Daños que causa el alcohol a tu piel

Por Kiwilimón - Julio 2014

¡Hola! Hoy tenemos para ustedes un tema súper importante en esta época de vacaciones y de fútbol: Los efectos que el alcohol tiene sobre tu piel.

Tal vez beber uno o dos tragos de manera ocasional no te afecta mucho, pero el abuso continuo de bebidas alcohólicas sí tiene repercusiones importantes en tu cara durante los días siguientes y mucho más a largo plazo. Y es que esas copas de más, no sólo se manifiestan en las ojeras al día siguiente, sino en daños que pueden aparecer como brotes que a la larga perjudican la salud de tu piel.

Toma nota: bebidas destiladas como el ron, tequila, vodka y whisky reducen los niveles de oxígeno en la sangre y por esto se desequilibra la producción de colágeno en tu piel, teniendo resultados negativos como la pérdida de brillo, elasticidad y firmeza.

En serio, el consumo en exceso de alcohol te causa muchos más daños a la piel de lo que tú crees. Es cierto que te relaja, te hace sentir ligera y trae un efecto de alegría pero dentro de tu organismo lo que ocurre es que esas copitas de alcohol que ingeriste hacen que los vasos sanguíneos se dilaten, obligando al hígado a trabajar el doble para poder liberar las toxinas de tu cuerpo. Al no poder hacerlo óptimamente se acumulan las toxinas y grasas, lo que puede provocar acné y puntos negros.

Pero eso no es todo, existen otros efectos que el alcohol tiene en tu piel:

Provoca resequedad porque reduce la entrega de la cantidad de sangre oxigenada que recorre tus venas, incluyendo las venas de tu cara que en ocasiones se pueden reventar formando una especie de “arañitas” rojas en el rostro que se ven como manchas enrojecidas.

No olvidemos la hinchazón que experimentamos después de una noche de copas. Esto se debe a que por lo general, las bebidas alcohólicas son muy altas en azúcar y retienen líquidos, lo que hace que nos veamos hinchados y que nuestra piel luzca poco sana.

Por último, vamos a hablar de la predisposición a desarrollar moretones ante la cual nos pone el consumo de alcohol. Esto sucede porque un alto nivel de alcohol en la sangre agota las reservas de vitamina C en el organismo y recordemos que ésta vitamina es necesaria para la rápida curación de los tejidos y el buen flujo de sangre en el cuerpo. También, debido a que la piel se deshidrata es menos apta para amortiguar lesiones.

Así que ya sabes, en estas fechas de fiestas y partidos de fútbol, elige disfrutar y cuidar tu piel.

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Esta Cuaresma sácale jugo a tus pescados y mariscos preparándolos de formas nuevas y divertidas. Si eres amante del grill, no esperes más y programa tu siguiente parrillada con productos del mar, ¡será una experiencia memorable! Y para que te vuelvas un experto en la materia, el chef Rodrigo Carrasco te comparte los 10 consejos básicos para sacarle el mayor provecho a tu parrillada de mariscos: Selecciona ingredientes frescos y carnosos.  Necesitas carne rica pero resistente al fuego. Los ingredientes con caparazones como las conchas son perfectas para el grill, porque protegen su carne. . El fuego es tu amigo. Experimenta con diferentes maderas y carbón dulce a temperatura suave y constante. Obtendrás una cocción sutil y refinada. Recuerda que, a diferencia de la carne y las verduras que requieren potencia, los ingredientes del mar necesitan sutileza en la cocción, en otras palabras: un fuego suave y constante. Marinación y reposo.  Si quieres potencializar los sabores, deja descansar tus ingredientes del mar en mezclas que te gusten antes de meterlos al fuego. Prueba salmueras, salsas, especias o infusiones con hierbas. Tiempo. La paciencia es la regla de oro en las parrilladas de mariscos. Haz tu parrillada como un ritual: selecciona tus ingredientes, déjalos reposar, prende el fuego, marina los ingredientes, haz su cocción al calor de la brasa y vuelve a dejar reposar. Piensa en el tiempo y el reposo que requieren unas ostras o en un pescado  Tikin Xic. Guarnición y acompañamientos. Elige elementos o preparaciones simples y sutiles para acompañar a tus estrellas marinas. Por ejemplo, vegetales que le den más frescura a tus pescados y mariscos, frutas o salsas con cítricos que bailen al compás del mar y de tu brasa. Presentación. Lo simple es elegante. Utiliza elementos básicos: tenedores, cucharas y  un plato. Los protagonistas de tu mesa serán los mismos pescados y mariscos. Piensa en los colores, la textura y cuerpo de unos langostinos o una leche de tigre. Un excelente tip es que pongas a enfriar tus cubiertos para que tus primeros bocados sean memorables. Combinación de mar y tierra.  ¡Aventúrate a combinarlos!  ¿Qué sería de un pescado zarandeado sin chiles?  Parrilla también cebolla, poros, chiles secos y hasta plátano. Deja que se unan en el fuego. Maridajes.  Mi regla es: acompaña tu plato caliente con una bebida fría y fresca como el mar. Entre más caliente y especiada sea tu preparación, más helada y fresca será la bebida que elegirás como vinos albariño, cavas o champañas, o bien cervezas ligeras como los estilos lager, pilsner o ipa. Sirve tu festín al centro de la mesa. A diferencia de otros platos, el mar es muy estético en la mesa. Sirve tu parrillada en piezas enteras y de manera natural,  esto te ayudará a crear composiciones únicas, además de crear el entorno perfecto para compartir los sabores al centro de la mesa. Hora del postre. Elige postres fuertes que limpien tu paladar. Después de un festín marino y de brasa tu paladar necesitará sabores cítricos, alcalinos o herbales para limpiarse. Prueba con tartas de limón, plátanos asados, o frutos rojos a la parrilla con galletas. ¡Que tu parrillada de mariscos sea todo un éxito! Rodrigo Carrasco es chef de Kitchen 6 en CDMX y, próximamente, de un nuevo proyecto de mariscos y parrilla en Ávandaro. 
Esa mañana callejoneamos por las áridas calles de la capital de Veracruz. El ambiente ya no olía a mar, o sí, pero de lejos. Erik Guerrero y yo esperamos en la mesita de lámina que por mantel llevaba el logo de una cerveza. La promesa eran los mariscos que, según uno de los chefs más importante del puerto y fundador de Nuestra Pesca, no tenían competencia. “Aquí viene hasta Enrique Olvera”, me aseguró. A los quince minutos, salió de la cocina de Ay Apá un tazón de barro grueso y humeante con arroz a la tumbada. A cada meneada de la cuchara salían las papas y los mariscos suspendidos en esa suerte de océano rojo con aromas a epazote. Recuerdo que, tras la quemada de lengua, el caldo me dio información sobre el sabor del mar, sobre la justicia que le hace a sus frutos una buena preparación. Esa no fue la única vez. Esa sensación vino con los cocteles de pulpo que me presentó Jonatán Gómez Luna en Tulum, o las almejas chinas que el chef Nico Mejía nos dio a probar en la laguna de Cuyutlán, Colima. Años antes también lo sentí frente a la Quebrada en Acapulco. No tenía ni cuatro años cuando supe que los mariscos de México son para hacerles un poema en endecasílabas. Los 1,592.77 km2 que mide el litoral mexicano son espacio suficiente para hacer una fiesta interminable de platos regionales que combinan los frutos del mar de formas únicas. El norteño, el costeño o el chilango sabe que una copa bombacha desbordada en camarones o una mesa de plástico con salcitas vinagrosas al centro, son la antesala de un placer reservado para los no novatos, para los que conocen la gastronomía nacional desde sus profundidades.Hay que sentirse plenamente mexicano y en confianza para jugarse la vida en un puesto de mariscos frente al metro en la Ciudad de México –y aún así es probable el hallazgo sea exitoso–. Y si eso sucede en el centro del país, a kilómetros del mar, el viaje por los dos flancos de las costas mexicanas amerita abrocharse los cinturones para luego desabrocharlos.La primera parada sería en Mazatlán, donde hay que pedirse un burrito de marlín tupido en frijoles frente a un chiringuito playero. En Tampico el viaje se hace corto cuando de por medio hay unas jaibas rellenas de Los Curricanes, que pueden llevarse de souvenir en su versión congelada