Ejercicio + kiwi = buen rendimiento
Consejos de Belleza

Ejercicio + kiwi = buen rendimiento

Por Kiwilimón - August 2013
Para practicar cualquier deporte, el que más te guste, es necesario tener energía. Pero también, mientras lo practicas, tu organismo consume mucha más. Esto significa que necesitas energía para realizar cualquier ejercicio físico y que vas a gastar más energía durante dicha actividad.

Equilibrio energético

Cuando sudas, también pierdes vitaminas y minerales, el cuerpo pierde su equilibrio y es por eso que puedes llegar a sentirte débil. Comer kiwis puede ayudar a restaurar este equilibrio, para que puedas volver cuanto antes a la acción y mantener el esfuerzo físico que realizas durante más tiempo.  

Estudios científicos

Esta teoría ha sido demostrada científicamente en un estudio en el que varios deportistas consumieron una bebida deportiva hecha a base de hidratos de carbono y zumo de kiwi durante sus sesiones de entrenamiento.  

Fuente de minerales

Potasio. Después del plátano, los kiwis son las frutas que contienen la mayor cantidad de potasio. Bajo novel de sodio. Como el kiwi tiene un bajo nivel de sodio, se asegura que el nivel de potasio en la sangre –y en general el equilibrio físico– se mantenga de forma adecuada.  

Recetas con Kiwi

Receta de Jugo de Kiwi

Ingredientes: - 2 kiwis - 1/2 taza de agua - 3 cucharaditas de miel - 4 hojas de hierbabuena Da click aquí y ve el procedimiento para preparar este delicioso jugo.  

Receta de Kiwi Filetes

Ingredientes: - 4 filetes de pescado - 2 cucharadas de mantequilla - 2 dientes de ajo picados finamente - 2 kiwis maduros - 1 taza de agua - 2 cucharadas de azúcar - 1/2 cucharadita de jengibre fresco rallado - 1 cucharadita de maicena - 1 cucharadita de consomé de pollo - sal - pimienta Para ver como preparar esta receta da click aquí.  

Receta de Paletas Heladas de Kiwi

Ingredientes: - 500 mililitros de agua - 5 sobres de Splenda - 7 kiwis pelados Ve como preparar este delicioso postre dando click aquí.   Artículo escrito por       

"¿Conocías las propiedades del kiwi?"

 
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El invierno llega y por fin podemos usar nuestros suéteres más cómodos y calientitos, comer los platillos de temporada y disfrutar de las cenas con amigos y familiares (aunque este año probablemente sean virtuales), pero además de todos estos pros, este cambio de estación trae consigo un ambiente más seco y frío, que hace que nuestra piel y cabello se reseque.Si por fin tienes un poquito de tiempo libre, pero un presupuesto limitado, no te preocupes, porque con esta mascarilla casera para el pelo, tendrás una melena envidiable y tan hidratada como si fuera verano.Mascarilla casera de jojoba y coco para el cabello resecoEl aceite de jojoba se extrae del fruto de una planta abundante y perenne que en climas duros y desérticos, y aun así, también produce una nuez con muchas propiedades curativas. Es esta nuez de la planta de jojoba la cual se puede convertir en aceite.El aceite de jojoba es lo suficientemente suave como para usarlo como aceite portador para mezclarlo con otros aceites esenciales, pero también puedes usarlo solo. Muchas personas usan aceite de jojoba como parte de su rutina de cuidado de la piel, pues existe mucha evidencia que respalda el uso de aceite de jojoba puro como remedio para el acné, la piel seca e innumerables otras afecciones de la piel.Para hacer esta mascarilla necesitarás sólo 1 cucharada de aceite de coco y 1 cucharadita de aceite de jojoba. Simplemente mezcla los aceites en un recipiente apto para microondas, luego calienta durante unos 30 segundos y estará listo para aplicar. Masajea el aceite en las puntas de tu cabello (pues es ahí donde el cabello generalmente está más dañado) y sube hasta las raíces. Puedes aplicar el tratamiento en el cabello seco o húmedo, pero quizá obtendrás mejores resultados al hacerlo en el cabello húmedo, después de secarlo con una toalla. Ponte un gorro de baño para cubrir el pelo y déjalo reposar al menos 30 minutos para permitir que los aceites hagan su magia. Luego lava tu pelo con champú, enjuaga los aceites y acondiciona como de costumbre. Puede usar esta mascarilla casera para el pelo reseco de 1 a 2 veces por semana.
Una campanada, una uva y un deseo es una tradición de fin de año que cada 31 de diciembre nos atraganta, pero que al mismo tiempo es uno de los rituales de año nuevo favoritos por todo lo que representa, e incluso mágico, porque lo hacemos en la mística medianoche y el número 12 se repite: 12 campanadas, 12 de la noche, 12 meses, 12 uvas, 12 deseos.Porque si sacar las maletas nos asegura un viaje en el año que inicia, las uvas garantizan comenzar el año con metas, anhelos positivos para una nueva temporada, además de un poco de adrenalina y mucha diversión, por ver quién si puede seguirle el paso a las uvas y las campanadas.Pero esta tradición ya bastante extendida en América Latina es en realidad originaria de España. Su historia, de acuerdo con el libro España, del periodista Jeff Koehler, tiene dos posibles teorías. Una situada en el siglo XIX y la segunda, a principios del siglo XX.La primera teoría tiene que ver con los burgueses españoles imitando a los burgueses franceses, cuya celebración de víspera de año nuevo era comer uvas y tomar vino espumoso. De ahí, la costumbre pasó a los madrileños, que iban a la Puerta del Sol a oír las campanadas de la medianoche y comer uvas, como la clase alta, pero con ironía y como burla.La otra se remonta al siglo XX, cuando los productores de Aledo, en Alicante, tuvieron un excedente en su cosecha de uvas blancas y decidieron venderlas a un bajo precio. Estas uvas son actualmente tan famosas, que se conocen como las uvas “de la buena suerte” e incluso se venden en Aledo paquetes de 12 en envases especiales para recibir el Año Nuevo.Empezar el año con buenos deseos siempre es una buena forma de inspirarte y decretar prosperidad para el nuevo ciclo que se inicia, así que si comes uvas o no, la fiesta de Año Nuevo siempre contagia su optimismo y nosotros también queremos compartirlo contigo con 12 consejos para recibir el nuevo año.
El martes México perdió algo: un fogón irreemplazable se nos apagó para siempre. Yuri de Gortari, uno de los grandes investigadores y divulgadores de la gastronomía mexicana, dejó el plano terrenal. Algunos tuvieron la fortuna de llamarlo maestro. Yo no la tuve. Cada año pensaba que ahora sí tomaría el Diplomado de Cultura y Gastronomía Mexicanas y no sucedió. De él me queda al menos el recuerdo de su voz pausada y sus comentarios agudos cuando pude entrevistarlo. Yuri de Gortari fue un letradísimo personaje de la cultura mexicana que desenvainó la espada por la cocina que a muchos avergonzaba antes de la declaratoria de la UNESCO y del boom mediático: antes de los World’s 50 Best Restaurants, de los Enrique Olvera, de los Jorge Vallejo. A él le tocó confrontar a personajes que llamaron ‘poca cosa’ a la cocina mexicana y a quienes se referían a un taco como un gesto culinario vulgar. A Yuri le apasionaron las minucias del paso a paso, los ingredientes endémicos, las personalidades que resguardaban el saber culinario, las recetas que se transmiten como ADN sagrado. Bajo el grito de guerra #hagamospaís, él y su pareja Edmundo Escamilla, reclutaron en sus filas a alumnos, amas de casa y cocineros que como ellos tuvieron la convicción de salvar la cocina mexicana del desuso, del ‘mexican curious’. En la institución que fundaron, la Escuela de Gastronomía Mexicana (ESGAMEX), enseñaron sobre aquello a lo que había que ponerle una lupa grande en la cocina nacional: desmenuzaron sus técnicas, sus regiones y preparaciones, sus periodos históricos. Claudio Poblete, periodista, director y fundador de Culinaria Mexicana, apunta que “Yuri y Edmundo, al fundar ESGAMEX, pusieron la primera piedra en los planes de estudios formales de la cocina mexicana”. ¿Qué más trascendente que eso? Claudio comenta además que la mejor forma preservar su legado sería que, “se instituya la cátedra Yuri de Gortari en todas las universidades gastronómicas de México y que haya por lo menos un año de clases de cocina mexicana con su método de enseñanza”. Hay quienes el martes perdieron una fuente de sabores entrañables. Su amigo Alejandro Cabral afirma que de la mano de Yuri no sólo probó la mejor cochinita de su vida, sino que tuvo un instante de revelación: “Hizo las tortillas y luego les puso un poco de manteca. Las tortillas estaban apiladas para mantener su calor y así la manteca iba derritiéndose. Las comí con frijoles refritos –unos que hacía en manteca hasta que se iban secando–. El sabor de los frijoles combinados con el maíz y la manteca me hicieron llorar”. La gente que conoció a Yuri afirma que nadie defendía la cocina mexicana de las muletillas y las modas pasajeras como él. Hablan de su coherencia en la forma de mirar, decir y hacer cocina, siempre en función de preservar las tradiciones. Sus ideas firmes le significaron partidarios y detractores. “Yuri y Edmundo eran fieles a sus principios y no comprometían su visión de la cocina nacional ante ninguna visión comercial”, comenta Claudio Poblete.Desde el martes, los que tomaron clases con él y los que no recordaremos a Yuri por sus programas interesantísimos en el Canal Once, por su saber en libros como El maíz de boca en boca, Recuerdos de chocolate y Guisos y golosos del barroco, por ser el gran estudioso de la gastronomía mexicana y por dignificar lo nuestro. Lo recordaremos porque cuando éramos libres y salíamos de viaje había alguien que ya sabía que México no sólo vivía de nachos y chimichangas. Divulgadores como él nos hacen llevar con orgullo la camiseta, el mandil y el huipil.Fotos: Bertha Herrera
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