6 hábitos que reducen tu cintura
Consejos de Belleza

6 hábitos que reducen tu cintura

Por Kiwilimón - Diciembre 2013
Una cintura pequeña es, en muchas sociedades, un sinónimo de belleza. Sin embargo, ¿qué sucede cuando no se tiene? Es posible que algunos de tus hábitos te puedan ayudar a reducirla. De acuerdo a un estudio realizado por la Universidad de Texas, los hombres establecen una correlación inconsciente entre cintura estrecha, buena salud y fertilidad. Es por ello que una imagen de guitarra es tan atractiva.

Cintura de avispa… 

Existen muchos factores que influyen para que no tengas una cintura reducida como: la mala alimentación o genética. Sin embargo, existen hábitos que te pueden ayudar, y aquí te damos algunos de ellos.   1. Bocadillos pequeños y deliciosos. Investigadores de la Universidad de Barcelona y la Universidad Rovira i Virgili han encontrado que comer nueces aumenta los niveles de serotonina, una sustancia que ayuda a transmitir las señales nerviosas, reduce la sensación de hambre, además reduce la grasa.   2. Comer más. Un estudio liderado por el Instituto de Ciencia y Tecnología de Alimentos y Nutrición (ICTAN), comer más de cuatro veces al día en comidas estructuradas y mantener una velocidad adecuada durante ellas, se relaciona con una menor cantidad de grasa corporal y más delgadez, independientemente del ejercicio físico.   3. Dile adiós a tu silla. Disminuir el tiempo que se está sentado permite reducir el  perímetro de la cintura, de acuerdo a un estudio del Grupo de Investigación en Deporte y Actividad Física de la Universitat de Vic  en España.   4. Condimenta tus alimentos. La pimienta negra (consigue reducir los niveles de grasa en el torrente sanguíneo y el estrés factor que influye en el sobrepeso. De acuerdo con un artículo publicado en la revista Journal of Agricultural and Food Chemistry.   5. Dormir bien.  Dormir toda la noche puede hacerte perder más peso que ponerte a dieta, así lo señala un estudio de la Universidad de Chicago.   6. Reduce el estrés. Científicos del Hotchkiss Brain Institute  de la Universidad de Calgary, han descubierto que el estrés es un factor que influye en el incremento del sobrepeso, ya que aumenta el apetito.   Reducir tu cintura no debe ser algo imposible de realizar, más si realizas estas pequeñas acciones. No lo olvides, ¡tu salud está en tus manos!   Ir a artículo original  Contenidos cortesía de Salud180  

Recetas para lograr reducir tu cintura

Ensalada de Blue Cheese con Pera y Nuez

  Ingredientes: 3 cucharadas de jugo de limón fresco 1 cucharada de mostaza Dijon 1 echallot finamente picado 1/2 cucharadita de tomillo fresco 1/2 taza de aceite de oliva mezcla de lechugas de diferentes tipos (también se puede usar espinacas) 2 peras maduras, cortadas, en trozo chicos 1 taza de queso gorgonzola o cualquier otro blue cheese 1 taza de nuez tostadas y picadas aceitunas negras opcional Prepara esta receta aquí  

Pollo Asado a las Finas Hierbas

  Ingredientes: 1 pollo entero de 1.8 a 2 kilos sal y pimienta ralladuras de limón 1 limón cortado en cuartos 6 dientes de ajo machacados 1 ramita de romero 1/4 de manojo de tomillo 1/4 de manojo de perejil 1/2 taza de aceite de oliva Haz click aquí y descubre esta deliciosa receta  

"Vista la sección de dietas y menús light que kiwilimón tiene para ti y descubre deliciosos platillos que te ayudarán a obtener la cintura de tus sueños sin esfuerzo."

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Las tablas para picar se han desgastado como calcetines en la lavadora. Ninguna investigación sobre tendencias para 2020 pudo preverlo. Las quinielas sobre qué es lo que estaríamos haciendo y consumiendo en este año se han roto, una a una. Y claro, sin que nadie pudiera anticiparlo, nuestra relación con la cocina ha cambiado para siempre. Pero, ¿qué hemos aprendido sobre cocina en tiempos de Covid?He hablado con gente sobre el tema. Me intrigaba saber si estaban preparados –física, mental o hasta técnicamente– para cocinar, para ser chefs de tiempo completo. Y es que la mayoría, absorta por las jornadas de trabajo, poníamos manos a la obra únicamente en el desayuno o en la cena: quecas y sándwiches con mínimas variaciones, pechuguitas a la plancha para el alma, ensaladas de un, dos por tres. Ser cocineros de una familia hambrienta, con necesidades de 8 a. m. a 9 m., y de lunes a domingo, nos ha cambiado el esquema. No a todos positivamente. Existen a los que el tema sigue sin interesarles o que, de plano, anticipan con incomodidad el momento de abrir el refrigerador y cuestionarse qué van a comer, ¿y quién podría tirarles la primera piedra? Con el tiempo llega a ser agobiante y cansado cocinar para uno mismo o para una tropa. Están también aquellos entusiastas que, pese a sus esfuerzos, la cocina no se pone de su lado. Han quemado su comida, han destruido la mitad de su vajilla o descubierto con hambre que el orden de los factores sí puede alterar el producto –meta aquí el nombre de su influencer favorito. Finalmente, está el grupo de personas que ha encontrado una relación firme y con planes a futuro con la cocina. Para aquellos, para algunos de nosotros, algo de lo que hemos aprendido de cocina en tiempos de Covid tiene que ver con «conciencia»: conciencia sobre la cantidad de comida que necesitamos, la conciencia del desperdicio que producimos, la conciencia de lo que comemos. Nos hemos dado cuenta que ni todas las ensaladas del mundo nos mantendrán sanos, que ni todos los panqués nos harán felices. Hemos aprendido a racionalizar los ingredientes que tenemos en el refri y a sustituir elementos como nos da a entender la imaginación (y la existencia de ellos en la alacena). Algunos de esos experimentos incluso se han convertido en hallazgos exitosos. Los fines de semana, o cuando podemos, hemos aprendido a tomarnos el tiempo de cocinar: a tomar la ruta sin atajos, como lo hacían las abuelas cuando preparaban un rico mole de olla o una salsa. Hemos aprendido que en la cocina es necesario estar presentes para lograr la cocción justa o para que por fin nos salga esa técnica que hemos estado practicando prueba y error, prueba y error. Para pesar de la mayoría, hemos aprendido que los trastes se multiplican como gremlins y que no existe un hada mágica que nos haga el favor de lavarlos mientras no vemos. Hemos aprendido a domar el antojo o a entregarnos a él cada vez que hay que salir a conseguir ingredientes ataviados en nuestro disfraz de Neil Amstrong. Hemos aprendido que a veces, sobre todo cuando olvidamos el componente “obligación”, la cocina es un ritual que puede disfrutarse: que entretiene, que distrae al alma, que es terapia. Eso sí, que no hay que ser perfectos, que el error es maestro y que sus notas mentales conseguirán que lo hagamos mejor –más esponjoso, más crocante, más firme– la siguiente vez.Ya falta menos para entrar a la nueva normalidad y lo que hemos aprendido en esta temporada sobre cocina permanecerá junto a nosotros. Puede que los tiempos nos vuelvan a quedar cortos, que ansiemos volver a sentarnos en nuestro restaurante favorito, que podamos por fin visitar a esa tía cuyas gelatinas son el evento más rico que nos pasa en el año. Pero estoy segura de que nuestro reencuentro con la cocina no pasará desapercibido porque, si algo hemos descubierto en esta época, es que en todos habita el potencial de convertirnos en esa tía, en ese experto de sazón inigualable. Para inspirarte en el último jalón, estas son las recetas que las personas que entrevistamos han estado practicando:Croquetas de carne Pollo al curry Panqué de limón Hot cakes de avena Tortilla de patatas Esquites caseros Lasaña de verduras Crema de tomate Galletas de chocolate¿Qué has aprendido tú? ¿Qué recetas has practicado en tiempos de Covid?
Cocinar con chile es algo de todos los días si eres mexicano, porque no podemos concebir unos chilaquiles sin picante, pero a pesar de estar acostumbrados a usarlo y disfrutar de su sabor al comerlo, aún nos enchilamos y sentimos el ardor del chile en las manos al cocinarlo.Descubre cómo cortar chile con este tip.Esta sensación de ardor por el chile es causada principalmente por la capsaicina, un compuesto químico que se encuentra en la capita blanca y esponjosa que tiene dentro, llamada placenta, y cuando lo comemos o nuestra piel entra en contacto con ella, nuestro cerebro realmente piensa que la boca o la piel se está quemando.Así que eso es lo que sucede cuando lo cortas para añadirlo a alguno de tus platillos y sientes que tus manos ya nunca volverán a estar normales, porque incluso después de lavarte las manos, el efecto del chile sigue ahí.Haz tu propio chile en polvo con este paso a paso.Cómo quitar el ardor de chile en las manosLa mejor prevención para evitar el ardor de chile en las manos es usar guantes, porque además de que evitan que los aceites de chile y la capsaicina entren en tus manos, también son una gran forma de evitar tocarte la cara o, peor aún, tallarte los ojos.Aprende a pelar chiles poblanos aquí.1. AlcoholLa primera forma de quitar el ardor de chile es frotar alcohol en tus manos para eliminar la capsaicina, que es un aceite. El aceite del chile y la capsaicina son más solubles en alcohol que en agua, e incluso puedes usar alcohol de alta resistencia como el vodka.Luego puedes sumergir las manos en leche u otro producto lácteo. Si te enchilaste los ojos, solo usa agua o solución salina para enjuagarlos.2. AceiteEl aceite vegetal o de oliva ayuda a disolver los aceites de chile picante. De hecho, algunas personas frotan sus manos con solo un toque de aceite antes de cortar el chile como prevención y así evitan que las manos les ardan.3. Jabón para trastesMuchos jabones para platos pueden disolver aceites y son más efectivos que el jabón de manos común, por lo que sólo tienes que lavarte bien las manos con jabón para trastes después de cortar chile.4. Leche entera o yogurtLa teoría detrás de esto es que el chile también es más soluble en grasas y aceites que en agua. Remojar las manos en la leche o el yogur hasta que la sensación de ardor se detenga le funciona a muchos.5. Solución con cloro diluidaAlton Brown, presentador de comida y chef, recomendó en uno de sus programas usar una solución de cinco partes de agua y una de cloro para poder quitar el chile de las manos y dejar de tener un par de armas mortales pegadas a tu cuerpo.6. Pasta de bicarbonato de sodioHaz una pasta espesa de bicarbonato de sodio y agua y aplícala directamente en las manos. Déjalo actuar hasta que se seque y luego enjuaga.Ojalá que alguno de estos seis remedios caseros te ayude a quitar el ardor de chile en las manos y si tienes otro remedio más efectivo, no dudes en compartírnoslo.
La moringa es una de las plantas más consumidas en México y es que además de su rico sabor como especia, resulta que también tiene numerosos beneficios para la vida diaria. Por eso, si aún no tienes este importante elemento en tu cocina, es necesario que conozcas los usos más comunes de la moringa. La planta de moringa es proveniente de Asia y destaca por su alto contenido nutrimental, tal como explica el doctor Mark Olson, del Instituto de Biología de la UNAM, quien detalla que las hojas de moringa poseen altas cantidades de proteínas, antioxidantes, vitamina A, vitamina C y como si eso fuera poco, tiene efectos antibióticos, analgésicos y antiinflamatorios, por eso no debe sorprenderte para todo lo que lo usan las personas. Té de moringa El té o infusión de moringa es uno de los remedios más eficaces contra para aliviar el dolor crónico en articulaciones, malestares estomacales, dolores de cabeza y fiebre. También ayuda a equilibrar los niveles de serotonina en el organismo y así reduce el estrés y la migraña. Jugo de moringa Las hojas de moringa son excelentes para agregar a los jugos antioxidantes. Puedes añadir un puñito de hojas de moringa directamente en una mezcla de apio, nopal, piña y espinaca y después licuarlo, o diluir moringa en polvo al jugo verde ya procesado. Ensaladas y guisados con moringa Como mencionamos anteriormente, las hojas de moringa son una hierba muy poderosa que puede complementar tus guisados o ensaladas y hacerlas más saludables. Puedes utilizar hojas de moringa secas como el laurel u otros condimentos, hidratándose en la cocción y aportando un ligero sabor picante. Se llevan especialmente bien en recetas con pollo. Polvo de moringa El polvo es utilizado principalmente por las propiedades curativas de la moringa, pero es un gran complemento para tés, smoothies, cremas y hasta salsas. No abuses del polvo de moringa pues su sabor es bastante concentrado. Aceite de moringa El aceite de moringa se extrae de las semillas y además de ser rico en ácidos insaturados, lo puedes utilizar para enriquecer ensaladas, añadir en guisos y hay quienes lo utilizan hasta para hacer mascarillas en el cabello y la piel. Como puedes darte cuenta, los usos de la moringa son muy diversos así que no dudes en compartirnos cómo es que tú utilizas este maravilloso condimento.
Preparar comida rica y saludable se ha vuelto un estilo de vida cada vez más común en las familias y cocinas del mundo. Y posiblemente las razones son demasiadas, porque para lograr cuidar la alimentación no sólo se debe reestructurar el menú diario, sino el tipo de ingredientes con los que están elaborados los productos que usamos en la cocina. Para cocinar comida saludable pero deliciosa, muchos productos con cualidades nutrimentales benéficas para el cuerpo, se han dado a la tarea de demostrar que darles un lugar en la alacena, es casi una acción inmediata. Un claro ejemplo es cómo incluir harinas sin sentir cierta culpa o preocuparse por ganar algunos kilos, que bien se puede lograr gracias a productos de buena calidad, como la Harina de Maíz Precocida P.A.N., que no sólo ha sido popular en el mercado por el excelente sabor que aporta a cada platillo, sino porque sus valores nutrimentales son de mucha calidad.Con Harina P.A.N. nadie se volverá a perder un rico desayuno, comida o hasta un postre con sabor excepcional y es porque al estar hecha bajo un proceso libre de químicos, sin cal y con granos cocinados al vapor, es totalmente saludable y un carbohidrato totalmente aceptable para cocinar. ¿Te imaginas comer unos sopesitos, tamales, tacos o empanadas con texturas más suaves? Sin duda, esos platillos y algunas variaciones de comida típica mexicana y comida de origen centroamericano y latinoamericano, hechas con harina de maíz pueden ser parte de tus reuniones familiares o con amigos. Recordemos que los productos que siguen procesos 100% naturales tienen gran versatilidad, son de mejor manejo y con un resultado final más suave. Y es que, incluso la forma de uso es totalmente distinta porque la clave de su perfección está en colocar en un bowl agua o caldo de pollo con sal e integrar la Harina de Maíz Precocida P.A.N. amasar hasta que los ingredientes queden integrados por completo; cubrir y dejar reposar por 5 minutos. Los resultados finales de seguir ese sencillo proceso, pero tan importante, serán grandes platillos como unas clásicas Enchiladas de Pollo con Mole, hasta unas tradicionales Pupusas.Recordemos que, la Harina de Maíz Precocida P.A.N. es Gluten-free y tiene certificado Halal y Kosher, que avalan que es un ingrediente ideal para preparar comida saludable y más rica. P.A.N. es una línea de alta calidad de productos alimenticios a base de maíz que tienen un sabor delicioso, es versátil y fácil de usar. Harina P.A.N. es una marca que inspira a las personas a celebrar, compartir y a disfrutar la hora de la comida. También contribuye en el acompañamiento a una dieta más balanceada gracias a sus productos de calidad, que son incomparables, libres de gluten, prácticos y tradicionales.Encuentra más información y recetas de Harina P.A.N. en Instagram, Facebook y en su canal de Youtube. 
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