¿Cómo lograr las galletas perfectas?
De Kiwilimón para ti

¿Cómo lograr las galletas perfectas?

Por Shadia Asencio - Mayo 2020
¿Existe un postre más perfecto que las galletas? No lo creo. Y aun así recuerdo con más cariño el olor a galletas haciéndose en el horno que el momento de hincarles el diente junto a un vaso con leche. No le digan a mi mamá, pero casi siempre sus galletas quedaban más duras que una palanqueta vieja. Y cuando eres pequeña, que a tu mamá le haya tomado horas hornearlas, que se haya gastado pesos de más y que haya añadido ingredientes secretos como «amorcito», puede pasar desapercibido. Tras uno o dos intentos de morder sin éxito un trozo de galleta, la dejaba olvidada sobre el mantel floreado, a reserva de que otra cosa –un objeto azucarado con la textura ideal– entretuviera mi antojo. De verdad no le digan, pero a pesar de que mi mamá es una gran cocinera, no lograba hornear las galletas perfectas.

Por años guardé el recuerdo de sus galletas duras o secas en el cajón de las sensaciones truncas y cuando en el diplomado de gastronomía tuve que hacer mi primer lote, inmediatamente se reabrió ese cajón. Las mías, unas redondísimas galletas de mantequilla eran terribles. ¿Qué tanto? Si las hubiera lanzado contra una ventana hubieran dejado un hoyo de bala. Sí, en aquel entonces no había superado la prueba, ni tampoco en las ocasiones siguientes. Tomé varios cursos bajo el ojo inquisidor de distintos profesores. En todo experimento sólo había variaciones de dureza: de galletas con textura de piedra pómez a galletas con textura de mármol. Se imaginarán que el tema me frustró de más, y es que las amo sobre los demás postres. Pero hace poco el milagro sucedió. Quiero compartirles lo que he aprendido sobre las galletas para lograr que queden –por fin– perfectas.

Es mucho lo que puede salir mal en su confección. Sólo un correcto uso de los ingredientes, las formas, los tiempos y las temperaturas pueden conseguir unas galletas de consistencia suave pero crocante –no hay que olvidar que ese es su don, su bien, su encanto–. Lo primero es la elección de los ingredientes, mejor que sean de calidad, que la mantequilla sea de leche y no de grasa vegetal. Una buena harina hará la diferencia, el tema con ellas es el gluten. Entre menos gluten, más suaves quedarán.

Antes de ponerse el mandil favorito, apenas las ganas de hornear invadan al cuerpo, hay que sacar la mantequilla del refrigerador para que se vaya aclimatando a la temperatura del ambiente. Algo a no dar por sentado es la taza medidora. Mejor que no sea la taza del café (en cada taza de café hay un mundo y las del recuerdo de Acapulco no tienen la misma proporción que la taza heredada de porcelana). Los ingredientes hay que medirlos como científico, en especial la harina. Nada de copetear. Ese poquito de más podría ser el culpable de que todos los esfuerzos se estropeen. La mantequilla: que también sea exacta. A mí alguna vez se me ocurrió quitarle un cuartito de taza y en otra ocasión usé una reducida en grasa para restarle calorías al pecado. En ambos casos me enfrenté a un triste y duro final. ¿Valió la pena? No. Ahorré calorías porque resultaron incomibles.

¿Los ingredientes ya están medidos, peinados y listos para ir al baile? Ahora hay que asegurarse de ponerlos en el orden correcto dentro de la batidora. (Si no se cuenta con batidora, no pasa nada, sólo no hay que sustituirla con el poder sónico del brazo. Si la masa se manipula demasiado, se despertará a la bestia del gluten y con él, las rocas del horno). Tan sólo hay que mezclar (no batir) para obtener unas galletas perfectas. El orden es así: mantequilla a temperatura ambiente, azúcar (una mezcla de 60% blanca, 40% mascabado será genial), harina y royal cernidos como manda la tradición, la pizca de sal –que es como el alma: nadie puede vivir sin ella– y sólo hasta el final, cada uno de los huevos. Una vez integrada la masa hay que convertirla en una bola y envolverla en papel film. Lo mejor es refrigerarla toda la noche o al menos un par de horas.

En el momento de la verdad el horno debe estar precalentado a 180 ºC –aunque por la altura, esta medida puede variar–. Con 10 a 12 minutos bastará. No hay que dejarse engañar por su apariencia: aunque parezca que les falta, si sus orillas están doradas, hay que sacarlas; las galletas adquieren ese look de galletas sólo hasta que se enfrían. Para ello hay que colocarlas sobre una rejilla y ser positivo mientras tanto. Seguramente los dioses de la alquimia, el amor y el horno ya se encuentran en nuestra cocina.

