10 formas de bajar de peso rápido
Consejos de Belleza

10 formas de bajar de peso rápido

Por Kiwilimón - Marzo 2014
Nuestras amigas de ActitudFEM nos comparten estos tips para bajar de peso rápido.  

1.

Alrededor de 20 minutos antes de la comida bebe un vaso de agua natural, hará que tu digestión sea más fácil y comerás menos.

2.

Despídete de los aderezos, las ensaladas no funcionan si tienen trocitos de tortillas, aderezo ranch o mayonesa. Usa limón.

3.

Escribe un diario de lo que comes. Toma control sobre la cantidad de comida y las bebidas que ingieres.

4.

Estaciónate lejos de las puertas de entrada. Camina todo lo que puedas en el día.

5.

Evita comer pan, pero si no puedes dejarlo intenta que sea integral. Tiene más fibra y menos calorías.

6.

Evita el refresco y sustitúyelo por agua. Si no puede sobrevivir sin refresco, consume sólo 1 por día y que sea de dieta.

7.

Evita los pasillos centrales del super, allí se encuentran productos procesados. Mejor visita las áreas de productos frescos.

8.

Prepara tus comidas en casa. Evita comer en establecimientos donde el tamaño del plato es más grande que el de tu hogar.

9.

Recuerda que el tamaño de una porción saludable de carne o pescado debe ser del tamaño de la palma de tu mano. No te excedas.

10.

Toma las escaleras y evita los elevadores. Por cada 30 min que lo hagas perderás en promedio 300 calorías.

Súper Secretos para bajar de peso rápido

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Pareciera imposible dejar de usar bolsas de plástico, porque nos las ofrecen en todos lados. Sin embargo, también vemos muchísimas imágenes devastadoras de montañas de bolsas de plástico que están contaminando a la tierra y a los océanos. Por lo que hacer conciencia y aplicar pequeños cambios en nuestros hábitos es necesario y pueden tener buenos resultados.De hecho, en muchos países, las bolsas de plástico están prohibidas. También existen algunas iniciativas que proponen usar materiales que se degraden más pronto que los plásticos tradicionales, o incluso se cobra algún impuesto si quieres usar bolsas. Aun así, no es suficiente y no sucede en todo el mundo.Te recomendamos Cómo desperdiciar menos comida cuando tienes niños pequeñosAdemás, existen otros plásticos de un solo uso como popotes, cubiertos y platos, a los cuales también se ha extendido la prohibición. Pero lo que complica la situación es que a pesar de que el polietileno con el que están hechas las bolsas es fácilmente reciclable, no se hace porque es difícil separarlo del resto de la basura.Considerando todo esto, la mejor solución es evitarlo. Primero hay que empezar por las compras. Hay muchas bolsas de tela muy atractivas que puedes llevar al supermercado o mercado para empacar tus productos.Si no las llevas, solicita que te den cajas, siempre les sobran en las tiendas grandes. Piensa también que no sólo en los supermercados nos dan bolsas, y mejor carga bolsas de tela siempre a la mano para todo lo que compres, o inclusive si compras comida para llevar en un restaurante.Para las frutas y verduras, puedes conseguir bolsas pequeñas de tela abierta, como malla o velo. Recuerda lavarlas de vez en cuando para evitar contaminaciones. Una bolsa de plástico tradicional puede tardar cientos de años en degradarse completamente. Y si además compras jugos en botellas de plástico, imagínate cuánto de este material consumes en una sola semana.Te recomendamos: ¿Cómo calcular las porciones para hacer el súper?Poco a poco, tiendas donde venden productos a granel tanto de limpieza como alimentos están abriendo. Lleva tus propios contenedores y reúsalos.Usa bolsas de papel o recipientes para los sándwiches del lunch. No es necesario empacarlos en bolsas. Procura usar recipientes de vidrio o acero inoxidable ya que duran mucho más tiempo y cuando ya no te sirvan, contaminan menos.Y si ya tienes las bolsas, reúsalas la mayor cantidad de veces posible, ya sea para las compras, o para forrar basureros. Convierte el tema en un proyecto familiar: organiza un reto de quién puede pasar más tiempo sin usar una bolsa de plástico, involucra a tus hijos e invítalos a sugerir ideas para reducir su uso. Recuerda que la mejor enseñanza es el ejemplo.
No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
Saber cuáles son las porciones adecuadas de comida para un niño de cierta edad no es tan complicado como parece.Aunque estamos acostumbrados a ver por todos lados porciones enormes de comida y, a veces, cuando llegamos a casa, la hora de comer se puede convertir en una batalla campal, especialmente con niños pequeños, es posible lograrlo. Como papás, es importante incentivar que los niños asocien la comida con momentos placenteros, de compartir y convivir, no con guerras de poder o sentir que tengan que acabar montañas de comida para estar satisfechos. Los niños deben aprender a escuchar su apetito y una gran manera de lograrlo es servir las porciones adecuadas. También hay que tomar en consideración el nivel de actividad y requerimientos especiales de cada pequeño.En casa podemos realizar el ejercicio de medir qué tanto cabe en los platos que usamos siempre y así comprender que el estómago de un chiquito no tiene la misma capacidad que el nuestro. ¿Has medido cuántas tazas de sopa caben en tus soperos? Te sorprenderás al constatarlo.Por ejemplo, en el caso de las frutas, una porción adecuada para un niño es media manzana, o naranja. Si lo vemos en una taza de medir es entre un cuarto a media taza. Te recomendamos estas Ideas de Lunch para NiñosDe la misma manera, hay que cuidar la porción correcta de jugo, que es media taza. Los vasos comunes tienen capacidad de 1 a 1 ½ tazas, a veces más. No es buena idea servirles vasos enormes de jugo, porque pueden quitarles la capacidad para comer alimentos con mayor concentración de proteínas, vitaminas y minerales, los cuales son más necesarios para su desarrollo.Si se trata de granos o cereales, media rebanada de pan es suficiente para niños de hasta 5 años, y la porción adecuada de pasta, arroz o cereal es media taza. Hay que tener cuidado con los tazones enormes de cereales azucarados que no dejan espacio para mucho más. En total, los niños necesitan 4 a 6 porciones al día de granos y cereales. Un sándwich hecho con una rebanada de pan, media taza de pasta en la comida y una tortilla en la cena completarían sus requerimientos de granos y cereales del día. Como ves, no es tanto.En el caso de las proteínas como carnes, pescado o pollo, para chiquitos de hasta 5 años, 60 gramos es más que suficiente por porción, por ejemplo, un huevo durante el desayuno. Al acercarse a los 10 años puede subir hasta 100 gramos, según la actividad.No olvides incluir nueces, almendras o mantequilla de cacahuate, de la cual dos cucharadas equivalen a una porción adecuada. Considera también leguminosas, como lentejas y frijoles, y media taza de ellas es más que suficiente. En total necesitan entre 3 a 4 porciones de ese tamaño al día.Te recomendamos estos Coditos con Chayote, Kale y Quesito Para complementar su dieta, los lácteos son importantes. Calcula unos 100 g de queso en total para todo el día, o tres cuartos de taza de yogurt. Si toman leche, no necesitan más de media taza por porción. Dos porciones al día son suficientes para su desarrollo.Finalmente, las temidas verduras no tienen que ser motivo de pleito. Procura darles varias opciones y piensa que sus porciones no deben ser las mismas que las tuyas. Por ejemplo, en el caso de chícharos, brócoli y otras verduras cocidas, media taza por porción es suficiente. Si es ensalada, calcula una taza. Donde se complica un poco es con las frutas, pues necesitan en total al menos cinco porciones de frutas y verduras por día; lo mejor es si son más verduras que frutas, así que divídelas entre las tres comidas y lunch para que tengan todo lo que necesitan para crecer sanos.
Aunque a muchos los sorprenda, los regímenes alimenticios altos en grasa son populares entre los nutriólogos y muchas personas quienes quieren mantenerse en línea.  Pero, atención, no estamos hablando de cualquier tipo de grasa, sino de aquellas que se conocen como monoinsaturadas y poliinsaturadas. Conoce los beneficios de llevar una alimentación rica en grasas buenas. 1. Disminuye el nivel del colesterol LDL.  Las grasas poliinsaturadas tienen la capacidad de disminuir el colesterol malo en el cuerpo. Es por eso que las frutas como los Aguacates de México son un buen sustituto para productos altos en grasas saturadas, ya que al consumirlas también añaden beneficios al organismo, como el control de la presión arterial.   2. Comer grasa te hace quemar grasa. Técnicamente la falta de carbohidratos en tu cuerpo impulsa a tu metabolismo a utilizar la grasa como energía. Pero mantente atento al tipo de grasas que estás comiendo: elige fuentes naturales como los Aguacates de México que también contienen fibra que te ayuda a mantenerte satisfecho por mayor tiempo. 3. Las grasas buenas ayudan a absorber mejor los nutrientes. Las grasas buenas, como las de los Aguacates de México, ayudan al cuerpo a absorber las vitaminas liposolubles como la A, D, K y la E. De esta manera, el organismo aprovecha mejor los alimentos sin que esto se refleje en un aumento de los niveles de colesterol malo.  4. Disminuye la presión sanguínea. Cuando los Aguacates de México (ricos en grasas buenas) se usan en lugar de otro tipo de grasas, pueden ser parte del plan de alimentación DASH, el cual puede ayudar a reducir la presión sanguínea enfocándose en una dieta con alimentos que reducen niveles de sodio y que son altos en magnesio, calcio y potasio.  Los Aguacates de México son una buena fuente de potasio que ayuda a combatir los efectos dañinos del sodio en la presión arterial. Un tercio de aguacate mediano contiene 250 mg. de potasio (equivalente al 6% del consumo diario) en tan solo 50 gramos de aguacate.  5. Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Reemplazar grasas saturadas con grasas insaturadas está relacionado con un menor riesgo de sufrir alguna enfermedad cardiovascular. En el caso de los aguacates, el 75% de su grasa es insaturada.   Disfruta de los beneficios de las grasas buenas incluyendo en tu dieta alimentos ricos en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, como los Aguacates de México.   
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