Remedios caseros para pestañas perfectas
Consejos de Belleza

Remedios caseros para pestañas perfectas

Por Kiwilimón - December 2013
¿Quién no quisiera unas pestañas de concurso? Yo por lo menos, gasto cientos de pesos en productos para alargarlas, rizarlas, darles volumen y en general, para que parezcan las pestañas de Adele o Kim Kardashian. Esto cuando no invierto en pestañas postizas, que son la solución perfecta cuando quiero darle más intensidad a la mirada. Pero como todo, nuestras abuelitas tienen las mejores recetas de remedios caseros para gastar menos dinero y aplicar los productos más naturales para no maltratar nuestro cuerpo. Nuestras amigas de Me lo dijo Lola nos comparten 4 recetas para que consientas tus pestañas y logres el largo más impactante: 1. Aceite de Ricino En un frasquito mezcla por partes iguales aceite de ricino, aceite de almendras, aceite de aguacate o mamey, y aceite de oliva. Desmaquíllate con esta mezcla, mojando un algodón en los aceites. Cuando te hayas quitado todo el maquillaje, aplica una gota sobre la línea de tus pestañas y duérmete así. En la mañana que te bañes se quitará con el agua. Otra mascarilla con aceite de ricino lleva ron. Mezcla 3 cucharaditas de aceite con 1 de ron de caña. Aplica con un cotonete sobre las pestañas cuidando de que no te entre al ojo, y déjalo reposar durante la noche. 2. Manzanilla natural Para que este remedio funcione debes usar té de manzanilla natural, no de la que venden en sobrecitos. Pon a hervir la flor y saca la infusión. Moja un algodón en el agua y pásalo sobre tus párpados cada noche, haciendo énfasis en las pestañas. 3. Aceite de oliva Este aceite es uno de los mejores remedios naturales para cuidar el cabello en general. Aplícalo sobre las pestañas cada noche con la yema de los dedos o con un cotonete, siempre de abajo hacia arriba. Déjalo actuar toda la noche. Sugerencias adicionales Las pestañas son igual de importantes que el cabello. Así como diariamente lo cepillas aunque no lo lleves suelto, debes tener un cepillo especial para tus pestañas y usarlo todos los días, no importa si te aplicas rímel o no. Además, asegúrate de que tu rímel cuente con protección para que no las maltrate. Artículo cortesía de     

Prepara el aceite de oliva con estas deliciosas recetas

 

Aceite de Oliva con Hierbas Italianas

Ingredientes: - 2 hojas de albahaca - 2 ramitas de tomillo fresco - 2 ramitas de romero fresco - 1 1/2 tazas de aceite de oliva extra virgen Para preparar esta receta haz click aquí  

Aceite de Oliva Aromatizado con Ajo

  Ingredientes: -1/2 litro de aceite de oliva extra virgen -5 dientes de ajo Descubre esta fácil receta aquí  

"Y tú, ¿Cómo cuidas tus pestañas?"

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Los aguacates son una de las frutas más nutritivas y deliciosas. Su pulpa suave y cremosa tiene ácido fólico, hierro, magnesio, vitamina B, fibra, entre muchos otros nutrientes. También son una fruta saludable para el corazón ya que contienen grasas buenas, son bajas en grasas saturadas y no contienen colesterol ni sodio.  Los aguacates frescos pueden ser parte de una dieta y un estilo de vida saludables para el corazón y puedes aprovechar el hueso del aguacate para crecer una linda planta en tu hogar.   Descubre aquí como puedes crecer una planta de aguacates a partir de su hueso. ¿Qué necesitas? Un hueso de aguacate limpio y seco Un tarro con agua Palillos de dientes  ¿Qué tienes que hacer? Lava bien el hueso de aguacate. Coloca tres palillos de dientes en cada costado del hueso y uno en la parte superior. Esto evitará que el hueso se hunda. Coloca el hueso en un vaso o frasco con agua, puedes usar uno de boquilla ancha. Sólo deberás colocar en agua la parte más ancha del hueso. Lo mejor es que uses un frasco o vaso de vidrio para que puedas revisar cuando las raíces comiencen a brotar.  Pon el vaso o frasco en un lugar cálido y luminoso. Recuerda que no debe estar expuesto directamente a la luz del sol. Cambia el agua cada cinco días para evitar que crezcan moho y hongos. Las raíces deberán brotar del hueso en un lapso de dos a seis semanas, después de haberlo puesto en el agua. (Si después de ocho semanas aún no ves avances, verifica tu proceso y comienza con otro hueso). Revisa el nivel del agua constantemente, así podrás asegurarte que el hueso siempre estará sumergido unos 2 cm o un poco más de ¾ de pulgada.  Cuando los tallos que brotan del hueso de aguacate alcancen 15 cm, deberás cortarlos.  Una vez que las raíces estén más fuertes, el retoño haya crecido y tenga hojas, pasa la plantita a una maceta. La mitad del hueso debe quedar fuera de la tierra.  ¿Cómo debes cuidar tu planta?  La planta debe estar en un lugar cálido y soleado. Riega la planta entre dos y tres veces a la semana.  Lo mejor será que traspases la planta a una maceta más grande, entre marzo y junio. Cuando plantas un aguacate a partir de un hueso, toma más tiempo que el árbol dé frutos. Se calcula que una planta de aguacate que nació de un hueso puede dar frutos entre cinco y 13 años después de haber sido plantada. Así que sé paciente, disfruta de tu linda planta y continúa disfrutando de los Aguacates de México, llenos de vitaminas, minerales, nutrientes y sabor.  
Si haces el mandado el fin de semana, y para el martes o miércoles los plátanos y aguacates ya se han echado a perder, tal vez el problema no es que no sepas elegir tus alimentos, sino que no sabes cómo guardarlos. Descubre las mejores formas de conservar tus frutas y verduras en buen estado por más tiempo.Algunos alimentos (al igual que las flores) producen un gas llamado etileno. Este gas hace que las frutas y verduras maduren más rápido. Para evitar que tus frutas y verduras se echen a perder en poco tiempo, separa los aguacates, plátanos, kiwis, mangos, papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones.Existen verduras o frutas climatéricas (como el aguacate, durazno, higo, kiwi, mamey) y no climatéricas (por ejemplo, aceitunas, fresa, cereza, arándano). La diferencia entre estas dos es que las primeras pueden comprarse sin estar aún maduras, mientras que las segundas deben adquirirse cuando ya están maduras. Si los alimentos climatéricos aún no están listos para comerse, déjalos fuera del refrigerador y espera hasta que maduren para guardarlos.El apio requiere cuidados especiales. Para que dure más tiempo fresco, crujiente y con un verde intenso lo mejor que puedes hacer es envolverlo en papel aluminio. Después, solo tienes que guardarlo en una sección del refrigerador en la que nada más pueda aplastarlo. papayas y tomates de las manzanas, espárragos, zanahorias, pepinos, lechugas, papas y melones. Las papas en realidad no requieren refrigeración. Solo debes guardarlas en un lugar fresco, seco y sin luz. Nada  más te recomendamos estar muy al pendiente y no olvidarlas, ya que cualquier gota de humedad puede provocar un brote y convertir tus papas en unas plantitas.La lechuga, kale, espinaca y ese tipo de alimentos no tienen la misma caducidad que otras frutas y verduras. Aunque lo ideal es que las consumas uno o dos días después de comprarlas, también puedes extender su tiempo de frescura envolviendo las hojas en una toalla de papel y después guardándolas dentro de una bolsa de plástico.Los hongos son muy delicados, por lo que no duran mucho tiempo después de cortarlos. Para evitar que se echen a perder debes guardarlos en un lugar fresco y seco. Recuerda que es muy importante mantenerlos alejados de la humedad, ya que esta hace que se acelere el proceso de descomposición de los champiñones.Uno de los errores más comunes que cometemos es poner los tomates en el refrigerador. Para conservar en buen estado los tomates por más tiempo hay que ponerlos en un recipiente a temperatura ambiente. Ten presente que las frías temperaturas del refrigerador afectan el sabor y la textura del tomate, así que lo mejor es tenerlos en la barra de la cocina, lejos de las fuentes de calor y de la luz directa del sol. Aplica estos tips en casa y verás cómo te duran más tus frutas y verduras.
Una buena alimentación es importante no solo por su impacto en la salud física, sino también por su resultado en las emociones. Efectivamente, nuestros hábitos alimenticios (la manera en que comemos y el tipo de alimentos que solemos consumir) influyen en nuestro estado de ánimo. Aunque el efecto de la comida en la manera en que nos sentimos es bastante complejo, esta es a grandes rasgos la relación entre la comida y tus emociones:El organismo requiere “combustible” para funcionar adecuadamente. Esta energía se obtiene a partir del consumo periódico de alimentos. Cuando dejamos que pase demasiado tiempo entre una comida y otra (por ejemplo, al brincarse el desayuno) estamos obligando al cuerpo a que funcione con poco combustible. Esto puede hacernos sentir débiles, cansados y bajos de ánimo. En los últimos años han surgido una gran cantidad de dietas que prometen grandes beneficios para la salud. El problema es que el adoptar un régimen muy estricto sin consultar previamente a un médico puede llevar a una descompensación. Un caso muy común es el de los veganos. Al dejar de consumir los nutrientes presentes en los alimentos de origen natural, el cuerpo puede experimentar la falta de ciertos nutrientes, lo que se refleja en estados de ánimo volátiles y menos energía. Si decides hacer un cambio radical a tu alimentación, consulta a un especialista para asegurarte de que seguirás consumiendo los nutrientes que tu cuerpo necesita mediante sustitutos. Nuestro cuerpo requiere de energía para funcionar correctamente, pero no cualquier tipo de energía. Mientras que los alimentos ricos en hidratos de carbono complejos, como los vegetales, cereales y legumbres, ayudan a mantener los niveles de energía estables, los alimentos altos en carbohidratos procesados producen picos de energía. El consumo frecuente de comida rápida, panes o dulces no solo se relaciona con problemas de sobrepeso, también produce subidas y bajadas en los niveles de energía, lo cual se relaciona con irritabilidad y cansancio.En muchas ocasiones nuestros estados de ánimo tienen que ver menos con nuestro entorno y más con cuestiones internas. La falta de ciertos nutrientes puede afectar la manera en que nos sentimos. Existen alimentos que pueden aumentar los niveles de serotonina, la hormona de la felicidad, ayudando mejorar el estado de ánimo. El chocolate, los frutos secos y los pescados azules aportan serotonina cuando los consumimos, por lo cual nos brindan una sensación de bienestar y felicidad. No solo la comida influye en nuestras emociones. La manera en que nos sentimos también puede afectar nuestra manera de alimentarnos. Cuando estamos cansados o no hemos dormido lo suficiente, es más probable que sintamos antojos por alimentos no saludables, como donas o refrescos. De igual manera, cuando experimentamos estrés o ansiedad es muy común que tendamos a comer compulsivamente. No desestimes la importancia de la alimentación en tu salud emocional. Consume platillos saludables todos los días para que te sientas bien, por dentro y por fuera.
Trata de recordar la última vez que fuiste al súper mercado. ¿Cuántos de los productos que viste tenían en su etiqueta una leyenda que decía “gluten free” o “sin gluten”? Tanto se ha hablado de este tema que muchas personas están haciendo ajustes a su alimentación para dejar de  consumir gluten. Pero, ¿es esto realmente necesario? ¿Todas las personas deben evitar el consumo de gluten? ¿Cuál es el problema con este? Esto es lo que debes saber del gluten.¿El gluten es malo?Para empezar, quítate de la cabeza que el gluten es algo malo. El gluten no es un aditivo o un componente añadido de manera artificial a los alimentos. Simplemente se trata de una proteína que está presente en ciertos cereales, como el trigo, el centeno y la cebada. La moda en el consumo de alimentos libres de gluten se debe a que no todas las personas son capaces de digerir y eliminar esta proteína. Pero no tiene nada que ver con un tema de calidad en los productos o problemas con los alimentos.¿Debo dejar de comer gluten?No necesariamente. En realidad, la mayoría de las personas pueden comer sin problemas alimentos que contengan gluten. Solamente se sugiere evitar su ingesta cuando las personas presentan ciertos síntomas. Los más comunes son la inflamación y el dolor en la zona del estómago, anemia y obstrucción intestinal. Jamás debes de hacer ajustes radicales en tu alimentación, como dejar completamente de consumir harinas, solo porque crees que tienes algún padecimiento. Si sospechas que podrías ser intolerante al gluten, debes someterte a algunos estudios para obtener un diagnóstico seguro.¿Soy alérgico al gluten?No vayas a creer que por sentir un poco de inflamación después de comer una pieza de pan ya eres celiaco. Aunque por lo general las personas intolerantes al gluten padecen diarrea o dolor abdominal, hay algunas que ni siquiera presentan reacciones. De igual manera, la enfermedad puede estar de manera latente, es decir, que no aparece hasta la edad adulta, aunque ya se tenga desde la niñez. Para determinar si eres o no alérgico al gluten deben realizarte un análisis de sangre y biopsias en el intestino delgado. ¿Qué puedo comer si fui diagnosticado con celiaquia?Debes evitar todos los alimentos que estén hechos con trigo, cebada o centeno. Esto significa que la pasta, pan, tortillas de harina, bollería, pasteles, cervezas y ciertos aliños o salsas están prohibidos. Una manera más sencilla de elegir tus alimentos es revisando las etiquetas. Por ley deben incluir información sobre sus componentes y la posibilidad de incluir rastros de gluten.Estas son algunas recetas fáciles y ricas que no contienen gluten: Pan de quínoa con chía y glutenPastel azteca con polloPan de elote sin harinaHotcakes de zanahoria sin harina
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