10 tips para mantener tu peso
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10 tips para mantener tu peso

Por Kiwilimón - Mayo 2014

Vivir a dieta es muy difícil, pero nuestras amigas de ActitudFEM, nos comparten sus 10 tips para mantener tu peso ideal. Para millones de personas en el mundo, la idea de estar delgadas se convierte en una verdadera obsesión. A diario, se publican cientos de reportajes sobre dietas, alimentos saludables y estudios nutricionales, pero pocas veces se ofrece información simple y llana que nos diga cómo mantener nuestro peso. Por ello, la nutricionista estadounidense Kristin Kirkpatrick, una de las 25 expertas en alimentación del mundo según el Huffington Post, se ha dado a la tarea de reunir las mejores prácticas que, a su juicio, siguen siempre las personas que se mantienen en su peso ideal. Para ella, la gente que está siempre en forma no suele obsesionarse con la alimentación, simplemente tienen unos hábitos de vida saludable que, sin demasiado esfuerzo, les permite mantenerse en línea. ¿Quieres saber cuáles son?  

1. No perdonar el desayuno

Múltiples estudios científicos han demostrado que las personas que empiezan el día con un buen desayuno tienen un menor riesgo de padecer sobrepeso, pues tienen menos apetito a lo largo del día y no comen de manera copiosa. Kirkpatrick asegura que lo ideal es elaborar un buen desayuno que incluya grasas saludables, proteína magra y carbohidratos, lo suficientemente abundante para quitar el hambre de toda la mañana.

2. Comer cuando se tiene hambre

Parece una obviedad pero lo cierto es que en muchas ocasiones comemos sin tener hambre, ya sea porque tenemos un compromiso social o porque nos aburrimos. Las personas delgadas ignoran las tentaciones que aparecen a lo largo del día –desde los donas del trabajo hasta las palomitas del cine– si no tienen hambre. Y si algo no les apetece no se sienten obligados a comerlo. Mantener hábitos nutricionales saludables empieza por ser conscientes de lo que comemos y cuánto comemos.

 3. No saltarse las comidas

Una de las claves de la alimentación saludable reside en la constancia. Las personas delgadas no cambian sus horarios de comidas, ni la cantidad de éstas. Según demostró un equipo de investigadores de la Cornell University, saltarnos una comida puede llevarnos a tomar decisiones poco saludables el resto del día, como acabar atiborrándonos por la noche de productos pre-cocinados. El horario de las comidas también es decisivo para mantener el peso ideal. Estos son los mejores momentos para desayunar, comer y cenar.

4. Comer más en casa

Comer fuera de casa hace que estemos menos atentos de las calorías que estamos ingiriendo y que, por norma general, acabemos zampando más de lo que debiéramos. Diversos estudios han demostrado que la gente que come más fuera de casa, o pide más comida a domicilio, tiene mayores tasas de sobrepeso que los que están acostumbrados a cocinar.

5. Tomar más proteína vegetal

Las personas que mantienen un peso saludable a lo largo del tiempo, afirma Kirkpatrick,  no comen demasiada carne y priman el consumo de frutas y verduras. Diversos estudios han confirmado que los vegetarianos tienden a tener menor grasa corporal, estrés oxidativo y colesterol. Pero no hace falta dejar de lado la carne, simplemente, comer algo menos y hacer que los vegetales sean la parte principal de la dieta. Deben estar presentes en la mayoría de comidas (incluido el desayuno), ya sea como plato principal o, al menos, como guarnición. Un importante estudio asegura que, independientemente del régimen que se siga, comer más verduras es siempre una buena idea.

6. Evitar los alimentos con azúcares añadidos

A nadie le amarga un dulce, pero las personas delgadas prefieren aquellos que provienen de la fruta, y evitan las comidas procesadas ricas en azúcares añadidos como la bollería industrial, la mermelada, el helado o las bebidas. La Organización Mundial de la Salud planea cambiar sus recomendaciones para que la ingesta de azúcares añadidos sea sólo de un 5% y no el 10% que recomendaba hasta ahora.

7. Elegir cereales integrales

Aunque la cantidad de carbohidratos que consumimos suele ser demasiado elevada, también influye enormemente cómo son estos. Se ha demostrado repetidamente que el consumo de cereales refinados (provenientes de la harina blanca) es mucho menos saludable que el de cereales de grano entero. Por ello, si podemos elegir, es mejor optar por el consumo de la variedad integral, disponible ya para todo tipo de pastas, arroces y panes. Hay que tener cuidado, no obstante, de que el pan integral que compramos sea de verdad, y no tenga azúcares añadidos, algo que según el experto en alimentación Michael Pollan es tremendamente habitual.

8. Tomar raciones pequeñas

En ocasiones, solemos pasarnos siempre con la cantidad de comida que cocinamos y siempre tendemos a servir raciones demasiado grandes. Un buen hábito para adelgazar consiste en servir raciones más pequeñas y en platos menos grandes. Un estudio asegura que la comida presentada en trozos más pequeños sacia más que un plato con el mismo contenido calórico presentado en una sola ración.

9. Saber lo que se come a través de las etiquetas

Para llevar una alimentación saludable es fundamental saber lo que comemos y eso no siempre es sencillo dada la cantidad de productos que podemos elegir en un supermercado. Mirar el etiquetado de aquello que compramos es la única forma de no dejarnos engañar por los reclamos de los anunciantes. Numerosos productos supuestamente light, o con aspecto natural, son en realidad preparados de lo más calórico.

10. Dormir bien

Diversos estudios han demostrado que los hábitos de sueño influyen notablemente en la forma en que comemos. Aunque no se sabe exactamente a qué se debe, la gente que duerme menos tiene tendencia a comer más de la cuenta y de forma más desorganizada. Independientemente de cuánto durmamos es importantísimo que no comamos durante las tres horas anteriores a irnos a la cama. Está claro que, si queremos seguir una dieta adecuada y mantener nuestro peso en el tiempo, sólo es necesario seguir estas 10 pautas básicas y sencillas y, sobre todo, tener una determinada actitud. Ver artículo original                        

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Puede que no seas el gran experto en vinos pero, sin duda, la temporada decembrina es una época en la que sí se nos antoja probar alguno que vaya bien con nuestros platos principales, porque así podemos hacer que la cena para nuestros seres queridos más cercanos sea aún más especial. Aunque emparejar la comida con vino puede ser una tarea compleja, hay ciertas reglas simples a seguir cuando de maridar vinos se trata, y así lograr un equilibrio entre los componentes de un plato y las características de un vino.  Como pautas generales, el vino debe ser más ácido y más dulce que la comida, por ejemplo; otra regla es que si elijes un vino tinto, este combinará mejor con una carne de sabor intenso, como la roja, mientras que los vinos blancos van mejor con carnes de sabor ligero, como el pescado o el pollo. Sin embargo, al momento de comprar tu vino es difícil saber si será más ácido o más dulce, porque las etiquetas suelen sólo decirnos la uva de la que se trata y probablemente no lo has probado o aún no logras distinguir bien estas características al degustar uno. Lo más sencillo sería que alguien te dijera el vino exacto que va bien con tu plato fuerte, ¿no crees? Si esto es lo que buscabas, esta será la guía más sencilla que puedas encontrar para combinar tus platos fuertes con un vino específico esta Navidad o para tus próximas cenas decembrinas, porque no sólo te decimos las características de su sabor, sino que además te recomendamos un platillo especial para maridarlo y crear tu menú.1. Lomo de cerdo con vino espumoso. Si ya sabes que vas a cenar un lomo de cerdo relleno, entonces un vino espumoso Gavioli Lambrusco irá muy bien con tu receta, porque su sabor delicado y semidulce está equilibrado por la frescura y sabor de frutos rojos, lo cual combinará sin problemas con la carne roja del lomo. Este vino va frío (idealmente a una temperatura de 8 a 10 °C), así que te recomendamos refrigerarlo antes de servirlo. 2. Lasaña con vino tinto. El Montefiori Reserva Especial Nebbiolo será el vino más adecuado si para tu cena eliges hacer una deliciosa lasaña a la boloñesa, pues su salsa con jitomate y su queso gratinado combina muy bien con este vino especial, en el que predominan los sabores de frutos rojos y jamaica, con un sutil toque de romero. 3. Pasta con mariscos y champagne. La pasta que te proponemos incluye mariscos como camarones, calamares, almejas, y una salsa cremosa infalible en cualquier paladar que combinará perfecto con este champagne Roederer Brut Premiere, el cual tiene un sabor fresco, con notas de fruta tropical, miel y cítricos. 4. Fresas con chocolate y champagne. Para un menú completo y con broche de oro como cierre, prepara unas fresas con chocolate de la manera más fácil que puedas encontrar con nuestra receta y combínalas con Champagne Taittinger Brut Reserve, un vino delicado con sabores a fruta fresca y miel, traído de Francia y elaborado con mucha tradición. Con estas 4 ideas, seguro armarás un menú no sólo muy especial y sabroso para tu cena, sino que además, bien maridado. Todos estos vinos tienen una gama de precio accesible y puedes encontrarlos ya en Liverpool sin tener que salir de casa pues te los pueden entregar a domicilio o bien puedes recogerlos en los módulos especiales aprovechando el servicio Click & Collect. Ahora que si quieres adquirirlos directamente en tu tienda más cercana ten la tranquilidad de que comprarás en un lugar que cumple con todas las medidas de seguridad.Agasaja a los tuyos de una manera diferente pero siempre llena de cariño para pasar felices fiestas con una cena bien combinada, incluso si no eres un experto en vinos.
Los retiros de silencio son una experiencia curiosa. A la hora de la comida no hay lugar para los “qué rica sopa”, los “me pasas la sal” o los “ay, esa salsa pica mucho”. Aunque parezca una obviedad no queda otra que ponerle atención al alimento. Recuerdo que mi primera vez tenía al frente una sopa de espinacas con trocitos de papa y una diminuta brunoise de zanahorias. Las instrucciones de mi guía de meditación eran claras, había que observarlo todo: la forma de cada verdura, la caprichosa distribución en la que los ingredientes se acomodaban en el plato. Los olores no se salvaban. Había que concentrarse en las notas de la espinaca cocinada, el aroma del tiempo. Y por supuesto, ya en la boca, sentir cada ingrediente, cada combinación lograda en el asar de una cucharada. La experiencia fue iniciática. Hace unos días pude repetir la emoción. Esta vez fue en un centro de medicina ancestral en el que había que comer en conciencia. Ana, la chef, lleva años confeccionando combinaciones de recetas que luego prepara de forma consciente y sirve para placer de los visitantes. Eva Solís, la Abuela, es la fundadora de este espacio y la creadora del libro ‘Comida que cura’. Y es que ya lo dice una cita bíblica en Proverbios, “las palabras amables son como la miel: dulces al alma, saludables para el cuerpo”. Para la Abuela, las plantas, las frutas, y todo lo que procede del reino vegetal tiene el poder de reaccionar frente a las energías que les ponemos a través de la intención.Quizás parezca la formulación de un pase mágico –es más, probablemente lo sea– pero hay un arte en eso de convertir los ingredientes más sencillos en manjares para el alma. Explicado de otra forma, el ritual es similar al que hacemos cuando le cantamos o le hablamos bonito a una planta: crece más y crece mejor. La Abuela explica que las palabras y la intención transforman un platillo en una medicina poderosa. ¿Salsa para estimular la felicidad? ¿Sopa de chícharo para lograr la quietud? Así, tal cual. El rezo comienza al cocinar: se agradece a cada integrante de la receta, así como a las personas que tuvieron que ver con ellos –agricultores, distribuidores, vendedores– desde el campo hasta el momento de cocinarlos. Al final, “la importancia de ofrecer una comida que cura es que podemos elevar la vibración energética y el estado de ánimo de nuestras familias”. Eso sí. Hay que ser sabios ante nuestro marchante de confianza. “La selección de los ingredientes en un platillo que lleva la intención de sanar comienza con la compra de alimentos vivos y productos no procesados como materias primas”. Luego es importante lograr las combinaciones correctas. Aquí no aplica eso de que todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar. Para la Abuela –tal como también lo dicta la tradición Ayurvédica– hay que aprender sobre la química que se despierta en los alimentos al unirlos. “Combinar los alimentos de manera adecuada permite una mejor digestión, una adecuada evacuación y una desintoxicación continua. Lo contrario produce enfermedad”, afirma la Abuela en su libro.Laura Esquivel en ‘Como agua para chocolate’ hace uso de hipérboles para explicar cómo los sentimientos de la cocinera –de la entrañable Tita– se trasladan al platillo y a los comensales: desde a unas codornices con pétalos de rosas hasta a una rosca de reyes. Para la Abuela no es una exageración: “Quienes cocinamos debemos tomar consciencia de cómo estamos al momento de estar frente al fogón. Si estoy triste, enojada o con prisa, eso mismo daré de comer a mi familia”. Para ella, la vibración que tenemos le confiere al plato una emoción, así que más vale estar conscientes al momento de cocinar. Luego viene la degustación consciente. La Abuela recomienda estar en silencio y con los ojos vendados. Retomar el uso de las manos para ponernos en contacto directo con los ingredientes; percibir sus texturas, formas, tamaños y temperaturas. Así, en total atención investigar con la nariz y la boca los insumos que tenemos frente a nosotros. Probar, disfrutar, detenerse en ese dulce momento. El ejercicio meditativo tendrá una ventaja adicional: “Al degustar conscientemente, la orden de saciedad llega más pronto al cerebro y, por tanto, requeriremos comer menos. Lo contrario sucede cuando comemos leyendo, chateando o pensando en lo que tengo que hacer”. Por último, para que tu comida se convierta en un medio para curarte, purificarte y renovarte, la Abuela recomienda bendecir y agradecer por eso que terminó en un plato precisamente para ti. Esas acciones que parecen insignificantes “son los pilares que sustentan la abundancia, el flujo equilibrado entre el dar y el recibir”. Comer así, en total conexión, nutrirá más que solo tu cuerpo físico.
La gastronomía de Costa Rica de hará viajar hasta este maravilloso país a través de tu paladar si te atreves a probar lo mejor de su cocina. ¡No te pierdas estos increíbles platillos típicos de Costa Rica! Gallo Pinto ¡Los ticos sí que saben cómo hacer un buen desayuno! Si no nos crees, tienes que preparar este delicioso gallo pinto, la deliciosa mezcla del arroz con frijoles, acompañada de una rica salsa con especias. También puede llevar huevos al gusto, frutas tropicales y un clásico plátano macho. Casado El casado es un platillo tradicional de Costa Rica que consta de carne, pollo o puerco, con arroz blanco, frijoles y plátano mucho. Muchos lo comparan con el gallo pinto pero de la hora de la comida. ¿Se te antoja? Chifrijo Otro de los clásicos de la cocina tica es el chifrijo, un tipo de chicharrón de cerdo, arroz, frijoles y chimichurri acompañada de chips de plátano. Es un platillo muy común para disfrutar a la hora de la cena. Olla de carne En Costa Rica se acostumbra comer esta sopa típica, la cual consiste en un jugo de carne acompañado de diversas verduras como zanahoria, papa, yuca, chayote, ñampí, elote, ayote, tiquizque y a veces, hasta plátano. Prestiños Los prestiños son dulces típicos de Costa Rica, los cuales se preparan con harina de trigo frita, acompañados con miel. ¡Son deliciosos! Churchill Otro postre típico de Costa Rica, al cual podemos comparar con los raspados mexicanos, es el churhill. Este rico postre se trata de un poco de hielo picado bañado de sirope, dulce de leche, leche en polvo y acompañado con helado. ¿Cuántos platillos típicos de Costa Rica se te antojaron?
Puede que no seas el gran experto en vinos pero, sin duda, la temporada decembrina es una época en la que sí se nos antoja probar alguno que vaya bien con nuestros platos principales, porque así podemos hacer que la cena para nuestros seres queridos más cercanos sea aún más especial. Aunque emparejar la comida con vino puede ser una tarea compleja, hay ciertas reglas simples a seguir cuando de maridar vinos se trata, y así lograr un equilibrio entre los componentes de un plato y las características de un vino.  Como pautas generales, el vino debe ser más ácido y más dulce que la comida, por ejemplo; otra regla es que si elijes un vino tinto, este combinará mejor con una carne de sabor intenso, como la roja, mientras que los vinos blancos van mejor con carnes de sabor ligero, como el pescado o el pollo. Sin embargo, al momento de comprar tu vino es difícil saber si será más ácido o más dulce, porque las etiquetas suelen sólo decirnos la uva de la que se trata y probablemente no lo has probado o aún no logras distinguir bien estas características al degustar uno. Lo más sencillo sería que alguien te dijera el vino exacto que va bien con tu plato fuerte, ¿no crees? Si esto es lo que buscabas, esta será la guía más sencilla que puedas encontrar para combinar tus platos fuertes con un vino específico esta Navidad o para tus próximas cenas decembrinas, porque no sólo te decimos las características de su sabor, sino que además te recomendamos un platillo especial para maridarlo y crear tu menú.1. Lomo de cerdo con vino espumoso. Si ya sabes que vas a cenar un lomo de cerdo relleno, entonces un vino espumoso Gavioli Lambrusco irá muy bien con tu receta, porque su sabor delicado y semidulce está equilibrado por la frescura y sabor de frutos rojos, lo cual combinará sin problemas con la carne roja del lomo. Este vino va frío (idealmente a una temperatura de 8 a 10 °C), así que te recomendamos refrigerarlo antes de servirlo. 2. Lasaña con vino tinto. El Montefiori Reserva Especial Nebbiolo será el vino más adecuado si para tu cena eliges hacer una deliciosa lasaña a la boloñesa, pues su salsa con jitomate y su queso gratinado combina muy bien con este vino especial, en el que predominan los sabores de frutos rojos y jamaica, con un sutil toque de romero. 3. Pasta con mariscos y champagne. La pasta que te proponemos incluye mariscos como camarones, calamares, almejas, y una salsa cremosa infalible en cualquier paladar que combinará perfecto con este champagne Roederer Brut Premiere, el cual tiene un sabor fresco, con notas de fruta tropical, miel y cítricos. 4. Fresas con chocolate y champagne. Para un menú completo y con broche de oro como cierre, prepara unas fresas con chocolate de la manera más fácil que puedas encontrar con nuestra receta y combínalas con Champagne Taittinger Brut Reserve, un vino delicado con sabores a fruta fresca y miel, traído de Francia y elaborado con mucha tradición. Con estas 4 ideas, seguro armarás un menú no sólo muy especial y sabroso para tu cena, sino que además, bien maridado. Todos estos vinos tienen una gama de precio accesible y puedes encontrarlos ya en Liverpool sin tener que salir de casa pues te los pueden entregar a domicilio o bien puedes recogerlos en los módulos especiales aprovechando el servicio Click & Collect. Ahora que si quieres adquirirlos directamente en tu tienda más cercana ten la tranquilidad de que comprarás en un lugar que cumple con todas las medidas de seguridad.Agasaja a los tuyos de una manera diferente pero siempre llena de cariño para pasar felices fiestas con una cena bien combinada, incluso si no eres un experto en vinos.
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