5 tips que NO sirven para bajar de peso

Por Kiwilimón - Septiembre 2014

Bajar de peso es algo que la mayoría de nosotras queremos hacer alguna vez en la vida, algunas por estética y otras por salud, pero cuando te entra el “gusanito” de la dieta muchas veces nos dejamos llevar por consejos que no necesariamente te sirven para perder peso. Nuestras amigas de ActitudFem nos comparten algunos de ellos…

1. Deja el gluten

No todo lo que es “sin gluten” es bajo en calorías, y muchas cosas que sí lo contienen traen también otros nutrientes que te pueden ayudar a llegar a tu meta (como fibra). Si no tienes que dejar el gluten, no busques hacer este tipo de dieta a menos de que estés preparada para leer muy cuidadosamente cada etiqueta.

2. Come mucha fibra

No es que el tip sea malo, es que está incompleto. Si te pones a comer All Bran como si no hubiera mañana y no aumentas la cantidad de líquidos que tomas en el día la fibra te va a resultar contraproducente. Aumenta la fibra de tu dieta lentamente y compensa con más líquidos o hínchate de consecuencias.

3. Come dos colaciones al día

La fruta a media mañana o un snack controlado está muy bien, pero si estás llenando la mitad de tus días con barritas energéticas checa el contenido de calorías. Algunas de ellas pueden tener hasta 400 calorías por porción. En lugar de comprar barritas para tu dieta una bolsa de cacahuates o almendras puede ser suficiente. De la barrita a nada… a veces es mejor un vaso de agua. ¡No dejes de leer las etiquetas!

4. Come después de hacer ejercicio

No está mal comer después de ejercitarte, pero hazlo sólo cuando realmente tienes hambre. No todas quemamos miles de calorías en el gym, a veces una rutina de cardio puede hacerte perder no más de 100 calorías. Si te da hambre después del ejercicio procura comer proteínas, pero si te sientes bien y no te dan ganas de comer no tienes que hacerlo.

5. Pide siempre la ensalada

En un restaurante la ensalada puede tener hasta 1200 calorías, mientras que una pechuga de pollo asada es rica en proteínas y te puede resultar mucho más efectiva para la dieta. Si te decides por la ensalada escoge algo que tenga proteína (como salmón o pollo), que no tenga ingredientes empanizados y pídela sin aderezo. Recuerda que a veces el pedazo de carne resulta menos calórico si se acompaña de verduras.

Ver artículo original

Receta de Ensalada de Espinacas con Gorgozola y Uvas

Ensalada de Espinaca con Gorgonzola y Uva

Receta de Ensalada de Mango, Jícama y Aguacate

Ensalada de Mango, Jícama y Aguacte

Receta de Ensalada de Arúgula con Pera

Ensalada de Arúgula con Pera

 
Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
A veces uno simplemente no sabe qué tomar, que si el alcohol a cierta edad deja de ser una buena opción, que un agua fresca ya no basta para saciar la sed o que un refresco contiene demasiado azúcar y es perjudicial para el organismo. Pues bien, Ginger Birra lo sabe y es por ello que el día de hoy te contamos acerca de su increíble producto: la ginger beer o cerveza de jengibre, aunque técnicamente no es una chela ni tampoco contiene alcohol.Víctor Manuel Quintero es un biólogo egresado de la Universidad de los Andes Venezuela que por razones circunstanciales bebió por primera vez una cerveza de jengibre gracias a un amigo en el año 2015. Su sabor quedó tan presente en él, que decidió crear su propia receta hasta mejorarla poco a poco. Después conoció a Mayra Gómez, diseñadora gráfica y su actual esposa, con quien finalmente creó Ginger Birra, que a casi 4 años de haberse creado, hoy distribuye en 10 ciudades diferentes.La cerveza de jengibre tiene más de 300 años, su origen se le atribuye a Inglaterra del siglo XVIII, fue una bebida que duró por muchos años en secreto hasta que el ejército comenzó a exportarlo.Siguiendo los procesos de cerveza artesanal perfecta, Ginger Birra ha logrado obtener un sabor espectacular, conservando la frescura y vida del jengibre (6.3%), limón y levaduras silvestres gracias a la utilización de productos 100% naturales y con un proceso de fermentado y gasificado tradicional.Beneficios de la cerveza de jengibreAl ser su base una infusión de raíz de jengibre es muy saludable, pues ayuda a la digestión e inflamación, alivia el dolor de garganta, es un gran aliado de la salud cardiovascular, probiótica y prebiótica y es 100% libre de gluten; por lo que es una bebida ideal no sólo para los celíacos, sino para los veganos y aquellas personas que procuran evitar el consumo de alcohol.Su sabor es picante pero pica lo justo, además que acompañado de lo cítrico del limón logra una combinación tropicalmente perfecta. Es una bebida versátil que suele utilizarse en la mixología o acompañarse con jugo de naranja o limón, nuez moscada o canela. Puedes maridar esta cerveza de jengibre con comida oriental, pastas, pizzas y ensaladas. Si estás en CDMX, puedes pedir Ginger Birra a domicilio a través de Almacén Hércules. ¡Atrévete a probar esta opción deliciosa y diferente!
El aceite de jojoba tiene propiedades benéficas principalmente usadas en la cosmética, por lo que es muy común encontrarlo en una variedad de productos para el cabello, la piel y las uñas. Este aceite es una cera similar al aceite que se extrae de las semillas de la planta de jojoba.La planta de jojoba es un arbusto originario del suroeste de Estados Unidos, el cual crece en las regiones desérticas de Arizona, el sur de California y México. El aceite en sí es un salvador cuando tienes hebras dañadas que necesitan un refuerzo reparador de humedad y nutrientes, pero sin importar cuáles sean los problemas de tu cabello, el aceite de jojoba tiene el poder de brindar resultados para casi todas las necesidades.Aceite de jojoba: ¿para qué sirve en el cabello?Muchas cosas se dicen sobre los usos del aceite de jojoba y lo que puede hacer por tu cabello. Algunas son precisas y están respaldadas por investigaciones, mientras que otras pueden ser un poco inverosímiles.Sin embargo, el uso de la jojoba como humectante para el cabello y la piel sí está confirmado y estudiado dermatológicamente, por lo que el aceite de jojoba sirve como una microemulsión importante en los productos para el cuidado del cabello y ayudan a transportar los ingredientes activos del producto.En cuanto a para qué sirve el aceite de jojoba en el cabello, este puede prevenir la rotura de las hebras y fortalecer los mechones. También podría ser útil para tratar la caspa, el cuero cabelludo seco y la picazón del cuero cabelludo, y también podría usarse como antiinflamatorio y humectante para la piel.Pero si quieres usarlo como estimulante directo del crecimiento del cabello, los resultados aún no están respaldados por investigaciones, por lo que no es una alternativa como terapia para la calvicie de patrón (masculina o femenina), alopecia u otros trastornos de pérdida de cabello. Aun así, puede ser un gran producto para promover un cabello fuerte, sedoso y brillante.Cómo usar aceite de jojoba en el peloHay varias formas de usar aceite de jojoba, la más sencilla es aplicarlo directamente en tu melena. Para esto caliéntalo ligeramente para que sea más fácil de aplicar. Puedes hacerlo en la estufa o en un recipiente apto para microondas. Si tienes el cabello corto, sólo necesitarás aproximadamente 1 cucharada y 2 si tu cabello es más largo. Una vez caliente, aplica sobre el cabello sin ponerlo directamente sobre el cuero cabelludo y baja uniformemente hasta las puntas. Deja actuar durante unos 20 minutos y luego lava tu cabello con tu champú y acondicionador de siempre.También puedes agregar unas gotas de aceite de jojoba a tus productos (alrededor de 3 a 5 gotas), por ejemplo, a tu champú o acondicionador favorito antes de usarlo.
¿Otra vez arroz? Las cifras lo confirman: la gramínea salvaje favorita de todos se siembra en treinta y cuatro países; sus campos cubren más del 10% de las tierras fértiles del mundo y de él se alimenta más de la mitad de la población mundial, según la FAO, por arriba del trigo o el maíz. Es rico, es práctico y con un par de ingredientes se convierte en una elegía. Literalmente, todo el mundo come arroz. El pobre, el rico, el pequeño burgués, el asiático, el centroamericano, el africano. En Europa, los españoles le han dedicado algunos de sus mejores platos. En México, hasta canciones. Él es nuestro termómetro para saber si una mujer –y un hombre converso a la igualdad– puede casarse. Se avienta en las bodas a modo de confeti como símbolo de abundancia. Está presente en los altares del mundo para atraer la prosperidad. Su cultivo en Japón forma parte de una tradición ancestral que trasciende los temas culturales: actualmente existe una guerra de precios que favorece al mercado local a través de un alza arancelaria a los importadores. Su cultivo en el sudeste asiático es oficio heredado y un bello espectáculo en sus montañas trazadas en terrazas.De arroces, no hay uno. Está el blanco, el integral, el glutinoso que es corto y dulce, el aromático como el basmati o jazmín, el moteado como el salvaje, que sabe mejor cuando se adiciona con frutos secos, menta y aceite de oliva. Su propia anatomía y su geolocalización culinaria harán más o menos común que se sirva al vapor como el gohan, frito como el yangzhou al estilo cantonés o enriquecido con mantequilla, aceite o caldos como el risotto italiano: caldo, vino blanco, queso parmesano y hongos salteados en mantequilla son el camino al cielo del umami.El arroz pasa lista a todas horas en las mesas del mundo. Al desayuno, en varios países de Asia, especialmente en China, desfila el congee: un amasijo dulce o salado de arroz con más de dos mil años de antigüedad. En México lo infusionamos con azúcar para hacer arrocenas, lo servimos en tazones de cereal inflado con su respectivo chorrito de leche. Los deportistas lo convierten en su snack predilecto pues no contiene gluten: a una galleta de arroz le dan un embarradita de hummus, otra de aguacate, cherries y aceite de olivo. A la hora de la comida, la mejor expresión del arroz se alcanza en su versión caldosa o melosa. Ahí está el que se hace con mariscos, conejo y embutidos al estilo paella valenciana, o el negro, cuyo color y sabor se lo debe a la tintura del calamar. Habría que comerlo en una terraza de la costa catalana para sentir que no hay mejor platillo. Si va caldoso, no hay que perderse el arroz a la tumbada típico de Veracruz que quema la boca como pocos, o con pollo y judías como en la cocina española del levante.En Cuba se mezcla con frijoles para representar unos moros con cristianos; en Perú el tacu-tacu se prepara con la menestra del día anterior, leguminosas como frijoles o lentejas y un sofrito de ají amarillo. En un menú chifa –como le llaman los peruanos a la gastronomía china– no faltará el arroz chaufa, frito con verduras cortadas en brunoise y salteado al wok con huevo para que amalgame. Sabe mejor con soya y con una buena dosis de grasita. En República Dominicana, otro gran productor de nuestro amado cereal, lo preparan con mariscos, con gandules o en un sofrito de verduras y tocino para la Navidad. Cargado en los barcos procedentes de España y Portugal, el arroz desembarcó en el continente. Hoy la gastronomía del Caribe no se entendería sin él. En cada país se le añade especias endémicas y embutidos populares para que tome sabor a platillo local. En Colombia está presente en su plato de desayuno por excelencia, la bandeja paisa; va también en el arroz atollado con pollo, cebolla, papa y pimientos, o con coco para acompañar un pargo frito y patacones. En Corea es un verdadero k-pop el bibimbap, un cuenco de arroz que siempre venden en las tiendas, y sirven con proteínas y vegetales mezcladas con aceite de sésamo y gochujang. En México, a nuestro arroz le damos gentilicios: “a la mexicana”, “poblano”.  El arroz es el plato infaltable de las fonditas. Que lleve huevo estrellado, que lleve plátano frito. Crema, por supuesto. No hay mejor inversión que esos $15 extra al precio del menú.El de Maxweel Food Centre en Singapur es un agasajo: sobre un plato de plástico va una montaña de arroz y encima un pollo pochado con jengibre y hecho en sus jugos. Jugos y más jugos. En bebida alcohólica, no hay que perdérselo. El sake japonés hace gritar a todos ¡kampai! no importa la técnica de preparación y sus muy intrincadas acepciones.Si alguien prefiere lo dulce, el arroz no lo decepcionará. En Japón no hay postre más socorrido que los mochis, un pastelito elaborado de arroz glutinoso que puede ir relleno de una pasta de soya, frijoles rojos o helado. Los nacionales lo hacemos en atole, o con leche y hervido con canela y azúcar. En Kiwilimón lo hemos hecho hasta en tarta con base de galleta. Lo hemos hecho de todas formas porque como con el arroz con leche, nos queremos casar… con él. ¿Crees que nos falta alguno? Por favor, dinos cuál te gustaría.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD