5 tips para mantener el pan fresco
Tips y Consejos

5 tips para mantener el pan fresco

Por Adriana Sánchez - July 2020
No hay nada más triste que intentar comerse un pan duro cuando apenas tienes un día de haberlo comprado, pero la clave para saber cómo mantener el pan fresco durante más tiempo está en la humedad, ya que ésta es la que mantiene a tu pancito con textura suave y esponjosa. Así que no te puedes perder estos tips para poder disfrutar de tu pan como si fuera el primer día.

Escoge correctamente tu pan

Asegúrate de elegir un pan recién hecho en el momento en que llegues a la panadería, ya que si tiene más de un día, será imposible conservarlo en buen estado por mucho tiempo. Toma en cuenta que el pan elaborado con algún tipo de grasa, como mantequilla o aceite, durará más tiempo fresco.

Deja enfriar el pan

Si fuiste por pan temprano en la mañana, pero te lo comerás hasta la noche, lo ideal es que lo dejes al aire hasta que se haya enfriado, porque si guardas pan recién horneado en una bolsa, el calor lo humedecerá, se arruinará y podrás olvidarte de tu pancito con leche para cenar.

Elige lo que te comerás

Si compraste pan de caja, corta las rebanadas exactas que te comerás, ya que el pan cortado se seca mucho más rápido. Lo mismo sucede con el pan dulce, procura comerte tus piezas enteras y no dejar pedacitos sobrantes.



Almacena el pan en bolsas de papel o tela

Cuando sea momento de guardar el pan sobrante, lo mejor es hacerlo dentro de una bolsa de tela de algodón o lino, o incluso, en la misma bolsa de papel que te dan en las panaderías; si tienes, puedes colocarlo también dentro de la clásica caja de madera. Estos materiales le permiten respirar correctamente y conservar la humedad en su interior, en cambio, si lo conservas en una bolsa de plástico se endurecerá más rápido.

Utiliza el horno para traerlo a la vida

Si olvidaste cerrar adecuadamente la bolsa de pan y amaneció duro o aguado, puedes calentarlo unos minutos en el horno para que su consistencia se vuelva crujiente y sea más fácil devolverle la frescura.

No hay nada como comer pan recién horneado, pero si te sobra un poco, siempre puedes acudir a estos consejos para mantener el pan fresco durante más tiempo. Generalmente podrás conservarlo en buen estado entre 2 a 7 días, dependiendo del tipo de masa e ingredientes, pero asegúrate de revisarlo bien antes de consumirlo.

¿Conoces algún otro truco para mantener el pan fresco que le falte a esta lista? ¡Compártenos tus secretos!
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Decidir qué comer toma tiempo, pero además de eso, luego tenemos que invertir unos minutos más en la cocina, así que saber qué el betabel se come crudo, por ejemplo, resulta muy útil.Y no sólo el betabel, existen muchas verduras que se pueden comer crudas, tienen gran sabor y otros muchos beneficios de comerlas sin cocinarlas.De hecho, comer alimentos crudos es algo conocido y existe una dieta en la que la gente intenta sólo consumir comida de esta forma y la mayoría de las personas que siguen la dieta de alimentos crudos comen solo alimentos de origen vegetal.Pero si tú sólo quieres descubrir cuáles podrías añadir a tu ensalada cualquier día en el que no quieres cocinar.BetabelSí, el betabel se puede comer crudo, ya sea que lo hagas en jugos o lo comas en tu ensalada, este vegetal sabe muy bien crudo, debido a su alto contenido de azúcar. Además, son una excelente fuente de ácido fólico de fibra, manganeso y potasio.Champiñones No a todos les gustan los champiñones cocidos y mucho menos crudos, pero son muy buenos si se comen así. Se les puede echar aceite de oliva y un poco de sal y saben delicioso. Hay alrededor de diez tipos de hongos que se pueden comer crudos, incluidos shiitake, champiñones, portobello y botón.Brócoli Comer brócoli crudo puede ser una adición nutritiva a tu dieta, pues el brócoli es una buena fuente de vitamina C y algunos métodos de cocción a veces disminuyen su contenido. Sin embargo, es importante limpiarlo con agua fría y tallar con los dedos para limpiar cualquier lugar sucio y luego secarlo.Coliflor La coliflor, como el brócoli, es una verdura de la familia crucífera, por lo que también puede comerse cruda sin ningún problema, siempre y cuando la limpies antes de consumirla. Puedes disfrutar de los ramilletes de coliflor crudos como un aperitivo bañado en hummus u otros dips.Coles de Bruselas No a todos les gustan, pero las coles de Bruselas no tienen que comerse cocidas. Se pueden comer crudas, ralladas, por ejemplo. Como es de esperarse, tendrán un sabor muy similar al de las coles.CalabacitaAunque la calabacita suele confundirse con un vegetal, botánicamente está clasificado como una fruta y es seguro comerla cruda con pocos o ningún efecto secundario. Sin embargo, ocasionalmente te puede tocar una extremadamente amarga. Esta amargura proviene de las cucurbitacinas, una clase de compuestos que se ha relacionado con envenenamiento y muerte en ovejas y vacas. En humanos, se han relacionado con náuseas, vómitos, diarrea o pérdida de cabello, pero esto ocurre principalmente aquellas que contienen grandes cantidades de cucurbitacinas, no variedades cultivadas comercialmente.PimientosComer pimientos crudos es definitivamente mejor que cocinarlos, pues un pimiento mediano tiene alrededor de 32 calorías y contiene muchísima vitamina C, (aproximadamente 150% del valor diario recomendado), la cual se descompone si se cocina por encima de 190 °C. Comerlo crudo también ayuda a prevenir la aterosclerosis, que puede provocar enfermedades cardíacas.Con estas verduras que puedes comer crudas, podrás hacerte una gran ensalada ligera y nutritiva en poco tiempo, sin necesidad de encender la estufa.
“Esos platones tricolores duraron muy poco tiempo: en un abrir y cerrar de ojos, los chiles desaparecieron de las charolas... Qué lejano estaba el día que Tita se había sentido como un chile que se deja por decencia para no demostrar la gula”, escribía Laura Esquivel en Como Agua para Chocolate. Yo amo este libro, pero sinceramente no concibo el tiempo en el que los chiles en nogada se dejaban olvidados en el fondo de un plato. No sé si para ustedes pero para mí, sería pecado capital ignorar las cinco horas que, por ejemplo, le tomaba a mi abuelo Toyo pelar las nueces de Castilla. Un gancho al hígado a las tres horas que a Doña Mago, la ayudante de mi amada abuela, le tomaba asar, desvenar y pelar los chiles. Ni qué pensar de las otras cinco horas que le tomaba a mi abuelita preparar la nogada, picar todos los elementos del picadillo, cocinarlos y rellenar cada chile. La recuerdo sentada, tomando con sus manos una bolita de picadillo y metiéndola, con todo cuidado, en el interior de un chile. “Si lo haces con cuchara te salen flacos”, decía ella, una persona que perdonaba todo, menos mal comer. En total le tomaba trece horas completar el platillo: ¿a alguien le queda duda de lo mucho que valían la pena?El por qué los chiles en nogada son tan importantes en la gastronomía de México tiene un poco que ver con la sobada y no comprobada historia de Agustín de Iturbide, en cuyo honor las monjas agustinas del convento poblano de Santa Mónica crearon el platillo, o al escritor Artemio de Valle Arizpe con su relato sobre las tres novias, los tres soldados y un plato para recibirlos que llevara los colores de la bandera trigarante. Tal vez el recuento de los chiles en nogada y su importancia merezca un viaje anterior. Uno de conquistas y mestizajes conjugados dentro de un platillo barroco en ingredientes, técnicas y sabores: la carne picada y especiada con sus recuerdos moriscos; los chiles, el tomate y el acitrón (procedente de la biznaga, hoy en peligro de extinción), legado del Nuevo Mundo; las nueces de Castilla y el jerez importados desde España; las especias traídas de Oriente. La importancia del chile en nogada también podría llevarlos a las elegantes cenas de Porfirio Díaz, con sus gustos afrancesados y acentos nacionales. Se dice que el oaxaqueño era un adepto al platillo y lo pedía en la celebración de su cumpleaños. Nadie lo culpa. El chile en nogada nunca deja cortos los deseos del alma.Gerardo Vázquez Lugo, amo y señor de Nicos, –el restaurante consagrado de la lista de los World’s 50 Best Restaurants– dice que la importancia del chile en nogada son sus ingredientes y su origen. Cada platillo salido de su cocina en Azcapotzalco es un mapa que traza una línea recta hacia los productos y los productores de Zacatlán, del Valle de Tehuacán o de Calpan en el estado de Puebla. Hasta sus platones de talavera hacen honor a la zona. El chile en nogada para él es un platillo que, además, “no desperdicia, es de temporada y usa todo lo que hay disponible en ese momento en una región: las manzanas panocheras, el chile poblano, la pera, la granada”. Para el chef Gerardo Vázquez Lugo no hay UNA sacrosanta receta, esa a la que le daríamos por nombre “La buena”. Existen, en cambio, un sinfín de posibilidades que se adaptan a los tiempos y a los hallazgos de cada familia hasta culminar en una receta que se hereda con más emoción que un collar de perlas. Y de ahí su verdadera relevancia: tal como la cocina tradicional mexicana declarada Patrimonio inmaterial de la humanidad por la UNESCO –un mérito en el que él y muchos otros investigadores y cocineros nacionales tuvieron que ver– “el chile en nogada es cultura ancestral, viva y colectiva de gran orgullo”. Comer un chile en nogada es devorar cultura. Prepararlo, también. Es un momento de unión, de fiesta. Es una suerte de Noche Buena a la mexicana. Para el chef Gerardo, “implica tradición, temporalidad e ingredientes”. Y mejor aún, “nos reúne alrededor de la cocina. Esa es la celebración”. En los próximos días y hasta el quince de septiembre seguiremos hablando de la importancia de los chiles en nogada. Les daremos algunos tips y sugerencias de cómo hacerlos en casa. Hablaremos de sus ingredientes y de algunas leyendas de su preparación como el chef Gerardo Vázquez Lugo y muchos otros investigadores férreos de la culinaria mexicana. Que comiencen los juegos del chile en nogada y que la caminadora nos agarre prevenidos.Recetas en nogada para iniciar la temporada:Chile en nogada capeadoChile en nogada sin capear
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