5 trucos para mejorar tus albóndigas
Tips y Consejos

5 trucos para mejorar tus albóndigas

Por Eloísa Carmona - Junio 2020
Las recetas con carne molida son súper prácticas, porque es una carne con la que puedes hacer rellenos, simplemente guisarla o albóndigas, las favoritas, y tener una comida deliciosa, rápida y completa.

Las albóndigas son bolitas de carne molida, también conocida como carne picada; por lo general se hacen con carne de res o de ternera, pero también las hay de pollo, de atún o hasta veganas, hechas con arroz, por ejemplo.

Solas, con relleno o condimentadas con perejil, las albóndigas son un gran platillo en los menús semanales, pero a veces incluso el platillo que puedes repetir mil veces necesita un aire nuevo, y en el caso de las albóndigas, un relleno, cambiar el tipo de carne o los sazonadores pueden hacer toda la diferencia.

Elige la carne correcta

Si bien puedes hacer albóndigas con cualquier carne molida, las carnes con más grasa como la carne de res, el cordero y el cerdo, te darán como resultado albóndigas más tiernas. Si usas carnes magras como pollo o pavo, no las cocines demasiado porque pueden ponerse duras. Para un gran sabor, usa una mezcla de diferentes tipos de carnes molidas.

Enfría los ingredientes

Para evitar que la grasa se derrita y la carne se deshaga, mantén la carne y los ingredientes lo más fríos posible. Haz la mezcla en un recipiente frío y, si agregas ingredientes precocinados como cebolla, déjalos enfriar por completo antes de agregarlos.

Añade humedad con un poco de huevo

La proteína en la carne hace que se encoja cuando se cocina y puede resultar en albóndigas duras. Añadir huevo y aglutinantes como pan molido mezcladas con leche ayudan a mantener las albóndigas tiernas y húmedas.

Forma las albóndigas con cuidado

Si las albóndigas se aprietan y compactan demasiado al formarlas, saldrán duras, gomosas y chiclosas. Para evitarlo, engrasa tus manos para que la mezcla no se te pegue y fórmalas suave y rápidamente. Si quieres hacerlo aún mejor, usa una pequeña cuchara para bolas de helado para hacer albóndigas de tamaño uniforme.

Haz una prueba de sazón

Antes de que te asustes, no tienes que probar la carne cruda. El truco está en cocinar una mini hamburguesita o albóndiga para rectificar si a la mezcla de carne molida le hace falta sal, pimienta, perejil, o tu toque especial.

Ya tienes todo para mejorar tus albóndigas, así que no dudes en implementar estos consejos, pero sobre todo, cuéntanos qué es lo que hace a tu receta de albóndigas extra especial.

Pon en práctica estos trucos con estas recetas:

Albóndigas rellenas de queso crema

Albóndigas picositas al chipotle

Albóndigas en salsa morita

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Las cáscaras de plátano contienen nutrientes que son esenciales para la salud de las plantas en macetas. Por ejemplo, a medida que se descomponen, las cáscaras de plátano agregan potasio, así como pequeñas cantidades de nitrógeno, fósforo y magnesio al suelo, de manera similar a un fertilizante de liberación lenta. Es así como las cáscaras de plátano puede ser fertilizantes completos para tus plantas.Así, los plátanos, que son bien conocidos por su contenido de potasio con muchos beneficios para el cuerpo humano, también lo contienen en las cáscaras, que proporcionan nutrientes esenciales a las plantas cuando las cáscaras comienzan a descomponerse. Existen varias formas de usar cáscaras de plátano para las plantas en macetas. La forma más fácil es simplemente colocar las cáscaras sobre la tierra a unos 5 centímetros del tallo de la planta. Pero también puedes iniciar la fertilización con nuevas plantas colocando cáscaras de plátano en el fondo de la maceta, a medida que agrega la planta a la maceta.Además, cortar las cáscaras en trozos de 1 pulgada facilita la mezcla con la tierra de la maceta. Si ya haces abono, añade cáscaras de plátano a la mezcla para aumentar el contenido de potasio. Por otro lado, hacer puré de las cáscaras con agua es un excelente fertilizante líquido para verter en las macetas.Beneficios de las cáscaras de plátano en las plantasYa que la cáscara de plátano es rica en potasio, este mineral ayuda a promover el vigor general de la planta, desarrollar resistencia a plagas y enfermedades, desarrollar frutos, regular alrededor de 50 enzimas en una planta, crear turgencia, es decir, la fuerza de la planta (o la verticalidad de los tallos y el grosor de las paredes celulares).Todo esto es extremadamente importante para plantas como los helechos cuernos de ciervo o de alce, que literalmente cuelgan de los troncos de los árboles en la naturaleza, y vegetales verticales como cebolletas, puerros y cultivos frutales.Por su parte, también aportan fósforo, el cual influye fuertemente en la fructificación y la floración, es esencial para un buen crecimiento de raíces y brotes, ayuda con la polinización y es muy importante en la germinación y viabilidad de las semillas.Por último, las cáscaras de plátano también incluyen calcio, el mineral más importante del suelo, es el ingrediente de las paredes celulares que se ocupa del desarrollo de las raíces y de los puntos del tallo en crecimiento, además de que ayuda a “abrir” el suelo para permitir más oxígeno.Con papeles tan importantes que desempeñar, estos macronutrientes son vitales para la salud y el bienestar de las plantas. Sin embargo, las plantas también necesitan muchos otros nutrientes, que puedes conseguir en un fertilizante orgánico equilibrado de liberación lenta con oligoelementos vitales en forma de polvo fino o gránulos que se disuelven rápidamente y se vuelven disponibles para las plantas. Eso significa que pueden ser absorbidos por microbios en el suelo y pelos finos de las raíces de las plantas.Estos fertilizantes orgánicos pueden rociarse directamente sobre el suelo, excavarse ligeramente o rociarse en la cuenca del follaje en medio de plantas como los helechos.
Aunque Malini Seetharam llegó a México en abril de 2018, su emprendimiento de cocina del norte y del sur de la India comenzó a provocar sonrisas a los citadinos desde mayo. Pero que no se piense que Malini aterrizó en el país siendo una cocinera novata. El sabor súper construido de sus platillos ya lo anuncia. Su camino profesional comenzó varios años antes, en Nueva Delhi, con el servicio personalizado que esta chef hacía posible en la cocina de su propia casa.Malini afirma que, “cocinar y servir siempre ha sido mi interés y un motivo de alegría”. Eso puede sentirse en los curries, en las phulkas y las dosas que ella misma confecciona diariamente, en los chutneys que varían cada día de sabor. “Mi objetivo ha sido el de explorar la armonía entre la cocina mexicana y la india, especialmente en la rica abundancia de especias que ambas utilizan, ya sea en el curry y en las salsas, así como en el popurrí de dulce-picante, picante-dulce”. Las notas especiadas de su cocina son adictivas para un mexicano. Lo dice su servidora quien, al menos una vez por semana, pide uno de los cuatro menús que Malini ofrece bajo pedido, con un día de anticipación. Eso sí: cada vez que me enfrento a sus menús debo investigar en San Google para obtener una imagen, una descripción, que me prevenga del banquete que recibiré vía UBER. La propuesta gastronómica de Malini no se limita a los platillos comodín de la cocina india. Ya saben, los típicos chicken tikka masala –que en realidad es creación inglesa y no india– o las samosas. Sus combinaciones son un viaje, que, sin conocer su país, te hacen imaginar paisajes, atardeceres, recuerdos a un lugar lejano y excitante. “Quiero llevar a mis comensales a una expedición culinaria a través de las delicias regionales de la India y brindarles una perspectiva completamente nueva sobre la amplia gama de opciones disponibles en mi cocina, mostrando también algunos platos tradicionales como dosas, idlis o vadas”. ¿Autenticidad? ¿Cultura comestible? Claro. Todo eso cabe en los tuppers que te llegan a tu casa antes de la hora de la comida.La cocina india puede ser tan golosa y sana como el cinturón mande. Por eso en su menú, Malini propone algunas opciones ligeras o vegetarianas en las que el dal fry o los garbanzos en curry brillan por el elegante balance entre sus especias. Ni quién se acuerde de la carne. “Me gusta también ofrecer una experiencia de comida casera sana y saludable para mis clientes, pero sin comprometer el sabor”. Vegetariano o con pollo, del norte o del sur de la India: el sabor de la cocina de Malini es un bordado preciso y alegre del producto mexicano y las sazones de su tierra.
La historia del pan en San Cristóbal de las Casas inicia con las alforjas cargadas de trigo que viajaban, junto a rebaños y otros productos comestibles, con los castellanos que se asentaron en el Valle de Hueyzacatlán. Al asentamiento le siguieron consecuencias. Algunas evidentes, como la hegemonía del trigo en San Cristobal, indisputable hasta el siglo XIX y en relativa competencia con los tuxtlecos, que entraron en la escena en el XVII. Para entonces, las cartas estaban sobre la mesa: San Cristobal tenía ya una vocación panadera, una vocación imborrable, imperecedera.   Aunque de los molinos de la época quedan poco más que recuerdos —y una ruta que se puede hacer por la montañas en bicicleta—, en este destino chiapaneco la identidad sigue ligada al pan: al tradicional y al moderno, al coleto y al europeo. Así, el pan se asoma a la mesa del desayuno, se ofrece como colación a medio día o como cierre de la merienda. El pan está en las casas, en las cafeterías —que tampoco son pocas— y en los restaurantes. Mi primer encuentro con la panadería de la región fue fortuito —poco antes de enterarme que iba a escribir este artículo—. Fue en Sibactel y Aldama, dos de las 60 comunidades que producen café en Chiapas. Fue después de recorrer los cafetales, cerca del medio día. Fue en el patio de secado del beneficio comunitario de Sibactel, con una taza de pozol. Fue en casa del caficultor Pedro Vázquez, donde sus hijas disponen café de olla, horchata y una canasta copada de pan dulce como un gesto de hospitalidad. En esa primera ronda se me quedó impregnada la consistencia firme de los panes —muy distinta a la de los europeos con aire, suaves, esponjosos— y una nota de humo, siempre presente en las cocinas y los hornos de leña que, en este lado del mundo, todavía son comunes.  A mi vuelta al centro de San Cristóbal, y gracias a las recomendaciones de los chefs de Tierra y Cielo, llegué con más intención a la puerta de la panadería Fátima, un local de fachada bicolor —morado con blanco, reconocible a leguas— en la calle Benito Juárez, que tiene más de 30 años en operación.Los anaqueles de Fátima son una librería del amplio repertorio del pan coleto que además de lo ya dicho, es diverso en forma y fondo. Aquí verán montañas trigueñas de panes planos, enroscados o trenzados —mis favoritos—, con cortezas cubiertas de azúcar o ajonjolí, con migajones oscuros o amarillentos, preparados con piloncillo, canela y muchas veces con manteca. Los reconocerán también por su nombre de pila: cazuelejas —quizás las más famosas—, rosquillas, marquesotes, pan de yema o pan de manteca. Los amarán un poquito más porque son una ganga. A riesgo de parecer disco rayado —o la burra al trigo, en una analogía más pertinente—, quiero hacer hincapié en la textura de estos panes: esa que es firme, porosa, a veces arenosa, a veces crujiente. Si me preguntan, esa textura es pretexto, una provocación, un estado ideal que pide a gritos el ahogo de una bebida caliente —café, chocolate, atole, ustedes digan—.  Estudiosos del tema, como Edgar Zulca Báez, atribuyen esta característica a cuestiones más prácticas como la conservación, a que “su estructura compacta garantiza su integridad en el transporte y es resistente a la descomposición”, escribe el académico.Kievf y Marta —que en sus exploraciones panaderas preparan, entre otras cosas, panes de tascalate para el desayuno— me recomendaron complementar la expedición con las panaderías que siguen los pasos de la herencia danesa y francesa. Obediente, me dirigí a los hornos —de lugares como La Casa del Pan, Oh la lá y el Horno Mágico— que complementan, con bollería, croissants, empanadas de hojaldre, chocolatines y mantequilla, la escena panadera. Una historia que, por ahora, es harina de otro costal.
Conocido como té de mariposa azul, té de flores de guisante de mariposa, té azul o por su nombre en inglés, Butterfly pea flower tea, este té no sólo llama la atención por su cambio de color de azul a lila, sino también por sus beneficios y propiedades.Elaborado con las flores de la planta Clitoria ternatea (conchita azul), un arbusto medicinal y autóctono del sudeste asiático, la infusión de flores de guisante de mariposa se ha vuelto popular en los últimos tiempos gracias a los maravillosos beneficios que confiere para la salud humana, como promover la pérdida de peso, pacificar la mente, enriquecer la textura de la piel y mejorar el crecimiento del cabello.Para qué sirve el té de mariposaEl impresionante perfil nutricional del té azul lo convierte en una maravillosa bebida para bajar de peso, así como una bebida refrescante para enfriar el cuerpo cuando se sirve frío. Al ser naturalmente libre de cafeína y una mezcla completamente a base de hierbas, el té azul, al igual que el té verde, también es una fuente inagotable de antioxidantes. También contiene cantidades significativas de catequina EGCG - galato de epigalocatequina, así como una serie de componentes antiinflamatorios y estimulantes del sistema inmunológico como flavonoides, taninos y polifenoles.Facilita la digestiónYa que es rico en antioxidantes, estos ayudan a proteger el cuerpo contra la acción de los radicales libres. Beber una taza de té azul una o dos veces por semana con el estómago vacío elimina las toxinas acumuladas en el sistema y mejora enormemente la salud digestiva.Mejora la salud de la pielLos flavonoides presentes en el té de mariposa ayudan a estimular la producción de colágeno, los cuales a la vez ayudan a desarrollar y mantener la elasticidad de la piel. Estimula el crecimiento del cabelloLa flor del guisante de mariposa también es excelente para el cabello, ya que contiene antocianina, un compuesto conocido por aumentar la circulación sanguínea en la cabeza y, por lo tanto, mantener un cuero cabelludo saludable. También ayuda a fortalecer los folículos pilosos desde adentro.¿El té de mariposa sirve para relajarte?Se dice que el sabor terroso del té de flor de guisante azul mejora el estado de ánimo y que tiene efectos antiestrés que también pueden ayudar a reducir los síntomas de ansiedad. También se sabe que refresca el cerebro, refuerza los niveles de energía y la resistencia, influye en las emociones positivas y, por lo tanto, aumenta la productividad en el trabajo. El té azul también elimina el estrés y alivia los síntomas de ansiedad y depresión, así que es perfecto para relajarte.Ya sea frío o caliente, disfruta de esta maravillosa bebida y de sus beneficios.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD