Administra tus hábitos alimenticios

Por Kiwilimón - Octubre 2012
Es deber y tarea de todos administrar los hábitos alimenticios. Sabemos que cambiar los hábitos alimenticios es una tarea difícil, sobretodo si estamos acostumbrados a comer de cierta manera desde hace muchos años y además si lo que consumimos son alimentos que nos encantan. Administrar nuestros alimentos no quiere decir que no vamos a poder comer lo que nos gusta. Es importante para todas las personas contar con hábitos alimenticios saludables. Aunque a veces parece imposible por las actividades que vivimos día a día, debemos saber las consecuencias de no llevar un estilo de vida sano y todo empieza por nuestra alimentación. Primero que nada debemos programarnos mentalmente y saber que todo cambio es para mejorar. Lo podemos hacer primero que nada marcando las horas en las que vamos a consumir los alimentos, debemos programar por lo menos tres comidas al día y se debe agregar una colación entre cada comida. Una vez que sabemos a qué hora vamos a comer debemos analizar qué es lo que vamos a comer y en qué cantidad. Llevar una dieta balanceada significa que podemos ingerir todo tipo de alimentos que se encuentren en la pirámide alimenticia siempre y cuando no nos excedamos en uno y otro grupo de alimentos, por ejemplo: mucha carne. El principal objetivo es mejorar nuestra salud, con esto no solo nos sentiremos mejor, sino que a la larga, podremos prevenir la aparición de enfermedades crónico-degenerativas que repercuten en la calidad de vida. Tres consejos que te damos para empezar son:
  1. Toma más agua. No por nada se hace tanto hincapié en que se deben tomar mínimo dos litros de agua al día. Tomar agua nutre nuestro cuerpo y lo hidrata. Notará los cambios desde como luce tu piel.
  2. Come ensaladas. Las ensaladas no deben comerse solamente cuando estamos a dieta. Lo importante e interesante de las ensaladas es que por sus ingredientes podemos encontrar gran cantidad de nutrientes, podemos integrar de todos los grupos alimenticios alguna porción para que este rica y muy nutritiva.
  3. Desayuna. Ya sea que lo compres o que tú mismo lo hagas, es importante siempre empezar el día con un rico y nutritivo desayuno. Hay gran variedad de donde escoger, desde un licuado hasta algo más elaborado.
  Te recomendamos deliciosas recetas fáciles de preparar, para tomar en forma estos consejos y empezar ahora con el cambio de nuestros hábitos alimenticios.  (es muy recomendable hacer click en el título de la receta para ver más detalles de preparación de la misma)   Granola con coco y miel. Esta rica granola casera está hecha con avena, coco, almendra, jugos de frutas, fruta deshidratada y miel. Una delicia. Yogurt, granola y frutos del bosque. Este desayuno es delicioso e ideal para comenzar un buen día. También se puede servir esta receta como postre cambiando el granola por merengues. Ensalada de brocoli y jicama. Deliciosa ensalada de brocoli con jícama, la combinación perfecta. Ensalada verde con aderezo de menta y limón. Esta fresca ensalada es ideal para un caluroso día de primavera o verano. Lo ácido del limón, lo fresco de la menta y lo dulce del endulzante logran el balance ideal que da vida a los vegetales. Ensalada de elote con frijol y chipotle al grill. Esta rica ensalada de frijoles con elotes, cebolla morada y pimiento rojo a la parrilla es deliciosa. La puedes llevar a un picnic o para un lunch en la oficina.    

Para conocer más recetas de diabetes, haz click aquí.

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Lo femenino es un adjetivo que describe una realidad biológica, sociológica y gramatical. Eso sí, el sustantivo al que se lo colgamos tiene que ver con una concepción ideológica. En la cocina, lo femenino se ha generalizado a dos actividades: a la informal, que termina derrumbando el zaguán de una casa por necesidad, para trasladarse a un puesto callejero; y la dulce, la de los pasteles y las galletas con royal icing, la de la estación de postres en los restaurantes con duela encerada. Pero ya hay más. Las mujeres hemos llenado la canasta de lo femenino con frutos inesperados.En el rewind de la vida, la tierra y el fuego fueron los elementos iniciáticos de lo femenino. En nosotras estaba la responsabilidad de resguardar el hogar, de encender y mantener la hoguera –del latín focus, fuego– en las cuevas originarias. En cada una, el brasero era monumento a la vida, pues alejaba animales salvajes y resguardaba el calor familiar.La civilización evolucionó, no así el destino de las de nuestro género. El fuego de la brasa se mantuvo prendido en el hogar sin el derecho a volverlo oficio. Eso sí, en la historia no faltaron las hechiceras que prepararon encantamientos culinarios, cocineras de corte, mujeres que alimentaban soldados, amas de cría y reinas que colonizaron con recetas los terruños de su lazo matrimonial. Por supuesto, estaban las monjas, las guardianas del saber teológico y culinario. Bajo el son del ora et labora se especializaron en la creación culinaria, la repostería, la confección del chocolate. A nadie extrañó que los libros de cocina y las gacetas culinarias del renacimiento y barroco ni por equivocación tuvieran el nombre de una mujer. En el siglo XVIII, momento histórico en el que la palabra gastrónomo se puso de moda, la versión gramatical en femenino brilló por su ausencia. En la nouvelle cuisine del siglo XX, en la cocina moderna de August Escoffier, a la mujer se le confinó a la mesa. Nada nuevo. Capítulos que retrataron, como en otros ámbitos, el machismo como devenir histórico. Se nos vio débiles para cargar ollas, mal agüero si estábamos en nuestro periodo. Y luego llegaron mujeres que no pidieron perdón por ser talentosas: las Eugénie Brazier –la primera mujer en obtener tres estrellas en la Guía Roja–, las Julia Child –cocinera que popularizó la cocina francesa en Estados Unidos por sus libros y programas de televisión–, las Alice Waters –la madre de la cocina californiana en su Chez Panisse de los setenta–.Gracias a las de delante y detrás, la cocina actual es un campo de batalla donde lo femenino se resignifica cada jornada. Como Gabriela Cámara, que se hizo restaurantera con menos de treinta años y ha sabido romperla en México y Estados Unidos. Como Celia Florián, cocinera de las Quince Letras, que preserva saberes regionales en su restaurante y es voz de otras cocineras tradicionales en Oaxaca. Como Martha Ortiz Chapa o Elena Reygadas, que supieron amalgamar el talento artístico con el fine dining. Como Norma Listman de Masala y Maíz que conceptualiza lo mismo una barbacoa especiada que un texto incendiario. Como Pía Quintana, Titita o Margarita Carrillo que picaron piedra, documentaron y replicaron para dignificar lo que hoy se come sobre manteles largos.  Lo femenino aterrizó entonces en los magueyes pulqueros de Hidalgo, en los de mezcal con Lala Noriega; se expandió en los campos de agave azul con la tequilera Melly Barajas Cárdenas; se sirvió en una copa martinera en la mano de Fátima León o Mafer Tejada. Es el sabor detrás de grandes cervezas con Diana Arcos, química de Wendlant. Ha sido nariz en el vino junto a Georgina Estrada, a Claudia Juárez y a Michelle Carlín y es el espíritu de los viñedos que cuida la enóloga Lourdes Martínez en Bruma. Taqueras, torteras, pescadoras, tamaleras, carniceras, dueñas de fonditas, embajadoras de bebidas, emprendedoras de proyectos comunitarios, creadoras de conceptos restauranteros, productoras gourmet, agrónomas, meseras, garroteras, conservacionistas de cultura comestible, fotógrafas culinarias, cocineras medicina, escritoras de experiencias sápidas que nos la han puesto difícil al definir lo femenino en la cocina y que han hecho que no quede vocación allá fuera sin el latido de una mujer.
La cocina de Guatemala es tan variada como su cultura, los grupos étnicos que abundan en sus tierras y la diversidad de sus alimentos. Es por eso que debes conocer este listado con sus mejores platillos típicos, sin duda, ¡lo mejor de la gastronomía de Guatemala! Pepián El pepián, un platillo nacido de la fusión entre la cultura maya y española, se trata de un estofado de pollo, carne de cerdo o res, va acompañado de verduras, una salsa espesa y los guatemaltecos generalmente lo comen con arroz y tortillas. Kak’ik Uno de los mejores platos de la gastronomía de Guatemala es, sin duda, el Kak’ik, un exquisito caldo hecho con carne chompipe, o chunto, verduras y diferentes especias y chile que le dan un sabor inigualable. Shucos Los shucos son una de las comidas de Guatemala más conocidas debido a la rapidez con que se preparan. Son muy similares a un hot dog pero llevan 2 tipos diferente de salchicha, col y una deliciosa salsa de aguacate. Chuchitos Así como en México, la gastronomía de Guatemala también cuenta con sus propios tamales de maíz y en el caso de los chuchitos, estos se preparan con una salsa de tomate y abundante queso. Fiambre El fiambre es el platillo emblemático del Día de Todos los Santos y lleva una irresistible mezcla de verduras, caldo de pollo, embutidos y diferentes quesos. Toma algunas semanas prepararlo, pero el resultado es delicioso. Hilachas Las hilachas, similares a la tinga mexicana, son un platillo hecho con carne de res desmenuzada y cocinada a fuego lento con salsa de tomate, papas y zanahorias. También se puede acompañar de arroz y tortillas. ¿Cuál es tu platillo favorito dentro de la gastronomía de Guatemala?
Las aguas frescas son muy populares en México, las hay de todas las frutas que te imaginas, e incluso de las que no, como el agua de aguacate; algunas sirven para defendernos de la gripa, otras, para sentirnos ligeros y algunas más, simplemente para disfrutarlas.Las combinaciones son infinitas y lo más probable es que ya hayas probado muchas, como la de limón con hierbabuena, pero ¿sabes para qué sirve?Beneficios del agua de limón con hierbabuenaLa hierbabuena y el jugo de limón son conocidos por su efecto de ayuda digestiva , por lo que es una buena manera de aliviar el malestar estomacal y esta agua fresca también sirve como una excelente opción para sustituir los refrescos azucarados.Por su parte, el limón es rico en vitamina C, fibra y varios nutrientes responsables de beneficios para la salud, como la del corazón, el control de peso y la salud digestiva. Una de sus propiedades más provechosas es puede ayudar a prevenir las piedras en los riñones, llamadas cálculos renales, los cuales son pequeños bultos que se forman cuando los productos de desecho se cristalizan y se acumulan en los riñones.La forma en la que el limón ayuda es que su contenido de ácido cítrico aumenta el volumen de orina y el pH de la orina, por lo que se crea un ambiente menos favorable para la formación de cálculos renales.En cuanto a la hierbabuena, esta también es buena para la digestión y se usa comúnmente para ayudar a aliviar los síntomas de indigestión, náuseas, vómitos y gases.De hecho, se ha demostrado que el compuesto carvona, que se encuentra naturalmente en la hierbabuena, inhibe fuertemente las contracciones musculares en el tracto digestivo, lo que puede explicar cómo esta hierba ayuda a aliviar los trastornos digestivos.Así que añadirla a tu agua con limón será una gran forma de cuidar de tu digestión, al tiempo que te refrescas y aprovechas otros beneficios, como su contenido de antioxidantes, además de que dos cucharadas (alrededor de 11 gramos) de hierbabuena también proporcionan 2% de la ingesta diaria de recomendada de vitamina C, otro potente antioxidante.
Las sopas en lata son perfectas para cuando quieres ahorrarte un poco de tiempo en la cocina, pero si buscas darles un poco de sazón personal, estos trucos te pueden servir mucho.Aunque el valor nutritivo de las sopas envasada varía según el tipo de sopa y la forma en que se prepara, este tipo de alimentos sí contienen algunas vitaminas y algo de fibra. De hecho, si bien el procesamiento puede eliminar algunos de los nutrientes, como las vitaminas solubles en agua, otros nutrientes, como la fibra, pueden volverse más fáciles de digerir y absorber. Así que aprovecha estos trucos y prepara tu sopa así:Sopa de fideos con polloEstas sopas son deliciosas y sencillas, perfectas para los días de frío o de lluvia, y les puedes dar un toque como de ramen o de comida china si le añades un huevo cocido.Sólo calienta la sopa en la estufa hasta que hierva y mientras tanto, bate un par de huevos. Una vez que esté en ebullición, baja el fuego y revuelve la sopa con una cuchara de madera. Sigue revolviendo mientras viertes lentamente los huevos batidos en la olla. Después de echar el huevo, sólo deja que se cuajen con la sopa caliente sin moverlos; si no te gusta la idea del huevo también puedes agregarle champiñones en rodajas y cuando la sirvas, echarle un poco de ajonjolí tostado.Sopa de vegetalesUna sopita de vegetales es reconfortante y además, una forma de cenar ligero cualquier día de la semana. Para darle un sabor diferente y más delicioso, sólo tienes que añadirle un poco de queso rallado encima, pero también puedes añadirle unos cuantos crutones.LentejasPara llevar tu sopa de lentejas de lata al siguiente nivel, lo único que tienes que hacer es dorar un poco de salchicha y añadírsela o también puedes hacerlo con chorizo (puede ser de soya).Pon en práctica estos trucos y cuéntanos cómo le das más sabor a las sopas enlatadas en casa. 
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