8 consejos para mantener a tu corazón sano
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8 consejos para mantener a tu corazón sano

Por Kiwilimón - Enero 2015
Las cifras no dejan lugar a dudas.  La Organización Mundial de la Salud reporta que 17.3 millones de personas murieron en 2008 a causa de las enfermedades cardiovasculares (ECV), lo que representa un 30 por ciento del total de muertes registradas en todo el planeta.  Si no hacemos nada para evitarlo, se calcula que para el 2030 morirán alrededor de 23.3 millones de personas debido a EVC, que seguirá siendo la causa principal de muerte a nivel global. Quedarte cruzado(a) de brazos es imperdonable si tienes en cuenta que el 80 por ciento de las enfermedades cardiovasculares se pueden prevenir. Basta con que pongas en práctica una serie de hábitos saludables para proteger la salud de tu corazón y la de todos los miembros de tu familia. Mantén tu corazón sano con estos 8 consejos: 1. Deja de fumar y evita el humo de segunda mano. Si hasta ahora no habías encontrado una buena razón para dejar este hábito tan nocivo, ¡ya la tienes! El tabaco es uno de los factores de riesgo principales de la enfermedad cardíaca. Si dejas de fumar, o estimulas a familiares, amigos y compañeros de trabajo o escuela a que lo hagan, evitarás además el riesgo de desarrollar cáncer del pulmón y/o enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) y librarás a los que viven a tu alrededor del humo de segunda mano, que es tan dañino. Y en pocos años el riesgo de desarrollar enfermedad cardíaca se reducirá al mismo nivel que el de los que no fuman. 2. Ponte en movimiento. Un estilo de vida sedentario perjudica a todo el organismo y especialmente al corazón, así que si te gusta algún deporte, no esperes más para practicarlo. Ocomienza a incorporar algún tipo de actividad física en tu vida diaria. Una caminata de 20 minutos al día es un excelente comienzo que te proporciona los mismos beneficios que 75 minutos a la semana de ejercicio más vigoroso (nadar, trotar o montar bicicleta).  Tú decides. Además de un corazón contento, reducirás el estrés, dormirás mejor y mejorarás tu expectativa de vida.. 3. Mejora tu alimentación.  Si estás a cargo de la compra de víveres y de la preparación de los alimentos, aprovecha la oportunidad para ir cambiando poco a poco los gustos y hábitos alimenticios en tu hogar. Evita el consumo de alimentos procesados, fritos y con exceso de azúcar. Es mejor que procures seleccionar: frutas y vegetales frescos, granos integrales, productos lácteos bajos en grasa, así como pescado y carnes magras. Cuando estos alimentos son la base de los menús de tu hogar, ayudas a todos a controlar el peso, la presión arterial, el nivel de azúcar en sangre y el colesterol.  La Asociación Americana del Corazón (American Heart Association) sugiere consumir por lo menos de 4 a 5 tazas de frutas y vegetales al día; pescado al menos 2 veces a la semana; granos integrales altos en fibra (como la avena o el arroz por ejemplo) diariamente. Y en cuanto a la sal, reducirla al mínimo (menos de 1,500 mg al día o el equivalente a media cucharadita). 4. Controla tu peso. El sobrepeso hace que tu corazón tenga que trabajar de más, por lo que debes hacer un esfuerzo por eliminar los kilos o libras que te sobren. Si modificas tu dieta y haces más ejercicio, ese sobrepeso irá desapareciendo poco a poco. Ten presente que demasiada grasa, especialmente si se acumula en el área del abdomen, aumenta tu riesgo de desarrollar presión alta, colesterol elevado y diabetes, todos ellos factores de riesgo para el síndrome metabólico y la enfermedad cardíaca. Dale un descanso a tu corazón reduciendo el sobrepeso, ¡no flaquees! 5. Cuidado con el colesterol.  A pesar de su mala reputación, necesitamos el colesterol para mantener nuestra salud (es un componente importante de las células, es importante para la producción de varias hormonas, para la producción de la bilis y de la vitamina D, entre otras funciones), pero debemos buscar un equilibrio entre el llamado colesterol malo (lipoproteína de baja densidad o LDL) que en cantidades excesivas obstruye (tapa) las arterias y perjudica al corazón y el colesterol bueno (lipoproteína de alta densidad o HDL) que ayuda a quitar el colesterol malo de las arterias y protege tu salud cardiovascular.  Para lograr este equilibrio, haz ejercicio, limita las grasas saturadas de tu dieta, reduce el consumo de carne roja, los productos lácteos altos en grasa y todas las grasas trans. Una prueba de sangre le dirá a tu médico cómo está tu colesterol: idealmente tus niveles totales deben estar por debajo de los 200 mg/dl. 6. Vigila tu presión arterial. Uno de cada tres adultos (en los Estados Unidos) tiene presión alta y sin embargo, uno de cada cinco ignora que la tiene porque la hipertensión frecuentemente no da síntomas hasta que es demasiado tarde. No esperes a enterarte cuando se desarrollan complicaciones (un ataque al corazón, un accidente cerebrovascular). Una presión arterial saludable debe estar por debajo de los 130/90 mm Hg. 7. Controla la glucosa (azúcar) en la sangre. La diabetes puede llegar a cuadruplicar tu riesgo de un ataque cardíaco o de accidente cerebrovascular, por lo que debes, en lo posible, tratar de evitar desarrollar diabetes tipo 2, y si ya la padeces, en mantener tu glucosa en la sangre bajo control. De nuevo, la dieta, un peso saludable y el ejercicio son vitales en esta tarea. 8. No te olvides de procurar combatir el estrés. Atender las responsabilidades es una cosa y olvidarse de uno es otra. Dedica algún tiempo del día a desconectarte de todo y a dedicarlo a algo que te apasione y te relaje. Un pasatiempo, clases de yoga, o tocar un instrumento son algunos ejemplos de formas efectivas de contrarrestar el efecto negativo del estrés en tu vida y tu salud. El corazón es el motor de tu organismo y para que pueda seguir impulsándolo adecuadamente tienes que echarle una mano. Como te habrás dado cuenta, todo se interrelaciona. Si cambias tu alimentación, eliminas toxinas y estrés y haces más ejercicio, automáticamente mejora tu presión arterial, tu control de la glucosa, tu peso y tu salud cardiovascular.  Comienza a cuidar a tu corazón (y el de tus seres queridos) hoy mismo, un paso a la vez, ¡y no te detengas!  
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Si no sabes cuáles son las pepitas o semillas de calabaza tienen una apariencia plana y un color verde oscuro. Puedes encontrarlas aún envueltas en su cáscara de color blanco amarillento, aunque algunas variedades de calabazas producen semillas sin cáscara y consumirlas como colación te dará muchos beneficios.Estas semillas son una buena fuente de nutrientes y su textura maleable y masticable las hace ideales para comer entre comidas. Además, son muy accesibles y en muchos mercados, las pepitas están disponibles en muchas formas: crudas con cáscara, crudas y sin cáscara, tostadas con cáscara, o asadas y sin cáscara.Si las incluyes como colación para las tardes, no sólo te ayudarán a controlar el apetito, sino que las pepitas o semillas de calabaza te proveerán de estos beneficios.Beneficios en la salud de las semillas de calabazaComer solo una pequeña cantidad de pepitas de calabaza puede proporcionarte una cantidad sustancial de grasas saludables, magnesio y zinc. Es por esto que las semillas de calabaza se han asociado con varios beneficios para la salud, como los que te listamos a continuación.Altas en contenido de antioxidantesLas semillas de calabaza contienen antioxidantes, como carotenoides y vitamina E, los cuales pueden reducir la inflamación y proteger las células de los radicales libres dañinos. Es por eso que consumir alimentos ricos en antioxidantes puede ayudar a proteger contra muchas enfermedades.En cuanto a las pepitas, se cree que los altos niveles de antioxidantes son en gran parte responsables de sus efectos positivos sobre la salud.Pueden ayudar a bajar los niveles de azúcar en la sangreAunque se han realizado en animales, estudios científicos han demostrado que la calabaza, las semillas de calabaza, el polvo de semillas de calabaza y el jugo de calabaza pueden reducir el azúcar en la sangre. Esta investigación es especialmente importante para las personas con diabetes, que pueden tener dificultades para controlar sus niveles de azúcar en sangre.Por otra parte, varios estudios han encontrado que la suplementación con jugo de calabaza o polvo de semillas redujo los niveles de azúcar en sangre en personas con diabetes tipo 2. Se cree que el alto contenido de magnesio de las semillas de calabaza puede ser el responsable de su efecto positivo sobre la diabetes.Aporte de magnesioLas semillas de calabaza son una de las mejores fuentes naturales de magnesio, un mineral que con frecuencia falta en la dieta de muchas poblaciones occidentales. El magnesio es necesario para más de 600 reacciones químicas en el cuerpo, por ejemplo:Control de la presión arterial.Reducir el riesgo de enfermedad cardíaca.Formar y mantener huesos sanos.Regulación de los niveles de azúcar en sangre.Alto contenido de fibraLas pepitas de calabaza son una gran fuente de fibra dietética, pues tan sólo las semillas sin cáscara proporcionan 1.1 gramos de fibra en una porción de 28 gramos. Esto es un gran beneficio para la salud porque una dieta rica en fibra puede promover una buena salud digestiva. Además, las dietas ricas en fibra están asociadas con un riesgo reducido de enfermedad cardíaca, diabetes tipo 2 y obesidad.Pueden ayudar a mejorar el sueñoLas semillas de calabaza son una fuente natural de triptófano, un aminoácido que puede ayudar a promover el sueño, por lo que si tienes problemas para conciliarlo, comer un poco de pepitas antes de irte a la cama podría ayudar. Sin embargo, necesitarías comer alrededor de 200 gramos de semillas de calabaza para lograr la cantidad necesaria de triptófano.Además, el zinc en estas semillas también puede ayudar a convertir el triptófano en serotonina, que luego se convierte en melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño.Las pepitas de calabaza se pueden incorporar fácilmente a tu dieta como colación o ingrediente en las comidas o para hornear; se pueden comer crudas o asadas, saladas o sin sal. Además de comerlas solas, puedes agregarlas a licuados o a tu fruta con yogur griego. También puedes incorporarlas a las comidas espolvoreándolas en ensaladas, sopas o cereales.Además de comerlas solas, como colación, estas son unas recetas en las que puedes incorporar pepitas de calabaza:Avena con guayabaHummus con salsa de semillasPescado con costra de frutos secos
Las espinacas tienen buena fama desde siempre, pero ¿sabes por qué son tan benéficas, más allá de ser una fuente de hierro? Aquí nos dimos a la tarea de saber cuáles son las propiedades y beneficios de las espinacas.Se pueden comer crudas o cocidas, en un smoothie, con jugos, o en una ensalada super fresca con fresas, han entrado al famoso grupo de los súper alimentos porque las espinacas contienen una gran cantidad de nutrientes y un bajo contenido calórico. Estas hojas verdes también benefician tu piel, cabello, huesos y más.Beneficios de las espinacasPuede que no seas fanático de las espinacas, pero estos increíbles beneficios de comerlas con regularidad te convencerán de agregarlas a tu dieta diaria.1. Ricas en nutrientesTres tazas de espinaca cruda tienen solo 20 calorías, nada de grasa, 2 gramos de proteína y 3 gramos de carbohidratos con 2 gramos de fibra (esto se traduce en 1 gramo de carbohidratos netos). Además, esta porción de tres tazas proporciona más de 300% de la necesidad diaria de vitamina K que ayuda a los huesos, más de 160% del objetivo diario de vitamina A y aproximadamente 40% de vitamina C, las cuales apoyan a la función inmunológica y promueven una piel sana.También contiene 45% de la necesidad diaria de ácido fólico, que ayuda a formar glóbulos rojos y ADN, y la espinaca aporta 15% del objetivo diario de hierro y magnesio, 10% de potasio y 6% de calcio, junto con cantidades más pequeñas de otras vitaminas B. Sí, tiene muchos nutrientes.2. Alta en antioxidantesAdemás de sus muchas vitaminas y minerales, la espinaca proporciona antioxidantes relacionados con la protección contra la inflamación y las enfermedades. Estos incluyen kaempferol, un flavonoide antioxidante presente también en el té verde, por ejemplo, y otro llamado quercetina, el cual se ha relacionado con posibles efectos protectores sobre la memoria, así como enfermedades cardíacas y diabetes tipo 2.3. Fortalece los huesosEntre sus muchos nutrientes, la espinaca es una rica fuente de vitamina K que ayuda a promover la producción de una hormona llamada osteocalcina, responsable de estabilizar el calcio en los huesos. También es una gran fuente de calcio y vitamina D, fibra dietética, potasio, magnesio y vitamina C, todos los cuales son nutrientes importantes que son buenos para la salud ósea.4. Repele bacterias y virusLa espinaca tiene un alto contenido de vitamina A que ayuda a nuestra piel y membranas mucosas a repeler varios tipos de bacterias y virus de manera efectiva. Además, esta vitamina es necesaria para la producción de sebo que mantiene el cabello hidratado. La vitamina A es buena para el crecimiento de todos los tejidos corporales, incluida la piel y el cabello.5. Te mantiene energizadoLa espinaca proporciona los niveles necesarios de magnesio en el cuerpo, lo que te ayudará a generar energía para las tareas diarias, por eso suele incluirse en smoothies por la mañana. La espinaca también es una gran fuente de ácido fólico, un nutriente que ayuda al cuerpo a convertir los alimentos en energía utilizable. Además, la espinaca es una verdura naturalmente alcalina, por lo que hace que el cuerpo sea más alcalinizado, lo que puede ayudarte a mantener la energía durante el día.La espinaca se puede comer cruda o cocida, pero si buscas aprovechar sus beneficios al máximo, mézclala con fresas en una ensalada fresca. Además, algunas investigaciones muestran que no cocinarlas es la mejor manera de preservar su contenido de luteína. consulta nuestras recetas con espinacas para incluirlas en tus menús diarios.
La comida tailandesa tiene sabor picante, pero no sólo por el uso de chile, sino que ese toque picante también es gracias al uso constante de especias como el jengibre, y condimentos como el curry, por ejemplo.La mezcla de sabores ácidos, salados, dulces y picantes en la gastronomía tailandesa suele deberse al uso de ingredientes como leche de coco, ajo, chiles picantes, hierba de limón y la salsa de soya. La estrella de este tipo de comida es el arroz, usado en muchos platillos de la comida tailandesa.En cuanto a las carnes que usan al cocinar, el pollo y la carne de cerdo son las más comunes, pero los platillos con camarones abundan y es parte de una de las versiones del Pad Thai, el platillo más popular no sólo en las calles de Tailandia, sino en el mundo.Pad ThaiEl pad thai consiste en un guiso de tallarines salteados con pollo o camarones o también tofu, el cual lleva salsa de pescado, soya, huevo, limón, chile y azúcar. Si tienes la fortuna de viajar al país, seguro encontrarás este platillo en los puestos callejeros tan populares, pero si no, puedes probar hacerlo en casa con nuestra receta de pad thai de camarón.Sopa Thai Tom Yum GoongEsta sopa es picante, así que seguramente como buen mexicano, te va a gustar, aunque tenemos que advertirte que no tendrá el mismo sabor picante al que estás acostumbrado, porque recuerda que la comida tailandesa mezcla dulzor, acidez, sal y picante. La sopa lleva camarones, chile, limón y setas, y va muy acorde con los días lluviosos en el país.Tam ThaiSom Tam es una ensalada muy característica de la gastronomía tailandesa, hecha con papaya verde tailandesa, que no es más que una papaya normal antes de madurar, así que su sabor no es dulce aún, acompañada de limón y chile, que en otras versiones no tan tradicionales, como la Tam Thai, puede llevar camarones secos. Puede ir acompañado de arroz, pollo frito o asado y pinchitos de cerdo.Esperamos que tengas la maravillosa oportunidad de probar estos platillos o tal vez al menos cocinar en casa al estilo thai alguna de nuestras recetas que te dejamos a continuación.Sopa thai con noodles de calabazaPad ThaiSopa tai de tallarines
Flores de cempasúchil en vasitos de vidrio. Dos panes de muerto junto a restos de azúcar desperdigada. Una ollita, la más pequeña de la alacena, llena de mole al que ya se le hizo una capa de nata. Papel picado descolorido por las gotas de un caballito de tequila que se derramó. Hasta arriba, la foto del pariente fallecido observándolo todo: la abundancia o la escasez de la ofrenda, el faltante de huesito en el pan. Esta escena se repite cada año en el altar de muertos. Esta es una escena de tradición mestiza.No sé si fue Coco, no sé si fue James Bond. Esta costumbre mitad prehispánica, mitad española, ha resurgido con fuerza en los rincones de las salas mexicanas. Fray Bernardino de Sahagún, en la Historia general de las cosas de la Nueva España, ya relataba que los aztecas eran dados a hacer festejos a los muertos. El altar recordaba el viaje de cuatro años que el difunto debía emprender, camino a Mictlán, el reino de los muertos. Como en casi todas las religiones y creencias, no había altar sin una ofrenda, y como en casi todo ofertorio, siempre había algo de comer.Según me cuenta el licenciado José N. Iturriaga, historiador y escritor, había un ingrediente infaltable en los altares prehispánicos: los tamales envueltos en hojas de totomoxtle. También había agua para ayudar al alma del muerto a sortear el camino lleno de peligros. Luego, con la evangelización, las costumbres católicas como el rito a los santos y la fermentación del trigo se fueron mezclando con las costumbres locales. El altar es mestizaje puro. Por ejemplo, están las flores endémicas como los cempasúchiles, los frijoles, el tequila –que, aunque tiene denominación de origen, no existiría sin la destilación, originaria de Asia–. El mole es un plato barroco, resultado del intercambio con África del Norte, España, el sudeste asiático... El pan de muerto es fruto del sincretismo del pan de ánimas que se hace en Segovia o de los huesos de santo, un postre de pasta de almendra español cuya presentación recuerda a los relicarios. Así como el origen del altar es diverso, también lo es la celebración: “El 1 de noviembre, día de Todos los Santos, fue un día para celebrar a los santos que no tenían fecha y se instauró en el siglo séptimo; el Día de Muertos lo estableció el Papa Bonifacio IV en la Abadía de Cluny Odilón”, explica Iturriaga. Esto sucedió en el siglo X –claramente, mucho antes de la Conquista– con el objetivo de que los fieles hicieran oración por los muertos. Para los que injurian contra el Halloween asumiendo que es una falsificación de nuestra fiesta, Iturriaga cuenta que la palabra viene de All hallow’s eve, que es otra forma de nombrar “todos los santos”. La celebración data de épocas medievales y fueron los irlandeses quienes la llevaron a América. Lo de los Frankenstein y los dráculas, eso sí ya es regalo de Estados Unidos –y, bueno, de Mary Shelly y de Bram Stoker–.La simbología del altar es naturalmente mexicana. Una ofrenda que se respete debe tener todos sus componentes: agua, tierra, calaveritas de azúcar, flores, alimentos, vela y copal para guiar al muerto hasta el altar. Para Iturriaga tampoco debe faltar el alimento raíz que nos conecta con nuestros ancestros: el tamal. Los tamales son piezas individuales que se preservan bien y aguantan bien la intemperie –recordemos que muchos altares viven en los cementerios– y lejos de un simbolismo específico, provienen de “El grano madre que moldea una cultura. El alimento más icónico”. Nuestra creencia es única: por un día en el año tenemos de regreso a casa a ese familiar que queremos tanto, a ese ser que admiramos mucho y que nos hace falta. Olvidamos el miedo que nos dan los fantasmas, en otros días menos festivos del año, para esperar que nuestro ser amado atraviese el cielo o el mundo paralelo para comer, beber y fumar. Eso sí, no cometan el error de olvidar los cerillos. Para honrarlos, aquí comparto la sección en la que pusimos toda esa comida que les puede gustar.
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