5 tips para que tu pan de zanahoria casero quede perfecto
Tips y Consejos

5 tips para que tu pan de zanahoria casero quede perfecto

Por Eloísa Carmona - Julio 2020
Hacer pan de zanahoria es quizá una de las formas más accesibles de empezar a hornear. Los ingredientes son sencillos, zanahorias, vainilla, huevo, aceite, canela, azúcar, polvo para hornear, sal y harina es todo lo que necesitas para prepara este postre que ya es un clásico.

Los orígenes del pastel de zanahoria no están del todo claros, pues hay una receta en inglés para hacer “pudín en una raíz de Carret (sic)” que data de 1951, pero esta es esencialmente una zanahoria rellena que incluye muchos elementos comunes al postre moderno.

Desde ahí, ha evolucionado mucho y se ha vuelto muy popular en sus versiones caseras, porque es una forma de comer pan dulce controlando el azúcar que lleva, por ejemplo.

Pero aunque es una receta sencilla, si eres primeriza lo más seguro es que tengas huecos del proceso que pueden ser llenados perfectamente por estos tips y así tendrás como resultado el pan de zanahoria perfecto.

1. No tengas miedo al horno

Cada horno es diferente. Si tu receta, por ejemplo, dice que hornees tu pan durante 30 minutos pero a los 20 ya huele a que algo se quema, no temas a abrir el horno, meter un palillo y asegurarte de que todo va bien con tu pan. Sigue tu olfato y tu intuición, las posibilidades de que tu horno explote si lo abres son mínimas.

2. Engrasa bien el molde

El miedo aquí es usar demasiada mantequilla porque es una grasa, pero recuerda que el engrasado sirve para crear una barrera entre el molde y la mezcla, no te preocupes, tu pan no lo absorberá por completo. Para que esta barrera funcione, la mejor técnica es untar con suficiente mantequilla el molde (no tengas miedo a dejar una buena capa) y después enharinarlo.



3. Elige ingredientes de calidad

Existe una gran diferencia de sabor al usar extracto de vainilla y saborizante de vainilla, así que no te limites cuando de elegir un ingrediente de calidad se trata. Piensa que este ingrediente puede ser costoso, pero te rendirá para otros platillos o para muchos panes de zanahoria. Además, el extracto suele tener mucho menos contenido de azúcar que los saborizantes.

4. Las medidas sí importan

La repostería es caprichosa y añadir más o menos de algún ingrediente siempre tendrá un resultado súper diferente, así que si estás comenzando a hornear, intenta ser muy estricta con las medidas, para que la mezcla quede como idealmente debería.

5. Invierte en herramientas

Una batidora, unas tazas medidoras e incluso un molde de silicón podrían ser la clave para que tu pan de verdad quede perfecto. Si inviertes en un molde de silicón, esto te ahorrará el paso de engrasar tu molde. Así que si hornear panqué o cupcakes o cualquier otro bizcocho te ha gustado mucho, estas compras valdrán mucho la pena.

Es probable que una vez que hagas tu primer pan de zanahoria no quede perfecto, pero no dejes de intentar y de buscar tus propios trucos y adaptarlos a tu receta. La práctica hace al maestro y los resultados llegarán a ser deliciosos. Te lo aseguramos.

Recuerda que además de pan o pastel, hay muchas variaciones de pasteles de zanahoria que puedes hacer, como unos hot cakes, por ejemplo, la mezcla de zanahoria con harina puede ser muy versátil.
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Marcela Carmona
23/07/2020 10:33:43
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Existe un ritual que, frente al comal, se vuelve entrañable: poner una tortilla caliente sobre la palma de la mano y con los dedos de la otra, enrollarla lo más apretadita posible. Mejor si en el interior hay una pizca sal. ¿Salsa martajada? Oh sí, por favor. Pero este ritual sólo es posible si la tortilla es lo suficientemente flexible para no romperse. Saber reconocer una tortilla auténtica, además de ser un hábito 100% saludable, es la forma más rica de experimentarlas. Según los mayas, el maíz es la piedra angular de nuestro origen y según los aztecas, es la muestra del amor que sentía Quetzalcóatl por su gente, quien para conseguir una semilla dorada se adentró en las montañas convirtiéndose en hormiga. De esa semilla surgió la tortilla, símbolo de identidad y cultura nacional. En el sentido más práctico, no hay plato, servilleta o cuchara más precisa para atajar un guisado. Tampoco una de mejor sabor. Todos creemos conocerla íntimamente, pero siendo sinceros, ¿hace cuánto elaboraron su última tortilla? ¿Hace dos meses? ¿Hace un año? ¿Nunca? Cuando conocí a Rafael Mier, director de la Fundación Tortilla de Maíz Mexicana yo no entendía por qué había que divulgar el tema de la buena tortilla y aprender a diferenciar una tortilla auténtica de otras. ¿Todas las tortillas de tortillerías son auténticas? ¿O no? La tortilla es el lienzo favorito del plato nacional: los tacos. Y aunque en las mesas nunca falta, Rafael me hizo entender que la verdadera tortilla escasea, sobre todo en las grandes ciudades. No sólo eso. Pocos conocen cuál es el proceso detrás de su elaboración y cuáles son sus ingredientes originales. Por suerte ya existe una regulación en el mercado para que las tortillerías describan los ingredientes que utilizan. No, no sólo es maíz. Algunas veces la masa está mezclada con harina de trigo. A la tortilla tradicional hay que diferenciarla del resto. Ella proviene de maíces mexicanos, algunos en peligro de extinción. El tema es que algunos agricultores han preferido sembrar otros cultivos o utilizar maíces más resistentes a las plagas. Transgénicos, pues. En el proceso tradicional, los maíces que fueron cosechados según la temporada se dejan secar naturalmente y se les desgrana con la ayuda de un olotero. A continuación, se someten al proceso de la nixtamalización en el que los granos de maíz se pulen como diamante en bruto para hacerlos más digeribles en el organismo, para maximizar su aporte nutricional: aumentar su contenido de calcio, de proteínas, de antioxidantes.La tortilla verdadera –la saludable, la auténtica– está nixtamalizada. Para lograrlo hay que diluir cal en agua, cocer los granos en la mezcla, dejarlos remojar durante la noche y al día siguiente, enjuagar hasta que el agua salga clara. De ahí se obtiene el precioso nixtamal que se lleva al molino o al metate. El resultado es una masa húmeda y deliciosa, lista para palmear tortillas, tlacoyos, sopes, o (ponga usted su preparación favorita de maíz). Cuando inflan en el comal o en la plancha de las tortillerías, el augurio de una buena comida es evidente. El proceso es cultura pura. Pero por inverosímil que parezca, en la mayoría de las escuelas de gastronomía este ritual no se enseña. No hay duda de que, para reconocer una buena tortilla, también hay que amistarnos con el lenguaje, con su saber. Rafael aconseja consumir aquellas que no son industrializadas, es decir, que no contienen ingredientes adicionales a los tradicionales (maíz, agua y cal o ceniza). “Como consumidores tenemos derecho a conocer todos los ingredientes de nuestra tortilla por ello, es importante exigir su correcta declaración”, afirma. También dice que las tortillas de colores sí son tradicionales. Su color proviene de maíces con tonalidades como del arcoíris. Pero cuidado. Existen comerciantes que utilizan colorantes imitando los colores del maíz azul o verde. Un tip para diferenciar al gato de la liebre es aplicar un agente ácido –como el jugo de limón–. “Si al aplicar el limón, la tortilla se torna violeta o rosa, se trata de tortilla de maíz azul real; si se torna grisácea o no cambia de color, se trata de una tortilla pintada con colorante artificial”. Otro consejo es fijarse en la flexibilidad de la tortilla. Si se rompe o se entiesa apenas la pones sobre el comal, puede que estés frente a una tortilla falsa. Estos y otros consejos los puedes encontrar en el blog recién inaugurado de la fundación. La buena tortilla merece diferenciarse de las otras. Pregunta en tu tortillería si las que ofrecen están nixtamalizadas y si provienen cien por ciento del maíz nacional. Su aroma, anticipación de un banquete digno de dioses, y su sabor no deben tomarse por sentado. Y mientras aprendemos a nixtamalizar juntos, te dejo algunas recetas que puedes preparar en su honor: Tacos de lenguaTacos de mixioteTacos de costilla
Cuando una persona tiene un nivel alto de azúcar en la sangre, esto significa que su cuerpo no puede convertir el azúcar en la sangre en energía para las células. Este es un problema común para las personas con diabetes o las personas en riesgo de desarrollar esta enfermedad. Para bajar los niveles de azúcar en la sangre y evitar tener un mayor riesgo de complicaciones graves de salud, la alimentación juega un papel muy importante.Tomar agua, perder peso y evitar ciertos alimentos son formas naturales y fáciles de mantener tus índices de azúcar bajos, y mantenerte seguro de que tus niveles estén en un rango normal y saludable.1. EjercitarsePara ayudar a las personas a reducir su azúcar en la sangre y para evitar la diabetes tipo 2, se alienta a las personas a perder 7% de su peso corporal y hacer ejercicio durante 150 minutos a la semana. Además, un ensayo clínico encontró que las personas que siguen este programa redujeron su riesgo de diabetes tipo 2 en 58% durante tres años.2. Tomar más aguaMantenerse hidratado y beber mucha agua puede ayudar a regular los niveles de azúcar en la sangre, porque así se rehidrata la sangre y esto ayuda a nuestros riñones a eliminar el exceso de azúcar en nuestros cuerpos. Además, así te aseguras de que no beber un exceso de azúcar en otro tipo de bebidas.3. Limitar los carbohidratosLos carbohidratos tienen un gran impacto en los niveles de azúcar en la sangre porque el cuerpo los descompone en azúcares, que la insulina luego pasa a las células. Lo mejor es llevar una dieta equilibrada y mantener un conteo de carbohidratos.Para ayudar a mantener bajo control el azúcar en la sangre, debes tratar de obtener no más del 45% de tus calorías diarias de los carbohidratos.4. Aumenta tu consumo de fibraComer carbohidratos ricos en fibra, como frutas y verduras, puede ayudar a reducir el azúcar en la sangre. Un estudio de 2017 publicado en la revista “Advances in Obesity Weight Management & Control” descubrió que comer más frutas y verduras ricas en fibra, como plátanos, bayas y brócoli, podría ayudar a reducir el azúcar en la sangre y reducir el peso corporal.5. Controla el estrésLos niveles de estrés también pueden tener un impacto directo en el azúcar en la sangre, pues cuando estás estresado, hormonas como el cortisol aumentan los niveles de azúcar en la sangre y hacen que tu cuerpo sea menos efectivo en el uso de insulina.Todos lidiamos con el estrés de manera diferente, pero entre las formas más comunes de hacerlo se encuentran hacer ejercicio, meditar o incluso llevar un diario.Recuerda siempre consultar a tu médico si padeces diabetes y ver con él los cambios o los medicamentos ideales para ti cuando busques controlar los niveles de azúcar en la sangre.
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