Beneficios de la carne de cerdo
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Beneficios de la carne de cerdo

Por Kiwilimón - June 2021
Cuando se habla de una dieta balanceada, las carnes magras suelen ser uno de los componentes más importantes, pues contienen muchas vitaminas y minerales. La carne de cerdo en especial es una proteína saludable, cuyos cortes magros, como el lomo, contiene 65% de grasas insaturadas.

También es una fuente de vitaminas y complejo B, la cual nos ayuda a mantener la piel en buen estado, a evitar la anemia y para las mujeres embarazadas, es una fuente de ácido fólico. Además, la carne de cerdo americana se puede preparar en diversos platillos de forma fácil y rápida, ya sea en horno, estufa o parrilla, por lo que es una proteína versátil. 

Entre sus beneficios podemos encontrar su alta cantidad de zinc y hierro, que ayudan en el crecimiento y la reparación de los músculos; su contenido de lisina, un aminoácido que absorbe el calcio, y sus altos niveles de omega 3.

Disfruta del sabor y los beneficios que la carne de cerdo y sus cortes magros tienen para ti.


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Ramen: la menos delicada y la más aguda de las sopas. Grasosa, salada, cremosita, profunda, explosiva, llena de umami y de calorías, el ramen es una sopa curativa, pero hardcore. Es ideal para esos deliciosos momentos en los que nada nos importa y simplemente nos damos el gusto. Comerlo es fácil: tomar los fideos con los palillos, acercarlos con la cuchara y aspirarlos; luego sorber el caldo hirviente, morderle al puerco, romper el huevito y dejar que la yema suavice todo. Detenerse unos segundos para apreciar las capas de sabor y texturas que forman ese gestalt precioso (como dicen en Tampopo). Hay sabor a océano, a pollo, a puerco, a vegetales, a tierra, a umami, quizá a algo fermentado y vivo. Sorber, aspirar, beber, masticar, todo rapidito antes de que se enfríe. Por último, tomar el tazón con ambas manos y no soltarlo hasta que la última gotita haya entrado al cuerpo. En pocos minutos la panza, la boca, la garganta y hasta el alma —si es que existe— quedan calientes y satisfechas. Los labios pegajosos por la grasa y el colágeno del caldo cárnico, la barbilla mojada por las gotas derramadas, la panza inflada y la mente relajada. Igual y hasta cabe un eructito aquí.Si se come, el ramen es cómodo, fácil, accesible y apapachador; pero si se cocina, el ramen es caótico, complejo, inasible y enajenante.Cocinarlo es más difícil de lo que parece: hay que lograr un caldo transparente y puro, unos fideos suaves pero con gran cuerpo, un tare poderoso y sápido. Aguanten, falta comprender primero la estructura básica del ramen: el tare, el caldo, los fideos y los toppings. El tare (o kaeshi) es una reducción salada que se sirve antes del caldo y que determina el sabor del ramen: de soya (shôyu), de sal (shio), de miso (miso) o de puerco (tonkotsu). El caldo es, por lo general, una mezcla de huesos de cerdo, pollo, pescado y vegetales, aunque cada quien tiene su propia receta. En los fideos hay que cuidar el tipo de agua (su mineralidad), las harinas, el amasado, el tiempo de reposo y la cocción al momento. Y con los toppings hay que fijarse en que el cerdo esté en lonchas finas (unos 3 mm), el huevo tierno, los brotes de bambú crujientes y, sobre todo, que cada elemento sume a la umamidad del ramen.La umamidad, o sea: la cualidad de umami, el sabor que está en las comidas más sabrosas del mundo, ha sido explorado y entendido en la cocina japonesa desde hace más de un siglo, pero las personas occidentales apenas podemos describirlo. El umami es esa intensidad profunda que invade desde la garganta y crea una sensación de cubrir la boca, de plenitud, de satisfacción, de saciedad. Es esa deliciosidad que quién sabe de dónde viene. El umami es casi un sabor emocional y es la mera esencia del ramen.El reto es encontrar umami en todas sus capas. El problema es que es un sabor sutil y resbaladizo. Lo fácil es usar glutamato monosódico en polvo, pero lo divertido está en buscar ingredientes que aporten ese sabor de manera natural. Está en los hongos, en los tomates, en la carne y en las algas, por ejemplo. Ivan Orkin, pionero de las ramen shops en Estados Unidos, se hizo famoso en Tokio y en Nueva York por lograr una copulación de sus raíces judías neoyorquinas con la receta tradicional japonesa. Invirtió 20 años en Japón para lograr ese ramen que es suyo. Tiene jitomate rostizado y todo Internet cuenta que es delicioso.Hacer un buen ramen como el de Orkin, con dimensión de sabor y una historia personal, requiere maestría y, por eso, necesita la entera dedicación de quien cocina. Kazuo Yamagishi, quien inventó el ramen en los 50, le dedicó más de la mitad de su vida. Entrenó a cientos de cocineros (sí, la gran mayoría fueron hombres), quienes heredaron sus técnicas, pero construyeron sus propias recetas. Así inició la vocación del ramen. Tampopo (1985) lo explica así: para conseguir el más esplendoroso plato de ramen, quien cocina debe, primero, dominarse y llenarse de vida y de agallas. No es por algún tipo de pensamiento mágico, sino para tener la fuerza emocional para nunca conformarse y enfocarse a una sola misión: perfeccionar su oficio y su platillo. Dedicarse, pues, como Picasso a su genialidad cubista o Mozart a su requiem.Lo hermoso es que el ramen no es categórico, así que hay mucho espacio para la creatividad. Contrario a la naturaleza de la cocina japonesa, el ramen es libre y se estira hasta donde el ingenio humano alcance.En México, donde todavía caben más opciones, tenemos el de curry y berenjena tatemada de Koku, el picante con kimchi y queso americano de Send Ramen, el birriamen de Caldos Ánimo y hasta el mexican ramen de camarón de Gori Gori. Habrá quien dude de que estos dos últimos sean ramen y no caldos mexicanos con fideos, pero ante eso digo que quizá el ramen es como el taco: ya no es un platillo, es una forma de comer. Además, el ramen no es japonés de sangre limpia, así que no podemos exigirle que se estacione en un solo país. Los fideos (la mein) son chinos. Japón construyó su propia narrativa con ellos, así que quienquiera puede hacer lo mismo con el ramen, pues su canon —como todos los cánones— es vulnerable al cambio.El título de este texto promete un secreto y aquí va: para conseguir el ramen perfecto es necesario comprender su estructura y dominar las técnicas, pero es imperativo volcar atención e intención en el proceso y sobre todo, narrarse en él, pues el ramen es personal.Pónganse chingonas y chingones, compren un montón de huesos de puerco (patitas, sobre todo), pollo, vegetales, dashi, mirin, sake, miso, jengibre, ajo, nori y lo que se les antoje del súper japonés y del mercado mexicano. Exploren sin miedo. Si les sirve de inspiración, esta es mi receta (que está lejísimos de ser la perfecta):Tare: shio, una reducción de caldo de hongos (de varios, los que haya, en época de lluvias se pone buena la selección) y un sofrito de cebolla, ajo y jengibre con bastante mantequilla y grasa de puerco. A la hora de servir le pongo tantito dashi.Caldo: de puerco (con huesos, codillo, cabeza y vegetales varios).Fideos: nunca los he hecho, pero compro los frescos de Mikasa.Toppings: muchos hongos sazonados, lonchas delgaditas de pancita de puerco, espinacas frescas, ajonjolí, cebollín y unas gotitas de aceite de ajo y chiles rojos.Maridaje: mezcal o sake mientras se cocina y un vino rosado seco para comer.Para cocinarlo hay que planear y bloquear al menos un día completo de su agenda, así que por ahora, por lo que más quieran, provoquen un momento para dejarlo todo y vayan por un ramen ya.
La granada es el topping de nuestro platillo más emblemático para las fiestas patrias, el chile en nogada, pero el resto del año es una de las frutas con mayores beneficios nutrimentales que puedas encontrar.Categorizada como una baya, la fruta de la granada es roja, redonda y se parece a una manzana roja con un tallo en forma de flor. Esta fruta que se desgrana y se puede tomar en jugo también contiene una variedad de compuestos vegetales beneficiosos, incomparables con otros alimentos y muchos estudios han demostrado que pueden tener varios beneficios para el cuerpo, por ejemplo:1. Contenido nutrimentalLa piel de la granada es gruesa y no comestible, pero dentro de ella hay cientos de semillas rodeadas por una cubierta jugosa y dulce, conocida como arilo. Estas semillas y los arilos son las partes comestibles y se pueden comen crudas o procesadas en jugo.Están tan cargadas de nutrientes, que en 174 gramos de estas semillas y arilos encuentras 7 gramos de fibra, 3 gramos de proteína, 30% de la IDR de vitamina C, 36% de la IDR de vitamina K, 16% de folato y 12% de potasio.2. Compuestos vegetales medicinalesLas granadas contienen sustancias vegetales a las cuales se les puede dar crédito de la mayoría de sus beneficios para la salud: las punicalaginas y el ácido púnico.Las punicalaginas son antioxidantes extremadamente potentes que se encuentran en el jugo y la piel de granada, mientras que el ácido púnico, que se encuentra en el aceite de semilla de granada, es el principal ácido graso de los arilos.3. Efectos antiinflamatoriosLas granadas tienen un poderoso efecto antiinflamatorio gracias a las propiedades antioxidantes de las punicalaginas y algunos estudios de probeta han demostrado que pueden reducir la actividad inflamatoria en el tracto digestivo, así como en el cáncer de mama y en las células de cáncer de colon.4. Puede bajar la presión arterialEn un estudio, las personas con hipertensión tuvieron una reducción significativa en la presión arterial después de consumir 150 ml de jugo de granada al día, durante dos semanas. Otros estudios han encontrado efectos similares, especialmente para la presión arterial sistólica (el número más alto en una lectura de presión arterial).5. Puede ayudar con la artritis y el dolor articularDado que los compuestos vegetales de la granada tienen efectos antiinflamatorios, tiene sentido que puedan ayudar a tratar la artritis, pues aunque hay muchos tipos diferentes, la mayoría implica algún tipo de inflamación en las articulaciones.En cuanto a qué ha observado la ciencia, estudios de laboratorio sugieren que el extracto de granada puede bloquear enzimas que se sabe que dañan las articulaciones en personas con osteoartritis y también se ha demostrado que este extracto alivia la artritis en ratones, pero aún no hay suficiente evidencia de la investigación basada en humanos.6. Puede reducir el riesgo de enfermedad cardíacaEl ácido púnico, el principal ácido graso de la granada, puede ayudar a proteger contra varios pasos en el proceso de la enfermedad cardíaca. Por ejemplo, un estudio de 4 semanas en 51 personas con niveles altos de triglicéridos mostró que 800 mg de aceite de semilla de granada por día redujo significativamente los triglicéridos y mejoró la proporción de triglicéridos-HDL.7. Puede ayudar a combatir infecciones bacterianas y micóticasLos compuestos vegetales de la granada pueden ayudar a combatir los microorganismos dañinos y se ha demostrado que combaten algunos tipos de bacterias, así como la levadura Candida albicans. Sus efectos antibacterianos y antifúngicos también pueden proteger contra las infecciones y la inflamación de la boca, como gingivitis, periodontitis y estomatitis por dentadura postiza.8. Puede ayudar a mejorar la memoria Hay estudios tanto en humanos como en ratones que sugieren que la granada puede ayudar a prevenir déficits en la memoria y a combatir la enfermedad de Alzheimer.
El pozole es uno de los platillos más antiguos, deliciosos y nutritivos que la gastronomía mexicana tiene para ofrecer. Por un lado, el pozole es un caldo muy económico y rendidor, por lo que es ideal para servir durante grandes reuniones. Por si fuera poco, también es nutritivo, pues contiene proteína, poca grasa y verduras crudas. Este platillo, ideal para dar el grito este 15 de septiembre, toma su nombre de la palabra náhuatl “pozolli”, que significa espuma. Según el académico Alfonso de Jesús Jiménez Martínez, todo indica que el pozole fue un plato ceremonial que solo consumían los emperadores o sacerdotes del más alto rango durante ocasiones especiales. Y aunque hoy en día ya no se prepara con carne humana, este platillo se sigue sirviendo en ocasiones especiales. En Kiwilimón te invitamos a conocer más sobre los platillos que le dan identidad a nuestra gran tradición gastronómica. ¿Qué tan antiguo es el pozole?El pozole es uno de los platillos más tradicionales de nuestro país, pues era muy popular entre los antiguos aztecas. Este platillo era tan importante para aquella cultura que se servía dentro de contextos rituales específicos, según el arqueólogo Ulises Chávez Jiménez. Hoy en día, el pozole ya no es parte de rituales de sacrificio, sino más bien un platillo que se prepara en fiestas y todo tipo de celebraciones, tales como el Día de la Independencia. Cada 15 de septiembre, millones de familias mexicanas festejan esta fecha con un delicioso plato de pozole, el cual también es parte del recalentado del día siguiente. Diferentes tipos de pozole De acuerdo con la Agencia de Servicios a la Comercialización y Desarrollo de Mercados Agropecuarios, actualmente existen alrededor de 20 recetas de pozole, sin embargo, las principales variedades son tres: pozole rojo, pozole blanco y pozole verde. Pozole blancoEl pozole blanco es quizá el más popular en la zona centro. Se prepara con carne de cerdo, maíz cacahuazintle, ajo, cebolla y otras especias. Suele acompañarse con tostadas, lechuga, jugo de limón, rábanos, cebolla picada, orégano y chile. Esta receta puede variar dependiendo de cada familia o restaurante, pues la carne de cerdo se puede cambiar por pollo o vegetales. Pozole rojoEl famoso pozole rojo proviene de Jalisco y Sinaloa, aunque su popularidad ha llegado a muchas partes del país. Este rico pozole rojo se prepara con carne de cerdo, maíz cacahuazintle y una salsa de chiles secos, lo que le da su característico color. Se acompaña con lechuga, cebolla, rábanos, orégano, jugo de limón y tostadas. Pozole verdeEsta deliciosa versión del pozole se originó en el estado de Guerrero, en donde se le agrega tomate verde, perejil, cilantro, chile y pepita de calabaza. A diferencia del pozole blanco y del pozole rojo, el pozole verde solo se acompaña de cebolla picada, orégano, chile piquín y jugo de limón. Por otro lado, las recetas más tradicionales añaden un huevo al rico pozole, así como chicharrón, aguacate y sardinas. A pesar de que la receta es un poco diferente, ¡las crujientes tostadas no pueden faltar! Cabe mencionar que la Ciudad de México también tiene su propia versión de pozole verde, la cual se prepara con chile poblano y tomate verde. ¿Cuál de estos deliciosos pozoles vas a preparar el próximo 15 de septiembre?
La gastronomía japonesa es un reflejo más de la cultura de este país, destaca por su sencillez y elegancia en cada plato. Su presentación es muy cuidada y sus recetas se basan en productos frescos y de temporada. La base de la comida japonesa es el arroz, combinado siempre con platos secundarios, sopas y salsas.La cocina japonesa se distingue por usar formas de cocción que intensifican los sabores de los ingredientes. Además de arroz, en este tipo de cocina podemos encontrar muchas verduras, como puerro chino, batata, cebolla verde, espinacas, pepinos, hongos, algunas carnes, soya, mariscos y legumbres.Los tipos de comida japonesa más comúnes son el ramen, sushi, izakaya, tonkatzu, gyoza, yakitori y udon. Puedes probar algunos de estos platillos en estos 5 lugares para comer comida japonesa en la Ciudad de México:Rokai - Seria barra de sushi. Ubicado en Río Ebro 89, Cuauhtémoc, 06500 Ciudad de México, CDMXEl Samurai - Buena opción para comer anguila. Ubicado en Calle Nueva York 85, Nápoles, Benito Juárez, 03810 Ciudad de México, CDMXSuntory - Buena opción para los amantes del Tepanyaki. Ubicado en Torres Adalid 14, Col. Del Valle, Benito Juárez, 03100 Ciudad de México, CDMXDeigo - Buena opción para sashimis y rollos. Ubicado en Calle J. Enrique Pestalozzi 1238, Col del Valle Centro, Benito Juárez, 03100 Ciudad de México, CDMXYoshimi - Buena opicón para Shabu Shabu. Ubicado en Campos Elíseos 204, Polanco, Polanco IV Secc, Miguel Hidalgo, 11560 Ciudad de México, CDMXGourmetip: Pregunta por las recomendaciones del chef.
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