y debidamente guardada en hielerita.Los aguachiles verdes del norte despiertan el sudor y las ganas de apagarlo a fuerza de cheves tan frías como las corrientes de Humboldt mientras que los negros de Yucatán nos cautivan con los sabores cenizos de su recado. ¿Ceviches, alguien? Hay tanta variedad como cocinas tradicionales. Ya saben, no es lo mismo el ceviche de Nayarit que uno de Jalisco o de Guerrero. ¿Un mole rojo con camarones? Hay que tocar base en el istmo oaxaqueño.De ostiones los de Sonora y mejor que tengan queso Parmesano. A Rosarito hay que llegar por las langostas al vapor que luego van fritas y arropadas en tortillas de harina recién hechas. Frijolitos, salcita y mantequilla, ¡pum! Directo al mar, y también al cielo. De ahí por almejas chocolatas a La Paz o por todo tipo de conchas a la Baja: sobre unas suculentas tostadas, a la Guerrerense; sobre platos con toques Baja-Med y técnicas pulcras a Fauna, Deckman’s o Villa Torél. Erik Guerrero dice que lo más rico del Golfo es su pescado, y del Pacífico, mariscos como el camarón, las conchas, el pulpo, el caracol, los calamares y las langostas. Nos invita a aventuramos fuera del puerto para ir por una recompensa única: los mariscos de Doña Tella en Alvarado. Sospecho que le haré caso. Después de su recomendación de Ay apá le creería que la luna es de Veracruz.Si no puedes viajar este año, no importa. La Cuaresma ya inició, y con ella una temporada gastronómica en la que no deben faltar las preparaciones frescas, las recetas picositas ni los mariscos que te van a llevar a las playas mexicanas en un par de ingredientes. ¿Listo para el tour?
Aunque la col se parece un poco a la lechuga, en realidad es parte de la misma familia a la pertenecen el brócoli, la coliflor o el kale, llamada Brasicáceas, la cual tiene muchos beneficios para la salud.Esta verdura se ha cultivado en todo el mundo desde hace muchos años y se puede encontrar en una gran variedad de platos y en diversas gastronomías, como el chucrut, del centro de Europa, el kimchi, de corea y la popular ensalada de col, en Estados Unidos de América.La col está llena de vitaminas y minerales, por lo que tiene sorprendentes beneficios para la salud, estudiados por en diversos análisis científicos.Beneficios de la col en tu dietaLa col es el vegetal perfecto porque es muy bajo en calorías y, al mismo tiempo, está repleto de nutrientes. De hecho, 1 taza de col verde cruda contiene 22 calorías, 1 gramo de proteína y 2 de fibra; además, contiende buen porcentaje de la ingesta diaria recomendada de vitamina K (85%), vitamina C (54%), de folato (10%), de manganeso (7%), de vitamina B6 (6%), entre otros.Por su parte, nutrientes como la vitamina B6 y el ácido fólico son esenciales para muchos procesos importantes del cuerpo, incluido el metabolismo energético y el funcionamiento normal del sistema nervioso, mientras que los antioxidantes que posee protegen al cuerpo del daño causado por los radicales libres. ¿Para qué sirve que protejan de los radicales libres? Nada más y nada menos que para evitar el daño en las células, pues los radicales libres son moléculas que tienen un número impar de electrones, lo que las hace inestables y cuando sus niveles se vuelven demasiado altos, pueden dañarlas.Su contenido de vitamina C, o ácido ascórbicoLa vitamina C, también conocida como ácido ascórbico, es una vitamina soluble en agua que cumple muchas funciones importantes en el cuerpo. Por ejemplo, se necesita para producir colágeno, la proteína más abundante del cuerpo y la cual da estructura y flexibilidad a la piel, además de ser fundamental para el correcto funcionamiento de los huesos, músculos y vasos sanguíneos.Además, es un poderoso antioxidante. De hecho, se ha investigado ampliamente por sus posibles cualidades para combatir el cáncer, pues la vitamina C actúa para proteger al cuerpo del daño causado por los radicales libres.Como dato importante, si bien tanto la col verde como la morada son excelentes fuentes de este potente antioxidante, la col morada contiene aproximadamente 30% más de vitamina C.Ayuda a mejorar la digestiónEsta verdura crujiente está llena de fibra insoluble que no daña el intestino, es decir, un tipo de carbohidrato que no se puede descomponer en los intestinos. Esta fibra insoluble ayuda a mantener saludable el sistema digestivo al agregar volumen a las heces y promover los movimientos intestinales regulares.Pero también es rico en fibra soluble, que se ha demostrado aumenta la cantidad de bacterias beneficiosas en el intestino. Esto se debe a que la fibra es la principal fuente de combustible para especies amigables como Bifidobacteria y Lactobacilli, bacterias que realizan funciones importantes, como proteger el sistema inmunológico y producir nutrientes críticos como las vitaminas K2 y B12.Puede ayudar a mantener el corazón sano y a nivelar la presión de la sangreLa col contiene pigmentos poderosos llamados antocianinas, de las cuales se ha demostrado que reducen el riesgo de enfermedades cardíacas, mientras que su contenido de potasio (2 tazas de col contienen 12% de la IDR) ayuda a mantener la presión arterial dentro de un rango saludable.Cómo incluirla en tus comidasLa col puede comerse cruda o cocida y se puede añadir en tanto en ensaladas, como sopas o guisados, por ejemplo, puedes hacer rollitos con ella y rellenarlos con atún o pollo. A continuación, te dejamos algunas de nuestras recetas con col más deliciosas, para que aproveches todos sus beneficios.Rollitos de col rellenos de polloEnsalada de col con zanahoriaSopa de col para la dietaCol rellena de arroz
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