10 Alimentos para combatir el acné
Consejos de Belleza

10 Alimentos para combatir el acné

Por Kiwilimón - Marzo 2016
No necesitas gastar mucho dinero para combatir estos molestos granitos, solo ve a la cocina y prepara unas fáciles mascarillas. ¡Toma nota!
  1. Zanahoria
Está llena de vitamina A, la cual puede reducir las antiestéticas cicatrices que deja el acné.
  • Tritura una zanahoria en un procesador de alimentos y agrega un poco de harina para formar una pasta.
  • Luego aplícala en tu cara, espera diez minutos y enjuaga.
 
  1. Yogur
El ácido láctico del yogur ayudaría a eliminar las células muertas del rostro, causantes de que se tapen los poros.
  • En ¼ de taza con yogur natural, agrega la misma cantidad de fresas desinfectadas y machacadas. Mezcla y aplica en tu cutis.
  • Deja actuar por 15 minutos y retira la máscara con agua tibia.
Aplica estos remedios caseros para eliminar el acné
  1. Avena
Funciona como un exfoliante natural y además absorbe la grasita del rostro.
  • Mezcla 2 cucharaditas de avena con 1 cucharadita de bicarbonato de sodio y agrega agua caliente para formar una pasta.
  • Frota la mezcla en tu cara, deja que actúe por 15 minutos y enjuaga.
 
  1. Tomate
Éste es un astringente natural y ayuda a limpiar profundamente la cara.
  • Licua 1 tomate picado con 1 cucharadita de jugo de limón y 1 cucharada de avena.
  • Aplica la pasta en tu rostro, espera 15 minutos y lava tu cara con agua tibia.
Prepara otra mascarilla antiacné con tomate
  1. Huevo
Las claras de huevo pueden absorber la grasa del rostro y también sirven como astringentes.
  • En un tazón, bate una clara de huevo. Si tu piel es muy grasosa, añade 2 gotas de limón.
  • Sobre tu rostro recién lavado y seco, unta la clara suavemente y espera 20 minutos o hasta que el huevo se seque.
  • Enjuaga y aplica una crema humectante.
 
  1. Vinagre de sidra de manzana
Contiene ácido láctico y málico que pueden funcionar como exfoliantes naturales.
  • Mezcla en una taza un chorrito de vinagre con la misma cantidad de agua.
  • Con un algodón, aplica sobre tu rostro, espera 20 minutos y lava.
Estos son los alimentos que pueden causar acné
  1. Miel
Tiene propiedades que combaten las bacterias que se alojan en la cara. Mezcla ½ taza de miel con 1 taza de avena, deja actuar media hora y enjuaga. Mira este fácil tip para combatir el acné
  1. Cebolla
Es un alimento antiinflamatorio que podría evitar las cicatrices del acné.
  • En una licuadora, tritura una cebolla mediana, agrega ½ taza de avena cocida y un chorrito de miel para espesar.
  • Aplica en tu cutis, deja que actúe por 20 minutos y enjuaga.
Reduce las cicatrices de acné con estos tips
  1. Manzanilla
Ayuda a reducir la inflamación causada por el acné.
  • En una licuadora, vacía el contenido de una bolsita de té y mezcla con suficiente agua.
  • Aplica con un algodón en el rostro, deja que actúe unos 15 minutos y enjuaga.
 
  1. Té verde
Sus antioxidantes y efecto antimicrobiano pueden combatir el acné. Es muy fácil usarlo. Solo lava tu cara con una taza de té verde frío o coloca una bolsita de té sobre las zonas con acné. Descubre qué otros alimentos pueden ayudarte a combatir el acné      
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
La gastronomía de Perú tiene un sinfín de comida deliciosa que pocos pueden resistir, sin embargo, también cuenta con diversos platillos un tanto más extravagante que sólo los más valientes se atreverían a probar. Déjate sorprender y cuéntanos si se te antojan estos 6 platillos extraños de la comida peruana. Cuy chactado Seguramente has escuchado hablar del cuy chactado, un platillo peruano bastante famoso porque su principal protagonista es un roedor frito. Para sorpresa de muchos, este plato originario de la sierra andina está lleno de nutrientes y mucho sabor. Brochetas de suri Como los chinicuiles en México, el suri de Perú son unos gusanos de la Amazonia altos en proteína que generalmente se fríen y se consumen en brocheta. Este platillo exótico peruano es muy popular para los extranjeros. Estofado de lengua El estofado de lengua es una sopa, que como bien dice su nombre, se prepara con lengua de vaca y se puede encontrar en cualquier restaurante peruano. Se rumora que es un platillo andino lleno de proteínas, ¿te atreverías a probarlo? Sangrecita La sangrecita es un platillo peruano elaborado con sangre de pollo, maíz y algunas verduras como papa, principalmente. En México se podría equiparar a la moronga, así que si lo pensamos, realmente no es tan extraño. Sopa de tortuga Aunque muchos podrían considerarlo inimaginable, muchas culturas consideran la carne de este animal como un verdadero lujo. Si tuvieras la oportunidad de probar este extravagante platillo peruano hecho con carne de tortuga, ¿lo harías? Ceviche de cañan Perú es famoso por sus deliciosos ceviches, pero ninguno como el ceviche de cañan, un reptil pequeño originario de la localidad de Virú, al norte del país. Se rumora que es un verdadero manjar. ¿Qué opinas de los platillos más extraños de Perú?
La tradición de colocar un altar de muertos dicta que, entre otros elementos como velas o incienso, la ofrenda debe llevar la comida y bebida favorita de la persona a quien está dedicada, así que los aguardientes mexicanos no faltan.Existen varios tipos de aguardientes en el mundo, pero los mexicanos sin duda son muy representativos a nivel mundial (sí, estamos hablando del tequila) y aquí te presentamos algunas opciones de aguardientes mexicanos ideales para tu altar.¿Cuáles son los aguardientes mexicanos?El aguardiente es una bebida alcohólica destilada a partir de un fermentado, por ejemplo, de frutas, cereales, granos y hortalizas como el agave. El principio básico del aguardiente es alcohol diluido en agua, de ahí su nombre, que en latín refiere a su baja inflamabilidad, aunque también se cree que se debe a la sensación que provoca.Existen aguardientes simples a los cuales no se les añade nada y cuatro de ellos son muy conocidos: el ron, el brandy, el whisky y el tequila mexicano.Así, el tequila es el aguardiente mexicano más famoso, fermentado y destilado del agave azul, y con denominación de origen en cinco estados del país: Guanajuato, Michoacán, Nayarit, Tamaulipas y Jalisco.De la misma forma que el tequila, el mezcal es otro aguardiente mexicano, fermentado y destilado del agave, que en los últimos años ha ganado terreno para volverse casi tan relevante como el tequila.A partir del mezcal, hay otros aguardientes que quizá también conozcas. Uno de ellos es el bacanora, originario de Sonora; el sotol, producido en Chihuahua, Durango y Coahuila, y la raicilla, de la Sierra Madre Occidental.En cuanto a aguardientes mexicanos a partir del jugo de la caña de azúcar, tenemos la charanda, típica del estado de Michoacán y cuyo nombre viene del purépecha, que significa tierra colorada, en honor al cerro La Charanda.Todos estos aguardientes son regionales, por lo que no encontrarás bebidas más mexicanas que estas para tu altar de Día de Muertos.
En Perú me enamoré dos veces. La primera fue con las montañas, en el camino de seis meses que tracé de Cusco a Chiclayo. La segunda, más reciente, en una visita de diez días a Lima y Nazca. El motivo era casi contrario: en esta ocasión quería comerme la capital a mordidas. A la par extrañaba el acento, los huaynos, la cerveza Cusqueña, los chifles de la calle; en fin, extrañaba mi Perú. Pasadas las primeras veinticuatro horas de mi llegada no había duda: la cocina peruana me había reconquistado. En ese entonces su gastronomía ya había explotado como bomba ante la crítica mundial: por todos lados era reconocida como una de las más complejas y, claro, como una de las mejores. Después de recorrer prácticamente todo el país entre mi primera y segunda visita, lo que más añoro de la cocina peruana son los sabores del humo de la serranía. La pachamanca (manjar de carnes y verduras cocinadas bajo la tierra) me sabe a los Andes cuando sus picos inasequibles eran la cobija de mis noches. Lo relaciono con el recuerdo de las edificaciones monumentales incas, con su energía mística y abrumadora. Ahí, a más de 2400 m de altura, la cultura podía disfrutarse en un potaje denso donde no faltaba la papa, el ají, el huacatay. Jamás me he comido una palta (aguacate) más grande o una piña más dulce que las que probé allá en las alturas.Pero las regiones en Perú dividen los hallazgos. La accidentada geografía, los asentamientos y las migraciones terminaron por agrupar sus preparaciones: las hay marinas, las hay fusión –chifa y nikkei– andinas, criollas, africanas, amazónicas... Rico por donde se le vea. La más laureada quizá sea la cocina marina:es una ceremonia rendida al inmejorable producto de las corrientes frías de Humboldt en el Pacífico y adicionada casi siempre con toques orientales. Como en todos los países lo esencial se concentra en la capital. Hay que esquivar puestos y personas en las banquetas para llegar al ceviche o la leche de tigre más fresca en el Mercado no. 1 de Surquillo. Para un buen comilón de cocina china se toma camino al centro y se llega a San Joy Lao –imperdible el arroz chaufa de charqui y chanchito–. En barrios como Miraflores y San Isidro están las joyas intelectualizadas de los grandes chefs locales como Virgilio Martínez de Central, Pía León de Kjolle o mi gran favorito, Mitsuharu Tsumura de Maido, que lleva a la cumbre los sabores nikkei (mitad peruanos, mitad japoneses). Imposible dejar de mencionar a Astrid y Gastón de Gastón Acurio, el gran caudillo de la gastronomía peruana por el mundo; los sitios relativamente nuevos como Osso o los de siempre como Fiesta.Atrás nunca se quedan los guisos de las picanterías, los picarones que se consiguen en las tiendas cuando es temporada, y los anticuchos de las esquinas que lo encuentran a uno cuando lleva puesta la madrugada. Su olor a carne especiada hecha al carbón llama lo mismo que un anuncio gigante de neones. En las picanterías convergen los saberes de la cocina popular. Me da nostalgia pensar en sus chicharrones, sus chupes (caldos)– y sus patitas de chancho. En estos pequeños locales generalmente resguardados por una matriarca se recoge el génesis de la gran gastronomía peruana y las técnicas transmitidas por generaciones. Son de tanto valor las picanterías que varios distritos las han declarado Patrimonio Cultural de la Nación. La cocina peruana no se salva de lo exótico, lo intrincado. ¿Alguna vez han probado carne de llama, alpaca o cuy? En algunas zonas de Perú son un manjar. Y es que la textura de la alpaca es inigualable, se deshace a penas se le hinca el tenedor. Para mí era todo lo que pedía –y uno o dos pisco sours– tan pronto volvía al Cusco cada viernes, después de una semana internada en las montañas. A la cuenta faltan mil guisos, decenas de bebidas, postres que hacen suspirar y las preparaciones de regiones como Chiclayo o Arequipa. Trataré de hablar de todo en otras cartas editoriales. Tal vez con palabras pueda expresar todo el amor que siento por esta cultura y su comida. Mientras tanto, les comparto con todo cariño y respeto, una receta originaria de la ciudad de Huancayo y un imperdible de los restaurantes de Lima: la papa a la huancaína. La preparación original lleva obviamente ají amarillo, aunque aquí la hicimos con pimiento amarillo para que las cocineras de casa pudieran encontrarlo fácilmente. ¿Les digo algo? ¡Quedó buenaza!
El té de manzanilla no falta en las casas para cuando alguien se siente mal del estómago, mientras que un té jengibre nunca falla para cuando estamos resfriados. No hay duda de que los tés herbales son excelentes remedios caseros.Pero además de estos que son muy comunes, existen otros tés herbales con muchos beneficios que puedes considerar tener en casa, pues pueden ayudarte con síntomas como las náuseas, dolores menstruales, o incluso aliviar la ansiedad, descúbrelos a continuación.Té de mentaEl té de menta es uno de los más utilizados en el mundo y estudios científicos han confirmado los efectos beneficiosos de la menta en el tracto digestivo. En específico, puede ayudar a aliviar la indigestión, las náuseas y el dolor de estómago, por lo tanto, el té de menta es un excelente remedio natural para estos síntomas.Té de equináceaLa equinácea es una planta medicinal cuyo té funciona como un remedio extremadamente popular para prevenir y acortar el resfriado común. La razón que da la evidencia científica es que la equinácea puede ayudar a estimular el sistema inmunológico y por eso podría ayudar al cuerpo a combatir virus o infecciones, además de disminuir la gravedad de los síntomas o incluso prevenirlo. También esta bebida herbal tibia puede ayudar a calmar el dolor de garganta o aclarar la congestión nasal cuando sientes que se acerca un resfriado.Té de rooibos o té rojoEl de rooibos es un té de hierbas que proviene de Sudáfrica, está hecho de las hojas del rooibos o arbusto rojo, por lo que también se conoce como té rojo. Los sudafricanos lo han utilizado históricamente con fines medicinales, pero hay muy poca investigación científica sobre el tema.Sin embargo, un estudio ha demostrado que el té de rooibos puede beneficiar la salud ósea, el cual sugiere que, junto con el té verde y negro, podría estimular las células involucradas en el crecimiento y la densidad ósea, pues reducen los marcadores de inflamación y toxicidad celular. Té de salviaEl té de salvia es bien conocido por sus propiedades medicinales y la investigación científica ha comenzado a respaldar varios de sus beneficios para la salud, especialmente el que está enfocado a la salud del cerebro, pues la salvia es beneficiosa para la función cognitiva, así como potencialmente eficaz contra los efectos de las placas implicadas en la enfermedad de Alzheimer.Además, la salvia también parece proporcionar beneficios cognitivos para adultos sanos, pues varios estudios encontraron mejoras en el estado de ánimo, la función mental y la memoria.Té de pasifloraLas hojas, tallos y flores de la pasiflora se utilizan para hacer té de pasiflora, el cual se usa tradicionalmente para aliviar la ansiedad y mejorar el sueño. Lo mejor de todo es que varios estudios han comenzado a respaldar estos usos. Por ejemplo, un estudio encontró que beber té de pasiflora durante una semana mejoró significativamente los puntajes de calidad del sueño, mientras que dos estudios en humanos encontraron que la pasiflora fue efectiva para reducir la ansiedad. Sin duda, tener estas hierbas en casa será una gran opción para hacer tés medicinales, como remedios caseros para diversas afecciones.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD