4 tips para un desayuno energético
Tips y Consejos

4 tips para un desayuno energético

Por Kiwilimón - Febrero 2014
Todas conocemos la importancia del desayuno. Nos lo han repetido hasta el cansancio, el desayuno es el alimento más importante del día. Bueno, es cierto, porque ayuda a nuestro organismo a arrancar como debe.  

El problema es que muchas de nosotras no tenemos el hábito, o el tiempo, o la imaginación para prepararnos un desayuno diariamente. Si estás dispuesta a cambiar esto y hacer del desayuno tu primer alimento en forma, nuestras amigas de ActitudFEM nos dejan 4 tips comprobados que te garantizarán primero, que dentro de 1 mes tendrás el hábito y la necesidad de desayunar, y segundo, verás un cambio en tu metabolismo que se reflejará en tu peso y salud:

1. Desayuna diario

Al principio te costará trabajo pero oblígate, póntelo como reto y cúmplelo. Después de 2 semanas de hacerlo diario, incluidos sábados y domingos, verás cómo tu cuerpo comienza a pedírtelo y será más fácil hacerlo parte de tu rutina. Un estudio realizado por el National Wieght Control Registry en Estados Unidos con un grupo de 5,000 personas que perdieron 15 kilos durante un año y no los han vuelto a subir, 78% reportó que el principal cambio que hicieron en su alimentación fue el desayuno.

2. Desayuna temprano

Entre semana, sobre todo si trabajas fuera toda la mañana o haces ejercicio, intenta comer en cuanto te levantes. Que sea lo primero que hagas para que tengas la energía suficiente para arrancar tu metabolismo y  no sientas hambre 2 horas después. Hay gente que desayuna fuera, o se espera a llegar a la oficina. Durante este tiempo tu organismo no tiene energía con la que funcionar, así que consume tus reservas y aunque desayunes a las 10 a las 2 estarás muriéndote de hambre. Los fines de semana trata de no retrasar el desayuno más de 2 horas después de levantarte.

3. Desayuna bastante

El desayuno es el momento de explayarte. Come todo lo que quieras, no hay límite, lo que te comas ahorita es un alimento menos que te comerás durante la noche. Si estás a dieta planea un desayuno balanceado, pero no te limites en cantidad. Desayuna claras de huevo, fruta, algo de proteína, pan, jugo, etc. Un buen desayuno evitará que tengas antojos grasosos durante el día y tendrás menos hambre en la noche. Debemos desayunar de 20 a 25% de nuestro consumo, entiéndase 350 calorías si estás siguiendo un plan alimenticio de 1, 500.

4. Desayuna inteligentemente

Planear tus desayunos evitará que comas demás durante el día. Elige alimentos que contengan fibra, como el pan tostado o la avena, frutas que aceleren tu metabolismo como la papaya, y proteínas bajas en grasa, como el jamón de pavo. Lo ideal es que tú cocines el desayuno para que puedas medir la grasa que le pones, limites el consumo de mantequilla, y no comas productos tan procesados que sean altos en sodio o químicos.   Ver artículo original.  

