Cómo elegir una estufa o parrilla
Tips y Consejos

Cómo elegir una estufa o parrilla

Por Kiwilimón - Mayo 2015
Preparar los mejores platillos y darle a tu cocina un nuevo aire de modernidad es posible eligiendo la mejor estufa, para ello hay que tomar en cuenta el diseño y configuración de tu cocina y sobre todo los usos que le darás. Por lo cual debes tomar en cuenta los siguientes puntos:
  • Primero elige entre estufa o parrilla, siendo la principal diferencia que la estufa tiene integrado el horno, mientras que la parrilla solo incluye quemadores.
  • Si por tus necesidades se adapta mejor el adquirir una estufa toma en cuenta que puede ser de piso las cuales puedes colocar de manera independiente en cualquier lugar de la cocina o bien de empotre, pero considera que necesitan de una base o nicho de cocina con la medida correcta.

Tipo de energía

Se dividen en 3 principales tipos:
  1. De gas. Son las más comunes y requieren de una instalación adecuada al tipo de gas doméstico. Las hay con encendido manual o electrónico.
  2. Eléctricas. Son más seguras ya que no utilizan gas, su forma de calentamiento es mediante superficie vitrocerámica o con quemadores de resistencia.
  3. De Inducción. Son las más seguras del mercado, ya que sus quemadores se mantienen fríos al tacto, el calor se genera en los utensilios magnéticos especializados para este tipo de estufa.

Tamaño

  • Las estufas generalmente se ofrecen en dos tamaños: compactas, de 20 pulgadas y 4 quemadores, o medianas con 30 pulgadas y hasta 6 quemadores.
  • En el caso de las parrillas existen mayor variedad de tamaños desde las 20, 24, 30 y 36 pulgadas.

Diseño

  • Algunas cuentas con cubierta porcelanizada y otras de acero inoxidable.
  • Otros modelos cuentan con capelo de protección. Además, existen diferentes configuraciones y tamaños de quemadores: pequeño, estándar, jumbo, triple flama, y especializados.
  • Por último, es importante elegir el color de acuerdo a la decoración de la cocina: las estufas en color blanco, negro y gris para decorado clásico, o en acabado acero inoxidable para decoración moderna.
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En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
La fórmula perfecta en México es la doble T. de tacos y tortas. En esta ocasión, viajamos de la mano de expertos locales y viajeros empedernidos a saborear los mejores tacos, tortas y, de pilón, gorditas de San Luis Potosí, Pachuca y León. Lugares del barrio, tradicionales y sabrosos. Tortas El Tigre, San Luis Potosí Las mejores tortas frías de San Luis Potosí para Pepe Treviño, editor de viajes al frente de Wif Magazine y Cool Trip México, son las de El Tigre. Elaboradas con virote, crema local, jitomate, cebolla, salsa de la casa elaborada con chiles secos ahumados y lomo de cerdo horneado. “Esta torta fue creada por Don Leonardo Anaya, que fue un boxeador bautizado como “El Tigre”, quien comenzó a vender desde el año 1950 esta torta que hoy es ya un clásico en la región, un bocadillo que enamora a nuevos comensales por su inigualable sabor creado al mezclar en cada bocado la crema agria con la salsa, la carne de cerdo y la consistencia del pan. Sabor que hace cerrar los ojos y reconocer que se trata de comida callejera muy peculiar. Para mí, el secreto está en su salsa, elaborada con una receta que ha sido celosamente guardada por su familia. Quizá por ello ha trascendido fronteras al abrir sucursales de las Tortas del Tigre en Rioverde, Ciudad Fernández, la ciudad de San Luis Potosí y Houston, Texas. Toda una tradición de comida callejera que vuelve adicto a quien le hinca el diente”, cuenta nuestro viajero invitado. Dirección: Ignacio Zaragoza 203-207, Zona Centro, 79610 Rioverde, S.L.P.Tacos Juanito Luchas, PachucaPachuca, La Bella Airosa, es reconocida por sus pastes. Pocos saben que esta capital alberga tacos memorables como los que Diego Guillén (Mozt), creativo gastronómico, nos recomienda en esta entrega de joyas de esquina. Ubicados en el centro de la ciudad, los tacos de Juanito (mejor conocidos como los tacos de la arena afición) se caracterizan por su tostada de médula, lengua, maciza y un ingrediente a elegir. Sin duda, es una bomba de sabores para los verdaderos taco lovers. Aquí las especialidades son: los tacos de cabeza, tripa, suadero y longaniza. ¡Y sus salsas no se quedan atrás! La roja de guajillo y chile de árbol, así como su guacamole picoso que da un plus con su extra de ajo son extraordinarios. Dirección: Calle La Fragua, Cuauhtémoc Esquina, Centro, 42000 Pachuca de Soto, Hgo.Horarios: martes, jueves y viernes de 7pm a 11pmExtendidas, León, Guanajuato La suculenta comida callejera de la cuidad “dónde la vida no vale nada” tiene grandes secretos en muchos de sus barrios. Para Rogelio Martínez Caballero, promotor incansable del estado de Guanajuato y tragaldabas profesional, el ejemplo perfecto son las “Extendidas”, ubicadas en el Barrio del Coecillo, uno de los dos más tradicionales y antiguos de esta capital. “La familia que atiende el negocio tiene ya más de 40 años alimentando a los leoneses con estas “gorditas” de maíz quebrado rellenas de queso y cocidas a fuego lento en comal de barro y anafre de leña, se acompañan del guisado que prefieras y pueden ir combinadas: chicharrón prensado; chicharrón duro; nopales; papas a la mexicana; bistec con chile; carne deshebrada; pollo con papas, frijolitos, entre otros, y un rico baño de una salsa roja con rajas de chile poblano que te arranca lágrimas de placer... sin albur”, afirma Rogelio. Venden toda la semana, sin descanso. Solo es importante llegar temprano porque alrededor de la 1:00 pm seguro todo voló. Dirección: Esquina de Acapulco y San Isidro, en el Barrio del Coecillo, León, Guanajuato.
Las papas son un ingrediente sencillo y que solemos tener en la cocina porque son versátiles a la hora de cocinar, pero también por resultan útiles con otras aplicaciones, por ejemplo, para quemaduras.Este tubérculo subterráneo conocido también como solanum tuberosum crece en las raíces de la planta y es por lo general barato, fácil de cultivar y contiene una gran variedad de nutrientes. Descubre todos sus usos y beneficios aquí.Beneficios de la papaGracias a las papas tenemos uno de nuestros snacks favoritos: las papas fritas. Aunque este plato no es tan saludable como debería ser, muchos otros platos con papas como ingredientes lo son y con ellos puedes aprovechar sus beneficios.NutrientesAunque el contenido nutricional de las papas puede diferir según la variedad y cómo se preparan, las papas están llenas de nutrientes y una papa mediana al horno (alrededor de 173 gramos), incluida la piel, proporciona:Calorías: 161Grasa: 0,2 gramosProteína: 4,3 gramosCarbohidratos: 36,6 gramosFibra: 3,8 gramosVitamina C: 28% de la IDRVitamina B6: 27% de la IDRPotasio: 26% de la IDRManganeso: 19% de la IDRMagnesio: 12% de la IDRFósforo: 12% de la IDRNiacina: 12% de la IDRFolato: 12% de la IDRContiene antioxidantesLas papas son ricas en compuestos como flavonoides, carotenoides y ácidos fenólicos, los cuales actúan como antioxidantes en el cuerpo al neutralizar moléculas potencialmente dañinas conocidas como radicales libres. Cuando los radicales libres se acumulan, pueden aumentar el riesgo de enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas, diabetes y cáncer. Sin embargo, la mayor parte de la evidencia científica proviene de estudios de probeta, por lo que aún falta más investigación en humanos.Sin glutenLas papas están naturalmente libres de gluten, lo que las convierte en una excelente opción para las personas con enfermedad celíaca o con sensibilidad al gluten no celíaca.Te dejan satisfechoAdemás de ser nutritivas, las papas también son increíblemente llenadoras y los alimentos que llenan pueden ayudarte a regular o perder peso, ya que controlas mejor el hambre.Además, alguna evidencia muestra que cierta proteína de la papa, conocida como inhibidor de proteinasa de papa 2 (PI2), puede frenar el apetito. Esta proteína parece mejorar la liberación de colecistoquinina (CCK), una hormona que promueve la sensación de saciedad.¿Cuántas calorías tiene la papa?Las papas tienen alrededor de 100 calorías, pero son muy nutritivas y es su “mala reputación” proviene de la forma en la que la cocinamos. Además, también contienen fibra, potasio y vitaminas C y B6, las cuales son excelentes para la salud del corazón.Aplicaciones de la papaLas papas no solo son saludables, sino que también son deliciosas y versátiles. Se pueden preparar de muchas maneras: hervidas, horneadas o al vapor. Sin embargo, ten en consideración que freírlas puede aumentar drásticamente su contenido calórico si usas mucho aceite.Como alternativa, intenta cortar las papas en rodajas y luego asarlas en el horno con un chorrito de aceite de oliva extra virgen y un poco de romero. Asegúrate de no quitarles la piel, ya que la mayoría de los nutrientes se encuentran allí. Esto asegurará que reciba la máxima cantidad de nutrientes de la papa.Además de sus aplicaciones en la cocina, aprovecha estos usos que funcionan como remedios caseros útiles con papa:Limpiar plataUse el agua en la que herviste papas para limpiar plata, por ejemplo, cubiertos deslustrados. Deja enfriar el agua, sumerge la plata en ella durante 30 minutos, luego lava y seca.Remedio para quemaduras Este es una aplicación muy popular de la papa, en la cual sólo tienes que frotar suavemente una rodaja de papa sobre el área quemada. Se dice que el almidón neutraliza la quemadura y ayuda a prevenir las cicatrices, y el frescor de la papa ayudará a aliviar la quemadura.Remedio casero para desinflamar los ojosUn par de rodajas de papa cruda ayudará a reducir la hinchazón inflamación de los ojos. Colócalas sobre tus ojos y relájate durante 10 minutos para obtener este beneficio.Remedio casero de papa y aceite de oliva para la piel secaRalla 1 o 2 papas pequeñas y remójalas en aceite de oliva durante veinte minutos. Coloca la mezcla en tus manos secas y déjala actuar durante al menos 10 minutos. Luego enjuágate las manos y notarás la suavidad.
Aprender a comer es una aventura en la que puede haber callejones sin salida. Como parte de una política pública, los gobiernos son los principales interesados en que lo hagamos cada vez mejor. Así es como surge el plato del bien comer, una estrategia que educa a la población de forma sencilla a alcanzar una dieta correcta. A pesar de que tiene más de diez años de su lanzamiento, el tema sigue siendo tendencia. La pregunta actual es ¿realmente sirve? ¿Es igual para los niños? Como no me quise quedar con la duda, le pregunté a dos nutriólogas.El plato del bien comer surgió como parte de la Norma Oficial Mexicana (NOM) para guiar a la población a alimentarse saludablemente a través de una herramienta gráfica que mostrara cómo se debe verse nuestra comida al llegar frente a nosotros. El punto es respetar las cantidades en cada grupo de alimentos, según lo que nos cuenta Mayte Martín del Campo, nutrióloga experta en fitness y deporte.El plato está dividido en tres secciones: una porción de tres a uno de frutas y verduras; otra tercera parte de proteínas integradas por leguminosas y productos de origen animal y, finalmente, cereales o carbohidratos. Para Mayte Martín del Campo, “la idea es respetar las proporciones en la alimentación de todo un día”. Pero si esto nos causa dudas, ella prefiere hablar de porcentajes: una mitad de hidratos de carbono, treinta por ciento de grasa y veinte por ciento de proteína. El plato del bien comer se usa indistintamente para hombres, mujeres y niños por lo que expertos como la nutrióloga Jennifer Asencio, especialista en alimentación de pacientes con enfermedades clínicas, indica usar este parámetro con la población sana, pero puede haber excepciones de acuerdo con el sexo, edad, estatura, tipo de personas y sus requerimientos, sobre todo con personas que padecen enfermedades como diabetes. “Hay que tener cuidado con el consumo de frutas, por ejemplo, en una persona con los triglicéridos altos”. Además, también aconseja velar por la calidad de los cereales y las combinaciones: “Tomar agua de frutas, comer mucho puré de papas y tan sólo un poco de carne no es una dieta saludable”. Ella recomienda tener en mente que en una buena alimentación hay “una buena cantidad de vegetales, suficientes cereales –y de calidad- y poca proteína”. Por su parte Mayte complementa que existen tres aspectos importantes que no están previstos en el plato del bien comer: “El primero es que le falta la recomendación de grasas (buenas), es decir, aceites, y toda la familia de oleaginosas como almendras, ajonjolí, chía, nueces. La segunda es la cantidad de azúcar recomendada para la población, que es de 25 g de azúcar al día, y que generalmente se debe de obtener de frutas. Con 2 porciones al día se cubriría”. En este caso los postres quedarían fuera al ser una suma de carbohidratos, grasas y azúcares. Aunque muchos no lo saben, el tema se complementa con la jarra del buen tomar, una guía que alerta a la población sobre las bebidas. Principalmente aconseja no tomar agua de sabor ni refrescos, y a penas medio vaso de jugo de frutas o leche entera. Esto debido al alto índice de azúcar y calorías en ellos. Bebidas como café, té o bebidas con edulcorantes artificiales están indicados con 0 a 2 vasos por día. Lo que más recomienda es consumir simplemente de 6 a 8 vasos de agua purificada. Aunado al plato del bien comer y a la jarra del buen beber, la nutrióloga Mayte recomienda no saltarse las verduras en cada alimento, cuidar las porciones de origen animal (sólo una quinta parte de tu plato en cada comida) y entender que cada persona es única. Jennifer por su parte dice que para comprender ampliamente cómo alimentar mejor a nuestros hijos y conocer si tienen requerimientos especiales en cuanto a vitaminas y minerales, lo mejor es acercarse a un nutriólogo o un experto en alimentación.
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