4 alimentos contra el dolor de cabeza
Consejos de Belleza

4 alimentos contra el dolor de cabeza

Por Kiwilimón - Noviembre 2013
El dolor de cabeza es un padecimiento que tiene una gran incidencia en la sociedad, debido al estilo de vida tan estresante de la actualidad. Este padecimiento puede detonarse por diversas circunstancias como la depresión, golpes, problemas de sueño, deshidratación, infecciones o tensión corporal.   Los especialistas aseguran que la alimentación es clave para generar o prevenir la aparición de la cefalea. Por lo que funciona como el método natural más eficaz para el dolor de cabeza. Aquí te presentamos algunos ejemplos:  

Cafeína

En pequeñas cantidades, esta sustancia ayuda a aliviar los dolores de cabeza, debido a que mejora la circulación sanguínea, proporciona energía y reduce el riesgo de padecer enfermedadescardiovasculares. Puedes encontrarla en el café, chocolate o en algunas infusiones.

Receta de Costillas Frotadas con Especias y Café

Ingredientes: - 2 costillas bastidores de costillitas - 2 1/2 cucharaditas de azúcares morena - 1 1/4 cucharaditas de cafés instantáneo - 1 1/4 cucharaditas de sal kosher - 1 1/4 cucharaditas de polvo de ajo - 1 1/4 cucharaditas de cordones coriandro - 3/4 de cucharadita de pimienta negra recién molida extra especial - 1/4 de cucharadita de cacao en polvo - 1 cucharadita de aceite vegetal - 1 1/2 tazas de vino tinto seco Haz click aquí y encuentra el procedimiento para preparar esta receta.  

Omega-3 ácidos grasos

Para el dolor de cabeza generado por la inflamación, el salmón, la sardina y la linaza son ideales, debido a que reduce la molestia o su aparición.

Receta de Licuado de Papaya y Linaza

Ingredientes: - 1/2 cucharada de linaza - 2 rebanadas de papaya - 2 tazas de leche - 1 pizca de canela en polvo - 1 cucharada de endulzante Para ver el procedimiento para preparar esta receta haz click aquí.  

Sandía

Es muy común que la cefalea se genere por la deshidratación, por lo que el consumo de este alimento ayudará a recuperar los líquidos necesarios.

Receta de Sopa Fría de Sandía y Jitomate

Ingredientes: - 2 tazas de sandía sin hueso cortada en cubos - 2 jitomates grandes - 2 cucharadas de almendra sin sal molidas - 1 diente de ajo - 1 cucharada de jugo de limón - 1 cucharada de vino tinto - 1 cucharada de aceite de oliva - 2 cucharadas de queso feta desmoronado - 2 cucharadas de menta fresca picada Haz click aquí para ver como preparar esta receta.  

Espinaca

Es rica en riboflavina, una tipo de vitamina B, la cual ha sido vinculada para la prevención de las migrañas o para el dolor de cabeza.

Receta de Pizza con Espinaca

Ingredientes: - 100 gramos de harina blanca - 2.5 gramos de levadura seca - 1/2 cucharadita de azucar - 1/2 cucharadita de aceite de oliva extra virgen - 1 pizca de sal de mesa - 21 gramos de pasta de tomate - 10 mililitros de aceite de oliva extra virgen - 1/4 de diente de ajo molido - 1 pizca de sal de mesa - 1 pizca de pimienta en polvo - 1 pizca de albahaca - 1 pizca de romero seco - 1/2 taza de queso rallado - 1/2 taza de espinaca Para ver el procedimiento de esta receta da click aquí.   Por otra parte, los especialistas recomiendan evitar la ingesta de alimentos como el queso añejo, alcohol, carne procesada, soja, plátanos y nueces, debido a que son detonadores del dolor de cabeza. Recuerda que otro de los tratamientos efectivos para el dolor de cabeza es tener un descanso reparador, que te ayude a relajar tu cuerpo. Y a ti, ¿qué tan seguido de duele la cabeza?
  Ir a artículo original Contenidos cortesía de Salud180  

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Los restaurantes son parte esencial de la economía en México, generan 5.6 millones de empleos directos e indirectos y trabajan de la mano con una extensa red de proveedores mexicanos, muchos de ellos provenientes del campo. Tan sólo en 2020, como consecuencia de la crisis sanitaria, en México se perdieron alrededor de medio millón de empleos; mientras que en la Zona Metropolitana del Valle de México se cerraron 13 mil 500 establecimientos de forma definitiva. De acuerdo con la Canirac (Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados), ocho de cada diez restaurantes podrían cerrar sus puertas como consecuencia de esta crisis pandémica. El efecto económico que ocasionó el cierre de restaurantes en abril del 2020 fue devastador para la industria. Resistieron el permanecer cerrados, sólo con servicio a domicilio, durante casi cuatro meses. Sus esfuerzos fueron titánicos para conservar sus plantillas laborales y solventar sus gastos operativos tales como rentas, contribuciones, impuestos y servicios, sin apoyos gubernamentales. La anhelada apertura y el retorno a la nueva normalidad exigió aforos controlados (de 30 o 40%) y gastos adicionales para cumplir con las medidas de seguridad y prevención dictaminadas por instituciones mundiales, tales como barreras físicas y artículos de protección para trabajadores, proveedores y clientes. Así, restaurantes de gran tradición en todo el país bajaron sus cortinas y dijeron adiós para siempre. En Ciudad de México, por citar sólo algunos ejemplos, cerraron: Lampuga Condesa que estaba por cumplir 15 años; la Trattoria Della Casa Nuova, tras hacer felices a comensales del sur de la ciudad por 40 años; Sir Winston Churchill's, con una trayectoria de casi 50 años o La Vaquita, cantina que durante 100 años tuvo sus puertas abiertas en el Centro Histórico. Restaurantes extintos y muchos más al borde de su extinción. Por este motivo, en la Ciudad de México y el Estado de México, un grupo de 516 restauranteros emitieron el 7 de enero de 2021 un desplegado con el grito de auxilio: ¡Abrir o morir! Tras el nuevo cierre que se instauró a partir del 18 de diciembre de 2020 a la fecha por el semáforo rojo de ambas entidades. “Tan sólo el anuncio del cierre de nuestros establecimientos por tres semanas provocó un incremento de 10% de empleos perdidos a los ya registrados”, declaran. Incapaces de mantenerse y sin ahorros, solicitaron la declaración de la industria restaurantera como actividad esencial, así como el apoyo a la economía formal y regulación de otras actividades. Señalaron que estudios internacionales han demostrado que los restaurantes, con las medidas de seguridad que tomaron, no son fuente de contagio. Su mensaje es claro: “¡Abrimos o morimos!”.El día de hoy (8 de enero), la Jefa de Gobierno de la Ciudad de México anunció el mantenimiento del semáforo rojo con cierre de actividades no esenciales y la condonación del Impuesto Sobre Nóminas para restaurantes.La realidad es compleja para los restaurantes que han sobrevivido, también para los miles de trabajadores que integran sus equipos de trabajo y la cadena de valor que trabaja con éstos como son verdulerías, panaderías, tortillerías, carnicerías, pollerías, por mencionar algunos. Esperemos que 2021 no condene a la extinción esta industria mexicana.
Esta temporada está cayendo como cubetada de agua fría, sobre todo con el retorno al semáforo rojo. Las interrogantes son demasiadas: ¿Tendremos Navidad? ¿Cuántos seremos? ¿Cocinamos o pedimos? ¿Cuánto gastaremos? Y mientras dudamos de todo y de todos, hay algo que no podemos perder. Puede que seamos dos en la mesa, pero ¿por qué privarnos también de nuestro pavo con gravy, de nuestros tamales, de aquello que ansiamos probar? Aun con todo, es Navidad. La celebración es la fecha misma como también la comida que se sirve a la mesa y el amor que nos damos. Habremos de convivir con el núcleo más cercano por las próximas semanas sin siquiera sacar la mano por la ventana. La celebración –ésta y la de vivir– no tiene que ver con lo que pasa afuera como con el acto de agradecer y bendecir. Las Navidades son extrañas, no lo niego. Casi siempre tienen algo agridulce –excepto cuando eres niño y todo es jugar con los primos y descubrir qué regalo se esconde bajo la envoltura–. Por ellos, por nosotros: merecemos una Navidad como ninguna otra. Esta vez seremos los elementales y bastará.La comida nos salvará más que nunca. Para ello habremos de cocinar con alegría y ponerle intención a la comida; llenarla de eso que nos deseamos a nosotros y a la familia. Nos reuniremos alrededor de un pavo horneado con amor, de esa pasta por la que esperamos un año entero y que nos sabe a paz. Nos tomaremos un momento para agradecer lo que sí tenemos: la abuelita que aún sonríe en un extremo de la mesa, la ensalada de manzana que este año quedó más rica, la hermosa llegada de Ana a la familia, el olor a pay de manzana que llena la casa.Dicen que la comida no hace milagros –o sí, aunque nadie lo ha documentado– pero es el vínculo más inmediato con la vida. Cenar rico puede hacernos olvidar el miedo. Además, como en las películas, puede ser el inicio de nuestro propio cuento navideño al que probablemente le falten los villancicos, la nieve o la gente, pero le sobre emoción.Y si todavía no están convencidos de que la comida salva les quiero compartir mi propia historia de Navidad, una en la que un plato de bacalao me devolvió la esperanza. Y sí, ya les conté el final.**************El aroma del bacalao siempre me lleva a ese veintidós de diciembre en el que mi mamá y mi tía cocinaban varios platillos a la vez. Mi abuelita llevaba dos semanas grave. Ellas, tan expertas en la cocina, flaqueaban casi imperceptiblemente: a veces se les caían cosas al piso, se les olvidaba poner ingredientes, los intercambiaban. La tristeza no le impediría a la familia Molina celebrar la Noche Vieja.En esa cocina las ollas sobre el fuego eran la única señal de vida. La de barro llevaba horas borboteando. Como cada año, era tan grande que le cabía bacalao para alimentar a más de quince durante la cena y el recalentado y rellenar un bote de yogurt para que cada familia se llevara. De la cazuela emanaba el olor a los ajos fritos en el aceite, el sofrito de jitomate con las cebollas y las aceitunas, al pescado previamente desalado. En otras palabras, olía a Navidad. Mi abuelita mientras tanto estaba en su cuarto. No lo sabíamos, pero le restaban unas pocas horas de vida. Recuerdo que entre la pelada de papas y manzanas me escabullí de mis labores de cortadora oficial para ir a verla. Apenas entré, la vi enderezada. Algo la tenía en alerta y mi corazón lo sintió. Mi abuelita inspiró profundamente y con voz grave desde su cama me dijo: –“Dile a tu mamá que a ese bacalao le hace falta sal”. Confieso que me quise reír. Nunca vi venir esa afirmación y menos en el contexto. Para mí, no hay un momento de más lucidez.Corrí hasta la cocina, llegué al bacalao. Tomé una cucharada y ¡rayos!, efectivamente le hacía falta sabor. Tomé un par de puñitos de sal y los fui integrando hasta sentir que estaba en su punto. Noté que el olor cambió. Ella lo sabía: conocía a la perfección a qué debe oler un bacalao hecho para sacar suspiros.Esa tarde mi abuela se devoró una torta de bacalao. Fue lo último que pidió. El veinticuatro pasamos la Navidad como pudimos, ya sin ella. A penas en el recalentado me entraron ganas de volver a probar el guiso. A la primera mordida conecté con la esperanza, con el legado de mi abuelita, con eso que resultó ser mi última experiencia con ella. En ese momento tuve una revelación: quería que la cocina y la comida se convirtieran en mi vínculo con la vida y con mis ancestras. A los pocos meses dejé mi trabajo y diez años después, me dedico plenamente a la comida. La comida del corazón salva, cura, da esperanza. Y eso es justo lo que deseo para ustedes: que haga su magia en sus mesas, en su noche, en sus días. ¡Feliz Navidad!
Los hot cakes son un desayuno delicioso, ya que su consistencia espojosita y dulce lo convierte en uno de los platillos favoritos para chicos y grandes. Es por eso que podemos convertirlos en un desayuno nutritivo que ponga a trabajar el metabolismo, regule el azúcar y te ayude a controlar los antojos dulces. ¡Descubre los mejores tips para preparar hot cakes saludables! Utiliza otro tipo de harinas Para preparar hot cakes saludables, puedes sustituir la clásica harina de trigo por harina de avena, harina de amaranto y hasta harina de almendra. Tú mismo puedes preparar las tuyas o comprarlas en el supermercado. Reemplaza la leche de origen animal Otro consejo para conseguir hot cakes más saludables es sustituir la leche de vaca por alguna alternativa vegetal como leche de almendra sin azúcar o leche de coco. Incluso el sabor de tus hot cakes se volverá más suave. Mezcla con frutas o verduras ¿Sabías que puedes mezclar la preparación de tus hot cakes con frutas y verduras molidas para darle mejor sabor y hasta color? Agregar estos ingredientes naturales a la mezcla podría añadirles más dulzor y más nutrientes, como en el caso del plátano, la zanahoria, el betabel y hasta los frutos rojos. Acompaña con ingredientes bajos en azúcar En lugar de acompañarlos con las clásicas mermeladas, cremas de avellana, miel artificial o jarabe de chocolate, puedes intentar agregar ingredientes bajos en azúcar como yoghurt griego sin azúcar, miel de agave, queso ricotta y mezclarlos con frutas para darle ese toque dulce como moras, frambuesas, peras y lo que más se te antoje. Si aún no estás seguro de cómo lograr esta meta, aquí te dejamos unas recetas fáciles de hot cakes saludables: Hot Cakes de Plátano con Avena Hot Cakes Japoneses sin LactosaHot Cakes Veganos de Plátano 
Pensar en comer más vegetales es en realidad una tarea titánica, pues la variedad es tan amplia, que se expande hasta el jardín submarino. Sí, existen algas comestibles ricas en vitamina A, C y del grupo B, además de que algunas incluso aportan proteína y grandes dosis de minerales.Si comer algas marinas te parece lo más extraño, lo más probable es que ya las hayas probado al menos en el sushi o en una sopa miso, por ejemplo, pues sin duda son los japoneses quienes han sacado provecho a los vegetales acuáticos, pero estas algas están por todos lados, desde Asia, pasando por Europa, hasta Sudamérica.En Perú, el yuyo suele comerse fresco y acompañar al ceviche y al chilcano. De hecho, han sido consumidas desde la época prehispánica, pues hay registros del consumo de esta alga en regiones de Caral y el valle de Moche.Se trata de un alga roja que habita las costas frías de este país. Esta alga tiene un alto valor nutricional, además de que es económica y pueden ser comidas hervidas, deshidratadas o frescas, como ya mencionamos.Gracias a sus propiedades, el yuyo es en especial bueno para los niños y las mujeres embarazadas, pues su contenido de ácidos grasos esenciales, es decir, omega-3 y omega-6, es mayor que el de las plantas terrestres.También posee un alto contenido de fibra y es fuente de vitaminas A, C, D, E y algunas del grupo B, así como minerales, entre los cuales podemos mencionar sodio, calcio, potasio, cloro, fósforo, yodo, hierro, zinc, y son fuente principal de yodo.En Perú se consiguen sin problemas en el mercado, pero en otros países también existen, como cochayuyo en Chile. ¿Conocías estas algas? ¿Qué otras algas se comen en tu país?Con información de Voz Populi y Andina
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