Y para que no queden dudas sobre cómo lograr la galleta perfecta, las chefs de Kiwilimón también te comparten sus mejores tips. Tómalos en cuenta siempre que hagas cualquiera de tus recetas favoritas de galletas. La galletoterapia no se va a ir a ningún lado. Esta tendencia para hacer en familia llegó para quedarse.

Enfría las galletas unos minutos antes de hornear. Además, recuerda que la masa de galletas no se debe de manipular demasiado.”
Brenda Villagómez

“No sobrebatas la masa ni hornees demasiado tiempo. Sácalas cuando aún estén un poco suaves, sobre todo si las quieres tipo chunkies.”
Marielle Henanine

La clave está en cómo las hornees, tanto la forma como el tiempo. Si se hacen ‘bolitas’ de 1 cucharada y media (1 scoop pequeño de helado) y le das horneado sólo hasta que dore la orilla, te quedarán suaves. Si las aplanas un poco más –aunque sea la misma cantidad– y las dejas a dorar un poco más, te quedarán crispy.”
Mayte Rueda

“Al momento de estirar la masa ejerce la presión suficiente para no pasar muchas veces el rodillo. Esto evitará que se caliente. Para mayor suavidad, utiliza más mantequilla que azúcar. Si ocupas una harina con menor cantidad de proteína, quedarán más suaves.”
Yamilette González
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Mantener la cocina limpia es esencial, pues es ahí donde preparamos los alimentos que consumimos día con día. Aunque a veces puede parecer tedioso, limpiar tu cocina puede ser muy rápido, fácil y económico, ya que puedes utilizar ingredientes que ya tienes en casa. En kiwilimón te decimos como remover el cochambre de las paredes de la cocina, no podrás creer lo fácil que es. ¿Qué es el cochambre?Según los expertos, el cochambre es una sustancia grasosa o pegajosa que forma una capa sobre la pared de la cocina, la estufa, los muebles, el refrigerador, el microondas y otros electrodomésticos. El cochambre no solo se ve mal, también contribuye a que se acumule la suciedad en la cocina, es por esto que es muy importante que limpies tu cocina de manera regular, pues es la única manera de evitar el cochambre. En kiwilimón te decimos cómo deshacerte de esta mugre acumulada de manera fácil y rápida. También puedes leer: Sencillos pasos para quitar cochambre de una estufa¿Qué puedo usar para quitar el cochambre de la pared?Si la suciedad se ha ido acumulando en las paredes de tu cocina, no te preocupes, puedes usar ingredientes naturales y que ya tienes en casa, pues no es necesario gastar en químicos para que tu cocina rechine de limpia. ¡Aquí te decimos todo lo que necesitas! Bicarbonato de sodioEl carbonato es una excelente opción para quitar la mugre que se ha acumulado en las paredes de tu cocina. Lo mejor de todo es que es económico, rendidor y muy eficaz contra suciedad. Para quitar la grasa más pegada, solo debes mezclar un poco de bicarbonato con un chorrito de jugo de limón. Te sorprenderá lo bien que queda tu cocina. Jugo de limónOtro gran ingrediente natural para limpiar la cocina es el jugo de limón, aunque muchas veces pasa desapercibido. Para quitar la grasa y mugre de las paredes, tan solo tienes que exprimir un par de limones, colocar el líquido en un atomizador y rociar las paredes. Deja que el jugo actúe por unos 15 minutos, talla con una esponja y limpia con un trapo húmedo. Intenta este truco en casa, te sorprenderán los resultados.Vinagre blancoSi tienes vinagre blanco en casa, estás un paso más cerca de decirle adiós al cochambre de las paredes, de una vez por todas. Para limpiar la mugre de la cocina, deberás mezclar el vinagre con un poco de cáscara de limón, luego transfiere la mezcla a un atomizador y deja que repose por un par de días. Una vez que el líquido huela bastante a cítrico, rocía las paredes, deja reposar por unos 20 minutos y limpia con un trapo húmedo.También puedes leer: 7 ingredientes naturales para deshacerse de la grasa y cochambre en la cocinaAgua calienteRecuerda que es importante utilizar agua caliente a la hora de limpiar, pues ayuda a remover el cochambre y la mugre más fácilmente.Fécula de maízAunque es más común que utilicemos fécula de maíz para preparar postres y bebidas, este mágico ingrediente también es un gran aliado en la batalla contra el cochambre. Lo único que tienes que hacer es mezclar una cantidad generosa de fécula con un poco de agua, revuelve todo hasta obtener una pasta y aplica sobre la pared. Deja reposar por unos 20 minutos y limpia con un trapo húmedo.Dile adiós al cochambre de las paredesSi quieres deshacerte del cochambre utilizando ingredientes naturales y caseros, solo tienes que preparar estos dos limpiadores, son la mejor opción para quitar la mugre y suciedad.Limpiador con vinagreNo hay nada mejor para deshacerte del cochambre que el vinagre blanco. Para este fácil y práctico remedio casero, solo tienes necesitas dos ingredientes. Ingredientes:Vinagre blancoAgua tibiaInstrucciones:Mezcla una taza de vinagre con una taza de agua tibia.Vierte la mezcla en un atomizador.Rocía el líquido sobre las manchas de grasa y cochambre.Deja reposar por 10 minutos y limpia con un trapo húmedo.También puedes leer: Tips para mantener en orden la alacenaLimpiador con carbonato y limónGracias a su eficacia para remover mugre, grasa, aceite y cochambre, este remedio natural es una gran opción para que tu cocina luzca como nueva. Ingredientes:Bicarbonato de sodioAgua tibiaJugo de un limónAtomizadorInstrucciones:Prepara la mezcla con una taza de carbonato, 2 tazas de agua tibia y el jugo de limón.Revuelve muy bien y coloca el líquido en un atomizador.Aplica la mezcla sobre los muebles de la cocina, el refrigerador, la estufa, el horno, el fregadero o el microondas.Deja reposar por 5 minutos y remueve el cochambre usando una esponja.Limpia con un trapo y deja secar.
Los limpiadores caseros nos hacen sentir como adultos exitosos porque muchas veces podemos hacerlos con productos que ya tenemos en la alacena y así ahorrarnos unos pesos, al mismo tiempo que usamos opciones más sustentables con el medio ambiente.Además, existen sitios como Craftología.com donde podemos encontrar desde tips para hacer rendir más el jabón para trastes o un desengrasante natural, hasta formas caseras de eliminar hongos y bacterias del baño. Los limpiadores caseros fáciles de hacer existen y por eso aquí te dejamos 5, con ingredientes como vinagre, cáscaras y jugo de limón o bicarbonato de sodio.Limpiador natural para manchas difíciles1/2 limón1/2 taza de bórax en polvoEste limpiador es excelente para quitar las manchas de óxido en lavabos o baños de porcelana o esmaltados, pero evita usarlo en mármol o granito. Para hacerlo sólo tienes que sumergir el limón en el bórax y después con eso frotar la superficie, para luego enjuagarla.Limpiador de latón caseroVinagre blanco o jugo de limónSal de mesaPara limpiar manijas sin esmalte, el baño y más, puedes humedecer una esponja con vinagre o jugo de limón, espolvorear con sal y luego frotar ligeramente la superficie. Enjuaga bien con agua y seca inmediatamente con un paño suave y limpio.Limpiavidrios casero2 tazas de agua1/2 taza de vinagre blanco1/4 taza de alcohol isopropílico concentrado al 70%1 a 2 gotas de aceite esencial de naranja para oler (opcional)Combina estos ingredientes y viértelos en un atomizador para hacer un limpiavidrios casero con vinagre. Como tip eficaz, no limpies las ventanas en un día caluroso y soleado, porque esta solución se secará muy rápido y dejará muchas rayas. Para espejos, rocíea la solución en una toalla de papel o un paño suave, frota ligeramente y listo.Limpiador y desodorante de cocina4 cucharadas de bicarbonato de sodio1 litro de agua tibiaPara limpiar las superficies de la cocina, electrodomésticos e incluso el interior del refrigerador, la mejor opción es el bicarbonato de sodio, porque no sólo se encarga de los olores, sino que además se puede usar para dar brillo a fregaderos y electrodomésticos de acero inoxidable. Para desodorizar superficies, usa el limpiador casero con la solución de bicarbonato de sodio directamente. Para dar brillo y quitar manchas del acero inoxidable, haz una pasta con el bicarbonato de sodio y el agua, aplícala con un paño húmedo y frota suavemente en la dirección de la veta del metal, para finalmente enjuagar y secar.Limpiador multiuso Una parte de vinagre blancoUna parte de aguaCáscara de limónramitas de romeroCombina los ingredientes anteriores, vierte en un atomizador, agita y luego deja reposar para infusionar durante una semana antes de usar. Este limpiador multiusos casero sirve para eliminar las manchas de agua dura, limpiar botes de basura, quitar manchas de las paredes y mucho más, sólo evita usarlo en el granito.
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