente los alimentos
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4 opciones para empanizar saludablemente los alimentos

Por Adriana Sánchez - Mayo 2020
¿A quién no se le hace agua la boca cuando piensa en unos ricos camarones empanizados? La realidad es que muy pocas personas saben cómo lograr un empanizado perfecto, sobre todo, cuando se trata de utilizar ingredientes distintos al pan, aceite y harina. Por eso te mostramos 4 alternativas para empanizar saludablemente los alimentos.

Empanizado con Avena

Si alguna vez te has preguntado “¿con qué puedo empanizar si no tengo pan?”, utiliza un ingrediente saludable y muy básico que todos tenemos en la cocina: la avena. Puedes molerla con un poco de sal, pimienta y aceite de oliva o empanizar milanesa de pollo con las hojuelas enteras.

Puedes empanizar tus alimentos con avena ya que ésta, además de tener altas propiedades de fibra, también contiene hierro, magnesio, zinc, fósforo y brinda más ácidos grasos que otros cereales, según explica la Fundación Española de la Nutrición (FEN). 

Empanizado con Quinoa

Si tienes antojo de pescado empanizado, la quinoa es otro sustituto de pan ideal para cuidar de la salud pues tal como ha informado la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), empanizar con quinoa brinda a los alimentos hasta un 23% más de proteínas, aporta minerales como calcio, hierro, magnesio y vitaminas C, E, B1, B2.

En caso de que utilices quinoa para tus alimentos, puedes empanizar sin huevo y reemplazarlo con un poco de leche o hacer una mezcla de quinoa, sal, pimienta y mostaza y así pegar la quinoa con aceite de oliva. El salmón queda particularmente bueno de esa manera.



Empanizado con Almendra

Las almendras son el fruto seco con más alto índice de proteína y con más grasas monoinsaturadas, además de vitamina E, calcio, hierro, zinc, potasio, magnesio y fósforo, así que también son una excelente alternativa para empanizar sin pan.

Cabe mencionar que además de almendras, puedes utilizar otras nueces y éstas le brindarán una textura extracrujiente a tus platillos, además de añadir más sabor a tus aceites vegetales. En este caso es mejor si trituras por completo las almendras y las pegas con mostaza a tus guisados. Prueba este pescado empanizado con almendras, ¡te encantará!

Empanizado con Amaranto

Existen muchos tipos de empanizado, y con el amaranto, ese cereal pequeñito con el que hacen las alegrías, se pueden lograr platillos deliciosos y muy nutritivos. El amaranto es una excelente fuente de proteínas, vitaminas, minerales y posee ácido fólico y aminoácidos esenciales como el omega, Vitamina C, calcio y magnesio, según indica la organización México Tierra de Amaranto AC.

Para empanizar con amaranto puedes auxiliarte de harina o panco y un poco de aceite y de cualquier manera, la comida quedará muy saludable, como con estos deditos de pescado empanizado con amaranto.

¿Listo para probar estas 4 alternativas para empanizar saludablemente tus alimentos? ¿Qué tipo de empanizado se te antoja probar primero?
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La Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac) afirma que 15% de los restaurantes –casi 600 mil– ha cerrado definitivamente a lo largo de la pandemia. El tema no es sólo económico: estamos ante el pico más álgido de contagios y fallecimientos. Hay que frenar la cadena de contagios, cuidar la salud de los comensales y el personal y, al mismo tiempo, evitar que se desmorone una de las industrias que más le ha dado a México, de la mano del turismo. Para Juan Pablo Ballesteros –restaurantero que durante la pandemia cerró las puertas de algunos de sus negocios de comida– es en los confines del restaurante donde se han tomado más precauciones que en ningún otro centro social: “estamos sobrados de medidas higiénicas y de prevención. Con el aforo que teníamos alcanzaba a penas para pagar nóminas y la mitad de renta. Sin poder abrir sólo destruirían los negocios para siempre”, afirma.No sólo él. Hace algunos días el gremio se unió para exigir al gobierno que se les dejara operar bajo las limitaciones anteriores como mínimo. “Exigimos que revisaran los casos y el concepto y, no agarren a todos parejo”, dice Juan Pablo Ballesteros ante la segunda llamada a semáforo rojo en el país. Como a él, el gremio fue tomado por sorpresa con lo abrupto del cambio: “Primero nos hacen invertir en capacitaciones y medidas y luego nos cierran de un día para otro”. La unión de patrones, meseros, cocineros y garroteros surtió efecto. Con ollas, sartenes y el grito de “abrimos o morimos”, el sector pudo lograr que el gobierno de la Ciudad de México diera su brazo a torcer para que al menos pudieran volver a dar servicio. Aunque no fueron aprobadas, en la petición también estaba la condonación de impuestos, una renovación al esquema fiscal y un programa de financiamiento para contrarrestar los efectos de la situación.Para Saúl Lomelí, Director General de Neta Comunicaciones, agencia encargada de las relaciones públicas de restaurantes como Nicos, El Tajín, Galanga Thai House, Kiin thai-viet, Pin tó, Pastelería Cardín, Yoshimi y Teppan Grill, no todo está en manos del gobierno: “La flexibilidad, la creatividad y la resiliencia tienen que ser los motores para resistir. Tenemos que enfrentar el reto con soluciones innovadoras”.Él afirma que la responsabilidad de cuidarse no puede ser unilateral. A los restaurantes toca respetar y velar por el cumplimiento de las medidas de higiene y sanitización; asegurar la salud del personal y cumplir con los porcentajes de afluencia en las mesas. Del lado del comensal hay que cuidarse y realizar el registro en QR code antes de entrar a los locales. Con esta sencilla medida se pueden rastrear las cadenas de contagios si los hubiera.Saúl afirma que la comunidad unida, responsable y empática puede sostener a la industria restaurantera que peligra de extinción por la pandemia. Para apoyar, nos recomienda salir a consumir a nuestros sitios favoritos y seguir al pie de la letra estos nueve puntos:1. RESERVA POR FAVOR. Una forma de proteger a todos es evitar las filas de espera y las aglomeraciones. Mientras el restaurante tenga mayor control del flujo de personas, todos ganamos. 2. SIGUE LAS INSTRUCCIONES. Usa cubrebocas para entrar, respeta la sana distancia en todo momento y sigue las normas de higiene. 3. SÉ PACIENTE. Esto sigue siendo nuevo para todos. El staff está nervioso y trabaja diariamente para ofrecernos la mejor experiencia.  4. SÉ RESPETUOSO. El trabajo del staff es atendernos y brindarnos una experiencia positiva. A cambio, nosotros tenemos que respetarlos y escuchar cuando nos den instrucciones.5. NO MÁS DE 4 POR MESA. No se vale ir “en bola” ni juntar las mesas. Tampoco reservar para 4 y llegar 5, 6 o 7. Los centros de consumo tienen la obligación de establecer límites en cuanto a número de comensales.6. DISFRUTA, DISFRUTA. Se vale gozar y comer rico respetando la sana distancia, lavándonos las manos frecuentemente y siendo cuidadosos con nuestros amigos y el staff.7. DEJA PROPINA. Recuerda que el personal del restaurante ha sufrido mucho en cuanto a su economía. Si puedes dejarles un extra, mejor. Nuestro apoyo vale mucho.8. SÍGUELA EN CASA. No es momento de sobremesa. Si quieres más, pide para llevar.9. REGALA COMIDA. Recuerda que el servicio a domicilio y de entrega en restaurante seguirán activos. Si quieres compartir con tus amigos, regálales sus platillos favoritos. Se vale.
Esta temporada está cayendo como cubetada de agua fría, sobre todo con el retorno al semáforo rojo. Las interrogantes son demasiadas: ¿Tendremos Navidad? ¿Cuántos seremos? ¿Cocinamos o pedimos? ¿Cuánto gastaremos? Y mientras dudamos de todo y de todos, hay algo que no podemos perder. Puede que seamos dos en la mesa, pero ¿por qué privarnos también de nuestro pavo con gravy, de nuestros tamales, de aquello que ansiamos probar? Aun con todo, es Navidad. La celebración es la fecha misma como también la comida que se sirve a la mesa y el amor que nos damos. Habremos de convivir con el núcleo más cercano por las próximas semanas sin siquiera sacar la mano por la ventana. La celebración –ésta y la de vivir– no tiene que ver con lo que pasa afuera como con el acto de agradecer y bendecir. Las Navidades son extrañas, no lo niego. Casi siempre tienen algo agridulce –excepto cuando eres niño y todo es jugar con los primos y descubrir qué regalo se esconde bajo la envoltura–. Por ellos, por nosotros: merecemos una Navidad como ninguna otra. Esta vez seremos los elementales y bastará.La comida nos salvará más que nunca. Para ello habremos de cocinar con alegría y ponerle intención a la comida; llenarla de eso que nos deseamos a nosotros y a la familia. Nos reuniremos alrededor de un pavo horneado con amor, de esa pasta por la que esperamos un año entero y que nos sabe a paz. Nos tomaremos un momento para agradecer lo que sí tenemos: la abuelita que aún sonríe en un extremo de la mesa, la ensalada de manzana que este año quedó más rica, la hermosa llegada de Ana a la familia, el olor a pay de manzana que llena la casa.Dicen que la comida no hace milagros –o sí, aunque nadie lo ha documentado– pero es el vínculo más inmediato con la vida. Cenar rico puede hacernos olvidar el miedo. Además, como en las películas, puede ser el inicio de nuestro propio cuento navideño al que probablemente le falten los villancicos, la nieve o la gente, pero le sobre emoción.Y si todavía no están convencidos de que la comida salva les quiero compartir mi propia historia de Navidad, una en la que un plato de bacalao me devolvió la esperanza. Y sí, ya les conté el final.