Recetas de Desayuno

   
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La linaza tiene muchos beneficios nutricionales, pues además de vitaminas y minerales, contiene   fibra dietética (particularmente fibra soluble) y lignano fitoquímico, por lo que se considera una gran aliada contra el estreñimiento, pero además de eso, la linaza sirve para el pelo también.Ricas en vitamina E, vitaminas B, proteínas y omega-3, las semillas de linaza ayudan a nutrir los folículos y hacen que las hebras de cabello sean suaves y sedosas, además de que pueden ayudarte para el crecimiento de un cabello más grueso. Este gel de linaza es muy popular entre las personas que siguen el método curly hair y para las personas de pelo rizado, funciona muy bien para marcar los rizos y evitar el frizz, además de que este gel es un producto natural que no deja acumulación de residuos en el cabello y estimula su crecimiento.Cómo hacer gel de linaza para el peloEste gel de linaza se puede guardar en el refrigerador, para que se conserve bien. Además de los ingredientes básicos que te dejamos a continuación, puedes añadirle romero, café, canela o Jamaica:¼ de taza de semillas de linaza2 tazas de agua1 cucharada de jugo de limónPrimero tienes que poner a hervir a fuego medio-alto el agua con las semillas, hasta que el líquido se comience a espesar; entonces agrega el jugo de limón y mezcla perfectamente. Retira del fuego y deja enfriar. Una vez frío, cuela el gel dentro de un recipiente con tapa, de preferencia de vidrio y listo. Además de usarlo para peinar el cabello, este gel también lo puedes usar como tratamiento tópico para el cuero cabelludo, para estimular el crecimiento del cabello.Imagen tomada del grupo Rizos latinos, en FacebookTambién puedes usar aceite de semilla de linaza para estimular el crecimiento de tu pelo, sólo tienes que calentar 2 cucharadas de aceite de linaza en un bowl durante unos segundos, hasta que esté ligeramente tibio y masajearlo en tu cuero cabelludo durante unos 15 minutos. Luego aplícalo a lo largo de tu cabello, envuélvelo con una toalla caliente (puedes calentar la toalla en el horno, sumergirla en agua caliente o usar una secadora de pelo para hacerlo) y espera 30 minutos.Después sólo tienes que lavar tu cabello con un shampoo suave y de preferencia, sin sulfatos, y tu melena quedará suave y acondicionado para crecer fuerte, puedes repetir este tratamiento2 a 3 veces a la semana para notar los resultados.¿Has usado estos remedios caseros para hacer crecer el pelo o conoces otros? Cuéntanos en los comentarios.
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Mi papá dejó de comer carne hace treinta y ocho años. Según como lo cuenta mi mamá, un domingo en una comida familiar, y después de devorarse media vaca, mi papá se secó el sudor de la frente y dijo algo como: “Última vez que como carne”. Todos se rieron del comentario que consideraron un chiste; algo como el “no lo vuelvo a hacer” que suele acompañar la resaca. Para él fue una promesa. Hoy en su lista de razones por las que se volvió vegetariano resuenan palabras como “compromiso”, “karma”, “respeto por la naturaleza”. Ser vegetariano no es algo que aparece por generación espontánea; la decisión tiene que ver con las convicciones, con la filosofía personal. ¿Y qué más personal que la forma de comer? La alimentación casi siempre está ligada a la cultura, a la leche materna, a la comida de casa. En la mía –la de ustedes, pues–, el menú era un subibaja incluyente y casi siempre quesocéntrico: flautas de papa con queso y de pollo, pozole de hongos y de carne, mole con y sin carne. Pero para la mayoría, el vegetarianismo sigue siendo un tabú. ¿Una vida sin carne? ¿Ni pollito, ni huevito, ni pescadito? Una de las nutriólogas de casa, Mayte Martín del Campo, nos dice que existen distintos niveles de restricción en las dietas sin carne: “Los vegetarianos normalmente sí consumen ciertos productos de origen animal como leche, yogurt, huevo, pescado (si comen estos dos últimos se les denomina ovo o pescetarianos). Lo que generalmente suprimen son las carnes rojas y las aves. Por otro lado, los veganos no consumen productos de origen animal”. La cuestión es, ¿por qué alguien quisiera vivir sin carne? Existen cocineros como el máster Dan Barber del restaurante Blue Hill at Stone Barns que afirman que disminuir la porción de la carne en nuestro plato semanal es la única forma sustentable de enfrentar el cambio climático, de disminuir la contaminación de nitrógeno en la tierra y de frenar el deterioro de los suelos. En algunas vertientes del budismo, el vegetarianismo está indicado como precepto del ahimsa, que quiere decir “la no violencia”, pues afirman que comer carne animal, además de dañar directamente a los seres vivos, constituye una fuente de karma que vendrá por ti en la siguiente vida –para los que creen en las reencarnaciones–. Otros optan por una dieta vegetariana simplemente por un sincero amor a la naturaleza o como un acto incendiario contra la crueldad animal. Hay un punto medio. Autores como Mike Bittman optan por este estilo de vida sin labrarlo sobre piedra: el afamado escritor gastronómico del New York Times acuñó el término flexitarianismo para la dieta que deambula entre la vegetariana (o vegana) y la carnívora alternándola a distintas horas del día o de la semana. Dos comidas sin carne, una con.Personalmente creo que lo que entra al cuerpo es un diálogo que le corresponde a cada corazón y mente. Una decisión propia como llevar el pelo de cierta forma, creer en Santa Claus o elegir la maternidad. Lo cierto es que un trozo de carne tiene una gran cantidad de ácido úrico, fosfórico y sulfúrico; así como colesterol, antibióticos y hormonas, en el caso de la carne que no es orgánica.La tendencia ecológica y saludable del momento es comer carne tan solo una vez por semana. Si se opta por dejarla para siempre, nuestra nutrióloga de casa, Gina Rangel, recomienda suplementarse con vitamina B12, comer hojas verdes y vegetales todos los días, intentar no consumir carbohidratos simples y consumir fuentes de proteína vegetal: quinoa, frijoles, tofu, semillas, nueces, además de huevo y queso.Nuestra nutrióloga Jennifer Asencio afirma que los beneficios que puede aportar una dieta vegetariana son “un bajo aporte de grasas saturadas, bajo aporte de colesterol y, si se sabe combinar los cereales con las leguminosas, se obtendrá una proteína de muy buena calidad sin necesidad de recurrir a los suplementos”. Eso sí, ella afirma que entre más restrictiva sea una dieta sin carne, mayor será el riesgo de quedarse sin micronutrientes, Omega3, vitamina B12, calcio, hierro y vitamina D, por lo que hay que estar atentos al cuerpo y consultar a un especialista. Lo importante, como siempre, es aprender a combinar adecuadamente los alimentos y recordar que no por llevar una dieta vegetariana o vegana se es más saludable. Hay que evitar llenarnos los vacíos con kilos de pasta, comida grasosa o chatarra y consumir ingredientes de buena calidad nutricional.Si quieres algunas ideas que te ayuden a seguir una dieta vegetariana aquí hay una sección completa con recetas que te van a encantar.
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