El secreto de un buen tamal: mitos y realidades
De Kiwilimón para ti

El secreto de un buen tamal: mitos y realidades

Por Shadia Asencio - January 2021
En cada niñito Dios de plástico se esconde un futuro ineludible: el de hacer una tanda de tamales de chile, de dulce o de manteca… tamales oaxaqueños, tamales calientitos. Eso sí. No se admite pagar la manda adquirida en la rosca de Reyes con los de chivo, porque hacerle los tamales de chivo a alguien, según afirma el historiador y escritor José N. Iturriaga, es querer salirse con la suya: “En México tenemos un sinfín de variedades de tamales. Hay de cerdo, de pollo, de pavo, de conejo, de iguana, de camarones como en Sinaloa… de todo menos de chivo. Esos no existen”.

Los tamales son quintaesencia de la Candelaria, una fiesta que hace alusión a los cuarenta días del nacimiento de Jesús, y que fue el momento en el que María y José presentaron a su hijo en el templo. Fue hasta la Edad Media, a partir del siglo V, que “se hacía el encendido de velas o candelas en las capillas como señal de que Jesús es luz. De ahí que exista una virgen con advocación de la candelaria”. 

Para uno de los tamaleros más famosos de la ciudad, Don Víctor Gumersindo Zárate Cuevas, esta fiesta amerita un cambio de locación. Un día normal, la olla de sus tamales despide los vapores inconfundibles del adobo de cerdo, del verde con pollo y del de queso con rajas en la entrada del Mercado de Granaditas. Pero para la Candelaria, su hijo Víctor Zárate –chef del restaurante Madre Café–, lo llevará hasta un spot de la Roma, en la Ciudad de México, donde el tamalero con más de cuarenta años de oficio podrá vender sus tamales a un público que los considera de culto.

Los de Don Víctor son gigantes; sus guisos, jugosos. Pero su mística trasciende a nuestro tamalero favorito. Y es que el tamalli, vocablo náhuatl que significa envuelto, es más que la suma de sus partes: más que la masa de maíz molido, que su relleno dulce o salado o que la hoja que lo cobija todo. El tamal es leyenda, es técnica de origen prehispánico, pero también de Conquista y de productos que, como el cerdo y el pollo, cruzaron el Atlántico. El tamal es signo de vida –es el festín en bodas y bautizos– y de muerte –es pilar en los altares del 2 de noviembre–. Es el manjar de los ricos, el placer de la clase media y el sustento de los pobres. Democrático, variado y único, el tamal es un ecosistema que muta entre la distancia de un pueblo a otro. Según afirma José N. Iturriaga, “A nivel nacional podría haber hasta un millar de ellos”.

No hay muchos alimentos con tantas tradiciones, cábalas y rituales. “Algunos de ellos tienen que ver con la Virgen y su pureza”, como cuando las señoras del pueblo dejan de producir tamales en los días de su menstruación porque “se cree que no les van a salir bien o se les van a agriar”, dice Iturriaga. Otro es que con el bote listo y desbordado en pequeños envueltos de maíz es vital persignarse y persignarlos antes de ponerlos ante el fuego. 

Depende del tamalero. Don Víctor, por ejemplo, recita las frases que su padre y su madre le enseñaron a pronunciar frente a la olla. Adicionalmente le pide a la Virgen que sus tamales tengan la suficiente demanda y que, al comerlos, la gente se vaya contenta. Por último, traza una “V” sobre ellos con ramas de laurel, epazote y naranjo en señal de victoria y de la inicial de su nombre. Sólo después de haber cumplido cada pase mágico esos tamales estarán listos para triunfar.

Hay quienes repetidamente hacen la señal de la Santa Cruz sobre la olla o “fabrican una cruz con masa en el exterior del bote”, según me cuenta Iturriaga. Por su parte, Brenda Villagómez, chef de Kiwilimón, me cuenta que en su pueblo de Oaxaca, esa cruz se dibuja al fondo de la olla con chiles guajillo.

Los tamales son lo mismo un trozo de cielo que un producto de la tierra por lo que la física y la química no les pasan de largo. Don Víctor dice que un buen tamal se distingue por la higiene de cada elemento que lo integra y por la selección de cada ingrediente: “Hay que darles amor para ir descubriendo sus secretos”, confiesa.

Lo que yo confieso es que no sé si ir a comprarle a Don Víctor o cocinar algunas de las recetas más ricas de tamales que tenemos. Tal vez haga las dos cosas, qué más da. Para asegurarme que valdrá la pena cocinarlos en casa haré todos los consejos que me dieron mi mamá, mi abuela y las chefs de Kiwilimón. 

“Para tener unos tamales buenísimos utiliza harina de maíz recién molida. Si quieres que te duren más tiempo utiliza agua en lugar de caldo de pollo o res. Si el problema es que te quedan secos, asegúrate que la masa quede húmeda, de una consistencia cremosita y pastosa. Utiliza manteca de cerdo de buena calidad ya que esto le dará mucho sabor a tu tamal.” Yamilette González, coordinadora de chefs de Kiwilimón. 

“Para esponjar los tamales utiliza el agua de cocción de la cáscara de tomate y el tequesquite. Así me enseño mi abuelo.” Mayte Rueda, chef de Kiwilimón. 

“El acomodo de los tamales es importante. La mejor forma de hacerlo, si estás empezando, es acomodarlos de manera vertical con la colita hacia arriba, para asegurar que la masa no se te salga. No aprietes demasiado la hoja de tamal para que con el calor y la cocción te queden más esponjositos.” Brenda Villagómez, chef de Kiwilimón. 

“Lo más fácil es hacer una bolita de masa de tamal y aplastarla en una tortillera.” Alexandra Romero, chef de Kiwilimón.

“Si haces una rosca de tamal báñala por completo con la salsa para que te quede húmeda y picosita.” Marielle Henanine, chef de Kiwilimón.

El de mi familia es sencillo: si tienes batidora bate por unos quince minutos. Si lo haces a puño y letra, bate unos veinticinco minutos, y de preferencia –como decía mi abuelita– que el que lo empiece sea el que lo termine para que “no se corte” la masa. Mi mamá prefiere el sabor de la manteca vegetal que les aporta textura y sólo deja de batri hasta que la masa esponje.


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Isabel Molina
05/02/2021 14:32:34
Excelente reseña del tamal, muy documentado, interesante y muy enriquecedor. Felicidades!!!
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La tortilla es el pilar de la gastronomía mexicana, así como una pieza clave de nuestra identidad culinaria y de nuestra historia. Por si fuera poco, es un alimento versátil, nutritivo y económico, es por eso que es indispensable en todos los hogares mexicanos, ya que es una buena fuente de calcio.Si quieres conocer más sobre la historia de la tortilla, su origen y su evolución, en kiwilimón te decimos todo lo que tienes que saber sobre el alimento más mexicano de todos. Pues, aunque en México existen alrededor de 700 platillos que se pueden preparar con maíz, la tortilla es, y siempre será, la joya de la corona. ¿Qué es la tortilla? La tortilla de maíz es un pequeño disco hecho de maíz nixtamalizado o harina de maíz, el cual se puede preparar a mano o en máquinas industriales. Años más tarde surgieron las tortillas de harina, las cuales se preparan con harina de trigo y manteca o mantequilla, son más populares en el norte del país, mientras que las tortillas de maíz son imprescindibles en el centro y sur de México. El origen de la tortilla La tortilla, el pilar de la alimentación en nuestro país, es de origen prehispánico y se calcula que se creó alrededor del año 500 a.c., según el estudio titulado “Elaboración y consumo de tortillas como patrimonio cultural de San Pedro del Rosal, México”. Sin embargo, diferentes estudios han señalado que los antiguos habitantes de nuestro país habrían domesticado el maíz e inventado el proceso de nixtamalización entre el año 400 a. C. y el año 100 d. C. En la "Historia general de las cosas de Nueva España", escrito por Bernardino de Sahagún entre 1540 y 1585, el religioso español explica la gran variedad de tortillas que existían en el país: Las tortillas que cada día comían los señores se llamaban totonqui tlaxcalli tlacuelpacholli, que quiere decir “tortillas blancas y calientes dobladas” (...) comían también cada día tortillas que se llamaban ueitlaxcalli; quiere decir “tortillas grandes”, estas son muy blancas y muy delgadas y anchas, y muy blandas (.…) otras tortillas que se llaman cuahuhtlacualli; son muy blancas y grandes, y gruesas y ásperas. Otra manera de tortillas se llamaban tlaxcalpacholli; eran blancas, y algo pardillas, de muy buen comer. (…) unos panecillos, no redondos sino largos, que llaman tlaxcalmimilli; son rollizos y blancos, y del largor de un palmo. (…) Otra manera de tortillas llamaban tlacepoalli tlaxcalli, que eran ahojaldrados; Usaban también muchas maneras de tortillas para la gente común. Una manera de ellas se llaman tianquiztlacualli; quiere decir “tortilla o tamal que se vende en el tiánquez”. Otra que se llama íztac tlaxcalli ética tlaoyo, quiere decir “tortilla muy blanca que tiene dentro harina de frijoles no cocidos” (…) Comían unas ciertas tortillas hechas de las mazorcas frescas del maíz, que se llaman elotlaxcalli o xantlaxcalli; otra manera de tortillas hechas de mazorquillas nuevas de maíz, que se dice xilotlaxcalli.Cabe mencionar que el maíz, y las tortillas, eran tan importantes para los pueblos indígenas que Tlaxcala era conocido como “el lugar de tortillas o pan de maíz”. Según información publicada por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, en Tenochtitlán existían varios mercados en los que se vendían tortillas solas o con chile carne, miel, huevo, mole y otros acompañamientos.También puedes leer: ¿Cómo hacer tortillas de colores? La evolución de la tortilla Además de ser la única cuchara comestible en el mundo, la tortilla se ha convertido a un elemento imprescindible en la gastronomía mexicana porque se utiliza para preparar todo tipo de platillos: enchiladas, tacos, chilaquiles, totopos, tostadas, quesadillas, flautas, entre muchos otros. Dependiendo del maíz que se utilice para su producción, podemos encontrar tortillas blancas, amarillas, azules y moradas. La revolución de la tortilla Durante la época antigua se utilizaba el metate para moler maíz nixtamalizado, para después formar las tortillas y cocerlas en comales. Sin embargo, todo cambio durante la colonización, pues llegó el molino y años después la máquina de tortillas, un instrumento que cambió la historia de la tortilla y de la producción de alimentos en nuestro país. En nuestro país, comenzaron a inventarse y patentarse máquinas para hacer tortillas desde mediados del siglo XIX, sin embargo, la máquina tortilladora que de verdad cambió la industria alimenticia no salió a la luz hasta 1963, cuando Fausto Celorio creó y patentó una máquina con un sistema de rodillos para troquelar y transportar la tortilla, además, esta funcionaba con gas y no petróleo. Según información publicada por el Archivo General de la Nación, antes de Fausto Celorio, Julián González, presentó una patente para pulverizar todo tipo de granos en 1859. Años más tarde, Genaro Vergara presentó una máquina más moderna para la producción de tortillas.También puedes leer: Maizajo, kiwifav de la semana
Los niveles de colesterol alto se han convertido en un problema de salud común entre la población, pues esto se debe al consumo de alimentos poco saludables. Si presentas este padecimiento, además de acudir con un especialista, también deberás modificar tu dieta en incorporar más frutas, verduras, pescado y granos integrales, así como jugos y licuados. Además de modificar tu alimentación, también puedes empezar a consumir tés para bajar el colesterol, pues diversos estudios científicos recientes han confirmado que efectivamente hay tés que te ayudarán a disminuir los niveles de colesterol de manera natural. Aquí te contamos cuáles son.¿Qué es el colesterol?De acuerdo con la Biblioteca Nacional de Medicina de EE. UU., el colesterol es una sustancia con consistencia de cera, la cual se encuentra en todas las células de nuestro cuerpo, ya que es necesario para producir hormonas, vitamina D y otras sustancias que ayudan a la digestión. Sin embargo, si tenemos demasiado colesterol, esto se combina con otras sustancias y se forma una especie de placa, la cual se adhiere a los vasos sanguíneos. Una vez que esto sucede, nuestra salud está en riesgo, pues tenemos más probabilidades de padecer un infarto o un ataque al corazón. También puedes leer: 5 alimentos para combatir el colesterol malo¿Cuántos tipos de colesterol hay?Según los expertos, existen 3 tipos de colesterol: Colesterol bueno (HDL): Este tipo de colesterol es el encargado de transportar el colesterol que se encuentra en otras partes del cuerpo al hígado, en donde se eliminará.Colesterol malo (LDL): Este es conocido como el colesterol malo, pues cuando los niveles son altos, la placa comienza a acumularse en las arterías del corazón.Lipoproteína de muy baja densidad (VLDL): Esta sustancia es la encargada de trasportar los triglicéridos y el colesterol LDL. Cabe mencionar que algunos expertos también lo clasifican como colesterol malo.¿Qué causa el colesterol alto?En la mayoría de los casos, un estilo de vida poco sano es la principal causa del colesterol elevado, incluyendo:Dieta poco sana: El consumo excesivo de grasas, lácteos, carne, comida chatarra, chocolate y comida frita aumentará tus niveles de colesterol malo.No hacer ejercicio: Los expertos señalan que el sedentarismo y la falta de ejercicio reducen los niveles de colesterol bueno.Fumar: Es hábito no solo incrementa los niveles de colesterol malo, también reduce los niveles de colesterol bueno.También puedes leer: Conoce todos los beneficios que el té de jamaica tiene para tiTés para bajar el colesterolEs importante mencionar que no existen remedios mágicos para disminuir los niveles de colesterol, pues esto solo se puede lograr si cambias tu dieta, eliminas la comida chatarra de tu dieta y comienzas a hacer ejercicio, sin embargo, hay ciertos tés que te serán de mucha ayuda, pues tienen grandes beneficios para combatir el colesterol malo y, por ende, para cuidar de tu corazón. A continuación de decimos cuáles son los mejores. Té verdeGracias a que el té verde contiene antioxidantes y una sustancia llamada catequina, esta bebida se convierte en el arma perfecta para combatir el colesterol alto, pero en especial el LDL. Por otro lado, el estudio publicado en 2020 también señala que el consumo de este té disminuye los niveles de colesterol malo, pero no los niveles de colesterol bueno o triglicéridos. Té de jamaicaAdemás de ser el ingrediente perfecto para preparar aguas frescas, la jamaica también tienes muchos beneficios para la salud. Estudios científicos recientes han encontrado que los antioxidantes son poderosos aliados contra el colesterol. Hasta el momento, las investigaciones señalan que el té de jamaica es el que más contiene antioxidantes.Té de jengibreComo seguramente ya sabes, el té de jengibre tienes muchos beneficios para tu salud, por lo que no es de sorprender que también ayude a disminuir los niveles de colesterol. Según una investigación publicada en 2008, el polvo de jengibre tuvo un efecto muy importante en los niveles de colesterol de los participantes. Es por esto que un refrescante té de jengibre es la opción perfecta para empezar el día. Té de diente de leónEste té es otro gran remedio natural para el colesterol, pues ha sido parte de la medicina tradicional por muchos años. En 2010, un estudio realizado en animales confirmó que el diente de león es benéfico en la lucha contra el colesterol. Finalmente, recuerda que estos tés son remedios naturales para bajar el colesterol, pero también deben ir acompañador de una buena alimentación, ejercicio y la guía de un especialista. También puedes leer: Los increíbles beneficios del té de jengibreBebidas que debes evitar si tienes colesterol altoAhora que ya sabes cuáles son los tés que te ayudarán a bajar el colesterol de manera natural, también es importante que evites consumir el consumo de ciertas bebidas, pues debes recordar que los niveles de colesterol altos pueden afectar tu corazón.¿Cuáles son las bebidas que debes evitar?Bebidas con crema batidaRefrescoBebidas preparadas con leche con alto porcentaje de grasaBebidas preparadas con heladoBebidas de cocoBebidas que contengan aceite de coco o de palmaBebidas que debes consumir con moderación:Bebidas energéticasJugo de frutasChocolate caliente
En Matías Romero 98, en el corazón de la colonia Del Valle en la Ciudad de México, se encuentra Alay Alay Taquera de Medio Oriente, una taquería que rompe estereotipos y convenciones. Alay Alay no es la típica taquería chilanga y sus tacos no son como los clásicos tacos árabes de Puebla. En Alay Alay, la chef Andrea Sayeg es quien rebana el shawarma para preparar deliciosos tacos que fusionan sabores mexicanos con la tradición culinaria de Medio Oriente.El concepto de Alay Alay se puede definir como un viaje a través de los sabores de Medio Oriente, pues el menú retoma técnicas y sabores tradicionales de países tan diversos como Líbano, Yemen, Israel, Egipto y Siria dándoles un toque mexicano. “Decidimos no cerrarnos a que el concepto de Alay Alay fuera comida auténtica de Medio Oriente”, explica la chef. “Intentamos adaptar esos sabores al paladar mexicano a través del uso de chiles y salsas o de la presencia de platillos mexicanos como costras o quesadillas con toques y sabores de Medio Oriente”.En Alay Alay encontrarás entradas muy tradicionales como eftoyers, jocoque y hummus, al menos ocho opciones diferentes de tacos—shawarma de cerdo con especias yemenitas, shawarma estilo libanés, kebab kafta, yala yala, hayito, falafel, bistec de res y pechuga de pollo—con sus respectivas variantes chilangas en quesadilla y costra de pan árabe, postres típicos como cigarros marroquíes, dulce de pasta árabe y knafe, y cinco bebidas con sabores típicos de Medio Oriente—lemon khiar, haram haram, Beirut, alloz de chabacano y la taquera.Cada miércoles, Alay Alay organiza las Industry Nights, una noche dedicada a crear comunidad dentro de la industria gastronómica en la que puedes disfrutar del menú de Alay Alay a un precio más accesible y degustar novedosos cócteles de bartenders reconocidos—próximamente participarán Izzy Ortega y Mica Rosseau—, mientras que los fines de semana puedes apreciar el icónico trompo de shawarma en todo su esplendor. Además del menú fijo, Alay Alay ocasionalmente ofrece un menú temporal en colaboración con chefs distinguidos—la última colaboración fue con la chef Somsri Raksamran de los restaurantes Galanga Thai House, Kiin Thai-Eatery y Pin-Tó Thai to Go.Aventúrate a probar el refrescante alloz de chabacano, una bebida tradicional libanesa hecha a base de almendra, chabacano y pistache, el inigualable taco yala yala, un delicioso taco de pollo frito bañado en muhammara—una espectacular salsa siria hecha a base de frutos secos, granada y pimientos—y coronado con ensalada de lechuga y granada, y el irresistible knafe, un pequeño pastelillo de pasta kataifi relleno de queso mascarpone, frutos secos y jarabe de chabacano acompañado de helado de pistache.La taquera, rompiendo estereotipos y convenciones un taco a la vez“Siempre me ha gustado estar en la cocina. Es mi lugar favorito” confiesa la chef Andrea Sayeg y agrega que su abuela materna la inspiró a dedicarse profesionalmente a la cocina: “Siempre veía cocinar a mi abuela y a mí me gustaba estar en la cocina. Entonces, la gastronomía siempre ha estado muy marcada en mi vida”.Por si fuera poco, los sabores de Medio Oriente han estado presentes en la vida de la chef desde que era pequeña, pues sus bisabuelos maternos y paternos llegaron a Valladolid, Yucatán, provenientes de diferentes ciudades de Líbano—Maryayún, Trípoli y Beirut—durante las grandes migraciones de principios del siglo XX. “El pan árabe, el jocoque, son elementos de la dieta diaria. Si hay una ocasión especial, hacemos comida árabe”, menciona Andrea.“Siempre quise tener una taquería; desde niña fue mi sueño, uno que comparto con mi papá”, señala la joven chef y taquera quien, tras seis años de trabajo dentro del grupo Bull & Tank del chef Daniel Ovadía y perfeccionar su conocimiento de la culinaria de Medio Oriente en las cocinas de Nudo Negro y Merkavá, decide emprender un proyecto independiente junto con Andrés Muro y honrar su herencia libanesa: Alay Alay, Taquera de Medio Oriente.Con Alay Alay la chef Andrea se une a las filas de mujeres taqueras, un gremio que, asegura la chef, continuará creciendo durante los siguientes años. Coincidentemente, el nombre de Alay Alay, Taquera de Medio Oriente, antes Yala Yala Taquera de Medio Oriente, viene de un juego de palabras en árabe que se traduce como “¡Vamos, vamos!” en español, mientras que el logo de la taquería es Andrea, la taquera de Medio Oriente, dos guiños hacia ese gremio de mujeres taqueras que rompe estereotipos y convenciones un taco a la vez.
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