**************El aroma del bacalao siempre me lleva a ese veintidós de diciembre en el que mi mamá y mi tía cocinaban varios platillos a la vez. Mi abuelita llevaba dos semanas grave. Ellas, tan expertas en la cocina, flaqueaban casi imperceptiblemente: a veces se les caían cosas al piso, se les olvidaba poner ingredientes, los intercambiaban. La tristeza no le impediría a la familia Molina celebrar la Noche Vieja.En esa cocina las ollas sobre el fuego eran la única señal de vida. La de barro llevaba horas borboteando. Como cada año, era tan grande que le cabía bacalao para alimentar a más de quince durante la cena y el recalentado y rellenar un bote de yogurt para que cada familia se llevara. De la cazuela emanaba el olor a los ajos fritos en el aceite, el sofrito de jitomate con las cebollas y las aceitunas, al pescado previamente desalado. En otras palabras, olía a Navidad. Mi abuelita mientras tanto estaba en su cuarto. No lo sabíamos, pero le restaban unas pocas horas de vida. Recuerdo que entre la pelada de papas y manzanas me escabullí de mis labores de cortadora oficial para ir a verla. Apenas entré, la vi enderezada. Algo la tenía en alerta y mi corazón lo sintió. Mi abuelita inspiró profundamente y con voz grave desde su cama me dijo: –“Dile a tu mamá que a ese bacalao le hace falta sal”. Confieso que me quise reír. Nunca vi venir esa afirmación y menos en el contexto. Para mí, no hay un momento de más lucidez.Corrí hasta la cocina, llegué al bacalao. Tomé una cucharada y ¡rayos!, efectivamente le hacía falta sabor. Tomé un par de puñitos de sal y los fui integrando hasta sentir que estaba en su punto. Noté que el olor cambió. Ella lo sabía: conocía a la perfección a qué debe oler un bacalao hecho para sacar suspiros.Esa tarde mi abuela se devoró una torta de bacalao. Fue lo último que pidió. El veinticuatro pasamos la Navidad como pudimos, ya sin ella. A penas en el recalentado me entraron ganas de volver a probar el guiso. A la primera mordida conecté con la esperanza, con el legado de mi abuelita, con eso que resultó ser mi última experiencia con ella. En ese momento tuve una revelación: quería que la cocina y la comida se convirtieran en mi vínculo con la vida y con mis ancestras. A los pocos meses dejé mi trabajo y diez años después, me dedico plenamente a la comida. La comida del corazón salva, cura, da esperanza. Y eso es justo lo que deseo para ustedes: que haga su magia en sus mesas, en su noche, en sus días. ¡Feliz Navidad!
Está más que comprobado que cuando buscas bajar de peso o trabajar la masa muscular, no hay nada como la alimentación balanceada, pero para este segundo propósito, sí hay algunos alimentos y guías que puedes seguir para lograrlo.Desarrollar músculo requiere un balance energético positivo, esto significa que debes ingerir más calorías de las que quemas. Por ejemplo, para desarrollar 500 gramos de músculo necesitas aproximadamente 2 mil 800 calorías, en gran parte para apoyar la renovación de proteínas, que puede elevarse con el entrenamiento.Recuerda que para cualquier cambio en tu alimentación, debes consultar a un experto y si estos consejos son buenos para ti, seguro podrás desarrollar masa muscular de manera más eficiente y rápida.Omelettes y queso cottage para el desayunoNo saltarte el desayuno te dará una explosión inmediata de energía, además de que te ayuda a sentirte lleno o satisfecho hasta tu próxima comida. Hacerlo también promoverá a llevar una alimentación de manera más saludable si comienzas el día con un desayuno fuerte y saludable. Para ganar masa muscular, las mejores opciones de desayuno son los omelettess, los smoothies y el queso cottage o el requesón.Proteínas en cada comida para aumentar tu masa muscularLas proteínas son primordiales para desarrollar y mantener los músculos. La mejor forma de obtener la cantidad necesaria es consumir una fuente de proteína completa con cada comida. Estas son algunas opciones:Carne roja: ternera, cerdo, cordero.Aves: pollo, pavo, pato.Pescados: atún, salmón, sardinas, caballa.Huevo.Lácteos: leche, queso, requesón, yogur.Opciones veganas, como lentejas, tofu, semillas y nueces.Incluir frutas y vegetales en cada comidaLa mayoría de frutas y verduras son bajas en calorías, por lo que puedes comerlas y lograr sentirte satisfecho sin ganar grasa ni peso. Además, también están llenas de vitaminas, minerales, antioxidantes y fibra que ayudan a la digestión, como recomendación, elige aquellas que tengan bajo contenido de azúcares, por ejemplo.FresasToronjasAguacatesMorasMelónApioBerenjenaBrócoliAcelgasToma aguaEl entrenamiento de fuerza provoca la pérdida de agua a través de la sudoración y esto puede afectar la recuperación muscular, por lo tanto, no te ayudará a aumentar tu masa muscular. Tomar agua evitará que te deshidrates, pero también que te dé hambre.Elije alimentos no procesados ni refinadosLos alimentos integrales son aquellos sin procesar y sin refinar (o poco refinados) que se acercan lo más posible a su estado natural. Ejemplos de ellos son la carne fresca, el pescado, las aves, el huevo, las verduras, las legumbres, las frutas, el arroz integral o la avena en hojuela.Para obtener realmente los resultados que deseas y aumentar significativamente la masa muscular, procura que 90% de tu ingesta de alimentos sean alimentos integrales.
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