Top 10: recetas patrias

Por Kiwilimón - Septiembre 2014
Estamos a menos de una semana de nuestro día de independencia y si nosotros los mexicanos sabemos festejar de alguna forma, es comiendo (y tomando). Siendo esta una celebración anual muchas veces nos vamos a un lugar seguro y usamos preparaciones que sabemos que nos salen bien. Pero por qué no tratar algo nuevo y aprovechar este top 10: recetas patrias que tenemos hoy para ti. recetas para grito de independencia Mole poblano con arroz a la mexicana Uno de los platillos más representativos de México, tal vez el más elegante por su complejidad y uso de ingredientes. Ver receta aquí. Cochinita pibil  La original receta yucateca que encanta a chicos y grandes. Puedes usarla para tacos, toras y hasta panuchos. Ver receta aquí. Chicharrón en salsa verde Para quienes gustan de las recetas típicas de cazuelas este clásico de sabor acidito se acompaña con arroz rojo y frijolitos charros. Ver receta aquí. Alegría Todos las hemos probados pero pocos saben cómo prepararlas. Es en verdad muy fácil y con ellas tendrás un postre rico y sano para la noche del grito. Ver receta aquí. Gelatina de cajeta La cajetas es un tesoro nacional y podemos usarla de diferentes maneras. De esta forma resulta en un postre ligero y lleno de sabor para toda la familia. Ver receta aquí. Helamonada de tequila No puede faltar la bebida nacional la noche del grito, pero esta vez te damos la receta para que la pruebes de una manera diferente y refrescante. Ver receta aquí. Entomatadas con pollo, crema y queso Favoritas de los más pequeños son extremadamente simples de preparar y son una alternativa rica para hacer una cena rápida pero deliciosa. Ver receta aquí. Enchiladas potosinas Ahora, si lo que queremos es un platillo que pique para poder disfrutar del chile mexicano esta típicas receta del norte de México es lo que buscas. Ver receta aquí. Fideo seco con chile guajillo Puedes usar esta receta como plato fuerte, entrada e incluso como acompañante. No dejes de ponerle aguacate y queso fresco para redondear el sabor de este clásico mexicano. Ver receta aquí. Chile en nogada No podía haber lista de especialidades mexicanas para septiembre sin chiles en nogada. Aquí te decimos cómo crear la clásica receta a partir de ingredientes de estación. Ver receta aquí.  
Califica esta receta
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
Las fiestas patrias son para muchos una de las celebraciones más populares y amadas, porque muchas familias se reúnen y por fin llegan las comidas de temporada, como los chiles en nogada, pero de ahí sigue el pan de muerto, el pavo, la rosca y los tamales.La comida, como en muchas otras celebraciones mexicanas, es la gran estrella del festejo y puede haber desde guisados para comerlos en tacos o tostadas, hasta pambazos y pozole, entonces no es raro que terminemos con malestar estomacal, pues a toda la comida se le suman las bebidas con azúcar o incluso alcohol.Con esto en consideración, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) cuenta con recomendaciones para que te cuides en estos días en los que abunda la comida, porque “los excesos en la alimentación o en las bebidas pueden poner en riesgo la salud”, señala la institución en su página web.Aunque cuidar de tu alimentación debe ser un trabajo de todos los días, no dejes de lado estas recomendaciones del IMSS durante las fiestas patrias:Cuida el tamaño de las porciones y de preferencia, usa platos pequeños.Come algo ligero (como alguna fruta) antes del festejo, para que no comas con demasiado apetito.No te excedas con las grasas de los alimentos fritos, empanizados, capeados o los aderezos como la mayonesa, la crema y la mantequilla.De ser posible, elige comer carnes con bajo contenido en grasa, como pollo, pulpa de res o pulpa de cerdo.Por su parte, la nutrióloga clínica Jennifer Asencio, además de evitar las grasas, también recomienda "evitar los alimentos muy condimentados y con mucha grasa como mole, pipián, pozole de cabeza de cerdo, chicharrón en salsa verde o chorizo con papas".La nutrióloga especialista en diabete sugiere que elijas opciones horneadas o sin freír para no sufrir por los excesos, como "unas ricas enchiladas (verdes o rojas) sin freír, rellenas de pollo o queso; tostadas horneadas con tinga de pechuga de pollo guisada con la menor cantidad de grasa, tostadas horneadas con picadillo (de preferencia de carne magra), tostadas horneadas con pata de res". De acuerdo con sus consejos, "el pozole puede ser una buena opción si se prepara con pechuga de pollo", el mejor tip que nos da es que procures "que tu plato sólo tenga media taza de granos de maíz, medio aguacate y verduras que más te gusten. Lo puedes acompañar con tostadas horneadas".Finalmente, otra de las opciones que menciona son los "tacos dorados con aceite en aerosol, rellenos de pechuga de pollo o carne deshebrada, pueden llevar salsa, lechuga y crema light".Disfruta de las fiestas patrias, de su deliciosa gastronomía y, por supuesto, con tus seres queridos sin terminar con malestar estomacal y sin dejar de lado el cuidado de tu alimentación con estas recomendaciones de profesionales de la salud.
El té verde es una popular bebida debido a que muchas personas lo toman caliente para poder bajar de peso, sin embargo, te vamos a demostrar que los beneficios del té verde son mucho más que ése y que existen muchas otras formas de consumirlo, como estas 3 maravillosas bebidas que puedes hacer con té verde. Para poder adentrarte en el impresionante mundo del té, entrevistamos a Debby Ditcher, creadora y fundadora de Zoma Tea Collection, quien asegura que el té verde es su bebida predilecta para comenzar el día porque se trata de una poderosa fuente de antioxidantes, cafeína y teanina, los cuales ayudarían a reducir el estrés, controlar la ansiedad y mejorar la capacidad de concentración. Jugo verde con té verde La tea sommelier certificada por la Escuela Argentina del Té cuenta también que el té verde es ideal para combinar con otros ingredientes, ya que potencializaría sus beneficios, dando como resultado bebidas muy saludables, como este jugo verde con té verde, para el cual necesitas: 1 manzana verde2 limones2 tallos de apio¼ jengibre¼ de pepino¼ manojo de perejil½ taza kale½ taza de espinacas½ taza de infusión de té verdeLicúa todos los ingredientes y asegúrate de mezclar bien con el té verde para disfrutar de una bebida saludable y deliciosa, que además de ayudarte a metabolizar grasa, azúcares y colesterol malo, te ayudará a mejorar tu digestión. Green tea gin and tonic Otro de los beneficios del té verde, es que te podría ayudar a alcanzar un alto nivel de relajación, especialmente si lo disfrutas acompañado de un gin tonic, ya que como explica Debby, se pueden hacer miles de combinaciones con el té verde y qué mejor que este rico cóctel. Para el green tea gin and tonic sólo necesitas mezclar un poco de infusión de té verde con los siguientes ingredientes: 60 ml de ginebra 90 ml de agua tónica Suficientes hielosInfusión de té verde con menta Ahora que, si lo que buscas es un té de media mañana o algo caliente después de comer para quitarte el antojo del postre, la empresaria mexicana experta en té recomienda prepararte una infusión de té verde y menta. 2 hojas de menta1 cucharada de hojas de té verde, o una bolsita de té1 taza de aguaPara esta bebida sólo necesitas calentar los ingredientes y dejar enfriar levemente. Debby también aconseja experimentar con los diferentes sabores que se perciben cuando la tisana cambia de temperatura, para lo cual debes evitar añadir endulzantes. Recuerda no exceder las 2 tazas al día. Como puedes darte cuenta, las posibilidades con el té verde son infinitas, su sabor es maravilloso y sus efectos muy buenos para la salud, así que te invitamos a experimentar con este ingrediente sagrado, así como también probar estas 3 diferentes bebidas con té verde. ¿Cuál se te antoja más?
El don de mi abuela era cocinar. Cada domingo religiosamente, casi un centenar de comensales se formaba alrededor de su restaurante en Tlalnepantla para probar la barbacoa. No sé si es cosa del amor, pero no he probado una de mejor sabor que la que preparaba apenas amanecía el sábado y cobijaba entre pencas en el hoyo de piedra hasta el día siguiente. Pero hoy no toca hablar de los secretos de su barbacoa sino de su plato más célebre: el mole verde. Mi abuelo subió a mi abuela a un caballo flaco cuando ella no pasaba de los catorce años. A Celia no le quedó de otra que dejar las muñecas y tomar, en cambio, los sartenes y las ollas. De la bisabuela María heredó talentos como los de percibir el sabor de los guisos usando la nariz y el de usar las cocciones como sazonador. El mole verde vino años después, en su época de oro. Doña Celia, mujer empoderada de seis hijos, hizo prolíficos negocios alrededor de la cocina. Cuando llegaba el día de su cumpleaños, el patio de su rancho se convertía en el lugar más festivo de San Andrés Timilpan. Aún recuerdo la tambora, las mesas con manteles que ella había bordado en punto de cruz, las salsas al centro y las señoras palmeando tortillas ante el inmenso comal. En medio del jolgorio y de nietos jugando a las “traís” salía la gran olla de mole verde. Como en una suerte de milagro, de esa vasija de barro, Doña Celia saciaba a sus seis hijos y a sus familias, a todos sus amigos, a todos sus compadres, a todo el pueblo. El desfile de platos cubiertos por su guiso color verde aceituna comenzaba desde un rincón del patio y corría, a veces, más allá del portón. El mole verde de ella era especial. Nadie lo dudaba. No le ponía pepitas como generalmente se usa en el Estado de México o Hidalgo. El de ella llevaba almendras. Ya saben: moles hay tantos como sazones y a mi abuelita no le gustaban las reglas; su receta es tan única como ella. Eso sí, advierto que le hace falta algo que no se contabiliza en un ingrediente o en un paso del procedimiento. Yo misma la he preparado al pie de la letra junto con mi mamá y mis tías y aunque el resultado es muy bueno, no sabe al “Mole verde de Doña Celia”. Quizá deba esperar otro rato y otra dimensión para probarlo junto a ella como me sabe en el recuerdo.Hoy que escribo esto se me antoja poner una canción de José Alfredo y hacer mis propias combinaciones frente a la olla de barro. Que desde lo lejos mi abuela sepa que la recuerdo y que por el olfato cuántico detecte si mi mole quedó rico. Lo de ella era agasajar a otros aunque no pertenecieran a su familia. Estoy segura de que la pondría feliz que ustedes prepararan su receta o cualquier otra para festejar a sus abuelos. Brindar juntos por el regalo que es su presencia. Poner la tambora, aunque sea en la grabadora, o los boleros o las de Luismi para celebrarles que, sea cual sea su don, el de los abuelos es amar incondicionalmente a sus nietos. Sí, así como Doña Celia.Mole verde estilo fiesta de Doña Celia250 g de ajonjolí100 g de almendras6 pimientas gordas +-10 clavos de olor2 pizcas de comino1 bolillo frito en aceite1 tortilla frita en aceite2 kg de tomate verde manzano, peladoChile verde jalapeño (al gusto, depende del picor que se aguante)1 pollo entero, verduras, hierbas de olor y aguaSalaceiteDesde muy temprano se pone a cocer el pollo junto con unas hojitas aromáticas, un trozo de cebolla y algunas verduras. Una vez listo, se reserva lejos de la ventana. En una olla con poca agua y algo de sal se agregan los tomates. Basta que se pongan ligeramente suaves para sacarlos de la lumbre. En otra olla, hay que poner a calentar bastante aceite y dorar el ajonjolí con las almendras peladas. Una vez listos se retiran y se ponen a freír los chiles. Hay que poner todos los ingredientes a moler junto con las especias y con un poco del caldo de pollo. Los tomates, no. Esos se dejan reservar pacientemente. En seguida, se pone a calentar una gran olla de barro, que de preferencia tenga varios años de uso. Hay que vaciar el mole y no dejar de moverlo ni un segundo para que no se pegue o se queme –de preferencia que sea la misma persona la que lo mueve y que los movimientos vayan en dirección a las manecillas del reloj para que “no se corte”–. Ahora sí se le agrega el tomate ya molido y al final, un poco de caldo, dependiendo de la consistencia que le guste a la familia. Lo último, y haciendo uso de la nariz y del buen gusto, hay que ajustar lo más importante de la receta: la sazón.
La armonía en tiempos de Covid-19 no es una montaña inalcanzable. Para corrientes como el Ayurveda, el yoga o la Trofología, una buena alimentación es el camino recto hacia ella. Si no pregúntense, ¿qué es la armonía de un cuerpo sino su salud? Y ¿qué es la armonía sino mantener el equilibrio, a pesar de los acontecimientos externos de los cuales no tenemos control?De ahí la importancia de la Trofología. Esta palabra rara es una rama de la nutrición natural que estudia la bioquímica del cuerpo y las reacciones que los alimentos provocan en él. Y al hablar del estrés –adivinaron, es una reacción química del organismo– es vital adentrarnos en su estudio. Según Majo Ortiz, fundadora del Colegio Mexicano de Trofología, no hay nada más real que la frase <somos lo que comemos>. “Nuestras células son un resumen, entre otras cosas, de los alimentos que consumimos”, afirma. Darle algo estresante a nuestros órganos es arrebatarle la paz al organismo.Es cierto: comer es un acto instintivo. No hay que estudiar para saber cuál es la mejor forma de atajar una buena hamburguesa. Comer sabiamente sí es un arte. Majo explica que la magia está en seleccionar correctamente nuestros alimentos; que de preferencia “estén vivos”. Y no es que salgamos a cazar ni que le metamos una mordida a una vaca, sino procurar que nuestra comida sea 100% natural: que tenga el poder de descomponerse; que no tenga componentes químicos que alteren lo que la naturaleza ya creó en perfección. Los alimentos vivos que ofrecen los supermercados, sin embargo, son los menos. A diferencia de otros tiempos ya no suena absurdo buscar “ingredientes orgánicos” porque la mayoría está modificada. Desde la selección de alimentos podemos armonizar nuestro cuerpo para por fin liberarnos de las cadenas del estrés. Los alimentos procesados nos sobreestimulan. El exceso de azúcar brinda placer momentáneo y luego, un bajón. Majo en cambio recomienda elegir alimentos altos en vitamina c como los frutos rojos, el limón, la naranja y la guayaba que desinflamarán el cuerpo. “Un órgano inflamado es un órgano estresado”, asegura. Alimentos como el jengibre y cúrcuma infusionados en agua o adicionados a la comida conseguirán un buen resultado. Las semillas de girasol le devolverán minerales al cuerpo mientras que el yogurt con búlgaros aportará B12 para darle energía y frescura a la mente. Majo explica que el arte más difícil es el de combinar los alimentos. Y no, no todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar. El Ayurveda ha explicado el tema siglos atrás. Lo difícil puede ser hacer combinaciones efectivas, de esas que el organismo pueda descomponer fácilmente y donde el desdoblamiento de carbohidratos sea sencillo. Si esto no sucede se generan toxinas y, por lo tanto, el cuerpo se estresa. Por ejemplo, Majo explica que ponerle limón a una papa hace que sus carbohidratos no se desdoblen bien. En cambio, una buena combinación de alimentos sería mezclar alimentos verdes con algo de grasas buenas como las almendras, las nueces o el aguacate e incluir carbohidratos complejos como la papa. El tercer punto para liberarnos del estrés a través de los alimentos es prepararlos correctamente. El chiste es ser consciente de que cada técnica, cada ingrediente y cada decisión a la hora de cocinar puede tener consecuencias en el organismo. Ella recomienda comer “lo más natural posible. Lo más crudo posible. Sin muchas añadiduras. Así, nos estaremos comiendo el proceso de la fotosíntesis que sucede en las plantas. Estaríamos tomando el sol, el agua y el aire que cada verdura y fruta adquirió”.La correcta selección, combinación y preparación de los elementos puede evitar la acumulación de toxinas que acaban por desarmonizar el cuerpo. El cuerpo desequilibrado es más propenso a ser irritable y a sentirse cansado en el mediano plazo, y a enfermarse a la larga. Por eso la desintoxicación regular vigilada por un experto es recomendable. Algunos alimentos que ayudan a desintoxicar el cuerpo son los fermentados, como la kombucha o el kimchi coreano, y los probióticos que producen reacciones bioquímicas buenas para el organismo. Si comemos limpio, o sea, sin exceso de ingredientes procesados, azúcares, sodios y harinas, la salud mental y física será viable.A la alimentación consciente súmale descanso, meditación, yoga y algo de cardio para oxigenar el organismo. La risa y las emociones positivas también suman. Cuando los elementos se conjugan nuestro cuerpo saca a relucir su poder autocurativo y autosanador. La armonía aparece porque lo natural del cuerpo es estar bien. No hay que obstaculizarlo nosotros.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD