Viaja sanamente
Consejos de Belleza

Viaja sanamente

Por Kiwilimón - Octubre 2013
Viajar puede ser una excusa para empezar a comer mal, pero aquí van algunos tips para mantener la línea incluso fuera de casa. Hay viajes que se hacen para comer y conocer la gastronomía de diferentes y lugares y eso se vale, pero también hay viajes obligados o de trabajo que no deben interferir con tu dieta o cuidado personal. El problema es que estando fuera uno tiende a comer en restaurantes y se pierde el control de lo que acaba en nuestro plato. Si tú eres de aquellas personas que sale mucho de casa entonces toma en cuenta estos consejos para no dejar la dieta en el hogar. En principio puedes planear tu itinerario. Si tu viaje es de negocios lo más probable es que tengas un calendario definido, si no, también puedes saber en grandes rasgos qué harás cada día. Encuentra los puntos rojos del viaje como cenas programadas o ciudades donde sabes que comerás bastante y planea comidas más ligeras antes y después de tales eventos para balancear. Recuerda que salir de casa no te detiene de seguirte hidratando constantemente. Lleva tu botella de agua a todas partes pues además de estarte hidratando también asistirás a tu sistema digestivo para el trabajo por venir. Ingerir al menos dos litros de agua al día ayuda a aligerar el sistema gástrico y ayudar a que la sangre fluya mejor. Empacar algunos alimentos no tiene nada de malo, y esto no significa llevarlos desde casa. En cualquier lugar del mundo puedes encontrar un pequeño mercado donde haya fruta y verduras. En el momento que tengas un antojo entre comidas puedes alcanzar dentro de tu bolsa una manzana o unas uvas frescas que maten el hambre y te mantengan ligera en vez de parar en un puesto de comida y empezar a empacar algunos kilos de más. Si tienes que elegir qué comidas llevar más ligeras y en cuales desatarte entonces siempre elige el desayuno. Una servida de fruta, huevos y algún cereal son el inicio perfecto para llevar un buen viaje, te llenará de energía, tendrás insumo de proteínas y no pasarás hambre hasta que sea tiempo de la comida. De esta forma tu cuerpo empieza ligero el día y se recupera de la noche anterior si es que decidiste cenar pesado. Ahora si deseas no preocuparte por nada y comer de todo pues para eso es que viajaste entonces un par de consejos te ayudarán a mantener lo línea lo más posible. Olvida los panes, las sales y carbohidratos y ten cuidado con las bebidas alcohólicas pues suman muchas calorías. Si te ahorras estas dos cosas durante tu viaje tendrás la sensación de que aunque comiste mucho, no retuviste tanto peso o líquido. La idea es que disfrutes de salir de la rutina pero también que regreses con buenos recuerdos y no con un pesado remordimiento.  

Lunch Para Viajar

Receta de Bocaditos de Manzana Deshidratada

Ingredientes: - 2 manzanas rojas - 2 cucharadas de azúcar o al gusto - 1 cucharadita de canela en polvo Encuentra los pasos para preparar esta receta dando click aquí.  

Receta de Granola Hecho en Casa

Ingredientes: - 3 tazas de avena - 3/4 de taza de miel - 3 cucharadas de mantequilla derretida - 1 cucharada de extracto de vainilla - 1 taza de nuez - 1/2 taza de semillas de sésamo - 1/2 taza de pasa sin semillas - 1/2 taza de arándano deshidratado o cerezas deshidratadas - 1/2 taza de chabacano deshidratado Haz click aquí para ver el procedimiento para preparar esta receta.  

Receta de Manzana con Chile

Ingredientes: - 2 manzanas verdes - chiles piquín al gusto Para ver la preparación de esta receta da click aquí.  

"Prepara estas sencillas recetas y llévalas contigo para la hora que te de tiempo."

Califica este artículo
Calificaciones (0)
Sé el primero en dar una calificación
PUBLICIDAD
Lo mas leído
No es ningún secreto que una buena salsa puede transformar una preparación común en una extraordinaria creación culinaria. Y es que la elección correcta de ingredientes puede integrar texturas e intensificar al máximo las mezclas de sabores. Lo bueno es que solo basta con saber preparar ocho tipos diferentes de salsas para poder cocinar todo tipo de platillos. Estas son las salsas que debes aprender a preparar: Bechamel: esta cremosa salsa es una de las protagonistas de platillos tan famosos como los macarrones con queso o la lasaña. Para cocinarla solo tienes que mezclar “roux” (básicamente algún tipo de grasa con harina) con leche o algún otro lácteo. Su sabor es muy neutro, por lo que suele ir acompañada de ingredientes más fuertes.Tomate: un buen plato de pasta siempre debe estar bañado con una deliciosa salsa de tomate casera. El secreto de esta tradicional salsa no está precisamente en sus ingredientes (los cuales son bastante básicos: tomates, cebollas, ajo y aceite de oliva), sino en el tiempo de cocción. Tienes que dejarla a fuego medio por un largo periodo para que se reduzca lentamente hasta tener una consistencia más espesa. Holandesa: si nunca has probado esta exquisita salsa, hay una manera muy simple de describirla. La salsa holandesa es la versión gourmet de la mayonesa que usas para preparar tus sándwiches. Para prepararla solo tienes que mezclar yema de huevo con mantequilla y jugo de limón. Debido a que los huevos no entran precisamente en un proceso de cocción es muy importante que tengas cuidado al momento de conservarla.Velouté: la salsa que te ayudará a sacarle provecho hasta al caldo de tus preparaciones se llama velouté (o terciopelo, en español). Aunque su nombre suene muy sofisticado, su preparación es muy sencilla. Lo único que debes hacer es combinar mantequilla, aceite o la grasa que tú elijas con un poco de harina y el caldo de la carne, pescado o pollo que hayas cocinado. Española: otra salsa clásica es la “espagnole”. Esta salsa es de un tono café tostado y se hace mezclando zanahorias, apio y cebolla  con caldo de carne. Algunas personas añaden especias, como hojas de laurel, e incluso una copita de jerez. Barbecue: la reina de las salsas en las carnes asadas es, sin duda, la barbecue. Usualmente se usa para bañar alitas o costillas, pero en realidad puede usarse en una gran variedad de platillos. Si no tienes ni idea de cómo prepararla, aquí te decimos paso a paso cómo puedes hacer una salsa barbecue casera.Agridulce: este tipo de salsa es típica de la cocina oriental. Por lo general se prepara con un ingrediente dulce, que puede ser miel o jugo de naranja, y otros elementos salados, e incluso picantes. El jengibre, el chile rojo y la salsa de soya también son elementos comunes en estas salsas. Picante: por supuesto que no podíamos terminar esta lista sin hablar de las salsas picantes. Aunque esta variedad de salsas requiere un artículo completo para explicar todas las opciones que hay, podemos englobarlas en verdes, rojas, crudas y cocidas. Si sabes preparar una salsa verde con tomatillo o una roja, ya estás del otro lado.
Olvídate de los olores desagradables en tu cocina. Con estos tips puedes deshacerte del mal olor en tu refrigerador. Te decimos qué hacer si el refrigerador huele mal.Limpia cada rincón de tu refrigerador. Aunque es más que obvio, es importante recalcar en la necesidad de hacerlo, por lo menos una vez cada tres meses. Vacía todo tu refri y desconéctalo para que no gastes electricidad (porque la puerta estará abierta por un buen rato). Recuerda limpiar los cajones y la estantería, así como las paredes y las puertas.Recurre a limpiadores naturales.Aunque el desengrasante o desinfectante que usas para limpiar tu cocina puede servir, te recomendamos usar limpiadores hechos a base de ingredientes naturales en el caso del refrigerador. La combinación de bicarbonato de sodio, vinagre y jugo de limón es genial para limpiar y eliminar olores.Coloca ingredientes que absorban los olores.Si después de limpiarlo súper bien el refrigerador sigue oliendo un poco extraño, puedes recurrir a algunos de estos remedios. En una bandeja para galletas espolvorea una caja de bicarbonato de sodio y colócala dentro de tu refri. También puedes poner un bowl con café molido o pedazos de carbón vegetal.Refresca tu refrigerador de manera natural.Una manera muy sencilla de mantener tu refrigerador oliendo rico es colocar un limón (o algún otro cítrico) partido por la mitad dentro de uno de los estantes. Otra opción es colocar bolitas de algodón empapadas en esencia de vainilla. Cualquiera de las dos alternativas dejará un olor delicioso en tu refrigerador.Ajusta la temperatura de tu refrigerador.Muchas veces los malos olores son ocasionados por la descomposición temprana de los alimentos. Esto puede evitarse si se mantiene el refrigerador a una temperatura de entre 3 y 4.4° C.Para que tu refrigerador siempre huela bien, recuerda:Guardar tus alimentos preparados dentro de contenedores con tapa.Revisar frecuentemente la fecha de caducidad de tus alimentos.Limpiar inmediatamente cualquier líquido que se derrame.No dejar alimentos con olores fuertes directamente sobre los estantes.Mantener en el congelador carnes hasta que las vayas a usar. 
¿Te has fijado que de repente todo mundo está tomando jugo de apio? Después de ser un ingrediente casi exclusivo de las ensaladas y ciertas recetas, el apio se ha convertido en uno de los alimentos favoritos para convertirse en bebida. Si aún no te sumas a esta saludable moda, aquí descubrirás por qué tienes que comenzar a tomar jugo de apio ya. El apio posee poderosas características antioxidantes. Esto significa que su consumo puede ayudar a prevenir ciertos tipos de cáncer.Este vegetal aporta muchos nutrientes, entre ellos minerales como potasio, manganeso, calcio, magnesio, así como vitaminas K, C y B6. Incluir apio de manera regular en la alimentación garantiza la ingesta de componentes esenciales para el funcionamiento correcto de nuestro organismo. Consumir apio en forma de bebida es mucho más práctico, ya que te permite disfrutar los beneficios de este fabuloso vegetal mientras tomas un vaso por la mañana.El jugo de apio puede ayudar a alcalinizar los intestinos. El sodio presente en este vegetal promueve la eliminación de toxinas en el cuerpo, incluyendo los intestinos. Por esta razón, beber todos los días jugo de apio puede curar y regenerar el revestimiento del estómago.Aunque aún no se investiga a profundidad esta propiedad, se cree que el extracto de la semilla de apio puede influir en los niveles de glucosa e insulina, lo cual podría ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes.Se ha comprobado que el extracto obtenido a partir de las hojas de apio tiene la capacidad de reducir la presión sanguínea, así como los triglicéridos y el colesterol malo.El apio tiene altos niveles en calcio y vitamina K. Estos nutrientes son los encargados de regenerar y fortalecer los huesos, así que tomar jugo de apio también puede beneficiar la salud del sistema óseo. La tendencia hacia el jugo de apio está relacionada con dos necesidades básicas hoy en día: practicidad y buena alimentación. Muchas personas han experimentado los beneficios de consumir apio regularmente, y al hacerlo en forma de bebida pueden disfrutar sus propiedades de una manera rápida y fácil.Beber jugo de apio es más sencillo que comer una ensalada o preparar un platillo con este. Solo recuerda que, al consumir el vegetal de esta manera, estás eliminando la fibra presente en el apio. Para aprovechar todos sus beneficios puedes alternar su consumo en forma de bebida con la ingesta de apio en su forma natural. Recomendaciones para tomar jugo de apio:Trata de no eliminar la fibra del apio. Aunque seguramente la textura de la bebida sea más espesa, al incluir todas las partes del apio te aseguras de aprovechartodos sus beneficios.Un vaso de más o menos medio litro es suficiente para comenzar a experimentar las propiedades benéficas del apio. Lo mejor es tomar el jugo de apio muy temprano por la mañana antes de comer tu desayuno. Si no puedes hacerlo, espera aproximadamente media hora después de consumir alimentos para beber el jugo. Siempre es mucho mejor tomar jugo de apio fresco. Si lo haces con anticipación y lo almacenas en el refrigerador, procura que no pase más de 24 horas antes de que lo ingieras.
Terminaron las dietas donde las grasas estaban prohibidas. Para que tu cuerpo funcione correctamente, es necesario incluir grasas saludables en las comidas. Sin embargo, hay que entender que no todas las grasas son iguales. Sigue leyendo para que sepas qué grasas saludables necesitas incluir en tu dieta. La coagulación sanguínea, el buen funcionamiento del sistema nervioso y la construcción de membranas celulares, son sólo algunos ejemplos de los procesos en los que intervienen las grasas dentro de cada cuerpo. Las grasas están divididas en dos bloques, que pueden ser saturadas o insaturadas, dependiendo de su composición química. Dentro de esta clasificación, hay que poner especial atención en las grasas monoinsaturadas. Estas son grasas que se encuentran en frutas, verduras, granos, frutos secos, semillas y pescado. Las grasas saludables son líquidas a temperatura ambiente, aunque hay algunas excepciones. Puedes obtenerlas de deliciosas comidas como los Aguacates de México. Seguramente te preguntarás, ¿por qué es necesario comerlas? Estas sustancias ayudan a absorber las vitaminas A, D, K y E, lo cual se traduce en tener una mejor nutrición. Esto significa que al comer Aguacates de México tu cuerpo aprovechará más los beneficios de los otros alimentos, ya que las grasas buenas del aguacate te permitirán absorber mejor sus nutrientes. Lo fascinante del aguacate es que es prácticamente la única fruta que contiene grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas. Más del 75% de sus grasas son consideradas buenas, por lo que su consumo regular puede impactar positivamente el estado de salud de quien lo come. Su alto contenido en grasas buenas y bajos niveles de grasas saturadas, además de la ausencia de colesterol y sodio, hacen del aguacate una fruta ideal para cuidar la salud del corazón. Por otro lado, las grasas saturadas pueden considerarse grasas neutras y son sólidas a temperatura ambiente. Una dieta alta en este tipo de grasa puede aumentar los niveles de colesterol e incluso, en algunos casos, se ha relacionado con enfermedades del corazón. Los nutriólogos sugieren limitar la ingesta de grasas saturadas a no más de 10% de su ingesta calórica total diaria. Finalmente, las menos recomendadas son las grasas trans, también conocidas como grasas hidrogenadas. Estas grasas están relacionadas con enfermedades cardiovasculares y otros padecimientos. Lo mejor es que las evites o reduzcas al mínimo su consumo. Independientemente de los tipos de grasas que consumas o hayas consumido, es importante concentrarse en incluir grasas monoinsaturadas en tu dieta, como las que se encuentran en los Aguacates de México. Más del 75% de las grasas en los aguacates son grasas insaturadas, así que son un buen sustituto para alimentos altos en grasas saturadas. Estas grasas buenas pueden ayudar en la reducción de la presión arterial e incluso el colesterol.
NEWSLETTER
Suscribirme al Newsletter
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD